Caso Restrepo

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El Caso Restrepo es un caso de violación de Derechos Humanos ocurrido en Ecuador en el año de 1988 durante la presidencia de León Febres Cordero.

El caso nace a merced de la desaparición de los hermanos Carlos Santiago y Pedro Andrés Restrepo Arismendy, nacidos en el año de 1971 y 1974 respectivamente, quienes al momento de su desaparición contaban con 17 y 14 años de edad. Los desaparecidos nacieron en el seno de una familia acomodada, hijos de Pedro Restrepo y Luz Helena Arismendy y residían en la ciudad de Quito, en el valle de Cumbayá, en la ciudadela Miravalle.

Sucesos[editar]

En la madrugada del 8 de enero de 1988, Pedro Restrepo y Luz Helena Arismendi, padres de los menores, salen de viaje con rumbo a la ciudad de Bahía de Caráquez en un viaje de vacaciones. Según Darlice Adorita Lara Espinosa -empleada doméstica del hogar de los Restrepo- los menores salieron a las 06h30, en el vehículo de propiedad de la familia con la finalidad de dejar a su hermana en el Colegio ecuatoriano-suizo en el que ella estudiaba.[1] Luego de regresar a su casa volvieron a salir aproximadamente a las 10h00, con rumbo a la ciudad de Quito, sin que se vuelva a saber nada de ellos. Según el padre de los menores, Pedro Restrepo, en horas de la mañana de ese día se llevaba a cabo un operativo policial en Tumbaco, por lo que presumiblemente fueron detenidos en ese momento, lo cual también es mencionado en las declaraciones del ex agente del SIC-10 Hugo España Torres quien dice que en esa mañana, los menores fueron detenidos ilegal y arbitrariamente por la Policía Nacional y fueron puestos a órdenes del Servicio de Investigación Criminal de Pichincha, donde él trabajaba, según el mismo testigo los menores fueron torturados durante varios días por miembros del SIC-10. En las declaraciones que Hugo España publicó en su libro, El Testigo, dice que el hermano mayor Carlos Santiago Restrepo Arismendi falleció a causa de las torturas de las cuales fue víctima, debido esto a que la policía le había puesto una funda plástica llena de gas lacrimógeno en su cabeza, procediendo a golpearle fuertemente en el estómago. Según Hugo España, esto habría agravado el ataque de asma que tenía en ese momento el menor.[2] Según las declaraciones del mismo testigo, el segundo menor Pedro Andrés fue asesinado días más tarde para eliminar al único testigo del crimen y así nadie podría darse cuenta.

Búsqueda[editar]

En los días posteriores a la desparición de los menores facellidos, los padres inician una intensa búsqueda. El día 14 de enero de 1988, se les informa que los menores se encontraban en una dependencia de la policía siendo investigados por un problema menor, sin embargo jamás se llegó a dar otra información.

Posteriormente, con fecha 28 de junio del año 1990, la Policía hace pública la posibilidad de la muerte de los hermanos Restrepo debido a la precipitación de su vehículo en la Quebrada Pacha, ubicada en el sector El Batán de la ciudad de Quito, mostrando como evidencia el vehículo destrozado al fondo de dicha quebrada, dentro del cual estaban tres zapatos de los hermanos Restrepo, sin embargo el padre de los menores deshecho la posibilidad mencionando las siguientes incoherencias en el informe de la policía:

  1. El switch del vehículo se encontraba apagado, lo cual da muestras de que el vehículo no estuvo encendido al momento de precipitarse por la quebrada.
  2. El vehículo no tenía marcas de volcamiento sino que más bien parecía que había sido destruido con anterioridad y luego volcado en la quebrada.
  3. Los zapatos de los menores no tenían signos de uso ni de daño alguno, teniendo en cuenta que la zona en la que se precipitó el vehículo corre agua y lodo, además de que los zapatos fueron encontrados siete meses después de la desparición de los menores.
  4. Después que apareció el vehículo, la zona fue rastreada por bomberos, fuerzas especiales de la Policía, hombres rana del Ejército, hombres araña del Ejército, personal del SIC-P, expertos contratados por la familia. Nadie encontró ningún indicio de restos humanos.
  5. 48 horas después de ese 8 de enero de 1988, grupos de la Cruz Roja, Boy Scouts y Defensa Civil no encontraron nada en esa quebrada, pese a las óptimas condiciones ambientales para conseguirlo. El vehículo apareció luego de 201 días de la desaparición de los menores.
  6. La visibilidad de la quebrada es óptima desde los sectores de Guápulo, Monjas, González Suárez y desde el Hotel Quito. Sin embargo nadie se percató de un accidente de tránsito.[3]

Denuncia y reclamos[editar]

Luego de una búsqueda infructuosa sin resultados, a mediados de 1989, los padres de los menores denuncian el caso ante la CEDHU e inician posteriormente denuncias por los medios de comunicación. En medio de este reclamo, Doris Morán y Hugo Oswaldo Recalde, proceden a negociar con la familia la entrega de los menores a cambio del silencio, sin embargo los menores jamás aparecieron con vida. Luego de las negociaciones engañosas y las difamaciones en contra de la familia Restrepo, los padres deciden organizar plantones en la Plaza Grande de la ciudad de Quito.

En la presidencia de Rodrigo Borja se conforma una comisión internacional para investigar los crímenes de Lesa humanidad cometidos por el Estado ecuatoriano, esto debido a un informe acusatorio presentado por la DAS de Colombia en la que se acusa a la Policía Nacional del Ecuador de la desaparición de los menores. Con fecha 2 de noviembre de 1991, la comisión internacional presenta el informe ante el Presidente de la República, habiendo 88 sindicados en el caso Restrepo.

El 11 de agosto de 1991, aparece el ex-agente del SIC-10, Hugo España quien fue uno de los testigos principales del llamado caso Restrepo, quien acusa a Guillermo Llerena y dice que los restos de los menores fueron echados en la laguna de Yambo en Cotopaxi. En aquellas fechas es detenido Camilo Badillo, ex agente del SIC-10, por encontrarse evidencia de su culpabilidad en los crimenes.

El 16 de agosto de 1991, se dicta la orden de detención en contra de Hugo España por encontrarse evidencia en su contra respecto del caso de la muerte de los hermanos Restrepo.

Contexto social y político de la desaparición[editar]

Las desapariciones de los menores Restrepo ocurren durante la aparición de grupos subversivos en el Ecuador. La aparición de celulas guerrìlleras, de entre ellas Alfaro Vive ¡Carajo! llevan a que durante el gobierno de León Febres Cordero se implante una política estatal de mano dura, lo cual conllevaría el asesinato y desaparición de varias personas, entre ellas a varios militantes del grupo Alfaro Vive Carajo, tales como Ricardo Merino y Arturo Jarrín Jarrín. De la misma manera había grupos delĺctivos que aparecían debido al creciente tráfico de drogas.

Situación legal[editar]

En junio de 1995, la entonces Corte Suprema de Justicia dictó sentencia en el caso Restrepo. Los policías en servicio activo cabo segundo Víctor Camilo Badillo, subteniente Doris Morán, teniente Juan Sosa y teniente coronel Trajano Barrionuevo, fueron sentenciados a 16 años de prisión, en el caso del primero de ellos, y a 8 años los restantes. Fueron encontrados inocentes los coroneles Gustavo Gallegos y Gustavo Zapata. A pesar de estas sentencias, aún se discute la culpabilidad de muchos sindicados.

La denuncia de número 11.868 presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llegó a su fin el 14 de mayo de 1998, durante la presidencia de Fabián Alarcón con una solución amistosa al conflicto, mediante el cual el Estado ecuatoriano reconoce su responsabilidad del caso de los hermanos Restrepo, comprometiendose a pagar una indemnización de $2'000.000,00 (DOS MILLONES DE DOLARES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA) y de realizar la búsqueda de los cuerpos de los menores.

Búsquedas posteriores[editar]

Posteriormente se realizaron nuevas búsquedas de los cuerpos de los hermanos Restrepo. La última terminó el 26 de agosto de 2009, sin que se hayan encontrado restos humanos en la laguna de Yambo de Cotopaxi, haciéndose únicamente un inventario de las cosas que fueron encontradas en dicha laguna, tales como armas, fundas plásticas, ropas y balas. En diciembre 02 del 2011 la fiscalía realizó una nueva diligencia en base a una declaración de los sepulteros del cementerio El Batán. En este cementerio se excavaron unos cuerpos para realizar pruebas de ADN y comprobar si estos pertenecen a los hermanos Restrepo Arismendi.[4]

Opiniones sobre el caso Restrepo[editar]

<<Ellos cogieron a nuestros niños. Como no tenían licencia de conducir, los chicos se asustaron y huyeron, pero fueron apresados, torturados y asesinados. Para los uniformados, esas muertes son daños colaterales. Pasó y nadie los iba a investigar. La Policía era intocable. Ni la prensa se atrevía a hablar de las barbaridades que hacía. Nadie protestaba por las cosas que pasaban porque había miedo>>

Pedro Restrepo, en una entrevista para la CEDHU


<<Delante de cuatro personas, el señor Hugo España, en el Penal García Moreno, delante del periodista Marco Pérez Torres que trabajaba en radio Tarqui, de Carlos Oramas y yo, ante los cuatro nos manifestó que las órdenes las daba el mismo Presidente (Febres Cordero), que incluso en el caso del operativo mío actuaron 25 personas de las cuales 12 eran del SIC-10>>

Diego Delgado Jara, en una entrevista para Ecuador Inmediato[5]

<<La policía nacional sigue temblando, sigue tambaleándose, sus propios errores, su propia forma de ser, su filosofía congénita de la represión y de la corrupción que en este país es tremendo ha hecho que no pueda salir de la crisis de los hermanos Restrepo, es una especie de maldición que les persigue desde el año 88>>

Alexis Ponce, representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos

<<En esta situación, muchos entes pueden ser partícipes y no solamente la policía, la policía puede ser uno de los entes partícipes, pero no todos [...] Nosotros sabemos que las políticas de fronteras abiertas que rigen en el gobierno nacional, del incremento de los convenios de integración fronteriza, de la vivencia realmente democrática, de los respetos a los Derechos Humanos, etcétera, han hecho que muchos nacionales y no nacionales, consideren que el Ecuador es un paraíso, campo abierto para la comisión de delitos>>

General (r) Guillermo Gijón, ex comandante de la Policía Nacional del Ecuador en una entrevista para la FLACSO otorgada en el viernes, 7 de octubre de 1994

<<El caso de los hermanos Restrepo es un caso de abuso policial cuyos culpables ya han sido condenados>>

León Febres Cordero Ribadeneyra, ex presidente de la República en una entrevista ante Jorge Ortiz García

Véase también[editar]

Lista de referencias[editar]