Catedral de Cefalú

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Catedral de Cefalú
Cefalù dal monte.JPG
Tipo Catedral
Ubicación Bandera de Italia Cefalú, Italia
Coordenadas 38°02′00″N 14°01′00″E / 38.033333333333, 14.016666666667


Coordenadas: 38°02′00″N 14°01′00″E / 38.033333333333, 14.016666666667
Uso
Culto Católico
Diócesis Cefalú
Arquitectura
Construcción 1131-1240
Estilo arquitectónico Arte bizantino

La Catedral de Cefalú es uno de los monumentos normandos más importantes de la isla de Sicilia. Dedicada al Salvador y a la Transfiguración de Jesús, la catedral fue consagrada en la fiesta de Pentecostés del año 1131 por encargo del rey Rogelio II de Sicilia. Pensada inicialmente como tumba de los reyes de Sicilia, los sucesores de Rogelio -que la concluyeron en 1240- desestimaron su uso como mausoleo dando esta función más bien a la Catedral de Palermo.

Debido a la muerte del rey Rogelio el proyecto arquitectónico inicial sufrió modificaciones y denota la presencia de diversos estilos arquitectónicos, sobre todo en el techo.

Elementos artísticos[editar]

Arquitectura[editar]

De planta basilical de cruz latina, tres naves divididas por 16 columnas de granito y base de mármol (una es de mármol romano llamado "cipollino"), un presbiterio con ábside y pastoforia. La construcción se comenzó desde diversos ángulos al mismo tiempo: el presbiterio, los pastoforia y el cuerpo con su arco triunfal y a excepción de las absidiolas. Su longitud desde la Puerta de los Reyes hasta el extremo del ábside es de 70 metros. La altura de la nave central es de 24 metros y la del transepto es de 33. Tiene dos campanarios rematados con ventanas de doble ojiva.

Interior de la catedral de Cefalú.

El techo es de madera con las vigas policromadas y de dos aguas, lo que denota una influencia arábiga.

Hasta el siglo XVI se llegaba a la catedral por una amplia y lenta escalinata con tres partes que simbolizan a Pedro, Santiago y Juan (los testigos de la Transfiguración). Esta parte luego fue convertida en cementerio. La fachada tiene dos filas de arcos ciegos, dispuestos sobre un nártex de tres arcos.

En el interior, las columnas que dividen las naves tienen bases de diversa altura ya que el piso está construido en desnivel.

Problemas producidos durante la construcción motivaron cambios estructurales importantes:

En avanzado estado de realización, pero con los talleres todavía en obras, se produjo una cesura estructural causada por la presencia de una escala interna del espesor del muro que debilitó la cabeza del muro del presbiterio en su unión con el diaconicon. La amenaza de derrumbe fue contenida con la colocación de un robusto contrafuerte.[1]

Estos cambios implicaron no pocas modificaciones sea de estructura (los dos arcones que unían la nave central con el presbiterio) y de los espacios. Tras la muerte de Ruggero se interrumpieron los trabajos que continuaron con nuevos grupos de arquitectos que concluyeron la fachada y la nave central.

El claustro[editar]

Dado que el rey Rogelio II entregó la catedral al cuidado de los canónigos regulares, se edificó al lado norte de la catedral una suerte de "Canónica" con su propio claustro, típico de los monasterios. Con los trabajos que convirtieron la entrada inicial en el cementerio, también se hizo necesario bajar a un piso enterrado el mismo claustro, cambiando para ello las entradas. A inicios del siglo XIX el lado este se incendió y a mediados del XX se desmontó el norte.

Escultura[editar]

La presencia de diversas corporaciones de escultores con trabajos fácilmente reconocibles es una de las características de la catedral. Del más antiguo de estas agrupaciones se han podido reconocer las obras, el ambiente cultural y su estilo.[2] Se cree que los escultores de este grupo provenían de Apulia y específicamente de Bari. Realizaron sus obras entre 1131 y 1145, es decir, antes y después de las modificaciones estructurales que fue necesario hacer. El segundo grupo de escultores, que al parecer vivían eran de la zona, trabajó desde el sexto capitel de la línea central de la nave y se caracteriza por un clasicismo más notorio. También trabajaron los capiteles del claustro y algunos elementos litúrgicos (de los que solo quedan restos). Se nota la presencia, aunque todavía en sus inicios (es decir antes de 1170), del Maestro dei Putti. Un tercer grupo trabajo a inicios del siglo XIII en las ménsulas de las ábsides menores. Se nota claramente la influencia de escuelas de Apulia. En cambio las del ábside central parecen más influidas por la escultura de Foggia.

Existen en la catedral tres grupos de bestiarios y temas vegetales: uno en el claustro, otro en el interior de la catedral y otro en el exterior. Este último en especial con las hojas esculpidas en los capiteles de las 180 columnas y algunas ménsulas: hojas de acanto y hojas de cardo (que simbolizan el triunfo sobre la tentación así como la virginidad). Los temas zoomórficos se encuentran en las ménsulas de las bandas lombardas, en las ábsides y en el diaconicon (con representaciones de toros, bueyes y gatos)[3] Hay también esculturas representando cabezas de un joven y un anciano.

En el interior, hay dos capiteles que se elaboraron tras la muerte del rey Rogelio. Con decorado fitomorfo en la parte inferior y antropomorfo en la superior. El de la columna norte toca temas relacionados con la muerte y el de la sur con la esperanza. En ese lugar irían, según ellos mismos habían dispuesto, los sarcófagos del Rogelio y de su hijo Guillermo pero las circunstancias que se dieron tras sus fallecimientos impidieron que se realizaran sus deseos.

Mosaicos[editar]

Pantocrátor del ábside.

Se trata de mosaicos de estilo normando encargados por Rogelio II, cosa que queda atestiguada en el texto que aparece bajo ellos:

Rogerius rex egregius plenis pietatis

hoc statuit templum motus zelo deitatis
hoc opibus ditat variis varioque decore
ornat magníficat in Salvatoris honore
ergo structori tanto Salvator adesto
ut sibi summisos conservet corde modesto.
Anno ab incarnatione Domini Millesimo centesimo XLVIII
indictione XI anno V regni eius XVIII
hoc opus musei factum est.

Es interesante notar que se llama “structor” (constructor o arquitecto) al rey subrayando así su relación estrecha con la catedral ya que el soberano había decidido que ese templo sería su mausoleo. Los mosaicos se extienden por toda el ábside y los paños de la bóveda de crucería y por las paredes inmediatamente inferiores a ellos. Los temas representados son el Cristo Pantocrator: el más importante, separado y central; la Virgen y arcángeles; los apóstoles y los evangelistas; ángeles, querubines y serafines; profetas, santos y diáconos, santos guerreros y los Padres de la Iglesia oriental y occidental. Cada mosaico tiene su título escrito en griego o en latín y además es independiente sobre un fondo dorado. Las inscripciones mismas informan sobre las fechas de conclusión del trabajo que fue el año 1148 (habiendo comenzado en 1145 si se considera que en esa fecha el rey Rogelio decidió que en esa catedral sería enterrado y los aspectos arquitectónicos que no preveían antes de esa fecha la presencia de los mosaicos). Se trata de temas bizantinos y de influencia constantinopolitana que se nota por la majestuosidad de las figuras y el aire melancólico de los rostros.[4]

Los mosaicos del ábside han sido muy elogiados por la crítica desde 1860 cosa que no ha ocurrido con los de la bóveda y de las paredes además de las discusiones que se han dado en relación con su datación, los agrupamientos, etc.[5] Los temas y técnicas de los mosaicos de las paredes recuerdan más bien la capilla palatina y por tanto, son más bien de tiempos de Guillermo I de Sicilia, el hijo y sucesor de Rogelio. Así, los mosaicos de la bóveda y los dos primeros de los paños (los Padres de la Iglesia y los santos diáconos) se habrían hecho en tiempos de Guillermo I y los restantes entre los años 1170 y 1175.

Aun cuando se ha intentado una interpretación de todo el conjunto a partir de un tema eucarístico, prima más bien la interpretación que parte del tema de la Ascensión como en otros conjuntos de mosaicos semejantes.[6]

La inscripción latina alrededor del Pantocrator dice lo siguiente:

Factus homo factor, hominis factique Redemptor. Iudico corporeus corpora corda Deus. (Yo) el creador (me) he hecho hombre. Yo Redentor del hombre y del hombre que hice. Juzgo en cuanto corpóreo los cuerpos, en cuando Dios los corazones

Vitrales[editar]

Las vidrieras del transepto al norte tienen motivos simbólicos de temas de la vida cotidiana como La cosecha y la vendimia y otras escatológicas como La Jerusalén celeste. El transepto sur tiene vidrieras dedicadas a temas del apocalipsis como Las siete iglesias, El cordero, Los siete sellos. Las del ábside están dedicadas a escenas del Evangelio como la Resurrección de Lázaro o la Anunciación. La nave central cuenta con vitrales sobre la creación y las laterales tratan escenas del libro de los Hechos de los apóstoles.

Notas[editar]

  1. V. Zoric, “Considerazioni analitiche sulla costruzione della cattedrale normanna di Cefalù”, publicado en La basilica cattedrale di Cefalù, 1989, pág. 227-234.
  2. Véase GANDOLFO, 1982 pp. 73-80.
  3. El uso del gato se debe al nombre del obispo Giovanni Gatto que pagó tales esculturas.
  4. Compárese, por ejemplo, los rostros de los apóstoles con las figuras de la Catedral de San Demetrio en Vladímir.
  5. ANDALORO, La decorazione del presbiterio prima del Seicento - I mosaici, pp. 96-101.
  6. O. DEMUS, The Mosaics of Norman Sicily, Londres 1949.

Bibliografía[editar]

  • Enciclopedia dell'Arte medievale, Istituto della Enciclopedia italiana, Roma 1993
  • ROLF TOMAN, El románico, Könemann, Barcelona 1996
  • CRISPINO VALENZIANO, Introduzione alla Basilica cattedrale di Cefalù, Opera del Duomo, Palermo 2005
  • Mª. Teresa González. Esther Alegre. Genoveva Tusell. "HISTORIA DEL ARTE DE LA ANTIGUA EDAD MEDIA" 2009

Enlaces externos[editar]