Carménère

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El Carménère es una variedad de uva que se considera originaria de la región de Médoc en Burdeos, Francia, donde se cultivaba. Con esta variedad se obtiene un vino con cuerpo y muy coloreado, adecuado para reforzar otros vinos más ligeros.

Carménère

El Carménère fue una de las cepas más ampliamente cultivadas a principios del siglo XIX en las regiones de Médoc y Graves en Burdeos, Francia. En el año 1860 se produce un desastre, los viñedos franceses fueron atacados por la filoxera, un insecto diminuto que afecta la raíz y las hojas chupando la savia de las plantas. Esta plaga extinguió la cepa de todas las viñas francesas, y europeas en general, las que paulatinamente comenzaron a reemplazarla por otras cepas menos sensibles como el Merlot y al extenderse la plaga a todas las cepas europeas, en todo el mundo hubo que comenzar a cultivar vides sobre un patrón norteamericano, resistente a la plaga.

El redescubrimiento[editar]

El año 1994 el Carménère es redescubierto en Viña Carmen Chile por el ampelógrafo francés Jean-Michel Boursiquot quien advirtió que la fruta de algunas vides de Merlot tardaban más en madurar. Los resultados de estudios realizados concluyeron que se trataba de la antigua variedad de Bordeaux Carménère. La cepa que se pensaba extinta era redescubierta.

El Carménère había sido introducido en Chile en 1850 desde Francia y permanecido oculto junto al Merlot.

La mayor concentración territorial dedicada al cultivo de esta cepa se encuentra hoy en los valles centrales de Chile, especialmente en las regiones de O'Higgins, del Maule y de Santiago. Según el Catastro Viticola Nacional (2006) elaborado por el Servicio Agrícola y Ganadero, existen 7.182,7 hectáreas plantadas en el país. Es la cuarta en importancia entre los cepajes tintos, después del Cabernet Sauvignon (40.788,6 hectáreas), el País (14.955 hectáreas) y el Merlot (13.367,7 hectáreas). La investigación genética reciente ha comprobado que la variedad puede estar lejanamente emparentada con el Merlot.

Actualmente, las empresas vitivinícolas chilenas invierten mucho en esta cepa con el propósito de crear una identidad propia para el vino chileno basándose en el Carménère, siguiendo el ejemplo de las empresas australianas y la variedad de uva de Syrah.

La importancia que la industria vitivinícola chilena ha querido darle a la cepa se hizo patente durante el primer concurso internacional Carménère al Mundo, que la Asociación de Enólogos de Chile realizó en el año 2006, en el que se presentaron más de 200 muestras de la variedad, sin embargo, aunque la mayoría de las viñas Chilenas producen variedades de Carménère, solo algunas marcas se destacan como insignes, entre las cuales podemos encontrar:Carmín de Peumo, Terrunyo, Montes PurpleAngel, Carmen Grande Vidure, Carta Vieja, Santa Helena Notas de Guarda, Laura Hartwig, Santa Ema, Errázuriz, Apaltagua, De Martino y Veramonte entre otras.[1]

Los máximos hitos alcanzado por la cepa Carménère se da de la mano de los vinos Carmin de Peumo de la viña Concha y Toro y del Tatay de Cristóbal de la viña Von Siebenthal ambos obtuvieron 97 puntos de parte de la Wine Advocate, posicionándolos como los vinos Chilenos con mejores puntajes. En tercer lugar quedó el vino Terrunyo de la viña Concha y Toro[2]

Mediante importación desde Chile a fines de los 90 llegaron algunas cepas a Australia. La viña Amietta en el valle Moorabool (Geelong, Victoria State) plantó como pionera el Carménère y produce hoy en día con gran éxito.

El año 2006 se descubrió mediante análisis de ADN que también en Nueva Zelandia existen algunas cepas de Carménère en la región de Matakana. Hasta entonces se había creído que se trataban de Cabernet Franc.

Características[editar]

El Carménère se distingue por un color rojo violáceo profundo y un aroma del que sobresalen notas verdes como del pimentón, que puede dominar sobre el resto de aromas si se ha cultivado en tierra pobre.[3] En su sabor se encuentra chocolate y notas de frutas rojas, bayas y especias. Sus taninos son más amigables y suaves que los del Cabernet Sauvignon. Sus notas vegetales lo hacen menos elegante que un Merlot. Es un vino de cuerpo medio, fácil de beber y que debe beberse joven.

El Carménère se da mejor en suelos que retengan agua, ya que tiende a deshidratarse. Los mejores son los arcillosos y con poca grava o pedregosidad, a diferencia de los que prefiere el Cabernet Sauvignon.

Se recomienda guardar este vino hasta 6 u 8 años

Referencias[editar]