Castillo de Belmonte

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Castillo de Belmonte
Bien de Interés Cultural
Patrimonio Histórico de España
Trigos.jpg
Declaración 03/06/1931
Figura de protección Monumento
Código RI-51-0000549
Coordenadas 39°33′29″N 02°41′49″O / 39.55806, -2.69694


Coordenadas: 39°33′29″N 02°41′49″O / 39.55806, -2.69694
Ubicación Belmonte
Flag Cuenca Province.svg Cuenca
Flag of Castile-La Mancha.svg Castilla-La Mancha
Flag of Spain.svg España
Construcción 1456–1870

El castillo de Belmonte es una fortaleza que se eleva en el cerro de San Cristóbal, a las afueras de la villa de Belmonte, al suroeste de la provincia de Cuenca. Bien de Interés Cultural declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931.[1]

Historia[editar]

El castillo de Belmonte es un singular edificio que, por su estado de conservación, por su especial estructura, y por su aspecto exterior, prácticamente el mismo que tuvo en el momento de su construcción, constituye un valioso tesoro patrimonial para su comarca, su región y para el conjunto monumental español. Fue construido en la segunda mitad del siglo XV, por orden de don Juan Pacheco, primer Marqués de Villena. Era un momento de convulsiones y luchas internas en el reino de Castilla. El marqués se proponía acumular territorios y construir fortalezas para hacerse fuerte ante los problemas sucesorios que se avecinaban. En 1456, en el cerro de San Cristóbal, se inicia la construcción del castillo. El comienzo efectivo de las obras se produce en 1457 y duran hasta 1472, en que quedaron detenidas. En 1474, fecha de la muerte de Juan Pacheco, aún no estaban concluidas. Su hijo, Diego López Pacheco, continuó en parte la obra de su padre, pero no le prestó demasiada atención a la fortaleza belmonteña, en la que quedaron bastantes detalles por terminar, entre ellos el almenaje.

Su arquitecto fue seguramente Juan Guas, cuyo trabajo para el marqués está documentado en otras obras, como el monasterio del Parral, en Segovia.

Durante los siglos XVII y XVIII, el castillo, en estado prácticamente de abandono, va sufriendo diversos estragos, que lo llevan a un estado ruinoso en los primeros años del siglo XIX.

Litografía del castillo de Francisco Javier Parcerisa, que se incluyó en el tomo 2 de Recuerdos y bellezas de España: Castilla La Nueva en 1853

Fue la heredera de la casa de Villena, Eugenia de Guzmán, más conocida como la Emperatriz Eugenia de Montijo, la que se encarga de restituir al castillo su esplendor original. Hacia 1857 comienza las obras de restauración. Restaura las defensas de acuerdo al proyecto inicial, pero en el interior se impone el gusto de la época. Así, el arquitecto español Sureda realiza los cierres de las galerías que dan al patio, utilizando el ladrillo como material constructivo. Con la caída del imperio francés, en 1870, cesa la restauración. La emperatriz se había gastado más de millón y medio de pesetas en la restauración del castillo.

Tras la caída del imperio francés cesa la restauración y el edificio es ocupado durante unos años por los dominicos franceses que lo adecúan como monasterio. Tras la marcha de los dominicos, el sobrino-nieto de la emperatriz, el Duque de Peñaranda, Hernando Fitz-James Stuart y Falcó continúa con las restauraciones e incluso lo llegó a habitar.

Posteriormente, sirvió también como cárcel del Partido Judicial de Belmonte, y como academia Onésimo Redondo para mandos del Frente de Juventudes. Después quedó abandonado, sufriendo un progresivo deterioro. Por Decreto del 3 de junio de 1931 el castillo fue incluido en el Tesoro Artístico Nacional (equivalente hoy en día a Bien de Interés Cultural).

Actualmente es propiedad de la Casa Ducal de Peñaranda descendientes de la Duquesa de Alba, María Francisca de Sales Portocarrero, hermana de Eugenia de Guzmán, más conocida como Eugenia de Montijo, que fue emperatriz de los franceses por su matrimonio con Napoleón III.

Gracias a la colaboración entre los propietarios, la administración local y el Ministerio de Fomento, el castillo ha sido rehabilitado y en verano de 2010 se abrió al público.

Arquitectura[editar]

Vista del Castillo de Belmonte

El castillo fue concebido como fortaleza-palacio, para satisfacer por una parte las necesidades defensivas del marqués de Villena, que quiso prepararlo ya para el ataque y defensa de la artillería. Por otra parte, tuvo la función de una residencia lujosa, acorde con sus ansias de poder y la influencia de don Juan Pacheco. La planta del castillo es muy peculiar, denominada de "estructura atenazada", construida sobre un triángulo equilátero con dos cuerpos en dos de sus lados, y en el otro, la torre del homenaje, triángulo que, mediante la barrera exterior, se convierte en polígono de nueve lados con torreones en los vértices. Los torreones cumplen una doble función, como contrafuertes y como defensa de las partes más vulnerables. El recinto principal se rodea de una barrera de exquisita construcción que defiende las partes más bajas. Esta barrera tiene tres puertas. La planta de este castillo en forma de estrella es única, y su interior palaciego decorado con lujosas techumbres mudéjares en sus salones y galerías, así como su “bestiario medieval” esculpido en piedra, no tienen parangón en España y, sin duda, hacen de este castillo uno de los más emblemáticos de España.

Musealización[editar]

Dormitorio Emperatriz en el Castillo de Belmonte
Exposición sobre la distintas restauraciones en el Castillo de Belmonte

La empresa gestora del Castillo, Fortaleza de Belmonte SL, ha dotado al castillo con diversos contenidos culturales y didácticos para hacer de la visita al Castillo de Belmonte un paseo cultural por la historia del castillo y sus moradores. La visita cultural dispone de audio-guía en 4 idiomas (español, inglés, francés e italiano), audiovisual en gran formato con proyección de 12 minutos como introducción al recorrido turístico, y tecnologías de luz y sonido que trasladan al visitante a otra época.

Después de la visita al castillo de Belmonte, el visitante conocerá además de cómo era la vida en un castillo medieval, las vicisitudes de la guerra de sucesión en Castilla en la segunda mitad del siglo XV, entre la princesa Juana “La Beltraneja” protegida del marqués de Villena valedor de sus derechos dinásticos, y su tía Isabel más tarde conocida como “La Católica”, y el papel que desempeñó el señor de este castillo en esa contienda. El resultado de la contienda, que une Castilla y Aragón definitivamente, determinará la unificación de España en 1492 con la caída del reino de Granada donde también participaron activamente los señores del castillo de Belmonte siendo Diego López Pacheco capitán general de los ejércitos españoles en la reconquista de Granada.

El visitante también se trasladará a la segunda mitad del siglo XIX con salas ambientadas al estilo de la propietaria del castillo en esa época, Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia por su matrimonio con Napoleón III y descendiente del marqués de Villena. Durante el recorrido de esas salas se da a conocer la apasionante vida de esta noble española que llegó a ser regente del imperio francés en tres ocasiones y que ordenó la restauración del castillo de Belmonte a mediados del siglo XIX.

Sala de armaduras

Continúa la visita con el paseo por el adarve, entre almenas y torreones, y ambientado por el audio-guía, se sitúa al visitante en el lugar del soldado siglos atrás oteando el horizonte en busca del enemigo o rechazando un asedio al castillo. Desde el torreón norte, se puede disfrutar de una magnífica vista del pueblo de Belmonte, desde donde se especifica en un gran panel los principales monumentos que se vislumbran desde la altura del castillo: la magnífica Colegiata de San Bartolomé que ordenara construir el marqués de Villena, el antiguo alcázar del Infante Don Juan Manuel actualmente en reconstrucción, el hospital de San Andrés, el convento de las madres Concepcionistas, la Plaza del Pilar, el convento de los Trinitarios, y como no, la muralla que desde el castillo protector abraza el casco antiguo de Belmonte.

Para terminar, y después de pasar por la torre del homenaje, podemos bajar al patio de armas por una escalera de caracol y visitar las mazmorras y sótanos, y por fin descansar en la taberna del castillo saboreando un vino y queso de la tierra, antes de proseguir nuestro periplo por Belmonte y las tierras de La Mancha.

Películas[editar]

Rodaje del torneo medieval con el Castillo de al fondo

Sin duda alguna, el Castillo de Belmonte se ha hecho un pequeño hueco en la historia del celuloide. Desde que Charlton Heston y Sofía Loren protagonizaran la película El Cid, el castillo ha sido un marco incomparable para otras producciones:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Gómez de Caso Zuriaga, Jaime. Las techumbres mudéjares del castillo de Belmonte. Cuenca, Excma. Diputación, 1984.
  • Salas Parrilla, Miguel. El castillo de Belmonte (Cuenca). Madrid, Fortaleza de Belmonte, 2010.
  • Salas Parrilla, Miguel. El bestiario gótico del castillo de Belmonte. Madrid, Fortaleza de Belmonte, 2010.
  • Salas Parrilla, Miguel. Alarcón, Belmonte y Gracimuñoz. Tres castillos del señorío de Villena en la provincia de Cuenca. Madrid, 2007.
  • Salas Parrilla, Miguel y Fitz-James Stuart de Soto, Javier. El señorío de Belmonte. Madrid, Fortaleza de Belmonte, 2013.

Enlaces externos[editar]