Caso Vegas Pérez

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Caso Vegas Pérez
Palabras clave
secuestro, homicidio
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El Caso Vegas Pérez es la investigación policial en torno al secuestro y asesinato de Carlos Vicente Vegas Pérez, de 13 años de edad, el 22 de febrero de 1973.

El 22 de febrero de 1973, Carlos Vicente Vegas Pérez, de 13 años de edad, fue secuestrado en las cercanías de su casa, situada en un lujoso barrio caraqueño. Aunque el rescate fue pagado oportunamente por los familiares del adolescente, su cadáver fue encontrado unos días más tarde, el 1 de marzo de 1973, en un barranco de las afueras de Caracas.

El equipo de la Policía Técnica Judicial, encabezado por el comisario Fermín Mármol León, imputó como sospechosos a Omar Cano Lugo (alias el Chino), Gonzalo Rafael Cappecci (alias Fafa), José Luis Branger Quiroba (alias Caramelito Branger), Javier Paredes, Alfredo Luis Parilli Pietri, Julio Morales y Diego Rísquez. El hermano mayor de la víctima, Federico Vegas, se encuentra entre los interrogados, aunque nunca pudo dar luces sobre el caso. En el curso de las investigaciones se descubrió que el secuestro se había efectuado con la finalidad de saldar una deuda con narcotraficantes colombianos.

Los imputados fueron detenidos inmediatamente, pero liberados más tarde, en lo que se recuerda como uno de los casos representativos de la impunidad del poder en Venezuela, particularmente del poder económico, en la visión de Mármol León, quien escribiría con posterioridad un libro sobre las dificultades que tuvo que enfrentar durante la investigación criminalística.

El Caso Vegas Pérez recibió una cobertura sin precedentes en Venezuela por parte de la prensa, la radio y la televisión. Fue un caso que despertó el morbo de los caraqueños.

Secuestro y asesinato[editar]

Nacido en 1959, Carlos Vicente Vegas Pérez era hijo de Trina Pérez Machado y Martín Vegas Pacheco, un renombrado profesor y arquitecto, autor de la Torre Polar de Caracas y miembro de la Comisión de Urbanismo a cuyo cargo estuvo la modernización urbanística de la capital venezolana durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Carlos Vicente fue visto con vida por última vez el 22 de febrero de 1973 en los predios de su casa, en el sector denominado Lomas del Mirador. Se pensó que podría conocer a sus captores e incluso que podría haber aceptado voluntariamente un aventón hacia al lugar donde se dirigía.

El rescate fue pagado por su familia el 26 de febrero tal como lo pedían los secuestradores. El dinero había sido previamente fotografiado por la Policía Judicial.

Por el modus operandi los investigadores sospechaban que el niño podría conocer a sus secuestradores. El cadáver del niño fue encontrado el 1 de marzo de 1973, en un barranco cerca de la autopista Coche-Las Tejerías, en las afueras de Caracas. Un portavoz del gobierno expresó que no se iba a escatimar esfuerzos para encontrar a los asesinos. Se declaró una emergencia nacional.[1]

Investigación y detenciones[editar]

La investigación demostró que el niño ya había sido asesinado para el momento en que el rescate fue pagado.

El niño tenía el cráneo fracturado y lesiones de golpes en el cuerpo. Se supuso que las lesiones las provocó la caída en el barranco una vez muerto el niño. Podría haber muerto asfixiado al estar encadenado en la maleta del auto el mismo día del secuestro. El 6 de marzo fueron detenidos sus supuestos secuestradores, pertenecientes a las llamadas «patotas del este», es decir, de los barrios ricos.

El Caso Vegas Pérez recibió una cobertura sin precedentes en Venezuela por parte de la prensa, la radio y la televisión. Cada vez que José Luis «Caramelito Branger» entraba o salía de los tribunales una turba de fans enloquecía a su alrededor para tocarlo y besarlo al pasar.[1]

El hermano de la víctima, Federico Vegas Pérez, tuvo prohibición de salida del país exigiéndole disponibilidad para ser interrogado. En el curso de las investigaciones se descubrió que el secuestro se había efectuado con la finalidad de saldar una deuda con narcotraficantes colombianos. Funcionarios venezolanos viajaron a Colombia para investigar el tema del tráfico de estupefacientes relativo al caso. El equipo de la Policía Técnica Judicial, encabezado por el comisario Fermín Mármol León, detuvo y acusó a Omar Cano Lugo (alias el Chino) como autor material del asesinato, a Alfredo Parilli Pietri (pariente de la primera dama Alicia Pietri de Caldera) como autor intelectual del secuestro y a Gonzalo Rafael Cappecci (alias Fafa), José Luis Branger Quiroba (alias Caramelito Branger), Julio Morales, Javier Paredes Paredes y Diego Rísquez Cupello, jóvenes entre 18 y 24 años, por el secuestro, encubrimiento y complicidad en el homicidio, todos pertenecientes a familias ilustres y de renombrado apellido de la clase alta caraqueña.

Anulación de la causa y liberación de los implicados[editar]

En enero de 1974, la Corte Superior II o Juzgado II Penal revocó todos los autos de detención «debido a fallas sustanciales en la instrucción y sustentación del proceso». Cierta declaración del comisario Fermín Mármol León fue considerada por los tribunales como una violación del secreto sumarial, lo que llevó a que las causas penales fueran revocadas en enero de 1974. Declaraciones del comisario Fermín Mármol León fueron consideradas una violación del secreto sumarial. Un grupo de reporteros abordó al comisario Fermín Mármol León, hombre clave en las investigaciones, para requerir su opinión en torno a la decisión de Cumare Nava. Fermín Mármol León declaró que compartía las decisiones y en particular la que afectaba al “Chino” Cano. De inmediato los padres de los jóvenes detenidos interpusieron una demanda al comisario, a través de sus abogados, por violación del secreto sumarial. Fermín Mármol León fue citado por el juez y se le ordenó presentarse al término de la distancia, de lo contrario sería arrestado por desacato. Luego de recriminarle duramente, el juez le ordenó que no se pesquisara nada sin su expreso conocimiento y consentimiento. El equipo de detectives liderado por Fermín Mármol León fue así marginado de las investigaciones.

El magistrado Meléndez Hurtado votó en contra por considerar que en el expediente había suficientes indicios como para confirmar los autos de detención. Cano y Capecci, los únicos que no pertenecían a familias poderosas, permanecieron presos por tenencia de estupefacientes pero no por el secuestro. Los demás imputados salieron, «sospechosamente» para la sociedad venezolana de ese momento, en libertad. El crimen permanece impune.[1]

El más tarde ministro Fermín Mármol León, protagonista en las investigaciones narró el caso en su obra «Cuatro Crímenes Cuatro Poderes», en el año 1978. Diego Rísquez se convirtió en un conocido cineasta y el hermano Federico Vegas, en un reconocido arquitecto y escritor. [2]

La mayoría de los testigos involucrados en el caso se accidentaron de alguna manera. Todos los implicados en el caso de tráfico de drogas y asesinato fueron absueltos totalmente, aún cuando las pruebas encontradas les inculpaban directamente.[3]

Caso Vegas Pérez en el cine[editar]

La historia fue llevada al cine, con el título de «Cangrejo», en 1982, bajo la dirección de Román Chalbaud. En la película, el investigador cree que los secuestradores conocían al niño y pronto comienza a sospechar de varios jóvenes pertenecientes a familias adineradas de Caracas. Además, como los secuestradores estaban pidiendo casualmente el mismo precio de un kilo de cocaína, concluye que el secuestro se debe a un problema de drogas de gente adinerada, ya que «en el Este los pavos se dan con eso. No en los barrios, porque es caro. ¡Bs. 200 el gramo!». Cuando aparece el cuerpo del niño, el protagonista deduce que el niño murió asfixiado accidentalmente en la maletera del carro en que lo habían secuestrado. Decide detener a los culpables a sabiendas que pertenecen a familias poderosas de la ciudad. Finalmente, los culpables son exonerados por un sistema corrupto al cual sirve de chivo expiatorio el menos influyente y pudiente de todos los involucrados. En la película el presidente se apresura a prometer la captura de los criminales, promesa que dura hasta que se descubre que los culpables pertenecen a familias adineradas de Caracas. La película fue un enorme éxito de taquilla y crítica. También aparecieron documentales sobre el tema.

Falleció recluso por falta de atención en el Victorino Santaella 28 AGOSTO 2011

Alfredo Luis Parilli Pietri (57), implicado en uno de los secuestros más famosos de los años 70 y sobrino de la ex primera dama Alicia Pietri de Caldera, falleció en el centro de salud por falta de médicos en la emergencia Andreína Ibarra. El 22 de febrero de 1973, Alfredo Luis Parilli Pietri (57) fue exonerado de los cargos por el secuestro y homicidio de un niño de 13 años, identificado como Carlos Vicente Vegas Pérez, hijo del famoso arquitecto Martín Vegas Pacheco, diseñador de la Torre Polar en Plaza Venezuela.

El 30 de octubre de 2009, 36 años después de protagonizar una de las historias más cruentas de los 70, el sujeto fue capturado cuando cargaba con seis panelas de marihuana, frente a su vivienda en Los Palos Grandes en Caracas, y posteriormente condenado a 9 años de prisión en el Internado Judicial de Los Teques. Durante la madrugada del sábado, Parilli Pietri falleció en el área de emergencias del hospital Victorino Santaella, donde presuntamente no había médicos para atender la descompensación que presentó a causa de una cirrosis hepática.

El cadáver fue trasladado hasta la Medicatura Forense de Los Teques, donde ejecutarán la necropsia de ley para determinar si la muerte se produjo a consecuencia de la falta de atención en el nosocomio, tal como denunciaron algunos familiares y la periodista Berenice Pacheco en su cuenta de Twitter.

Caso Vegas Pérez[editar]

Tras cumplir ocho días de secuestrado, el niño Vegas Pérez fue hallado muerto en lo profundo de un matorral en la Cortada del Guayabo, municipio Guaicaipuro, por presunta asfixia accidental en la maleta del vehículo donde lo trasladaban. El grupo de plagiarios exigía una cantidad de 150 mil bolívares por el rescate, pero como el pequeño era hijo de una figura pudiente, el entonces presidente Rafael Caldera se apresuró a prometer la captura de los malhechores.

Sorpresivamente, los involucrados pertenecían a familias adineradas de Caracas, tal como Alfredo Parilli, sobrino de la primera dama Alicia Pietri de Caldera. En el caso, también fueron imputados José Luis "Caramelo" Branger, Javier Paredes, Julio Morales, Diego Rísquez Cupello y Gonzalo Rafael Capell, quienes fueron recluidos en el retén de Catia por menos de 7 meses hasta que sus familias acordaron la exoneración de los cargos; a excepción de Omar "Chino" Cano Lugo, cuyos allegados no tenían suficiente poder monetario.

Referencias[editar]

  1. a b c José Roberto Duque (2002). Asesinatos que conmovieron a Venezuela, pág. 52. CEC, Caracas, Los libros de El Nacional, Colección Ares. ISBN 980-388-030-6. Consultado el 3 de septiembre de 2012. 
  2. José Arcadio Hernández. «El caso Vegas Pérez y la amnesia colectiva». Consultado el 3 de septiembre de 2012.
  3. Tulio Chiossone. «Ciencias del delito: estudios varios. Pág. 88». Consultado el 4 de septiembre de 2012.

Cano, Omar (1980). La verdad sobre el Caso Vegas. Caracas: Editorial Ateneo de Caracas. Colección Testimonios. 255 pp. Arraiz Lucca, Rafael (2002). Tomás Sanabria y Martín Vegas. Caracas: Fundación para la Cultura Urbana. Colección Conversaciones. 64 pp.

Enlaces externos[editar]