Catalanismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El catalanismo es un movimiento cultural orientado a la preservación de los valores propios y distintivos de la personalidad histórica de Cataluña: sus tradiciones, su cultura y la lengua catalana. Surgido en el siglo XIX, dentro de la corriente cultural del Romanticismo, el catalanismo cultural lo constituyeron tres corrientes principales: aquellos que, sin posicionamiento político, vindicaban la tradición, la lengua, y el derecho histórico propio de Cataluña; el tradicionalismo catalán que propugnaba los derechos históricos de Cataluña dentro de la tradición hispánica; y el nacionalismo catalán, tributario de las tesis filosóficas del idealismo alemán y el historicismo, que postulaba la consecución, en último término, de un estado propio para la nación catalana. El nacionalismo catalán, conceptualizado en el último tercio del siglo XIX y que devendría hegemónico dentro del catalanismo cultural, también fue llamado catalanismo político o, sencillamente, catalanismo.

En un artículo publicado en 1915 en la revista Renaixement, se definía el catalanismo en los siguientes términos: "La exaltación del sentimiento nacional, el reconocimiento, por los catalanes, de la Patria Catalana y la doctrina que lucha por las reivindicaciones políticas de Cataluña, son llamados catalanismo". Del mismo modo, definía el Pancatalanismo como "la expansión fuera de los límites históricos de Cataluña, no sólo de esa doctrina, sino de las manifestaciones vitales de nuestra tierra."[1]

En el terreno cultural, el catalanismo se articuló como corriente de pensamiento en el siglo XIX, con el movimiento de la "Renaixença" (en castellano, Renacimiento) surgido en la década de 1830 que promovía la recuperación, normalización y reconocimiento de la lengua catalana. Más allá de la lengua, el catalanismo impulsó otras tradiciones históricas distintivas de la cultura catalana como la música tradicional, la sardana, los castellers o el conocimiento de la historia de Cataluña y sus símbolos.

El catalanismo cultural promovió la recuperación de la memoria histórica de Cataluña. Así, en las últimas décadas del siglo XIX proliferaron los artículos y obras que glosaban la milenaria historia de Cataluña y, especialmente, la trayectoria vivida desde los hechos de 1714, cuando las tropas borbónicas ocuparon el Principado de Cataluña y Felipe V dictó los Decretos de Nueva Planta que abolieron las instituciones catalanas.

Todo ello aumentó la concienciación política de las élites culturales catalanas y dio lugar al nacimiento del catalanismo político, que se estructuró durante la segunda mitad del siglo XIX. Intelectuales y líderes políticos de diferentes ámbitos, como Valentí Almirall o Josep Torras i Bages, articularon la ideología política del catalanismo, lo que dio lugar a los primeros partidos políticos y organizaciones sociales que reclamaban una autonomía política para Cataluña respecto a España, en razón a su historia y a su "hecho diferencial" cultural, económico y político. Se considera que el catalanismo político quedó definitivamente concretado en 1892 con la redacción de las Bases de Manresa.

El catalanismo político ha dado lugar a diversas variantes en función de la concepción sobre cuál debe ser la relación de Cataluña con el resto de España. Las principales propuestas históricas del catalanismo han sido el regionalismo, el autonomismo y el federalismo, fórmulas que otorgan diferentes niveles de autogobierno a Cataluña dentro del estado español, y que permiten tanto preservar los rasgos propios de la cultura catalana como participar en el proyecto común de construcción del estado español. En la primera década del siglo XX, sin embargo, el catalanismo político dio lugar a una variante, el nacionalismo catalán, que parte de la idea de que Cataluña es una nación, y que guió sus planteamientos políticos a partir de los parámetros del nacionalismo. Posteriormente, en los años 1930, el nacionalismo catalán dio lugar a una nueva variante, el independentismo catalán, que promovía la independencia de Cataluña respecto de España.

Pese a que habitualmente se confunden los conceptos catalanismo y nacionalismo catalán, debe diferenciarse entre los dos términos. El nacionalismo catalán es una corriente de pensamiento derivada del catalanismo y conformada con posterioridad, a principios del siglo XX.

Históricamente, y hasta la consolidación del nacionalismo catalán como movimiento político, el catalanismo defendió los valores culturales de Cataluña y su autonomía respecto a España en el terreno político, pero sin definir a Cataluña como "nación", y sin guiarse por los parámetros del nacionalismo. El catalanismo era regionalista, federalista o autonomista, y aspiraba a preservar la autonomía de Cataluña y el restablecimiento de sus instituciones y, a la vez, contribuir a construir un nuevo modelo de estado español descentralizado.

Actualmente se considera que si bien todos los nacionalistas catalanes son catalanistas, no todos los catalanistas son nacionalistas catalanes. Pese a que según diversas encuestas la mayoría de catalanistas consideran que Cataluña es una nación, no hacen de ello el motor de su acción política y defienden la plena integración de Cataluña en el marco de España, descartando la opción del independentismo catalán. A este ámbito se adscriben partidos como el Partit dels Socialistes de Catalunya o Iniciativa per Catalunya Verds, que no se reconocen como "nacionalistas" sino como "catalanistas", y aunque defienden pública y formalmente la idea de que Cataluña es una nación, defienden al mismo tiempo su pertenencia a España, ya sea bajo el marco actual del estado de las autonomías, o con la fórmula de un estado federal.

Enlaces relacionados[editar]

Referencias[editar]

  1. Artículo publicado en la revista Renaixement en 1915 Se define catalanismo y pancatalanismo, sus objetivos y estrategias (En catalán)