Carta a una señorita en París
Carta a una señorita en París es el segundo cuento del libro Bestiario de Julio Cortázar. Pertenece a la primera etapa literaria del escritor, la cual se caracteriza por un lenguaje limpio y de frases cortas, a diferencia de sus obras posteriores.
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[editar] Conejos
Este cuento narra en forma de pseudo díalogo (más bien resulta un monólogo interior que toma aspecto de "díalogo" en cuanto se trata de una carta dirigida a una Srta. Andreé, vale decir "díalogo" entre comillas puesto que no hay ninguna respuesta al discurso) las vivencias del sujeto en primera persona: vomita conejitos vivos como si estos nacieran de su cuerpo.
Es interesante caracterizar el significado de los conejos en el cuento, Cortázar en sus obras tiende a mostrar un patrón; sus historias se ambientan en París o en Buenos Aires y suele darle representaciones específicas a cosas o animales. En "Carta a una señorita en París" se presentan conejos de dudosa procedencia y explicación; una hipótesis lectora representaría como cierta enfermedad o mal que el protagonista manifiesta, perdiendo así su equilibrio, llevando al narrador al límite de la psicosis y al suicidio, que en una parte se demuestra destruyendo a los conejos, que ya eran tan propios de él, como sí mismo. Al principio los conejos no le molestaban tanto (era algo de forma cotidiana) hasta que pierde el control terminando en el suicidio y en la muerte de los conejitos.
[editar] Crítica
El cuento se inscribe en el género de lo fantástico puro que Cortázar hereda principalmente de Jorge Luis Borges. Este género es típico de la primera etapa cuentista del autor. El elemento fantástico surge de la realidad cotidiana de los personajes, en la cual los mundos "real" e "imaginario" se entrelazan.
Los personajes (el protagonista y Sara la mucama) no están caracterizados en profundidad, más bien existen en función de la situación relatada. Según el mismo escritor, este cuento es un intento de cuadro surrealista lo cual se evidencia en las situaciones casi oníricas que son expresadas en el relato.
[editar] Alusiones
- En la canción "Balada para una mujer flaca", de Eduardo Darnauchans (aparecida en el L.P. "Zurcidor"), hay una probable alusión a "Carta a una señorita en París": "y no hay conejos en tu balcón".
[editar] Enlaces externos
- Lo fantástico en Carta a una señorita en París Análisis del cuento.