Castilla la Vieja

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España dividida según acostumbran los geógrafos, por Tomás López, 1757, Biblioteca Nacional de España.

Castilla la Vieja es el nombre de una de las antiguas regiones históricas de España anteriores a la actual división en comunidades autónomas. Estaba ubicada en la zona norte del antiguo Reino de Castilla, al norte del Sistema Central.

Ámbito territorial[editar]

España y Portugal, por V. Beckers, 1850, Biblioteca Nacional de España, con la división provincial de Javier de Burgos y la provincia de Palencia incorporada a León.

Dependiendo del momento histórico estuvo constituida por las provincias de Ávila, Burgos, Logroño (desde 1980, La Rioja), Segovia y Soria, a las que se suman en alguna ocasión Santander (desde 1982, Cantabria), Palencia y Valladolid. Así la división territorial de España en provincias de 1833 establecía que «Castilla la Vieja se divide en ocho provincias, a saber: Burgos, Valladolid, Palencia, Ávila, Segovia, Soria, Logroño y Santander», si bien las regiones mencionadas en el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 por el que se creaban las provincias carecían de cualquier función jurisdiccional o administrativa, no existiendo ningún nivel administrativo superior al provincial.

Sin embargo, en el Proyecto económico, en que se proponen varias providencias, dirigidas á promover los intereses de España, con los medios y fondos necesarios para su plantificacion escrito en el año 1762 por D.Bernardo Ward, del Consejo de S.M y su Ministro de la Real Junta de Comercio y Moneda. Obra póstuma. Segunda Impresión. Joachim Ibarra. Impresor de S.M. imprenso en 1779, Cantabria (o Montaña) y Rioja aparecen cómo regiones distintas a Castilla la Vieja. En la propuesta de división territorial de España se dice: Se dividirá el Reyno en trece departamentos, que serán: 1º: Galicia, 2º: El Reyno de León y Asturias, 3º: Vizcaya, Cantabria, o Montaña, y Navarra, 4º: El Reyno de Aragón, 5º: Cataluña, 6º: Valencia, 7º: Murcia, 8º: Andalucía, 9º: Extremadura, 10º y 11º: Castilla la Vieja con la Rioja que por su extensión e importancia formará dos Departamentos: y asímismo 12º y 13º: Castilla la Nueva incluyendo la Mancha y la Alcarria.

Orígenes[editar]

División durante el Antiguo Régimen.

Sus orígenes están en la Castilla histórica que se formó en el siglo IX en el norte de lo que actualmente es la provincia de Burgos. Ya desde el siglo XIV se identificó el llamado "Reino de Castilla" con los territorios de la Merindad Mayor de Castilla y con los alfoces de la Extremadura castellana de la cara norte del Sistema Central; este "reino", junto con el "Reino de Toledo", formaba la región de Castilla. Ya hacia el siglo XVI al "Reino de Castilla" empieza a denominársele "Castilla la Vieja" y al de Toledo se le pasa a conocer como "Castilla la Nueva. En el siglo XVIII, Carlos III asignaba al llamado reino de Castilla la Vieja las provincias de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia (cuyos límites no coinciden con los actuales, ya que además en aquel entonces no existían ni la provincia de Santander (perteneciente en su mayor parte a la de Burgos y la de Toro) ni la provincia de Logroño (integrada casi por completo en las provincias de Soria y Burgos) y la franja norte de la actual provincia de Guadalajara estaba incluida en Soria; además las actuales comarcas toledanas de la Campana de Oropesa y la Sierra de San Vicente pertenecían a la provincia de Ávila.

Constitución de 1812[editar]

La Constitución española de 1812 reconoce la región:[1]

El territorio español comprende en la Península con sus posesiones e islas adyacentes: Aragón, Asturias, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Cataluña, Córdoba, Extremadura, Galicia, Granada, Jaén, León, Molina, Murcia, Navarra, Provincias Vascongadas, Sevilla y Valencia, las islas Baleares y las Canarias con las demás posesiones de África...

División territorial de 1833[editar]

Mapa de la división provincial y regional de España en 1833.

El Real Decreto del 30 de noviembre de 1833, reforma de Javier de Burgos, puso las bases de la división en provincias que con algunas modificaciones ha llegado hasta nuestros días; en ese decreto, aparte de las citadas (con sus límites actuales), las de Logroño y Santander eran atribuidas también a la región de Castilla la Vieja.[2] Hacia 1850 las provincias de Valladolid y Palencia aparecerán en algunos mapas como pertenecientes a la región denominada Reino de León, quedando en Castilla la Vieja únicamente las de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia y Ávila. Así en la Geografía general de España: comparada con la primitiva, antigua y moderna de Juan Bautista Carrasco (1861) el viejo Reino de León, con toda la tierra «conquistada por los reyes de Oviedo», comprendía las «Nuevas provincias creadas en 1833» de León, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora, en tanto el Reino de Castilla, «comarca que hoy se distingue por Castilla la Vieja, libre de los árabes en el siglo IX», incluía las nuevas provincias de Ávila, Burgos, Logroño, Santander, Segovia y Soria.[3] Esta agrupación, sin carácter administrativo, que sufrió otros intentos de reforma durante el XIX, es la que ha perdurado en los libros y enciclopedias desde mediados del siglo XIX hasta superada la segunda mitad del siglo XX. Por ejemplo las primeras ediciones del Espasa, las primeras de la Enciclopedia Británica y la popular enciclopedia escolar Álvarez establecían esta división de provincias entre Castilla la Vieja y León.

Sexenio, I República y Restauración (1868-1931)[editar]

Estados que componen la nación española según el proyecto de Constitución Federal de 1873

Durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874), republicanos federales proyectaron crear un estado federado llamado Castilla la Vieja en 1869 (Pacto Federal Castellano) y en 1873 (Proyecto de Constitución Federal de 1873), que hubiera comprendido once provincias: Ávila, Burgos, León, Logroño, Palencia, Salamanca, Santander, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.[4] Años después, en 1883, federalistas de Castilla la Vieja y León elaboraron el proyecto constitucional, destinado a hacer de las tierras castellano-leonesas un único estado federado en una España republicana y federal, conocido como Constitución Federal de Toro.

La Diputación Provincial de León acordó, el 13 de julio de 1914, apostar por la Mancomunidad Castellana "con el mayor número de provincias castellanas, procurando se denomine de Castilla y León".[5] En la década de 1920, las once provincias de Castilla la Vieja y León promovieron un único pabellón, llamado de Castilla la Vieja y León, en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929.[6] Desde inicios del siglo XIX, varias organizaciones de diversa índole surgieron por la inexistencia de una frontera en el conjunto regional denominado con los nombres históricos de Castilla la Vieja y León o uniendo a sus oriundos: Academia Médico-Quirúrgica de Castilla la Vieja,[7] Colegio de Farmacéuticos de Castilla la Vieja (1865), Federación Agrícola de Castilla La Vieja (1901), Federación Veterinaria Regional de Castilla la Vieja y León, Casa de León y Castilla (1925), Copa de Castilla y León de fútbol (1925), etc.

Ya a principios del siglo XX se ve surgir cierta ola de regionalismo castellanoviejo promovido principalmente por escritores como el segoviano Luis Carretero Nieva, con su libro La cuestión regional de Castilla la Vieja (el regionalismo castellano). En 1918, Luis Carretero reconoció que la opción unitaria, la de Castilla la Vieja y León, usaba "un método fundamentalmente científico" y destacaba de ella "la capacidad intelectual".[8]

A principios del siglo XX, en 1906, el filósofo Pedro González García afirmaba que las fronteras entre la Castilla primigenia y León eran "meros accidentes de limitación histórica";[9] y pocos años después, en 1914, el prohombre Andrés Pérez Cardenal obviaba el accidente de limitación histórica para titular su libro de excursiones por las sierras de Gredos, Béjar y Peña de Francia Alpinismo castellano.[10]

Castilla y León[editar]

Se dice que, con el Estatuto de Autonomía de Castilla y León en 1983, "Castilla la Vieja perdió buena parte de su identidad", por una parte al integrarse políticamente junto con las provincias que se agrupaban en la región de León en un ente superior, y por otra al perder en favor de autonomías provinciales dos de sus componentes (Santander y Logroño), que pasaron a constituir las comunidades autónomas de Cantabria y La Rioja, respectivamente. Lo cierto es que desde la antropología se identifican relaciones etnográficas entre el Este y el Oeste de la comunidad de Castilla y León.[11]

Puesto que el habla montañesa, de zonas rurales de Cantabria, Montaña Palentina, Valle de Sotoscueva y pasiegos de Burgos, es una variante del astur-leonés,[12] el astur-leonés no es un hecho diferencial entre Castilla la Vieja y León.

La denominación Castilla la Nueva, para las tierras meridionales de Castilla, es contradistinta (referida a dos mitades de un todo) de Castilla la Vieja.[13]

Referencias[editar]

  1. Art. 10.de la Constitución Española de 1.812
  2. Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 en wikisource
  3. Carrasco, José Manuel, Geografía general de España: comparada con la primitiva, antigua y moderna, Madrid, 1861, pág. 623.
  4. Pacto Federal Castellano. Valladolid: [s.n.], 1869; Artículo 1, Proyecto Constitución Federal de la I República Española, 17 de julio de 1873.
  5. ÁLVAREZ DOMÍNGUEZ, Juan Miguel. "Cuanto más grande, mejor. [La diputación leonesa y las mancomunidades (1914)]". En: Revista de Estudios Humanísticos. Historia, nº 6 (2007), p. 242
  6. http://exposicioniberoamericanadesevilla1929.blogspot.com.es/2010/04/pabellones-regionales.html
  7. En 1840, D. José Sebastián Coll, médico titular decano de Toro, era socio corresponsal y subdelegado (véase Manifiesto, el presente contendrá en bosquejo la conducta de la Academia Médico-Quirúrgica de Castilla la Vieja.... Valladolid: Imp. de Don Julián Pastor, 1840)
  8. Necesidad de que Castilla la Vieja haga labor regionalista. León: [s.n.], 1918, p. 17
  9. El Alma de Castilla. Salamanca: Andrés Iglesias, 1906, p. 15
  10. Alpinismo castellano: guía y crónicas de excursiones por las Sierras de Gredos, Béjar y Francia. Bilbao, 1914, p. 152
  11. ELÍAS PASTOR, Luis Vicente. "Relaciones etnográficas entre el Sistema Ibérico y la Montaña Leonesa". En: Aproximación antropológica a Castilla y León. Valladolid: Ambito, 1988, p. 103
  12. GONZÁLEZ GOÑI, Silvia. "Apuntes sobre el habla de la Merindad de Sotoscueva (Burgos): léxico". En: Revista Alcuentros, nº 5
  13. "Palencia en Castilla o la castellanidad de Palencia". En: Palencia en la Historia. Palencia: Caja de Ahorros, 1982, p. 74

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]