Catastrofismo
El catastrofismo es una hipótesis que supone que la Tierra en sus inicios, se formó súbitamente y de forma catastrófica. Este paradigma estuvo en vigor durante los siglos XVII y XVIII.
[editar] Antecedentes históricos
James Ussher, arzobispo anglicano de Armagh, primado de Irlanda en 1650 construyó una cronología de la historia de la Tierra y la humanidad donde estableció que la creación fue realizada en el año -4004, se creía que la edad de la Tierra e incluso del propio universo era de 5654 años.
La doctrina catastrofista apareció como un paradigma necesario para que la formación del mundo encajase en esa cronología.[1]
George Cuvier, que explicó que los cambios geológicos y biológicos producidos en nuestro planeta se debían no a cambios graduales, sino a cambios repentinos y violentos, las catástrofes que dan nombre a la teoría.
Cuvier intentaba dar base científica a las teorías fijistas y creacionistas ante las múltiples evidencias. Los fósiles de especies desaparecidas se amontonaban ante la puerta de los fijistas y teorías como la de la vis plastica, que los proponían como caprichos de la naturaleza, resultaban poco creíbles.
Cuvier propuso que los fósiles eran el resultado de la extinción de animales creados por Dios en las catástrofes bíblicas o producto de sucesivas creaciones. Así, por ejemplo, un animal que no hubiera entrado en el arca de Noé, nos dejaría ese vestigio de su existencia. Posteriormente aparecerían de nuevo otras especies totalmente diferentes a las extintas. A raíz de esta teoría se estableció la Teoría de las creaciones sucesivas.
En 1788 James Hutton publicó su "Teoría sobre la Tierra" donde establece el principio del uniformismo o actualismo[2]
Este nuevo paradigma sustituyó al catastrofismo, de tal forma, que desde entonces es considerado 1788 como el nacimiento de la geología moderna.
El uniformismo requiere una cronología de mayor extensión, llegándose al concepto de tiempo profundo o geológico.