Cantón Chinchipe

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Cantón Chinchipe
Cantón de Ecuador
Bandera de Cantón Chinchipe
Bandera

Escudo de Cantón Chinchipe
Escudo

Otros nombres: Tierra de la chonta y la guayusa
Coordenadas: 4°51′46″S 79°07′58″O / -4.8628, -79.1328


Coordenadas: 4°51′46″S 79°07′58″O / -4.8628, -79.1328
Capital Zumba
Entidad Cantón
 • País Bandera de Ecuador Ecuador
Fundación 5 de enero de 1921
Superficie  
 • Total 1,194 km²
Población  
 • Total 10,119 hab.
 • Densidad 8,47 hab/km²
[Editar datos en Wikidata]

TOMADO DEL LIBRO DEL DR. JORGE ENRIQUE GARCÍA ALBERCA.(LOS CANTONES DE CHINCHIPE Y PALANDA: historia precolombina y colonial; tomo I) CAPITULO I.

ALCALDE: FRANCISCO TOLEDO GARCIA (2014-2019)

ÉPOCA PRECOLOMBINA

1.- ¿CUÁLES ERAN LAS SOCIEDADES PREHISPÁNICAS DEL CHINCHIPE?

Los testimonios o más antiguas referencias, acerca de las sociedades prehispánicas que ocupaban la región sur oriental del Ecuador antes de la conquista española, corresponden a los testimonios dejados por los primeros cronistas españoles. Entre estos datos tempranos, a menudo confusos o contradictorios, destacan los testimonios de Juan Porcel, Diego Palomino, Pedro de Vergara, Pedro de Alvarado y Juan de Salinas que exploraron, conquistaron y fundaron ciudades en la región amazónica desde 1535.

Existen menciones acerca de los grupos prehispánicos en Cabello de Balboa, Salinas de Loyola, Pedro Cieza de León, Diego de Arcos y Alonso de Cabrera; así como otros documentos anónimos conservados en bibliotecas públicas y privadas. Un estudio de estas fuentes etno históricas, a la luz de los conocimientos etnográficos modernos fue realizado por C. Caillavet (1.987) y A. C. Taylor (1.991), cuyo análisis expondré más adelante.

Los primeros estudios arqueológicos científicos de la cuenca alta del Chinchipe, han sido realizados por Guffroy du Saulieu y Francisco Valdez (2001). En un artículo publicado en el diario El Comercio de Quito, del 2 de julio de 2.003, se menciona un Complejo cultural de 4.500 años de antigüedad. Veamos pues que nos dice este artículo:

2.- EL COMPLEJO CULTURAL MAYO CHINCHIPE DE 4500 AñOS DE ANTIGÜEDAD

Don Ulpiano Loján, quién trabaja como tractorista en el Municipio del Chinchipe, hace aproximadamente unos 11 0 12 años atrás, cuando se construía la carretera de Palanda a San Francisco del Vergel, descubrió unas tolas en la apertura de dicha carretera. Luego de algunos años por casualidad de la vida se encontró aquí en Zumba con el arqueólogo Francisco Valdez, al cual le enseño algunos objetos y el lugar donde los encontró. Este lugar que ha sido estudiado por un grupo francés-ecuatoriano, consta de: Un complejo monumental de terrazas, vasijas de piedra pulida, unos pocos restos cerámicos y un rarísimo resto de cráneo adulto.

El descubrimiento de una cultura arqueológica en la ceja de selva ecuatoriano-peruana, cuya antigüedad se ubica entre los 2000 a 3000 años a.C. o sea hace más de 4500 años atrás, obliga a repensar sobre los orígenes y el accionar de la cultura andina. El reconocimiento arqueológico regional ha demostrado que los recipientes de piedra pulida aparecen a lo largo de un corredor natural, formado por la cuenca del sistema fluvial Mayo –Chinchipe, en el lado oriental (casi amazónico) de los Andes. Las evidencias aparecen desde las cabeceras del Chinchipe, cerca de la población de Valladolid, las cercanías del pueblo lojano de Amaluza; y el entorno limítrofe de Zumba (Ecuador) del otro lado de la frontera ecuatoriano-peruano se conocen ejemplares desde San Ignacio y Jaén hasta la desembocadura de este río en el Marañon, cerca de los sitios Huayurco y Los Peroles.

A más de su notable antigüedad, el factor más importante es su participación en una red de interacciones entre la costa Pacífica, la sierra y las tierras bajas de la Amazonía. Estas interacciones se dieron en lo que hoy es el sur del Ecuador y el norte del Perú, con ejes de comunicación tanto de norte a sur, como transversales e interregionales.

El complejo monumental esta ubicado en el sitio de Santa Ana-La Florida, en la cuenca alta de los ríos Valladolid-Palanda, sur de la provincia de Zamora Chinchipe cerca de la ciudad de Palanda, en la frontera con el Perú. Si se desarrolló hace 4.500 años, entonces coincidió con la etapa final de la cultura Valdivia. El yacimiento posee una arquitectura caracterizada por estructuras circulares y una división del espacio aparentemente simbólica.

Entre los vestigios encontrados en la región, el arte lapidario parece caracterizar a la cultura material de esa época. La presencia de recipientes de piedra, finamente pulida, ha sido constatada a lo largo de la cuenca amplia del río Chinchipe. Estos recipientes -platos y cuencos de distintos tamaños- han sido elaborados con piedras de orígenes diversos. Este material ha sido escogido para transmitir mensajes simbólicos ha través de una iconografía completa. Entre los rasgos definidos sobresale una tumba de pozo, rica en ofrendas, que pudo contener los despojos de un Chaman o Brujo.

 3.- OTROS TESTIMONIOS Y ESTUDIOS ARQUEOLÓGICOS ACTUALES.

Entre los primeros viajeros y cronistas españoles, existen varias fuentes de informaciones sobre los grupos que vivían en esta región. La confrontación de estos testimonios con los datos arqueológicos, presentados actualmente, ha permitido analizar diversas hipótesis y ampliar sobre algunos puntos de nuestra monografía.

Un detenido estudio de estos datos dispersos en varios libros y bibliotecas, fue realizado por C. Caillavet (1985,1987), en el marco del proyecto interdisciplinario BCE/IFEA. Esta autora insiste en primer lugar, sobre la dificultad que existe para discriminar en base a testimonios españoles lo que corresponde a los periodos Inca y Pre- Inca. Y tiene la misma dificultad en cuanto al registro arqueológico. Su presentación de los grupos autóctonos del Sur del Ecuador se basa en la utilización crítica y prudente de las crónicas, corroboradas por el análisis de las fuentes administrativas antiguas, menos sujetas a la deformación.

C. Caillavet (1987:290) nos aclara. “A su llegada, los conquistadores españoles distinguen en la parte sur del actual Ecuador tres conjuntos bien diferenciados: los Cañaris, al Norte, fuertemente Incaizados; los Paltas-Calvas-Malacatus, en la sierra meridional, menos influenciados por los conquistadores sureños; y los Pacamoros (Bracamoros), que ocupaban el piedemonte amazónico, territorio que nunca fue conquistado por los Incas”.

4.- RELACION ENTRE LAS LENGUAS CALVAS, PALTAS, MALACATOS Y BRACAMOROS, CON LOS SHUARAS Y AGUARUNAS ACTUALES.

Jean Guffroy, en su libro Catamayo Precolombino, nos explica la relación entre los dialectos Paltas, Calvas y Malacatos, grupos de filiación Jíbara, con el Bracamoros, de la cual son herederos el Shuar, Achuar y Aguaruna; al respecto nos hace el siguiente a análisis.” A.C. Taylor (1986,1991) insiste, en primer lugar, sobre la estrecha relación ya señalada anteriormente por R. Vernau y Paul Rivet (1912) y Jacinto Jijón y Caamaño (1997). Esta hipótesis se basa, entre otros rasgos, sobre la cercanía probable de los idiomas hablados por los Calvas, Malacatos y Paltas y los Bracamoros con las lenguas jíbaras actuales el Shuar y Aguaruna. Testimonia todavía esta cercanía, la presencia, tanto en la sierra lojana como en la cuenca de los ríos Chinchipe y Zamora, de numerosos topónimos que acaban en nam/num (nama y numa en su transformación quechua); por ejemplo Palanumá, Sahuinumá, Gonzanamá o tsa/ntsa (contracción del jíbaro”entza” que significa curso de agua), ejem. Yanzatza. Según M. Gnerre (19729, la palabra “Palta” sería un índice importante de la identidad Jíbara de los grupos serranos. Este término no haría referencia al fruto del mismo nombre, como lo pensaba el Inca Garcilaso de la Vega, sino más bien al término “patal” o “patán” que define una relación de parentesco entre los grupos Achuares y Aguarunas del Perú.

5.- LÍMITES Y UBICACIÓN DE LOS PACAMOROS O BRACAMOROS

Figura 1.1.LÍMITES APROXIMADOS DE LOS BRACAMOROS Tanto los límites asignados por A.C. Taylor al conjunto Palta (mapa anterior, como las relaciones con los grupos orientales de filiación lingüística Jíbaro (Xiroa, Xíbaros, Rabonas, Bracamoros, Xorocas) corresponden bastante bien con los datos arqueológicos actualmente conocidos. Como ya lo indicamos, la presencia de material emparentado con la tradición Palta está comprobada tanto en la cuenca media del río Zamora, como en la cuenca del río Chinchipe y de sus afluentes hasta el río Marañon. (Miasta, 1979; Guffroy y Valdez, 2001).

Basándose en las crónicas, A.C. Taylor (ibid.: 447-448) establece un análisis de diversos rasgos culturales. Sobresale el carácter rústico de la cultura Palta, caracterizada por su belicismo, sus estructuras políticas poco desarrolladas, y la relativa pobreza de la cultura material. Según A.C. Taylor, la existencia de algunos sitios de mayor extensión no indicaría una estratificación social o una jerarquía de los sitios, pero reflejaría un fenómeno de agrupación con fines defensivos de guerra ínter tribal, tal como se observa en los grupos jíbaros.

7.- SITIOS DE REFUGIO EN LOS CERROS.

A la luz del análisis antropológico de las sociedades jíbaras modernas, la misma autora propone considerar las divisiones perceptibles dentro del conjunto Palta, como reflejos de una partición dialectal o tribal comparable con aquella de los Achuaras, Shuaras, y Aguarunas actuales. Estas unidades tenían probablemente un asentamiento fijo y bien delimitado, en base a los relieves naturales. En cada “tribu”, pueden haber existido varios grupos locales agrupados alrededor de jefes de guerra. Estos grupos de parentesco y de residencia habrían sido dispersos a lo largo de los valles de altitud, siendo ubicada cada unidad doméstica en la cumbre o de una elevación o un punto estratégico. La hipótesis de la posible existencia de sitios de refugio (Taylor, 1991), parece más bien corresponder con la cuenca media del Chinchipe (Guffroy, Valdez, 2001), donde la ubicación de ciertos sitios es más evidente.

8.- LOS CERROS USADOS COMO CEMENTERIOS

El uso de ciertos cerros como sectores de cementerios por parte de los Bracamoros ubicados en su entorno, parece también atestiguar una organización territorial colectiva de algunos aspectos rituales. Esto lo hemos podido observar en el cementerio colectivo del barrio “Las Pircas”. El enterramiento colectivo de cuerpos bajo rocas y abrigos rocosos parece haber sido generalizado en los sectores serranos (cerro Ahuaca en Cariamanga) y en la cuenca media del Chinchipe (Las Pircas).

9.- LOS DATOS ETNOHISTÓRICOS

Según Cieza de León (Caillavet, 1987:299): “en los Paltas y en Guancabamba, Cajas y Ayabaca y sus comarcas, tuvo gran trabajo en sojuzgar aquellas naciones, porque son belicosas y robustas y tuvo guerra con ellos más de cinco lunas”. Luego, Huayna Capac habría sido obligado a realizar una campaña de pacificación, durante la cual trató, sin resultados, de conquistar el territorio más oriental ocupado por los Bracamoros y otros grupos amazónicos proto Jíbaros, denominados por los Incas: Poro-Auca(=guerreros salvajes). La presencia dentro de los Bracamoros de Valladolid y Loyola de cuyes y llamas, nos indica, un intercambio entre los Paltas-Calvas (Curimangas) -Malacatus, incaizados y los grupos del piedemonte amazónico. Otro hecho importante es que los vecinos Bracamoros de Valladolid, tenían la costumbre sur andina de la organización decimal del trabajo agrícola, en el siglo XVI; y que son mencionadas por Salinas de Loyola en sus relaciones (o descripciones) de su Gobernación de Yahuarzongo.

CAPÍTULO II PRIMEROS EXPLORADORES ESPAÑOLES

1.- INTRODUCCIÓN.

1. Queridos amigos vamos a describir interesantes relatos de nuestra historia, tomados textualmente del español antiguo; por lo tanto la primera vez que lea este libro parecerá que existen faltas de ortografía; pero así escribían y hablaban nuestros ancestros indios, españoles y mestizos.

2. De igual manera la redacción parecerá a ratos confusa o rara, pero al volverlos a redactar o adaptar estos textos al español-ecuatoriano actual, perdía ese encanto y magia de lo antiguo, por tal razón decidí transcribirlos tal y como los encontré en documentos antiguos.

2.- PRIMERAS EXPLORACIONES Y FUNDACIONES ESPAÑOLAS EN TIERRA DE LOS BRACAMOROS

En este capítulo II, vamos a ir describiendo las primeras exploraciones y fundaciones españolas en esas selvas exuberantes, las que se inician por el año de 1535.

Primero mencionamos a los indígenas Bracamoros que eran los que habitaban estas tierras, luego algunos detalles de las fundaciones de las ciudades de Valladolid y Loyola. De igual manera insertaremos una curiosa descripción, de las costumbres, vestido, lengua y alimentación de los indígenas que habitaban el río Chinchipe en el siglo XVI.

3.- ¿QUIÉNES ERAN LOS PACAMORES, PACAMUROS O BRACAMOROS?

Se denomina en el amplio sentido de la palabra como Bracamoros a una confederación de numerosos grupos tribales indígenas amazónicos, que habitaron la cuenca del río Mayo-Chinchipe, al sur oriente de la provincia de Zamora Chinchipe en el Ecuador, la parte norte del departamento de Cajamarca y la parte occidental del departamento de Amazonas en Perú. Su capital fue la ciudad de Cumbinamá, y se cree que estuvo asentada sobre la actual parroquia San francisco del Vergel, en el cantón Palanda, en Ecuador. Según el historiador Padre Juan de Velasco, los Pacamores o Bracamoros, son los que habitaron la Cuenca del Chinchipe, desde su nacimiento en la cordillera de Sabanilla hasta el límite con la Gobernación de Jaén al Sur y hacia el Oriente con la Gobernación de Yaguarzongo. Es decir, los Bracamoros ocuparon las actuales provincias de Jaén, San Ignacio, Bagua y Utcubamba en el Perú y a los cantones de Palanda y Chinchipe de la provincia de Zamora Chinchipe en el Ecuador, respectivamente.

El cronista español, Pedro Cieza de León, en su Crónica del Perú, al referirse a los pueblos indios que vivían al oriente de Tomebamba (llanura de la actual ciudad de Cuenca), donde Huaynacápac solía residir, nos dice así:

“Al oriente están las provincias de los Bracamoros, en las cuales hay grandes regiones y muchos ríos, y algunos muy crecidos y poderosos. Y se tiene grande esperanza que, andando 20 ó 30 jornadas, hallarán tierra fértil y muy rica; y hay grandes montañas, y algunas muy espantables y temerosas. Los indios andan desnudos, y no son de tanta razón como los del Perú, ni fueron sujetados por los reyes ingas, ni tienen policía que éstos, ni en sus juntas se guarda orden….; porque estos están en estas provincias de los Bracamoros, los imitan en más de las costumbres, y en tener casi unos mismos afectos naturales, como ellos afirman que son muy valientes y guerreros. Y aun los mismos Orejones del Cuzco confiesan que Huaynacápac volvió huyendo de la furia de ellos”

4.- ¿PORQUE EL NOMBRE DE BRACAMOROS?

El nombre BRACAMORO es una corrupción de las palabras quechuas Puca = rojo y Muro = pintado. Huaynacápac los llamó a estos indios PUCAMUROS, que es lo mismo que pintado de rojo, “por la costumbre que tenían de ir medio desnudos, de cubrir sus partes delantera y trasera con un vestido corto o taparrabos a especie de faldas, y de pintarse el pecho y la cara de rojo con la semilla de achote en sus fiestas y cuando iban a la guerra.

En cambio la palabra Bracamoro o Pacamoro es castellanizada, por los conquistadores españoles del siglo XVI: “Al capitán Juan de Porcel lo enviaron a la provincia que los castellanos llaman Bracamoros y los indios Pacamuru. También ordenaron que llevasen socorro al capitán Sebastián de Belalcázar, que andaba en la conquista del reino de Quito”

LENGUAS.

Estos grupos tribales hablaban algunas lenguas, aunque la teoría más aceptada es que hablaban el Xoroca y el Patagón, la primera fue la misma lengua que la confederación Paltas-Calvas-Malacatus de Loja. A estas lenguas se las clasifica junto con el actual SHUAR y el AGUARUNA, en la familia lingüística Jivaroana.

De esta confederación se destacaron los grupos tribales de los Palandas, Chitos, Cumbinamas, Palacaras y Pacamoros en Ecuador; Pericos, Xorocas, Baguas, Chamayas, Chirinos, Pacaraes, Mandingas, Tabancares, Macaracaconas y Tamborapas en Perú; entre otros.

5.- EXTENSIÓN DE LOS BRACAMOROS.

Los conquistadores Españoles del siglo XVI, entendieron siempre que “los Bracamoros ocupaban una vasta región entre las cuencas íntegras de los ríos Chinchipe y Zamora, las márgenes del río Santiago y del Marañón, desde el pongo de Rentema hasta el pongo de Manseriche”

El Virrey del Perú Vaca de Castro en una carta enviada al rey en 1542, dice:

“Envié al capitán Pedro de Vergara a la provincia de los Pacamoros, de donde salió para servir a Vuestra Majestad; y en la misma carta le informaba también, que había enviado a otro capitán: “Así mismo he enviado a otro capitán a poblar otro pedazo de tierra buena, que es entre la provincia de los Chachapoyas y Pacamoros que serán cien leguas de largo, y de allí se podrán conquistar más.”

Indudablemente, este capitán que no menciona, era Juan de Porcel de Padilla, el mismo que aparece en la cedula de Felipe II del 1.º de diciembre de 1560, conquistando la provincias de Chuquimayo, que es la misma de los Bracamoros o Pacamoros.

Estas las mejores tierras y de mayor porvenir, por estar situadas en la parte del río Chinchipe, llamada por Porcel y Palomino Chuquimayo. ¿Será por eso que aún se conserva el nombre del Río Mayo en nuestro cantón, por desmembración del prefijo Chuqui y solo quedó la segunda parte Mayo? Algunos cronistas españoles lo llaman también Río Chuquimayo, Chinchipe, Nehipe o Chenchipe.

Mientras que Vergara conquistó la parte norte de los Bracamoros que es el actual cantón Chinchipe y Palanda del Ecuador y el segundo Porcel, en la parte sur, que comprenden las provincias peruanas de San Ignacio y Jaén.

6.- PRIMEROS EXPLORADORES ESPAÑOLES EN LOS BRACAMOROS

Juan Porcel de Padilla. El inca Garcilazo de la Vega, cronista de indias, afirma que el capitán Juan Porcel de Padilla fue el primer explorador español que descubrió y conquistó a los Bracamoros, pero que luego residió en Quito.

Hizo una primera entrada a fines del año de 1535, aunque no se sabe por donde la hizo, “de la segunda hay varias cartas, tres a Gonzalo Pizarro del 26 de octubre, 25 de noviembre y 29 de diciembre de 1546; y otra juntamente con el Cabildo de Jerez de la Frontera al mismo Gonzalo, del 6 de diciembre de 1546. Y una al Licenciado Pedro de la Gasca del 5 de junio de 1547. Todas ellas publicadas en el libro Documentos relativos a Don Pedro de la Gasca. (Porcel de Padilla Juan.- En documentos relativos a Don Pedro de la Gasca y Gonzalo Pizarro. Ed. Juan Pérez Tudela Madrid 1964.)

En una cédula del Rey Felipe II del 1 de enero de 1560, se menciona a Juan Porcel y la fundación de la ciudad de Jerez de la Frontera: “Y que después el Licenciado Vaca de Castro Virrey del Perú, le había enviado a descubrir y poblar la provincia de Chuquimayo. Y le había conquistado pacificado y poblado en ella la ciudad de Nueva Jerez de la Frontera, y la de Ávila, todo a su costa”. (A.G.I. Lima Legajo 568, libro 10, folio 47)

7.- DIEGO PALOMINO FUNDADOR Y CARTÓGRAFO DE BRACAMOROS

El capitán Diego Palomino nació en Jaén de España. Recibió el encargo de la conquista de los Bracamoros de parte del Virrey La Gasca, el 3 de octubre de 1548. Llegó a Nueva Jerez de la Frontera fundada por el capitán Juan Porcel, le cambio el nombre y la llamó Jahen.

Palomino fue un buen cartógrafo y de él, nos han llegado hasta el presente, la descripción en un mapa, de algunos poblados de los Bracamoros y de la vida y costumbres de la cuenca del río Chinchipe, que describiremos más adelante.

Palomino al parecer no hizo ningún adelanto, para las tierras que le encomendaron. Si no más bien con Palomino la conquista de los Bracamoros se estancó por 9 años, hasta que en 1556, pasaron estas tierras a ser encomendadas a Juan de Salinas.

8.- PEDRO DE VERGARA CONQUISTA EL NORTE DE LOS BRACAMOROS Y FUNDA LA CIUDAD DE BILBAO

Pedro de Vergara, nació, según se cree, en la ciudad de Vergara, región del país Vasco en España. Viajó desde España a la Isla Española y luego al Perú en 1535, donde se unió a Pizarro en la Guerra de las Salinas, ayudándole con sus arcabuces y su destreza militar. En recompensa por este servicio, Vergara le solicitó a Pizarro, le conceda la conquista de los Bracamoros, y el Gobernador Don Francisco se la otorgó con mucho gusto, designándole la parte norte de tan extensa provincia... Cieza en su crónica del Perú nos dice al respecto lo siguiente:

“El capitán Pedro de Vergara anduvo algunos años descubriendo y conquistando aquella región, y pobló en cierta parte de ella”. Se refería a la parte norte que menciona Jiménez de la Espada. (Jiménez de la Espada, Relaciones geográficas de Indias. Ob. Cit., p. 190)

Y ¿cuál sería la parte norte de los Bracamoros que descubrió y conquistó Vergara? Por las crónicas e historias de Cieza, Gomara, Zarate, Garcilazo y otros, dice Jiménez de la Espada en sus Relaciones Geográficas que poco se saca en limpio sobre este paraje de los Pacamurus que Pizarro le encomendó conquistar. Cieza lo ubica al oriente de los Paltas de Loja; Gomara por el norte ya cerca de Quito y Zarate en su Historia del Perú confiesa sinceramente que no sabia en donde dichas provincias estaban

“Jiménez de la Espada hace un estudio comparativo de la relación de Zamora de los Alcaldes y de Nambija y Yaguarzongo, en el cual nos dice que se infiere que los Pacamurus o Bracamoros de Vergara ocupaban toda la Cuenca del río Zamora, montañas orientales de Loja y vecindades de los Paltas o Paltaumas, por consiguiente a ellos se debió la mitad del nombre de las gobernaciones de Salinas de Loyola: Yaguarzongo y Pacamurus

9.- FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE BILBAO.

Vergara llegó a fundar en los Bracamoros la ciudad de Bilbao hacia 1541, en la cabecera y los altos afluentes del Río Zamora. Al parecer, de aquella ciudad se encuentran rastros, aunque casi devorados por la selva, en el Parque Nacional Podocarpus de nuestra provincia de Zamora Chinchipe. De igual manera existen ruinas de Logroño de El Oro o de los Caballeros, fundada años después no muy lejos de la fundación de Vergara, en la tierra de los Jíbaros, cerca de la Cordillera de el Cóndor. Los documentos probatorios de estas fundaciones los encontró y copió en el Archivo de Indias de Sevilla Fr. Enrique Vacas Galindo y los publicó Alfonso Anda Aguirre en su libro El Adelantado don Juan Salinas de Loyola y su Gobernación de Yahuarzongo y Pacamoros

Vaca de Castro envió a Diego de Sandoval acompañado por 80 hombres, a que busque a Vergara que se encontraba en tierra de los Bracamoros, estos en su mayoría iban a pie y otros se trasladaban en caballo. Sandoval sabía que tenía que entrar en tierra de indios guerreros, por esta razón tuvo que sacar 500 indios Cañaris, y con algunos amigos españoles pudo penetrar ya en las montañas de los Jíbaros en las cabeceras del río Zamora, donde Vergara había fundado la ciudad de Bilbao, después de sostener dura lucha con los indígenas. En cuanto llegó Diego de Sandoval desde Quito a dicha ciudad, le hizo a Pedro de Vergara la siguiente notificación:

“En la ciudad de Bilbao, fundada en el valle de Mirocaja, el día 13 de noviembre de 1541, a las once horas del mediodía, más o menos, estando juntos en cabildo y Ayuntamiento el magnífico señor Pedro de Vergara y los señores Gonzalo de Fuentes, Francisco de Cáceres, Martín Villena, García Briones, Pedro Magro, Francisco Martín, Juan Torres, Rodrigo de Hoyos, Alcaldes y Regidores de Bilbao, Y Gonzalo de Argüello, Alguacil Mayor, nombrados por Pedro de Vergara, en nombre de Su Majestad el Rey, en presencia de Alonso Ortiz de Navarrete, Escribano Publico y de Cabildo de esta ciudad, pareció presente Diego de Sandoval, vecino de San Francisco de Quito, y presentó ante el capitán, Justicia y Regimiento de la ciudad un mandamiento de Vaca de Castro, firmado en su nombre y refrendado de Sebastián Sánchez Merlo”

A continuación leeremos el mandato de Vaca de Castro, que la tomé del citado libro “El Adelantado Juan de Salinas”. El mandamiento dada al capitán Pedro de Vergara, esta firmada el 8 de octubre de 1541, y ordena “que partiesen con la mayor brevedad posible, con toda la gente y armas, sin poner en ello ni impedimento alguno, so pena de caer en crimen contra Su Majestad y de perder los indios y oficios que tuviesen, y de quedar inhábiles para tener otros en tiempo alguno…”

Sigue después la aceptación de estos despachos por parte del Cabildo, Justicia y Regimiento de Bilbao. Y en señal de obediencia y cumplimiento, “el capitán Pedro de Vergara tomó la copia de esa provisión Real en sus manos, la besó y la puso sobre su cabeza”. Todos dijeron que la obedecían; y se mostraron dispuestos a cumplir el mandamiento del presidente Vaca de Castro. Firmaron el acta: Pedro de Vergara, Gonzalo de Fuentes, García Briones, Francisco de Cáceres, Juan de Torres, Gonzalo de Argüello, Rodrigo de Hoyos, Martín Villena, y Francisco Martín.

Consta también un acta muy interesante del martes 15 de noviembre del mismo año de 1541, en la que declaran ante el escribano Alonso Ortiz Navarrete, el capitán Pedro de Vergara, Cabildo, Justicia, Regimiento y Procurador de la ciudad de Bilbao, que obedecían al mandato de Vaca de Castro; y manifiestan lo siguiente:

1. “Qué ellos habían venido con el capitán Pedro de Vergara y otros compañeros a descubrir la cordillera no descubierta por otro capitán, aunque buscada. 2. Que habiendo descubierto la cordillera, llegados al sitio donde al presente estaba el Real, el capitán Vergara, llamó a esta ciudad Bilbao, en nombre de su majestad. Nombró luego Alcaldes y regidores y Procurador, para que mirasen por su prosperidad y bienestar. 3. Que la ciudad estaba con sus oficiales y que no podía despoblarse, porque su majestad mandaba que se pueblen y conquisten tierras nuevas, pero que si se hubiere poblado, no se las despoblase; más que como el capitán, Justicia y regimiento tenían reconocido a su Señoría como presidente, quién en su mandamiento les ordenaba que se presentasen ante el, porque convenía que se hiciesen ciertas cosas, tocantes al servicio de S.M. “Estaban puestos a levantar dicha ciudad de Bilbao e ir a servir a S. R.M. en lo que fuere mandado, aunque no tenían la obligación de hacerlo, a condición que quedase a salvo su derecho, para cuando convenga y fuere servido el Sr. Presidente mandar que esta ciudad se torne a poblar, en ese mismo lugar o en otro mejor, sus vecinos y sus naturales puedan venir sencillamente al servicio de Dios… “a Juan de Benavidez, y Antón Viejo y a Jerónimo Navarro, Cristóbal de Águila, Álvaro Martínez, Pedro de Murcia, Juan Morcillo, Arias Gonzalo, Luis Martin, Bernardo Díaz, Pedro Román, Bartolomé Pérez, Juan Domínguez, Juan García, Pedro Gutiérrez, Jorge Griego, Ruy Pérez de la Cueva, Juan Calderón, Francisco Collantez

Todos estos soldados españoles fueron los primeros que se adentraron en la selva de los Jíbaros. El valle de Mirocaja, que se menciona en el acta de Notificación, donde fundara Vergara su ciudad de Bilbao, ¿hasta hace poco se desconocía su ubicación exacta? Desde luego era la parte norte de los Bracamoros, y estaba ubicada no muy lejos de las cabeceras del río Chuquimayo o Chinchipe; y más concretamente en las nacientes del río Numbatatkaime, entre los límites de los actuales cantones Nangaritza y Palanda de la provincia de Zamora Chinchipe.

Cieza de León cuenta en su libro “La Guerra de las Chupas”, que los soldados de Vergara llegaron medio desnudos y desbaratados de los Bracamoros, y que el presidente Vaca de Castro tuvo que socorrerles “con 10.000 pesos de oro en aderezos, vestidos y demás cosas que hubieron menester”. El mismo Cieza nos refiere más adelante en el mismo libro, que después de la urgentísima guerra de Chupas, estando luego en la ciudad de Huamanga le mandó regresar con su gente a la conquista de los Bracamoros, para descongestionar la ciudad, molesta por tanta aglomeración de gente y por la escasez de los mantenimientos.

“Y luego dijo al capitán Pedro de Vergara, que con la gente que quisiese salir, fuese a la provincia de los Bracamoros, conquista suya y que en ella había mucho servido a su Rey y dándole despachos y encomiendas de indios para él y para los otros muchos, le mandó que luego se partiesen a hacerlo. Pedro de Vergara, que no deseaba otra cosa, después de ser sano de las heridas que había recibido en la batalla, se aparejó para salir de allí”

Recibida esta orden a últimos de septiembre de 1542, Vergara pudo salir en octubre o noviembre, y llegar nuevamente a Bilbao a finales de 1542 o principios de 1543. Mas o menos año y medio debió permanecer en su conquista, pues en septiembre de 1544 ya aparece en Lima, llamado por el Virrey Blasco Nuñez.

Durante este año y medio, de 1543 a 1544, parece que debieron de tener lugar las diferencias y discusiones que surgieron entre Vergara y Porcel. Porcel había conquistado la parte sur de los Bracamoros y Vergara el norte, pero no habían establecido límites. En septiembre de 1545 Vergara sale nuevamente a Trujillo, para regresar a su Bilbao.

CONCLUSIONES:

1. La actual ciudad perdida, como conocemos a unas ruinas que se ubican en el Alto Nangaritza, en una meseta a 1.600 m.s.n.m., entre el río Cristalino y quebrada Nayumbe, ¿es la ciudad de “Bilbao fundada por Vergara? De la ciudad solo quedan calles empedradas, muros de piedra de 1 m. de ancho y las huellas profundas y silentes de caminos de herradura cubiertos de vegetación. Actualmente se puede acceder desde la ciudad de Loja, pasando por Malacatos, Vilcabamba y Yangana se llega a la ciudad de Valladolid, luego hasta la parroquia El Porvenir del Carmen, barrio La Canela y de allí a pie siguiendo por las nacientes del río Loyola. También se puede acceder llegando al cantón Nangaritza, se viaja desde Zamora-Guayzimi-Zurmi-Puerto Pachicutza, y de allí se sigue el curso del río Numbatakaime desde sus nacientes, aguas arriba en la cordillera que separa los cantones Nangaritza y Palanda.

2. Se sabe con certeza que Pedro de Murcia, Martín García y Juan Cano acompañaron en la fundación de Bilbao a Vergara y luego de Valladolid y Loyola, a Juan de Salinas; esto facilitaría a Salinas, la entrada por Valladolid, porque estos soldados españoles ya conocían estos territorios.

3. Valladolid, Loyola y Bilbao siempre fueron tres fundaciones diferentes. No debemos confundir Loyola con Bilbao, aunque existe la posibilidad de que se fundara Loyola cerca o en el mismo sitio que Bilbao. La primitiva Loyola, se ubica en los mapas antiguos en la rivera oriental del Rio Vergel hasta el año de 1700. Luego con la traslación o nueva fundación que se hizo, se ubico en la rivera occidental del rio El Vergel. El padre Juan de Velasco nos aclara sobre la nueva ubicación de la Nueva Loyola, y dice que se fundó en la rivera occidental del Río Vergel. Veamos lo que nos dice sobre dicha ubicación. “La ciudad de Loyola contigua a la de Cumbinamá. Sobre la ribera occidental del Río Vergel a la misma latitud y en 40 min. de la misma longitud”

4. En todos lo mapas antiguos hasta antes de 1700, se ubica Loyola casi a la misma altura que valladolid y luego en los mapas de Pedro Vicente Maldonado y otros cartógrafos, se ubica siempre a Loyola más abajo de Valladolid. En cambio las actuales ruinas de la “ciudad perdida”, que se han encontrado y que todavía se conservan algunos muros y calles, esta siempre ubicada más arriba de Valladolid al casi al Nor-oriente de la misma.

5. Existen unas ruinas o vestigios antiguos en la actual parroquia de San Francisco del Vergel. Estos restos antiguos que se ubican en el valle poblado, es justamente donde los mapas antiguos de La Condamine y Pedro V. Maldonado y la descripción del Jesuita P Velasco, ubican la ciudad de Loyola o Cumbinamá. Entonces sin lugar a duda estas ruinas son de la nueva Loyola, por lo que rescatando la historia San Francisco del Vergel debe llamarse Nueva Loyola y debe re fundarse como Nueva Loyola, luego que alguna persona sin conocimientos mínimos de historia la re-bautizara como San Francisco del Vergel.

6. Las ciudades españolas de Santiago de las Montañas, o Santa María de Nieva; se fundaron mucho más al sur, cerca del río Santiago y Marañon. Entonces no podrían pertenecer las ruinas de la ciudad perdida, a estas fundaciones.

7. Todos los cronistas españoles concuerdan, que la ciudad de Bilbao se ubicó al Norte de los Bracamoros. Y de esto también esta seguro, el historiador José Martín Cuesta, un prolijo estudioso de los Bracamoros, al decir: “El valle de Mirocaja, que se menciona en el acta de notificación, donde fundara Vergara su ciudad de Bilbao. Desde luego pertenecía a la provincia norteña de los bracamoros, y no parece que pudiera estar muy lejos del río Numbatatkaime”

10.- DESCRIPCIÓN DEL CHINCHIPE POR DIEGO PALOMINO EN 1549

El insigne sacerdote español José Martín Cuesta, en su libro “Jaén de Bracamoros”, menciona que el capitán Diego Palomino dibujó hacia 1549 un mapa. El original del mapa se conserva en el archivo de la Real Academia de Historia de Madrid. Este mapa y dibujos de interés histórico para nosotros, lo adjuntó Palomino en su libro:”relación de las provincias que hay en la conquista del Chuquimayo”…escrita en 1549.

MAPA DEL CAPITÁN DIEGO PALOMINO

Mapa de Palomino según el libro Jaén de Bracamoros de José Martin Cuesta Veamos lo que observamos nosotros y Martín Cuesta:

“Dibuja, a partir del río Chuquimayo o Chinchipe, dos series de curvas de nivel y en medio de ellas el nombre Cordillera grande (del Zamora y del Cóndor). Y de esta cordillera nace en primer término el río Chico, que es nuestra actual quebrada de San Francisco, limítrofe con el Perú y cerca de Chito.

También en la cordillera del Cóndor tiene su nacimiento el río Cuanda. En las cabeceras de este río en la orilla derecha, Palomino dibuja el pueblo de Palanda con 15 casitas. Y en su izquierda, a todo lo largo del gran cerro Picorana.

EL RÍO CHINCHIPE.- “La entrada de Palomino en el Chuquimayo o Chinchipe, fue el 17 de abril de 1549, jueves santo. Por ser tan caudaloso, lo tuvo que pasar en balsa. Palomino nos cuenta que hizo llamar al cacique Chiura, que mandaba en aquellos contornos, para que le proporcionase los palos de balsa necesarios para hacer varias balsas, en las que poder pasar el río.

En este río Chico, hasta su desembocadura en el Chuquimayo no dibuja casa ninguna. De la cordillera grande o del Cóndor nace también el río Gramalotes que el llama Crioma y de igual manera a lo largo de su curso no tiene tampoco ninguna señal de vivientes; por ser quizás ambos ríos de montañas altas con enormes peñascales, muy a propósito para ser guaridas de fieras, no intentaran penetrar los españoles para ver si había indios moradores en estas tierras” (Martin Cuesta, p.55 tomo II,)

“Fuéme forzoso, dice, para pasar este río de la otra parte, enviar a llamar el cacique, para que los indios me ayudasen e hiciesen algunas balsas, por que sin ellas se padeciera gran trabajo y muertes de españoles, piezas y amigos.”

Para ganárselo a Chiura, puso en libertad algunos indios que había hecho prisioneros la guardia nocturna. El cacique se presentó enseguida con muchos indios, unos cargados con palos de balsa y bejucos, y otros con abundante comida de maíz, yuca y camote, de regalo para los españoles. Los indios no tardaron mucho en fabricar unas seis balsas con los bejucos (llamados magueyes) que habían traído. Para que no se mojase la carga delicada, pondrían un camastro de hojas y ramas un poco más alto sobre los palos de algunas balsas. Dos días y medio empleó Palomino para pasar toda su carga por el río. Pintorescamente lo cuenta así:

“Se hicieron cinco o seis balsas en que se pasó el fardaje y piezas y españoles que no sabían nadar, porque los que sabían pasaban arrimados a las balsas; y los indios por delante de la balsa tirando por una soga, y los caballos a nado; y con la ayuda de Dios y favor de los indios, pasé en dos días y medio, y estuve de la una banda (orilla del río) y de la otra seis o siete días”

11.- ¿DE DONDE VIENE EL NOMBRE DEL RIO MAYO, O CHUQUIMAYO?

El nombre de Chuquimayo, aparece en una cédula real del Rey Felipe II, del 1.º de diciembre de 1560, publicada en al apéndice de Documentos de la conquista de la provincia de Chuquimayo, de Juan de Porcel y Padilla. Esta provincia llamada Chuquimayo por Porcel y Palomino es la misma de los Bracamoros o Pacamoros.

En la actualidad el río Mayo de los cantones Palanda y Chinchipe, se lo conoce y se lo reconoce como el mismo río Chinchipe. ¿Por qué solo conserva la terminación Mayo? y no Mayu, que quiere decir río en Qichua. Al parecer por españolizarse se empezó a llamar Mayo y no Mayu como era originalmente. El 2 de febrero de 1785, se menciona en el libro de defunciones de Chito que murió ahogado el indio Juan Cano en el río Mayo. Ahora bien Chuqui en Quichua quiere decir oro, con lo que su nombre sería río de oro.

El río del Oro o Chuquimayo, es un nombre muy bien puesto, porque desde hace cientos de años los aborígenes, españoles, ecuatorianos y peruanos han sacado miles de kilos de oro de su lecho arenoso. 12.- ¿DE DONDE VIENE EL NOMBRE DE CHINCHIPE?

Vamos a relatar algunos posibles orígenes y significado de la palabra Chinchipe, del cuál toma nombre nuestro cantón y río. Modestamente he recopilado 4 posibles fuentes etnográficas y toponímicas.

1. Chinchipe era una pequeña parcialidad o tribu indígena que habitaba a orillas del río Chinchipe, del cual tomó su nombre.

2. Según Fausto Aguirre (1998; p.188) en su libro “Toponimia de Zamora Chinchipe” dice: Chinchipe= nombre Shuar que significa bejuco.

3. Algunos autores y exploradores españoles del siglo XVI, lo nombran como Chenchipe o Nehipe.

4. Este río toma el nombre de Mayo o Chuquimayo en su curso superior que pertenece al Ecuador.

13.- VIDA Y COSTUMBRES DE LOS INDIOS DEL CHINCHIPE EN 1549

Resulta interesante en la actualidad, la descripción que nos hace Diego Palomino de los indígenas, que poblaron las tierras del Chinchipe (Chuquimayo), en su breve relación de 1549. El original de la relación se conserva en el archivo de la Real Academia de Historia de Madrid, con el título de “Jaén con sus ritos y jurisdicción y cosas que nacen de ella”. Relación que debió escribir alguno de los Oidores de la Real Audiencia de Quito, con noticias de conquistadores y colonos de dicha tierra, como se indica al comienzo: “Esto es lo que se ha podido entender de personas conquistadoras y pobladoras de la dicha tierra, hasta tanto que yo haga la visita general”. (La Gasca, Pedro de.- Documentos relativos, t. II p. 427)

Esta relación es de la década de 1570 a 1580, pues en una carta del Dr. Juan del Barrio Sepúlveda fechada en Quito el 25 de abril de 1600 se dice que las visitas de la tierra que el Rey había mandado hacer a los Oidores “en Jaén y Yaguarzongo se habían hecho hace tres años, y en Loja, Zamora y Zaruma hacía diez”

Palomino nos describe así la vida y costumbres de los indios del cacique Chiura, que vivían en la margen izquierda del río Chinchipe, frente a la gran peña del Chichihuasi, en el asiento llamado Chinchipe “poblado él y sus indios a la orilla y luengo (largo) del río”, y tenían “sus labranzas y chácaras (chacras) de la una y otra parte de él”, es decir a ambas márgenes del río Chinchipe.

13.1.- SUS VIVIENDAS.

Las viviendas de los indígenas del Chinchipe, eran de dos clases:

1. Unas cerradas con techo de paja para la lluvia: y

2. Otras abiertas con un mero cobertizo de ramas para el calor, y cuando no llueva.

Las bases de ambas eran horcones clavados en tierra. Las primeras para sostener el techo de paja, llevaban tijerales y un armazón, donde la amarraban; y duraba tanto más cuanto fuera más parado y tupido el techo. Y para defenderse de los aguaceros con ventarrón, frecuentes en aquella zona, las cercaban con palos, que al mismo tiempo les defendían de animales domésticos y fieras... De las abiertas dice Palomino que “se sirven cuando no llueve, por causa del calor por ser más airosa”. Y de las primeras dicen “qué están cuando llueven algunos aguaceros”. No dice que la emplearan para dormir, porque ya se podía sobreentender” (Palomino D. Relación de las provincias que hay en la conquista del Chuquimayo.- relaciones geográficas de Indias, j. d. BAE t CXXXV Madrid 1965 p. 187)

13.2.- GRANDES NADADORES.

Al río Chinchipe (Chuquimayo) lo describe Palomino como “río muy caudaloso y grande”. Y refiriéndose a su corriente, nos proporciona esta curiosa y exacta observación: “Lleva gran velocidad en la corriente este río, aunque corre por la tierra llana y valle, y aunque lleva mucha agua, tanto que no hay español, por buen nadador que sea, que no tema pasarle, y si lo pasa decae (lo arrastra) mucho por él abajo”

A Palomino también le impresionó el dominio y destreza que tenían estos indios de este poblado del Chinchipe en el nadar:

“Nadan maravillosamente, dice, que parece cosa vienda (digna de verse) en este río, aunque es río muy caudaloso, y desde ella (el agua) tieran a tierra con estólica, y siempre llevan la una mano fuera del agua, porque en ella llevan las ramas, o lo que quieren pasar, y sobre ella lo pasan y sobre la cabeza. Saben nadar desde que saben andar, así hombres como mujeres; si acaso está parida con algún hijo pequeño, van con él por el río; y si de tierra le tiran con ballesta o arcabuz, se zambulle con el hijo debajo del agua, y va a salir buen trecho fuera. Pasan la comida de la una banda (orilla) del río a la otra a cuestas, nadando, sea buena carga, con sólo llevar un calabazo debajo del sobaco o en los pechos. Son los calabazos grandes y largos”. Y termina su descripción: “los indios, que en él se encontraban, van pocas veces por tierra, como sea el río abajo, sino por el agua, aunque haya tres y cuatro leguas”.

13.3.- SU VESTIMENTA Y ADORNOS

De los Hombres.

Les gusta más andar desnudos que vestidos. “es gente la de este río que siempre anda desnuda, aunque tienen ropa de algodón. Traen los hombres las naturas (genitales) descubiertas y algunos traen un hilo muy fino ceñido por los lomos (cintura), y de él sale otro hilico con que se ata el capullo (en España capullo es como vulgarmente se nombra al pene) de la natura como frenillo. Palomino se fijó en “unas mantas de algodón, veteadas de colores, de dos piernas (piezas) angostas, no para que les cubran sus vergüenzas, más casi siempre las traen revueltas al brazo, junto a la mano. Se refería indudablemente al poncho de la sierra, listado de colores, pero más pequeño y reducido, que igual manera lo introducían en la cabeza por la abertura que une ambas piezas laterales. Como en estos lugares en la madrugada hace mucho frío, lo utilizarían para cubrirse del frío, y cuando ya venía el sol tendrían la costumbre de envolverlo en su brazo principalmente izquierdo.

Estos indios también usaban camisetas de algodón y se las debían poner cuando estaban en la casa, aunque caminaban por tierra o en el trabajo. “pero anota Palomino, por maravilla se las ponen, por andar como siempre andan por el agua”. De su cabello nos dice:”Traen el cabello corto y muchos de ellos trasquilados”

De las Mujeres.

Las mujeres del Chinchipe usaban un vestido especial “una mantilla pequeña, dice Palomino, ceñida por bajo del ombligo hasta medio muslo, con que se cubren las naturas, aunque no se les da mucho por descubrirlas ni aún tienen de ello vergüenza”. Dicha vestimenta les cubría la parte de delantera y trasera.

La mujer primitiva del Chinchipe, además de la mantilla, usaba en los pechos una faja angosta de algodón, a manera de sostén, llamado chumbe o chumpi y seguramente también debían usar la manta o poncho como los hombres. Como adorno se enrollaban una cuerda de Chaquira, de huesos o conchas en las pantorrillas y en los brazos. Y el mismo adorno usaban también los hombres. Así nos lo explica Palomino: “Atanse por encima de las pantorrillas, en las corvas, muy muchas vueltas de cuerda o chaquira, de huesos o de conchas, tan apretadas, que si algunas veces se las quitan, se les queda una señal de cuatro dedos de ancho muy onda. De igual manera la traen asimismo los indios en los mollendos de los brazos”.

Bebidas.

Todos estos pueblos acostumbraban la misma bebida fermentada de plátano y la yuca. El fermento de Yuca, era la bebida que utilizaban en sus continuas borracheras, después de sus cacerías y pescas. La llamaban “Nijamanchi” o “Nijanchi”.

Unos a otros vivían en la selva, cerca de los ríos y quebradas, pues eran hábiles nadadores, cazadores y pescadores. Su mayor diversión era el baño, la caza y la pesca.

Los soldados exploradores españoles Diego palomino, Pedro de Vergara, Juan Porcel y Juan de Salinas fueron los que fundaron ciudades en territorio de los "Pacamoros".

Juan de salinas fundo en 1557, las ciudades de Valladolid y Loyola en las cercanías del río Mayo-Chinchipe, formando parte de la Gobernación de Yaguarzongo de juan de Salinas. La Gobernación de Yaguarzongo, tuvo su esplendor y brillo entre 1550 hasta terminado el siglo XVI e inicios del XVII, es decir hacia el 1600 poco más o menos. La situación geográfica que la aislaba, las incursiones de los Jíbaros, las rebeliones de los indígenas de Valladolid y Loyola (Cumbinamá), el aparecimiento del sarampión y la viruela, el drástico descenso en la producción de oro, lograron que se fuera despoblando paulatinamente a través de los años, hasta que terminó por extinguirse como gobernación en 1623; pero siguieron explotando el oro y viviendo muchos vecinos españoles en Valladolid y sus anejos: Palanda y Zumba; Loyola y sus anejos: Chito, Palacara, Tanchinamá, todos Santos, Vergel, etc., como lo demostraremos más adelante, con datos y documentos históricos.(Jorge García: Los cantones de Chinchipe y Palanda, historia precolombina y colonial,2010)

CAPITULO III.

LA GOBERNACIÓN DE YAHUARZONGO Y BRACAMOROS 1.- INTRODUCCIÓN.

1. En nuestro relato histórico, insertamos citas textuales de lenguaje español colonial de 300 años de antigüedad, por lo tanto debo advertir que -a primera vista- al leerlos parecerá que tienen faltas de ortografía; pero así escribían y hablaban nuestros ancestros españoles, indios y mestizos.

2. De igual manera la redacción parecerá a ratos confusa o rara, pero al volverlos a redactar o adaptar estos textos al español-ecuatoriano actual, perdía ese encanto y magia de lo antiguo, por tal razón decidí transcribirlos tal y como encontré en documentos antiguos.

2.- GENERALIDADES.

En este capítulo vamos a describir la creación, gloria y caída de la Gobernación de Yaguarzongo y Bracamoros del capitán español Juan de Salinas y Loyola.

La creación de la Gobernación de Yaguarzongo –o Yahuarzongo- fue en el año de 1556 y su tormentosa historia de brillo, esplendor y miseria humana duró hasta 1623, en la que su territorio se partió en dos partes; la una parte paso a la Gobernación de Jaén y la otra al corregimiento de Loja.,

Esta gobernación fundamentó su desarrollo socio-económico en la explotación del oro de las minas, de los ríos y quebradas. La fundación estratégica de las ciudades de Valladolid y Loyola, como centros de recepción del oro, por tal razón, los encomenderos españoles explotaron a los indios Bracamoros, hasta su casi exterminio; ya que de casi 10.000 habitantes en las encomiendas de Valladolid y Loyola en 1.582, no quedaban ni 2.000 al finalizar el 1.600.

4.- ¿CUÁL ERA EL TERRITORIO DE LOS BRACAMOROS?

Los primeros soldados-exploradores españoles, no tuvieron claro el gran territorio que iban conquistando y explorando; por esta razón los límites de la gobernación de Yahuarzongo, y el territorio que comprendía los Bracamoros, son aproximaciones en base a los datos de los cronistas coloniales hispanos.

Como indicamos en el capitulo anterior, “La tierra de los Bracamoros se extendía a toda la Cuenca del Chinchipe, y la Cuenca del río Zamora, del Santiago y del Alto Marañon desde el pongo de Manseriche hasta Lonya Grande y Cujillo inclusive, como límite el río Chala, y además toda la Cuenca del río Huancabamba hasta los términos de Huarmaca y Sóndor exclusive”; es decir a ambos lados de la frontera ecuatoriano-peruana en las actuales provincias de Zamora en Ecuador, y en las provincias peruanas de Jaén y San Ignacio del Departamento de Cajamarca; y a las provincias de Bagua y Utcubamba del departamento de Amazonas en el Perú.

“El mapa de la Provincia de Jaén hecho en el siglo XVIII por Mons. Martínez Compañón, el gran Obispo de Trujillo, lo confirma. Otra prueba de esta teoría de los Bracamoros la tenemos de una información del año de 1564, del capitán Lope Ruiz de Gamboa. Donde al hablar de sus méritos y servicios, se afirma terminantemente, “que la ciudad de Zamora se pobló en la provincia de Bracamoros”. Alonso de Mercadillo, acompañado de Juan de Salinas Loyola, Hernando de Benavente y Hernando de Barahona, fundó “en nombre de Dios Todopoderoso la ciudad de Zamora, el primer Domingo de Octubre de 1.549” que aquel año cayo el 6 de octubre. Nombre escogido por Mercadillo, por ser él nacido en la ciudad de Zamora del reino de León de España..

4.- SUSPENSIÓN TEMPORAL DE LAS CONQUISTAS.

Por una cédula real del 16 de abril de 1550, el Rey ordena suspender en adelante, hasta nuevo aviso, todos los descubrimientos y conquistas, bajo pena de muerte y pérdida de todos los bienes.

5.- SE AUTORIZA LA REANUDACIÓN DE LAS CONQUISTAS.

Luego de reanudarse la licencia el Virrey Marqués de Cañete, Don Andrés Hurtado de Mendoza, en 1556, autorizó para que Juan de Salinas Loyola conquiste y funde algunas ciudades en tierra de los Bracamoros.

6.- ¿QUIÉN FUE JUAN DE SALINAS Y LOYOLA?

Juan de Salinas y Loyola, nació en la villa (pueblo) de Salinas de Añana, del reino de Castilla, municipio actual de la provincia de Álava en España. Se embarcó para América en 1515, y el 20 de mayo de 1521 se encontraba formando parte de diversas conquistas y revueltas del Perú, en compañía de Pizarro.

Luego que Pizarro fue asesinado por los almagristas, Salinas se avecino en el Cuzco. Después de la batalla de Chupas, pasó con Alonso de Mercadillo a la conquista de los Paltas y tomó parte de la fundación de Loja, estableciéndose en este lugar. Por ser diplomático y buen soldado pudo conseguir del presidente La Gasca, que vino a pacificar la revuelta del Perú, una encomienda de indios en la provincia de Loja.

Acompañó a Mercadillo y a Benavente en la fundación de Zamora en 1549, parece ser que al ver estas exuberantes tierras llenas de oro, se entusiasmó tanto que empezó a gestionar en Lima la Gobernación de Yaguarzongo y Pacamoros. Tras intensas gestiones obtiene del virrey don Andrés Hurtado de Mendoza en 1556, el ansiado título de Gobernador de Yaguarzongo y Pacamoros.

7.- JUAN DE SALINAS ES NOMBRADO GOBERNADOR DE YAHUARZONGO Y PACAMOROS EN 1556

El Marqués de Cañete, el 10 de noviembre de 1556, nombró Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor de la provincia de Yaguarzongo y Pacamuros a Juan de Salinas Loyola, con amplios poderes para conquistar, poblar, escoger sus tenientes, elegir todos los oficios de las ciudades que fundare, y desterrar de ellas a los indeseables por causa justa. El 14 de noviembre de 1556, expedía el virrey otra provisión, de interés geográfico, en la que declara que parte de la Gobernación que se daba a Salinas había sido antes descubierta y encargada al capitán Pedro de Vergara, y por tanto era de la región de los Bracamoros”, cuyo extracto sacado del archivo de Indias por Jiménez de la Espada, dice así:

“Por cuanto en nombre de S.M. he encargado a Juan de Salinas, vecino de Loja, 200 leguas de gobernación, que comienza a correr 20 leguas delante de la ciudad de Zamora, por la entrada de Yaguarzongo y Pacamoros... Y por su parte me ha hecho relación, diciendo que el Lic. Vaca de Castro, y el obispo de Palencia (Pedro de la Gasca) proveyeron al capitán Vergara, que fuese a descubrir y poblar cierta parte de la tierra, que entra en la demarcación de dicha gobernación, y aunque fue a entender en ello, se salió desbaratado; y sin embargo de esto, dio cédulas de encomiendas de indios de guerra, que los favorecidos no han poseído.., doilas por nulas y mal encomendadas por Vergara, u otros cualesquiera que las hayan dado, dentro de los límites de dicha gobernación”.

8.- JUAN DE SALINAS INICIA LA EXPLORACIÓN Y CONQUISTA, DE LOS BRACAMOROS DESDE LOJA

En una Relación de Juan de Salinas firmada en la Villa de Madrid el 10 de junio de 1571 dice:

“En la dicha ciudad de Loja junté gente y soldados con que entré al dicho descubrimiento, que está poblada y asentada de la dicha cordillera y puerto, en un fértil y abundoso valle. De esta dicha Loja y valle atravesé el dicho puerto y cordillera, rompiendo ásperas montañas y sierras, y abriendo caminos con mucha dificultad y trabajo; y en distancia de 20 leguas de camino * (111 kilómetros) (1 legua es igual a 5.572,7 m), dí en una tierra de valles, de muy alegre vista y buen temple, poblado de gente bien agestada y de buena disposición, indómitos y belicosos”. Seguramente que para transportar ropas, comida, animales, pertrechos, etc., utilizaría cientos de indígenas que aunque no menciona, debían ser Paltas, Calvas y Malacatos, que entendían o hablaban la misma lengua que los Bracamoros.

9.- FUNDACIÓN DE VALLADOLID

La primera fundación que realizó Salinas en su gobernación fue la ciudad de Valladolid, que luego sería la capital de la Gobernación de Yaguarzongo, ubicada a la margen derecha en las nacientes del río Chinchipe. Al respecto nos refiere: “En esta tierra y parte más cómoda poblé un pueblo de españoles, que nombre la ciudad de Valladolid, que ha sido bien trabajosa de sustentar, por ser los naturales muy belicosos, amigos de guerras y cortar cabezas y robar”

De su primera Relación nos dice:

“Tenían ganados de ovejas del Pirú, y así sus camisetas y mantas y demás ropas era de lana racionalmente labrada; también alcanzan algodón y lo benefician, de que asimismo se visten. Hablan casi una lengua que llaman Palta. El temple donde habitan y están poblados es muy bueno y sano; y las aguas en general muy excelentes, porque en todas ellas hay oro, y nacen y corren por los veneros de él. (Tienen) de todo genero de comidas y frutas de las acostumbradas en indias; muy fértil y generalmente en toda la tierra en gran abundancia están pobladas en valles. No usaban oro ni plata, ni casi lo conocían; y así no lo labraban ni estimaban, con estar poblados en tierra de muchos mineros de oro y plata, según las muestras que se han allado y visto”

Entre los fundadores de Valladolid, Salinas menciona los siguientes:

“El capitán Francisco de Mercado, el capitán Hernando de la Vega, Alonso de Sosa, Velasco de Olmedilla, Hernando de Arana, Diego Arias de Umaña, Juan de Sande Cabrera, Luís Hurtado, Hernán Morcillo, Pedro Martín, Juan de Calaya, Lorenzo Mejía, Juan Asturiano, García de Acebedo, Andrés de Agurto, Juan Camacho, Pedro de Bilbao, Diego Álvarez, Juan de Velasco, Pedro Ferrer, Juan Mateos, Alonso González, Juan Navarro, Pedro de Murcia, Juan de Jonquera, Francisco Margariño, Juan de Saucedó, Juan de Hunco, Francisco Gómez, Juan de Alderete”.

Algunos de estos 30 vecinos españoles fueron muertos a manos de los indígenas, otros emigraron por seguridad a Loja, Malacatos, Vilcabamba, Yangana, Espindola, Calvas Quinara, Jaén o Chachapoyas.

10.- ¿CUÁL FUE LA CIUDAD DE LOYOLA O CUMBINAMÁ?

La ciudad de Loyola se fundó en el mismo valle del antiguo poblado indígena y valle llamado Cumbinamá, es por esto que algunos cronistas e historiadores de la época colonial, se refieren por igual a la misma fundación española. Es similar a lo que ocurre con la población de Catamayo o La Toma en la provincia de Loja, que se refiere al mismo lugar.

11.- FUNDACIÓN DE LOYOLA

Luego de fundar Valladolid, siguió en dirección sur por la margen derecha del río Chinchipe; atravesó este río y luego una serranía de oeste a este, y llegó a un amplio valle llamado Cumbinamá, bien poblado de indígenas, situado en la ribera izquierda del Chinchipe. Aquí se detuvo y fundó la ciudad de Loyola.

Una relación de Salinas de fecha 10 de junio de 1571, nos relata su partida de Valladolid:

”Pasada la población y pueblos de las encomiendas que se dieron a los susodichos, se atravesó una serranía de montañas, que duró tres leguas (16 y medio kilómetros), y pasada, se dio en un valle muy hermoso, grande y bien poblado que tiene de largo 10 leguas (56 kilómetros) y de ancho a partes, a 2 (11 kilómetros) y a 3 (17 kilómetros) llamase Cumbinamá*. Había gran cantidad de ganado de las ovejas del Pirú”

En otra relación sin fecha Citada por Jiménez de la espada, nos narra su fundación:

“Hasta 16 leguas (89 km.) delante de la dicha ciudad de Valladolid, caminadas casi Hueste (al Este), poblé la ciudad de Loyola, en un valle muy grande y muy hermoso y poblado de naturales y las demás cosas y de muy buen temple y sano, de muy excelentes aguas y pastos y las demás cosas necesarias para su permanecimiento, y de gran fertilidad y todo género de materiales para edificación

12.- LAS ARMAS DE LOS INDÍGENAS DE CUMBINAMÁ

En la primera Relación (informe), Salinas relata que:

“Los naturales (de Cumbinamá) que le habitaban son de la misma lengua y costumbres que los de Valladolid, así en los vestidos y beneficios de la lana y algodón, como de lo demás y ritos y costumbres, aunque hay en el dicho valle algunas poblaciones y pueblos de diferentes lenguas; no reconocen a Señor general, más que cada pueblo a sus caciques y capitanes, y así eran ordinarias las guerras civiles entre ellos, robándose y matándose unos a otros, con que vivían con gran trabajo y sobresalto, sin tener hora de seguridad en sus personas y haciendas:.

En la segunda Relación dice:

”Los naturales son de la misma desistinción (distinción o condición) y costumbres, trajes, lenguas que los de Valladolid, y así alcanzan los propios mantenimientos y frutos que los de Valladolid, y en mayor abundancia, así de ganados de ovejas, como de todo lo demás, y pescados generalmente en todos los ríos. Son algo domésticos; alcanzan las propias armas que he dicho tienen los de Valladolid. Los unos y los otros no tienen ritos de idolatrías, más de reverenciar y adorar el sol por los efectos que naturalmente ven que de él reciben”

LAS ARMAS. “Las armas eran lanzas de palma (planta de Chonta) de más de 20 palmos y dardos de lo propio, y manera de puñales, rodelas y honda; hachuelas de cobre, de todas estas armas se aprovechaban. (Palmo. Distancia que va desde el extremo del pulgar hasta el del meñique, estando la mano extendida y abierta, una cuarta de la mano. Medida de longitud de unos 20 cm, que equivalía a la cuarta parte de una vara y estaba dividida en doce partes iguales o dedos).

13.- DESCRIPCIÓN DEL VALLE, LOS RÍOS Y ORO

Dice Salinas: “El valle y tierra es de muy excelente temple y sano y de mucha fertilidad de todo género de comidas y frutas que hay en indias y de muy buenas aguas. En todas las aguas y ríos del dicho valle se halla oro, y especialmente dejé, cuando me partí, descubiertas minas muy ricas, conforme a las muestras y principio que se dio en tres partes diferentes unas de las otras, que prometían gran riqueza”

14.- PRODUCTOS AGRÍCOLAS Y ANIMALES.

Eran muy parecidos a los de Valladolid, veamos lo que nos cuenta:

“hay venados, aunque pocos, y perdices y palomas bravas y crían en las casas unos, a manera de conejos, que llaman cuys… hay todo genero de comidas, como maíz, frísoles, unas raíces que se llaman papas, a manera de turmas de tierra, sino que se siembran y benefician; y otras que se dicen ñames, de los que hay en Guinea; otra raíz que se llama yuca boniato, a diferencia de la caribe de las islas. Todas estas raíces son de mucho sustento. Frutas de todo género que hay en Indias, como son piñas, guayabas, guabas, caymitos de dos o tres suertes, paltas o por otro nombre peras o aguacates, anonas, otra fruta que se dice granadillas de dos maneras y cada una de ellas muy buena; hay otra fruta de manera de avellanas, que se llama maní (cacahuete, inchic en quichua), que es raíz de una hierba que se planta y beneficia; hay otra raíz que se llama camotes y por otro nombre batatas; hay mucha miel y cera; son diferentes de las de acá (España); crían en los árboles que hallan huecos, y debajo de la tierra en concavidades, hay nueces, aunque muy encarceladas, por no se cultivan y labran los árboles”.

15.- VECINOS Y ENCOMENDEROS.

Continua relatando Salinas: “Pacíficos todos los naturales de los términos que le señale, y me pareció ser competente para su sustento y poder acudir a la dicha ciudad, y hecha visita de ellos, los repartí en nombre de Su Majestad, y dí encomienda de ellos, conforme a la calidad de la tierra, y número que era necesario para sustentarlo, cuyos nombres de las dichas personas, a quienes se encomendaron y repartieron son las siguientes:

“El capitán Juan de Salinas Guinea (así)- El Capitán Bernardo de Loyola-Pedro Gómez Duarte- Juan Destrada - Hernando de Orellana- Juan de Oviedo- Francisco González Montoya- Pedro Gómez de Rueda.

16.- SALINAS DE LOYOLA FUNDA EL REAL ASIENTO DE MINAS DE SAN JOSEF

El Real de minas era un Pueblo o Caserío donde había minas que pertenecían al Rey. Este “Real Asiento de Minas de San Josef”, como lo dice el Padre Juan de Velasco: “Fundó (Juan de Salinas), también el Asiento y Real de Minas de San José, sobre el origen del río San Francisco, al Oriente de Loyola. Al capitán Salinas acreedor a mayores recompensas, se le confirió en propiedad el Asiento y Real de Minas de San José, con el título de Señorío, el cual lo gozaron sus herederos por bastantes años” (Juan de Velasco: p.672).

Esta descripción del historiador padre Juan de Velasco hecha por el año de 1.775, es bastante aproximada. Sin lugar a dudas, El Real Asiento de Minas de San Josef no es otro que el sitio llamado “Las Minas de San José”, ubicada cerca de Chito y del río San Francisco en límite con el Perú y que según las descripciones posteriores, de finales del siglo IXX, se lo menciona como el pueblo de San Josef. Wolf (1.895), también la menciona: “hicieron las fundaciones de Valladolid y de Loyola en las riberas del Chinchipe, estableciendo el célebre Real de Minas de San José en sus inmediaciones”. (Teodoro Wolf, Geografía y Geología del Ecuador, p. 662)

Por los Chinchipenses es conocido, años atrás, hace unas dos décadas, por los años 80 del siglo pasado; inclusive llegaron a trabajar cerca del sector de “Las Minas”, en el sector de “Los Planes” una compañía extranjera de “gringos”, que dejo un campamento bien montado, pero que luego abandonaron porque la cantidad de oro que reportaba por tonelada ¡no era rentable para sus intereses! En este año 2.007, se ha empezado la exploración y explotación de oro en este sector de la parroquia de Chito, con perspectivas muy halagadoras.

17.- LA ENCOMIENDA DE CHITO DEL CAPITÁN PEDRO DE LEÓN EN 1570

El capitán Pedro de León, uno de los primeros vecinos de Loja, fue encomendero de Chito. Se le confirma la encomienda el 7 de marzo de 1570. El historiador Martín Anda Aguirre en su libro Los Primeros Vecinos de Loja escribe: “El 5 de Abril, al mes apenas de haber recibido la confirmación, se presenta en Loja ante Francisco Sánchez de Espinar, llevando como testigos a Melchor de Miranda y Pedro de Abad, y manifiesta que quiere tomar posesión de los indios de Chito en él encomendados, y que por no estar presente ninguna Justicia mayor ni menor, en continuación de las posesiones que tenía tomadas, pide se le dé como testimonio cómo toma posesión de Don Fernando Cacapi, principal de Chito y en Francisco, Hernando, Antón y otro Francisco, indios de este repartimiento, por ellos y por los demás principales que le pertenecen. Así en señal de posesión, tomó a los tres indios principales por la mano, y los llevo de un lugar a otro, y dijo que tomaba posesión quieta y pacíficamente, sin contradicción de persona alguna. El escribano dio testimonio de la posesión y de cómo en la ciudad no había ni corregidor ni Alcalde ninguno, salvo el mismo Pedro de León que entonces ejercía el último de estos oficios “.

Al fin, el 5 de junio de 1570, se presentó ante Pedro de Cianca, Alcalde Ordinario de Loja, llevando la cédula de confirmación y pidiendo que en continuación de la posesión tomada sobre los indios de Chito; le ampare y defendiese como le estaba mandado. Para tomar la posesión, llevó ante al alcalde tres indios principales: Gonzalo, Don Juan y Pedro de Chito. Vista por el Alcalde la provisión de confirmación y lo pedido, tomo a los tres indios principales y dijo que en ellos y por los demás indios le daba posesión real y quasi corporal, y así se los entregó por la mano. Como testigos de esta posesión figuran Diego de la Rueda y Juan Pizarro. Actuó igualmente el escribano público y del Cabildo Francisco Sánchez de Espinar.

Pero al parecer los indios de Chito no le reportaban buenos ingresos porque eran pobres o no eran muchos. Con todo Don Pedro no estaba muy bien remunerado. En una provanza (Información sumaria actualmente) hecha en Quito el 18 de mayo de 1565, pone de manifiesto que los indios de su encomienda no le rentaban los seiscientos cincuenta pesos de tributo cada año. A más de esto, de lo que tenía que descontar los ciento cincuenta pesos de la Doctrina y paga al diezmero, de suerte que no alcanzaba a recibir ni quinientos pesos para la sustentación de su hogar y su persona. Su provanza hace constar que aún se hallaba pobre y necesitado.

Con estos datos se evidencia claramente que desde el 1550 en adelante, que anduvo Salinas de Loyola explorando y fundando pueblos en la tierra de los Pacamoros, Chito ya tubo un cura doctrinero, encomendero y diezmero, es decir pagaba impuesto a la corona Española y al usufructuario y rapaz español.

18.- ¿QUÉ ERA LA ENCOMIENDA?

Era un derecho dado por el Rey a favor de un español (encomendero), con el fin de que éste cobre los tributos o trabajos que los indios debían pagar a la monarquía, en cambio el encomendero debía cuidar del bienestar de los indígenas en lo espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento, su protección y el adoctrinamiento cristiano. Supuso una recompensa a quienes se habían distinguido por sus servicios y de asegurar el establecimiento de una población española en las tierras recién descubiertas y conquistadas, pero sirvió para el abuso de los colonizadores sobre los indígenas.

19.- LA IMPLANTACIÓN DE LA ENCOMIENDA

La encomienda surgió el año de 1503, establecía la libertad de los indios, su obligación de convivir con los españoles y la de trabajar para ellos a cambio de salario y manutención, junto con la obligación de los encomenderos de educar a los naturales en la fe cristiana. Pretendía garantizar la mano de obra necesaria para explotar las minas y asegurar el asiento de una población castellana que afianzara la colonia recién descubierta.

En la práctica, la encomienda fue el subterfugio legal que enmascaraba los abusos cometidos por los conquistadores con los indios.

El derecho a la encomienda era por dos vidas, es decir, por la vida del encomendero y la de un heredero. Asimismo, dejaban al arbitrio de los repartidores el poder trasvasar población indígena de un poblado a otro, lo que provocó el cambio de trabajo y de dueño y el subsiguiente desarraigo de muchos indios.

La conquista del continente reafirmó la institución de la encomienda y sus beneficiarios constituyeron una especie de aristocracia militar que cobraba tributos en oro y servicios personales en la mina o en las construcciones de utilidad pública. Las condiciones sociales y económicas motivaron el inicio de un proceso de agonía del sistema de encomienda que culminó con su abolición en 1718.

20.- ENCOMENDEROS DE LOYOLA EN 1580

Por una visita a la ciudad de Loyola del capitán Hernando de la Vega, por mandato y comisión del Adelantado Don Juan de Salinas, en 1580, tenemos el número de habitantes y el nombre de las siguientes encomiendas:

1. de Antón Sánchez del Castillo, vecino de dicha ciudad, en el pueblo de Capaparachu, con 345 indios, de los cuales 185 eran hombres y 160 mujeres.

2. de Pedro Gómez Rueda, vecino de la dicha ciudad, en el pueblo de Cambuco, con 320 indios, de los cuales 146 hombres y 174 muj.

3. de Martín Correa, en los pueblos de Chamanama y Zanlonama, con 460 indios, de los cuales 264 hombres y 196 muj.

4. de Lucho de Monsalve, vecino de la dicha ciudad, en el pueblo de Camilache, con 434 indios, de los cuales 226 hombres y 208 muj.

5. de Juan de Ferel, vecino de dicha ciudad, ausente, en el pueblo de Yanachima, con 112 indios, de ellos 61 hombres y 51 muj.

6. del capitán Francisco González Montoya en los pueblos de Misacandoro y Cutirimi, con 332 indios, de los cuales 196 hombres y 136 muj.

7. de Alonso de Oviedo, vecino de la dicha ciudad, en el pueblo de Marizama, con 269 indios, de los cuales 148 hombres y 121 muj.

8. de Doña Inés de Estrada, en el pueblo de Calaqui, con 413 indios, de ellos 214 hombres y 199 mujeres.

9. de Pedro Gómez Duarte, en los pueblos de Calaqui, y Cutirinci (Cutime?), con 336 indios, de los cuales 168 hombres y 168 mujeres.

10. de Pedro de Bañuelos, en los pueblos de Mijanoma y Paima, con 229 indios, de losa cuales 167 hombres y 62 muj.

11. de Jerónimo de Ponce, en el pueblo de Ambo con 334 indios, de ellos 212 hombres y 122 mujeres.

12. de Hernando de Orellana, vecino de dicha ciudad, en los pueblos de Namai, e Lalanguiche e Tantamora, con 316 indios, de ellos 166 hombres y 150 muj.

13. de Gaspar de Orrego, en el pueblos de Tanchinamá (*), con 328 indios, de ellos 184 hombres y 144 muj.

14. de Francisco Caballero, vecino de la dicha ciudad, en el pueblos de Guarandilla, con 337 indios, de los cuales 192 hombres y 154 muj.

15. de Antonio de Herrera, en el pueblo de Cumbare, con 91 ind. de ellos 43 hombres y 48 mujeres.

16. de Hernando Jedeón, en el pueblo de Muchonami, con 183 indios, de ellos 87 hombres y 96 mujeres.

17. de Alonso Sánchez, en el pueblo de Marraco, con 162 indios, con 87 hom. y 75 m.

18. de Diego de Albarreda, en el pueblo de Caronoma, con 168 indios, de ellos 85 hombres y 83 mujeres.

19. del Capitán Alonso de Fuentes, en los pueblos de Zambotama y Manguiche, con 258 indios, de los cuales 149 hombres y 109 muj.

20. de Juan Ramos de Larangui, en el pueblo de Changata con 164 indios, de ellos 86 hombres y 78 mujeres.

21. de Bartolomé López, en los pueblos de Pomanga y Lacuemache, con 366 ind. De ellos 198 hombres y 168 mujeres.

22. de Francisco Nuñez, en el pueblo de Misacho con 250 ind.: hom. 147 y muj. 103.

23. de Juan Cano, en el pueblo de Caxunguina con 112 ind: homb. 60 y muj. 52.

24. del gobernador don Gaspar de Salinas Loyola, en el pueblo de Mijalalangui, con 400 indios, de ellos 186 hombres y 214 mujeres.

COMENTARIO.

a. El español tuvo la mala idea de juntar en pueblos, a todos los indígenas Bracamoros. Lo hizo para beneficio personal y ahorrarse el trabajo de recorrer su encomienda choza por choza, en un extenso territorio, por caminos llenos de fieras, lodo y selva tupida.

b. Estos pueblos eran formados en base a uno o dos ayllus, o familias numerosas de un tronco común. De esto tenemos los Mijalalangui, del cual toponícamente subsiste el apellido Lalangui. También se escribe Mixalalangui, como pueblo que se ubicó en el punto hasta hoy conocido como Todos Santos cerca del actual barrio Balzal de la parroquia Chito.

El pueblo de Calaqui, subsiste luego como ayllu y apellido Calaqui, hasta los años de 1750 hasta 1800.

c. *Tanchinamá subsiste hasta mediados del siglo XVIII, ya que todavía se lo menciona como pueblo en los archivos de Chito.

d. El número de varones en todas las encomiendas, es siempre mayor al de mujeres. Esto sucedía porque el español separaba a jóvenes indígenas, para servicios de limpieza, cocina, lavado de ropa y “servicios corporales” del encomendero por el derecho a la pernada, o porque en sus continuas guerras se quitaban las mujeres los jibaros. Esto condujo desde el inicio 1550, al mestizaje de este sector. Por esta razón se nota en los habitantes del Chinchipe un Mestizo bastante blanco en relación a otras partes del Ecuador, que solo se observa en ciertos lugares de Loja y del país.

21.- ENCOMIENDAS DE VALLADOLID

1. del capitán García de Paredes, ausente, en el pueblo de Guámbuco, con 96 indios de los cuales 64 hombres y 32 muj.

2. de Vasco Martin, difunto en los pueblos de Yanapinga y Yancame e Ongamanta, con 340 indios, de ellos 250 hombres y 90 muj.

3. del capitán Hernando de la Vega, ausente en el pueblo de Palanda, con 230 ind. De ellos 120 homb. Y 110 muj.

4. del capitán Juan Navarro, en los pueblos de Tangoraca y Colayer con 160 indios, de ellos 98 homb y 62 muj.

5. de Andrés López de Agurto, en los pueblos de Picuncha e Yaca, con 243 ind. De ellos 130 homb y 113 muj.

6. de Juan de Saucedo, en los pueblos de Tapala, Larinamanta, Callanga y Hongomanta, con 263 ind. De ellos 137 homb. Y a26 muj.

7. de Francisco Magariños, en los pueblos de Pangora y Gariuba, Colomata y Cananche, con 215 ind. De ellos 132 homb. Y 83 muj.

8. de Alvaro Camacho, en los pueblos de Zamayoc, Yuminche y Mohoche, con 162 ind. De ellos 100 homb. Y 62 muj.

9. el Capitán Juan Aldrete, en los pueblos de Licaroma e Yarami, con 228 ind. De ellos 128 homb. Y 100 muj.

10. de pero Jiménez Magariño, en los pueblos de Zacapo (¿Jacapo?) y la Rinconada, con 230 ind. De ellos 106 homb. Y 124 muj.

11. de Diego Alvarez, en los pueblos de Misalanchi, Posirimi, Quichiparra y Yangonama, con 176 ind. De ellos 98 homb. Y 78 muj.

12. de Elvira Montero, en los pueblos de Yumba y Yambabamba, Gurpa y Paco, con 178 ind, de eellos 87 homb. Y 91 muj.

13. de Aldonza Martín, menor, en los pueblos de Tacanambe Y Pacamari, con 120 ind. De ellos 60 homb. Y 60 muj.

14. del capitán Juan Navarro, en el pueblo de Culichima, con 103 ind. De ellos 50 homb. Y 53 muj.

COMENTARIO:

a. Al igual que en la encomienda de Loyola, en la toponimia de estos sectores solo se conservan, los nombres de las encomiendas de Tapala.

b. De la encomienda Pacamari, sólo se conserva la terminación Amari, que es un apellido frecuente en la parroquia de Chito.

c. La encomienda de Valladolid tenía menos indígenas que la de Loyola. Y también se observan más varones que mujeres.

d. Algunos de estos encomenderos, la mayor parte del tiempo vivieron en Loja, de la cual figuran como vecinos y ocupando cargos de regidores, escribanos y otros cargos públicos que en la colonia se remataban al mejor postor. Es el caso que Domingo de Agurto fundador de Valladolid figura como Escribano de su Majestad en 21 de noviembre de 1580 y el capitán Hernando de la Vega como Teniente de Justicia Mayor de Loja. Velasco de Olmedilla figura como Alcalde Ordinario y Regidor de Loja.

22.- VALLADOLID Y LA REBELIÓN DE LOS INDÍGENAS

La ciudad de Valladolid, fundada en América en 1557 por el adelantado Don Juan de Salinas y Loyola, había crecido y prosperado. Sus primeros vecinos edificaron la ciudad, y con su trabajo esforzado la ennoblecieron. Su riqueza consistía en el oro de las minas y en una abundante ganadería, Había en ella caballos, puercos, cabras y carneros.

Asentada la ciudad en el hermoso valle de estando sus naturales en pacífica paz y servidumbre, se alzaron y rebelaron de repente. El duro trabajo de las minas y el verse sujetos a encomenderos, no siempre prudentes, exasperaron sus ánimos, y se pusieron a conspirar. Un día el menos pensado mataron al capitán Francisco Mercado, Teniente de Gobernador, a un Alcalde y a cinco vecinos más.

De seguida atacaron a la ciudad catorce escuadrones de aguerridos indios, con sus arcos y sus flechas envenenadas. Duro fue el combate: los españoles -quince apenas- la defendieron con coraje; pero no pudieron impedir que fuera presa de las llamas. Se debe consignar aquí los nombres de algunos de esos españoles, cuya noticia ha llegado hasta nuestros días: Hernando de Aranda, Hernán Martínez Morcillo, Velasco de Olmedilla y Diego Álvarez. Se batieron el día de la Ascensión del señor del año de 1565. Hernando de Arana perdió en esta ocasión dos caballos, más de doscientos puercos, cabras, ovejas y toda su hacienda (bienes). Velasco de Olmedilla figura en 1576,1581 y 1585 como Alcalde ordinario de Loja, con esto se demuestra que luego de ser vecino encomendero de Valladolid, lo fue también de Loja.

Con este motivo envió la real Audiencia de Quito su socorro de gente de pie y de a caballo. Benito de la Barreda fue de capitán de ellos. Con este socorro se salvó Valladolid, que estaba cercada por los indios y se hallaba en gran aprieto. Por influjo de Benito de la Barreda pasaron luego diecinueve españoles al socorro de Loyola, donde los indios estaban igualmente alzados. Los indios se pacificaron y volvió a reinar la calma.

Muerto el capitán Francisco de Mercado, el Cabildo nombró y eligió a Hernando de Aranda Alcalde de Valladolid, por “acompañado”, para que la rigiese y sustentase en compañía del Ayuntamiento hasta la vuelta del Señor Gobernador Juan de Salinas Loyola.

23.- DESPOBLAMIENTO Y REPOBLACIÓN DE LOYOLA Y VALLADOLID.

Ante las falsas noticias de la muerte de Salinas, las ciudades de Valladolid y Loyola se despoblaron; por esta razón Juan de Salinas viajó de urgencia a Lima, para informar al Virrey Marqués de Cañete de sus descubrimientos, y de las falsas nuevas de su muerte.

En una información de servicios, hecha en Valladolid en 1568, Juan Navarro de Beaumonte, que había sido compañero de Salinas, refiere que tuvo que ir desde Santiago de las Montañas a Loja, distante unas 80 leguas, unos 445 kilómetros, para avisarles a los vecinos españoles, que se habían ido de Valladolid, de la falsedad de haber muerto Salinas. Leamos lo que nos dice Navarro:

“8.- Si sabe si después de haber hecho el descubrimiento de dicho río del Marañon, llegado al asiento donde había dejado los españoles, teniendo noticia que por la larga ausencia, que había hecho el dicho Sr. Gobernador en el dicho descubrimiento, teniéndolos por perdidos y muertos, los que quedaron poblados en la ciudad de Valladolid se querían despoblar, el dicho Juan Navarro, por más servir a su Majestad, salió desde el dicho asiento de Santiago, más de 80 leguas a la ciudad de Loja, a darles aviso, donde padeció muchos trabajos y riesgos de la vida, por ser la mayor parte del camino tierra de guerra”.

Juan Navarro viajó después a Lima, para unírsele al Gobernador en su informe de los descubrimientos, como testigo presencial de ellos. Posteriormente le acompaño también en la reedificación y población de la ciudad de Valladolid. Esto último se consta por una declaración hecha por el mismo Juan Navarro.

“10.- Si sabe si después de los suso decho* (así escribían y hablaban) por más servir a S.M., el dicho Juan Navarro entró en compañía del dicho Sr. Gobernador a reedificar e poblar la ciudad de Valladolid, Y ha estado en la conquista y pacificación de los naturales de ella, y si en la dicha conquista el dicho Juan de Navarro ha padecido y padece muchos trabajos y riesgos de la vida, por ser los naturales gente muy belicosa, que cada día se levantan y han muerto muchos españoles; en el cual dicho tiempo el dicho Juan de navarro ha sido siempre de los que los han conquistado y pacificado, hallándose en muchas guazábaras contra ellos”.

Como recompensa en la pacificación de los indígenas del alto Chinchipe y la fundación de las cuatro ciudades de Valladolid, Loyola, Santiago de las Montañas y Santa María de Nieva, el Virrey Marqués de Cañete le confirió la gobernación de Yahuarzongo y Pacamoros, y de las ciudades de Loja, Zamora, Jaén y San Miguel de Piura.

En su primera relación (informe como diríamos ahora) de 1571, nos señala: “se me dio y tuve en gobierno en nombre de S.M. las ciudades de Loja, Zamora, Jaén y San Miguel de Piura, por estar todas ellas muy cercanas y conjuntas a la dicha gobernación; y para que con el calor de ellas con más facilidad se pudiese poblar la dicha gobernación”

24.- LEVANTAMIENTO DE LOS INDIGENAS DE LOYOLA O CUMBINAMÁ.

El padre Juan de Velasco en su Historia Moderna del Reino de Quito, relata la destrucción de estos asentamientos.

“Los mismo indios de ella (Cumbinamá) se soliviantaron con el ejemplo de los Jíbaros, que se habían apoderado de sus montañas vecinas. Los españoles y mestizos no sabían que hacer. Unos fueron huyendo hacia Loja. Y otros, al ver que sus indios se ponían de parte de los Jíbaros y les proporcionaban víveres, terminaron por abandonarla.

25.- LA EXTINSIÓN DE LA GOBERNACIÓN DE YAGUARZONGO.

La Gobernación de Yaguarzongo, tuvo su esplendor y brillo en entre 1550 hasta terminado el siglo XVI e inicios del XVII, es decir hacia el 1600 poco más o menos. La situación geográfica que la aislaba, las incursiones de los Jíbaros, las rebeliones de los indígenas de Valladolid y Loyola (Cumbinamá), el aparecimiento del sarampión y la viruela, el drástico descenso en la producción de oro, lograron que se fuera despoblando paulatinamente a través de los años hasta que terminó por extinguirse como gobernación en 1623; pero siguieron explotando el oro y viviendo muchos vecinos españoles en Valladolid y sus anejos: Palanda y Zumba; Loyola y sus anejos: Chito, Palacara, Tanchinamá, todos Santos, etc., como lo demostraremos más adelante, con datos y documentos históricos.

Primero se revelaron los Jíbaros en 1579, que poco a poco se propagaron entre todas las tribus indígenas circunvecinas, causando numerosas bajas entre los españoles. Al finalizar casi el siglo XVI, las epidemias de sarampión y viruelas, hicieron estragos en la población india.

En la “Descripción del Estado Eclesiástico del Obispado de San Francisco de Quito”, hecha en 1650 por el clérigo presbítero Diego Rodríguez Docampo, Secretario del Cabildo Catedralicio de Quito, comentando esta mortandad acaecida en 1587,1588 y años siguientes escribía:

“Murió innumerable gente, criollos, hombres y mujeres, niños e indios, en tan grande número, que no se pudo advertir cuantos fueron. Los entierros eran ya en los cementerios; los curas y sacerdotes salían de mañana y no volvían hasta la noche, confesando y llevando el Santísimo Viático; no había señal de campanas, ni quién sirviese. En las casa, sus dueños principales salían de noche a traer agua; asolaronse los pueblos de indios en las provincias de Otavalo, Latacunga, Cuenca, Loja, Zaruma, Zamora, gobernación de Yaguarzongo, cosa lastimosa y nunca vista en estas tierras, ni que Dios permita acaezca cosa semejante; aunque, por nuestros pecados, corrió otra peste semejante por los años 1648 y parte del 1649, donde murió muchísima gente”.

Antonio Freire, en su relación de 1591 años presenta el siguiente cuadro desolador de la Gobernación de Yaguarzongo:

“Vi que ha castigado Dios tanto a los encomenderos por muchos y malos tratamientos que han hecho a los naturales (indios) en la dicha Gobernación de Yaguarzongo, Jívaros y Jaén que no ha quedado en todas estas partes tres mil indios de todas edades, habiendo pocos años había más de treinta mil (gran compasión).

Lo cual ha causado no haber querido entrar en estas partes Oidor a visitar, después que la audiencia se fundó hasta hoy, diciendo son tierras fragosas, caras y enfermas, dejando todo allá a sus justicias, que son unos de otros compadres, y no se castiga. Y si entra un receptor, averigua poco más que nada; en efecto ello carga sobre el indio.

Hay muchos encomenderos que en las dichas partes y también en la ciudad de Zamora, que no les ha quedado de encomienda (sino) a siete, diez, doce y veinte indios, más o menos, tributarios. Los cuales traen tan acosados el trabajo de la mina y de sus sementeras, que quieren sustentar su casa de la propia manera, si no se le hubiera muerto ningún indio”.

26.- EL DESPOBLAMIENTO DE YAGUARZONGO.

El continuo despoblamiento, hizo que se preocuparan en la real Audiencia de Quito, es así que el Rey de España Felipe III, les incitaba siempre al buen trato de los indígenas. La respuesta del Lcdo. Miguel de Ibarra, presidente de la Real Audiencia de Quito, le contesta con fecha 15 de abril de 1603, ante una cédula apremiante suya sobre los derechos humanos de los indios:

“En cumplimiento de lo que V.M. me mandó acerca de las gobernaciones de Yaguarzongo y los de Quijos, las he hecho visitar. Es lastima que casi se han acabado los naturales, y acabándose ellos forzosamente los españoles que allí habitan. Procuraré poner el remedio posible y descargar vuestra real conciencia. Y vistos los papales en la Audiencia daré aviso a V.M. de la resolución que se tomare para la conservación de estas provincias”

27.- CIERRE DE LA CAJA REAL DE VALLADOLID.

Al no haber producción de oro, ni españoles e indios que lo produzcan, se reflejó en el drástico descenso de recaudaciones para la Real Hacienda, el monarca español se vio obligado a suprimir la caja Real de Valladolid, pasándola a Loja. Ya se había ordenado el 20 de julio de 1595, en que Felipe II ordenaba a Don Pedro Fernández de Espinosa que redujese las cajas reales de las ciudades de Valladolid y Santiago de las Montañas de la Gobernación de Yaguarzongo y de las ciudades de Cuenca y de Jaén a la sola Caja de la ciudad de Loja. Pero previamente tenía que visitar dichas Cajas y tomar las cuentas a los respectivos Oficiales.

El Juez de Comisión nombrado por el Rey inició sus visitas y revisiones a partir de noviembre de 1596 en la ciudad de Valladolid; y en los años siguientes continuó en las demás Cajas reales. Al parecer hubo muchos problemas en cumplir con esta orden, ya que se instauraron juicios en contra del gobernador de Yaguarzongo el Capitán Juan de Alderete, que era modelo de honradez y cristiandad. Es así que los reclamos y pleitos se alargaron hasta el 1 de setiembre de 1600. Don Pedro Fernández de Espinosa entregó a los Jueces y Oficiales Reales de Quito las siguientes cantidades de las cajas de encargo.

A continuación traemos los valores de las Cajas, que se fueron a consumir:

Caja de Valladolid: De la Real Hacienda 84 pesos y 3 granos de oro. Y del préstamo gracioso al Rey 318 pesos 12 tomines y 6 granos de oro.

Caja de Loyola: de Alcabalas y penas de Cámara 85 pesos de oro.

28.- GOBERNADORES DE YAGUARZONGO Y PACAMOROS

SIGLO XVI

• Juan de Salinas Loyola. Primera época desde 1559-1563.

• Gaspar de Salinas Loyola. 1582-1583.

• Don Alonso de Villanova y Zayas. El Gobernador de Yaguarzongo y Pacamoros y corregidor de Loja de 1583 a 1584, presentó ante la Real Audiencia de Quito un reclamo, manifestando que, so color de una provisión emanada de la real Audiencia de los Reyes (Lima), los oficiales de la gobernación de Pacamoros no le querían pagar su salario, de lo que recibía notorio agravio. Suplicó que se le diese una provisión real, para que, sin embargo de cualquier provisión, le mandase pagar sus salarios. (p.36: Corregidores y servidores públicos de Loja, de Alfonso Anda A.)

• Capitán Juan de Alderete (o Aldrete), entre 1583 y 1589.

• Capitán Francisco de Mercado (en sustituciones temporales), entre 1583 y 1588.

• Don Francisco Ortiz de Mariaca, entre 1589 y 1603.

• Muerto el Gobernador Alderete en septiembre de 1598 le sustituyó el corregidor de Yaguarzongo Francisco Ortiz de Mariaca. Ello se sabe por el nombramiento que hizo el Virrey Don Luis de Velasco en su sucesor Diego de Vaca de Vega, después de haber desempeñado el mismo cargo en la ciudad de Loja.

• Don Diego Vaca de Vega. El 8 de noviembre de 1603, el Virrey del Perú, don Luis de Velasco, le nombró Corregidor de Yaguarzongo, de todos los pueblos y repartimientos del distrito y de las ciudades de Valladolid, Cumbinamá, Santiago de las Montañas y Nieva, en vez de don Francisco Ortiz de Mariaca que entonces era corregidor.. El corregidor era el Alcalde que libremente nombraba el rey en algunas poblaciones importantes para presidir el ayuntamiento y ejercer varias funciones gubernativas. El presidente de la Real Audiencia de Quito. Lcdo. Miguel de Ibarra, en su larga Relación del préstamo gracioso del 12 de abril de 1604 lo expresaba con estas palabras:

“El corregidor de la Gobernación de Yahuarzongo; Don Diego Vaca de Vega no ha enviado memoria, por la distancia de aquella tierra, de lo procedido en ella y sus cuatro ciudades de Valladolid, Santiago, Cumbinamá (Loyola) y Nieva”

• Diego Vaca de Vega duró solamente tres años de Corregidor de Yaguarzongo. En reemplazo suyo nombró el presidente de la Audiencia a Don Sancho de Marañon. Al notificárselo al rey el 8 de mayo de 1607 le enunciaba que haría tasa nueva para los indios de Yaguarzongo, “cuya tierra estaba pobre y perdida como la de Quijos”

• Don Sancho parece que permaneció en Yaguarzongo de corregidor unos dos o tres años, Hasta que el Virrey Marqués de Montes claros nombró en su lugar a Don Diego Aguilar de Córdova. Probablemente fue en 1610, pues en 1611 acudía al Virrey quejándose de la dilación que sufría en paga tan reducida.

COMO TITULO HONORARIO

Le he llamado así, porque para estas fechas ya no existía la Gobernación de Yaguarzongo.

• El general don Juan de Valcárcel Melgarejo fue Corregidor de Loja de 1703 a 1704. Según un documento del 20 de noviembre de 1703, don Juan Valcárcel Melgarejo se intitulaba de la siguiente manera: Caballero de la Orden de Santiago; Alférez mayor perpetuo de la ciudad de Lorca en el reino de Murcia, reinos de España, Alcalde mayor de las minas de Yaguarzongo, ciudad de Valladolid, Zamora y villa de Zaruma, Corregidor y Justicia mayor de Loja por su Majestad.

• El 27 de febrero de 1796. En un poder otorgado en Loja al procurador de las causas de la Real Audiencia de Quito, Don Tomás Ruiz Gómez de Quevedo aparece con los honoríficos títulos de “Especial Comisionado de las cascarillas de los Departamentos de Loja, Cuenca, y Jaén, Gobernador de Yaguarzongo, Juez Conservador de Rentas Reales, General Real de las Villas de Zaruma, Administrador de reales tributos, Corregidor y justicia Mayor de Loja y su jurisdicción por su majestad” (Anda Aguirre 139 Corregidores y Funcionarios públicos de Loja)

29.- FUNCIONARIOS PÚBLICOS DE YAGUARZONGO Y PACAMOROS

La mayoría de estos nombres los consigna Alfonso Anda Aguirre en su obra, el Adelantado Juan de Salinas Loyola, y que hemos tratado de ordenar cronológicamente desde su inicio en 1557, con las ciudades de Valladolid y Loyola, que se fundaron y ejercieron su influencia en los actuales cantones Palanda y Chinchipe.

• 1557. Tesorero Propietario de la Real Hacienda. Juan de Navarro Baumonte o Viamontes. Acompaño a Juan de Salinas, como fundador de Valladolid. Fue tesorero desde el año de 1557 hasta 1597, por el espacio de 40 años. En acta del 13 de enero de 1597, ante el Juez de Comisión el “Tesorero Propietario de la Real Hacienda, Juan de Navarro y Viamontes, presento su petición:”Que desde que ha sido tesorero en la Caja Real de esa Gobernación le han tomado cuentas el Gobernador y jueces de la Real Audiencia de Quito, y que las ha dado de lo que ha estado a su cargo con rectitud y cristiandad, sobrando en la caja real y no habiendo jamás alcance que hacerle. Pide, por tanto, ser declarado libre, porque si los que escribían las partidas podían cometer algún hierro, el no lo ha habido” (Anda Aguirre, El Adelantado, p. 225)

• 1592-1593. Tesorero propietario de Valladolid Juan Navarro, y por su ausencia Pedro Jiménez Mangarino.

30.- CONTADORES

• 1557. Contador Hernando de Aranda. Fue otro de los soldados que acompaño a Salinas de Loyola en la entrada a los Bracamoros.

• 5 de marzo de 1588 al 10 de enero de 1594, era Contador de Valladolid Rodrigo de Alderete de Quiroga.

• 1592 y 1593, eran contadores de Valladolid, Francisco Gonzáles y Alvaro Camacho Garnica, nombrados por el Gobernador. (A. Aguirre Op. Cit. p.184-185,191-193)

• 3 de diciembre de 1596, Contador de Valladolid, Alonso de Fuentes.

• 1557. Factor y Veedor General Velasco de Olmedilla.

• 1576 Factor, Veedor, y Regidor Juan de Alderete. Este Cuñado de Salinas de Loyola, que algunos nombran Alderete y otros Aldrete, en 1576 era veedor de la ciudad de Loyola según una Relación de la provincia de Quito y distrito de su Audiencia de 1576”, con un salario anual de 500 pesos, y en la primera relación de Salinas de 1571, como uno de los vecinos de Valladolid. (p.209 Tomo II Martín Cuesta)

• 1586 a 1588, Factor y Veedor era Antonio de Herrera.

31.- ESCRIBANOS PÚBLICOS Y DE CABILDO

• 1558. Escribano Público de la gobernación de Yahuarzongo era Francisco de Mayorga.

• 15 de enero de 1564. Escribano Público y del cabildo de Valladolid era Juan Cano.

• 22 de diciembre de 1572, era Escribano Público y de Su Majestad y del Cabildo de Loyola Francisco Caballero.

• 22 de noviembre de 1585. Juan Ramos de La Ranga, para ser nombrado tesorero de Loja, renunció en Madrid el 22 de noviembre de 1585, en manos de Antonio Marquéz, Escribano Público de esa villa el repartimiento de Changata y la Escribanía pública y del Cabildo de la ciudad de Loyola, en la gobernación de Yahuarzongo y Pacamoros. (Anda Aguirre, Regidores y Servidores Públicos de Loja, p. 214)

• 31 de marzo de 1589. Escribano público de S.M. y de Valladolid era Francisco Caballero.

• 16 de diciembre de 1596, era Escribano Público y de S.M. y de Valladolid Juan Sánchez Rijalvo.

• 1595. Era Escribano Público y del Cabildo de la ciudad de Loyola, Cristóbal de Orellana.

• 31 de marzo de 1589. Teniente de Gobernador y Justicia Mayor de la ciudad de Loyola era Juan Galdós.

32.- ALCALDES

• De 1557 a 1589 Alcaldes ordinarios de la ciudad de Loyola, habían sido: Gaspar de Orrego, Diego de Orellana y Bartolomé López.

• 10 de enero de 1597, Andrés Tavares, era Alcalde Ordinario de la ciudad de Valladolid, En acta de 10 de enero de 1597, presente el corregidor Juan de Alderete y en acta del día anterior del escribano García de Cabañas, nombrado por el Juez de comisión se cita al mencionado alcalde como testigo.

• 13 de enero de 1597. Alcalde de Valladolid, Juan de Altábarez.

33.- VISITADOR DE INDÍGENAS

El 24 de noviembre de 1608, el Virrey del Perú don Juan de Mendoza y Luna, Marqués de Montes Claros, le nombró a Don Diego Vaca de Vega, Visitador de los indígenas de Loja, Zaruma, Cuenca, Chimbo Riobamba, Yaguarzongo, Jaén de Bracamoros; Latacunga y Otavalo.

34.- DIVISIÓN DE LA GOBERNACIÓN DE YAHUARZONGO.

A causa del decaimiento y ruina económica y el despoblamiento de la gobernación de Yahuarzongo, el Virrey de Lima ordenó mediante cedula real la extinción de la dicha Gobernación de Yaguarzongo, en la que la mitad de la misma con las ciudades de Valladolid y Loyola pasaron al Corregimiento de Loja y las restantes ciudades de Santa María de Nieva y Logroño de los Caballeros a la Gobernación de Jaén. Vamos a describir entonces como ocurrieron estos hechos importantes en la historia de este sector.

35.- ¿LA GOBERNACIÓN DE YAGUARZONGO Y PACAMOROS SE CONVIERTE EN CORREGIMIENTO EN 1593?

Durante el mandato del Gobernador de Yaguarzongo Capitán Juan de Alderete o Aldrete, se había transformado su Gobernación en Corregimiento por una cédula de Felipe II del 17 de octubre de 1593, dirigida al Virrey de Lima, que dice lo siguiente: ”El Rey.- Marqués de Cañete, …He sido informado que los indios naturales de la Gobernación de Yaguarzongo y Pacamoros del distrito de mi Real Audiencia de Quito han venido en gran disminución de enfermedades y malos tratamientos que se les han hecho; y que por esta causa los españoles que habían quedado y estaban en ellas eran muy pocos. Bastaría que la dicha Gobernación fuera Corregimiento; y se reformase al que al presente era mi gobernador el salario de tres mil pesos que gozaba..; y al dicho Gobernador que es o fuere le reforméis el salario.. El cual me ha parecido sea de 1500 pesos de buen oro y nomás, por suficiente. Y éste haréis que pague de mi Caja Real de la ciudad de Loja por los Oficiales de mi Real Hacienda...”

Muerto el Gobernador Alderete en septiembre de 1598 le sustituyó el corregidor de Yaguarzongo Francisco Ortiz de Mariaca. A Ortiz de Mariaca le sustituye Diego Vaca de Vega.

Al notificárselo al rey el 8 de mayo de 1607 le enunciaba que haría tasa nueva para los indios de Yaguarzongo, “cuya tierra estaba pobre y perdida como la de Quijos”

Es este el inicio de la división y extinción de Yaguarzongo, que culmina en 1623.

36.- OTROS ALCALDES Y ESCRIBANOS DE VALLADOLID Y LOYOLA

En varios documentos hechos en Valladolid en Enero y febrero de 1597, por el Juez de Comisión Pedro Fernández de Espinosa dice que el Alcalde de Valladolid era Andrés Tavares y el Escribano Público y de Cabildo García de Cabañas. De igual manera el Escribano Público y de Cabildo de la ciudad de Loyola se llamaba Cristóbal de Orellana y el Regidor del Concejo Juan Caballero Santoyo.

37.- CURAS DOCTRINEROS DE VALLADOLID Y LOYOLA EN EL SIGLO XVI

Al conquistador español, siempre le acompañaba un cura o fraile. Luego de las fundaciones españolas y el repartimiento de las Encomiendas, el cura doctrinero era el encargado de convertir a los indígenas al catolicismo. Una doctrina se conformaba por lo general de un grupo de indígenas de una tribu o parcialidad. Una nómina más completa de estos curas la publico más adelante en el capitulo “Evangelización a lo largo de 500 años”.

Curas de Loyola: Don Juan de Flandes Grimaldo el 23 de agosto de 1580, Baltasar de los Reyes en 1626, Dr. Lucas Espinoza de los Monteros el 10 de febrero de 1733, y el Dr. Nicolás Dávalos el 17 de diciembre de 1744.

Curas de Valladolid: Don Esteban Rivero en 1654

38.- LOS JÍBAROS REBELDES

La rebeldía de los Jíbaros, era una seria dificultad para la extensión del Evangelio y afianzamiento de la Iglesia. Ya apenas quedaban reliquias de ellas en la Gobernación de Yaguarzongo a la que pertenecían. Su núcleo principal parece que se encontraba en las cabeceras de los ríos y quebradas de la Cordillera del Cóndor. Desde allí hacían sus incursiones, unas veces hacía el norte a la ciudad de Cuenca, otras hacia el occidente a la ciudad de Loyola, tratando de prender la rebelión entre sus indios Cumbinamas.

Esta amenaza de los jíbaros históricos, de la cual formaban parte los bracamoros tuvo a lo largo de tres siglos su amenaza vigente. En un bautismo de Chito se lee lo siguiente:

“En esta iglesia de Chito; en veinte y nuebe (así esta escrito) de febrero de mil ocho cientos veinte y cuatro años; bautice condicionalmente a Francisco, bautizado en necescidad por Dn José María Suero quién tuvo escrúpulo su bautismo por haberse allado perseguido de los jíbaros enemigos, y me pidió lo bautisace y le aplique los santos óleo y Chrisma según lo provine el ritual Romano. Sus padres son de la Jibaria y le sirvió de padrino el mismo Don José María Suero, a quién advertí obligación y parentesco”.

Firma: Fray José Ampudia”

39.- SE DIVIDE YAHUARZONGO ENTE LOJA Y JAÉN DE BRACAMOROS.

El adelantado Juan de Salinas Loyola jamás hubiera podido imaginarse que la Gobernación de Yaguarzongo y Pacamoros, que el organizó con tanto esfuerzo y cariño, llegaría algún día a desintegrarse. Este hecho histórico, como veremos ahora, tuvo lugar oficialmente a los 66 años de ser fundada en 1556 por el Virrey Márquez de cañete, Don Andrés Hurtado de Mendoza, justamente el 20 de julio de 1623.

39.1.- MOTIVOS PRINCIPALES.

a. DESPOBLACIÓN.

Causada a partir de la llegada de los españoles, poco a poco fue disminuyendo la producción de oro, hasta que casi no alcanzaba para el sueldo del Gobernador, y demás funcionarios públicos incluidos los curas doctrineros. Múltiples son las causas que influyeron en la caída vertical de la producción y desarrollo económico de Yaguarzongo. Una de ellas fue sin duda la despoblación de españoles e indios, motivada a su vez por varios factores.

El Gobernador Juan de Alderete, en su tan valiosas Relación del 1.º de diciembre de 1582, nos proporciona datos muy interesantes sobre los indios encomendados de las cuatro ciudades españolas fundadas por Juan de Salinas Loyola: Valladolid, Loyola, Santiago de las Montañas y Santa María de Nieva. En una especie de Censo de los indios por sexo en los pueblos encomendados.

Valladolid aparece en dicho censo con un total de 2.975 indios encomendados de ellos 1.560 varones y 1.415 mujeres, Loyola tiene 6.719 con 3.657 varones y 3.062 mujeres.

Loyola con 24 encomiendas y encomenderos y Valladolid con 14.

Al parecer sólo existe este censo de la Gobernación de Yaguarzongo. Es en 1778, que se realiza un censo de los habitantes de estas tierras, como lo confirma un documento antiguo de la Iglesia parroquial de Chito; se anota en una partida de nacimiento que existía un padrón del curato de la doctrina de Loyola, del año 1.778 en adelante.

La disminución fue constante, el Lcdo. Diego de Zúñiga, Presidente de la Real Audiencia de Quito, le escribía al rey Felipe II, el 15 de diciembre de 1574, refiriéndose a los indígenas de la Gobernación de Yaguarzongo:

“Son los indios de aquella provincia muy molestados, porque para que hayan quintos de que cobren, apremian a los indios que vengan a sacar oro de las minas y ríos, a diez, quince, a veinte y más leguas. Causa para que mueran, que hay ya muy pocos en aquella gobernación.

b. FALTA DE MANO DE OBRA.

La gran epidemia de viruelas y sarampión, que a partir de 1590 atacó a todos los indígenas de la cuenca del Chinchipe. Por el testimonio de Antonio Freire, que visitó Jaén y Yaguarzongo en 1591, sabemos de dicho ataque:”Asimismo, estuve en la Gobernación de Yaguarzongo en tiempo que andaba el mal de dichas viruelas, y sucedía lo mismo en Jaén, aunque no con tanto exceso.

Pero porque atacaba dichas viruelas y sarampión más a los indígenas, al parecer por dos razones: la primera porque era un virus nuevo para esta población y luego por la mala alimentación que era mejor en el europeo que también había creado anticuerpos para resistirlas.

En un documento de 1592 del Archivo de Indias y citado por José Martín Cuesta S.J. se dice que en estos lugares murieron muchos indios de enfermedades:

“Han ido los indios de ellos en mucha disminución por enfermedades que han tenido, y   ser el temple de caliente y no bien sano, y así siempre han instado para no acudir al beneficio de las minas”

Habla especialmente del cerro Nambija, distante dos jornadas de Zamora, y dice que en 51 pueblos de indios que hay por allí cerca, apenas si han quedado 1.500 indios “por haberse muerto mucha cantidad de ellos que había, de enfermedades, y por esta causa no hay indios para el beneficio de dichas minas.

Lo mismo que sucedió en Nambija, ocurrió en Valladolid y Loyola.

39.2.- ANTECEDENTES

Primero. Se rebajó de categoría al pasar de Gobernación a Corregimiento el 17 de marzo de 1593.

     Segundo. El 29 de agosto de 1598 el rey consultaba a la Real Audiencia de Quito, sobre la conveniencia de suprimir el Corregimiento de Yaguarzongo y Pacamoros y pasar dos de sus ciudad de Valladolid y Loyola al Corregimiento de Loja y las otras dos, Santiago de las Montañas y Santa María de Nieva a Corregimiento de Jaén. De esta manera se podrían ahorra los 1.550 pesos del Corregidor y 300 de cada unos de los curas doctrineros que entonces tenía Yaguarzongo. En suma un total de 2.700 pesos de oro.

Alfonso Anda Aguirre en su libro “El adelantado Don Juan de Salinas Loyola y su Gobernación de Yaguarzongo y Pacamoros” cita la real cédula:

“EL REY.- Presidente y Oidores de mi Audiencia Real de la provincia de Quito:

He entendido que el Corregidor de Yaguarzongo de esa Provincia no es necesario y que el salario de 1.500 pesos y el de cuatro Curas que hay en cuatro pueblos del dicho Corregimiento que se les da, 300 pesos ensayados cada año a cada uno, de mi Caja, se podrían excusar, reduciendo los pueblos llamados Valladolid y Loyola, que están 12 leguas el uno del otro, a uno, y que fuese del Corregimiento de Loja, por estar 15 leguas de él, y por no tener 15 moradores…”Hecha en San Lorenzo, a 29 de agosto de 1598.

En un informe del Visitador eclesiástico, Gaspar Rivero Pacheco, enviado a nombre del Obispo de Quito Fray Salvador Rivero, a visitar en su nombre las Gobernaciones de Loja, Jaén y Yaguarzongo en 1611. Finalizada su visita, le escribe al rey Felipe III desde Quito el 27 de marzo de 1612 lo siguiente:

“En la de Yaguarzongo hallé no ser conveniente haber Corregimiento en ella, la causa es los pocos naturales y españoles. Y así avisé al Virrey de estos reinos diese licencia para que se redujesen los cuatro pueblos del Corregimiento en dos, anexando el uno al Corregimiento de Jaén de Bracamoros, y el otro al de Loja, que es cómoda partición, y ahorrasen a V.M. de tres mil pesos ensayados que se dan a un Corregidor, y se ahorrasen otros 600 pesos ensayados que V. M, da a los clérigos de su Real hacienda, los cuales serán de más provecho en otros efectos. Y juntamente le avisé de la reducción que aquellos naturales y los de Jaén tienen necesidad, así para su conversión como para el aumento de la real corona.

    De la ciudad de Zamora le dí aviso cómo por faltar los encomendadores y consentirles hagan ausencia de sus feudos, han venido a tanta ruina, que está casi despoblada, siendo como es la mayor riqueza que este reino tiene. Hame parecido dar de esto aviso a V.M. para que haya efecto…”

Después de tantas idas y venidas de cartas entre el Rey, Virrey y visitadores, el Rey Felipe III se decidió por fin a la extinción de la Gobernación de Yaguarzongo y Pacamoros en el año de 1622.

Como afirma Guillermo Lohman Villena en su obra El Corregidor de Indios en el Perú bajo los Austrias, textualmente dice:

“Al responder, en 1617 a la encuesta formulada en Real despacho de 3 de octubre de 1614, el Príncipe de Esquilache aconsejo extinguir la Gobernación de Yaguarzongo... En conformidad con la sugestión del Virrey, en 1623 se mandó consumir la expresada entidad administrativa, repartiendo su distrito del modo siguiente. Las poblaciones de Loyola, Cumbinamá y Valladolid se adscribieron a Loja y Zamora y las de Santiago de las Montañas y Santa María de Nieva a Jaén de Bracamoros”

39.3.- ¿PORQUÉ SE ANEXÓ LOYOLA Y VALLADOLID A LOJA?

No se conocen las reales Cédulas del 20 de julio y del 10 de setiembre de 1623, que fueron las que ordenaron oficialmente la partición de la gobernación de Yaguarzongo, pero se pueden suponer dos razones de peso:

La primera era sin duda y lo es la corta distancia que se hallaba Loja de Loyola y Valladolid en relación a Jaén, y segunda que en aquel entonces Loja era la única ciudad que tenía caja real y tenían que cobrar sus sueldos los curas dóctrineros, clérigos, escribanos, alcaldes, corregidores, etc. Según datos proporcionados por el 2.º, Gobernador Juan de Alderete, en su relación del 1.º. De diciembre de 1582: “hay de de la ciudad de Loja hasta…la de Valladolid dieciocho leguas”, en cambio Valladolid estaba a 47 leguas de Jaén.

39.4.- RECLAMO DE LOS VECINOS DE LOYOLA Y VALLADOLID

En una carta de 16 de julio de 1626, escrita en Cumbinamá (Loyola), algunos vecinos españoles expresan su reclamo por haber sido anexionados a Loja. Firman esta carta el Cura beneficiado, Baltasar de los Reyes, los Regidores de Loyola Juan Caballero de Santoyo y Lorenzo Fernández Betancur y el Procurador Juan Carlos Montoya., expresándole como motivo principal que tenían que ir a las minas de Chirinos y por ese motivo el Gobernador de Loja no los dejaba ir allá:

“Según las cédulas de su Majestad muestra ser su voluntad que las ciudades de Valladolid y Cumbinamá (Loyola) se agreguen al Corregimiento de Loja, siendo el parecer del Señor Príncipe de Esquilache…por las razones siguientes:

De pedimiento de los vecinos de estas dos ciudades les concedió vuestra Excelencia que fuesen con sus cuadrillas a labrar en las minas de Chirinos, que es de la Jurisdicción de Jaén de Bracamoros, porque el Gobernador no los dejaba ir allá por decir que se salían de su Jurisdicción.

Sin embargo de cualquier competencia, la razón es que las minas de Chirinos no les falta un oro jornalero de tomín y medio y de ahí arriba dice la suerte. Y allí tienen doctrina, donde son instruidos en cosas de nuestra Santa Fe.

Termina rogándole el Virrey que autorice a todos venir a trabajar a las minas de Chirinos, porque es bien para todos y está cerca: “para cuyo remedio debe vuestra excelencia por su provisión mandar que efectivamente vengan todos a las minas de Chirinos, y no vayan a otra parte, porque en un día atraviesan los indios por el atajo de Cumbinamá desde las minas; y viene a estar de Valladolid muy cerca por el dicho atajo, lo que no esta por el camino de caballos”

Entonces los vecinos españoles de Loyola y Valladolid, al haberse agotado la producción de oro, tuvieron necesariamente que bajar hacía las minas de Chirinos, y por tal razón expresaban su descontento con sus nuevas autoridades de Loja. Es así que en carta al Virrey de Lima le dicen:

“EXCELENTICIMO SEÑOR:

Las personas que escribimos esta carta a vuestra Excelencia, vecinos de estas dos ciudades de Cumbinamá (Loyola) y Valladolid de la Gobernación de Yahuarzongo, y como gente pobre y menesterosa.

Según las cédulas de divisiones de este Gobierno parece que su majestad tiene determinado que estas dos ciudades de Valladolid y Cumbinamá (Loyola) se agreguen al corregimiento de Loja. Es de grande inconveniente para nosotros y los naturales, y los tenientes que de Loja se pusieren nos han de acabar de destruir a todos.

De Cumbinamá (Loyola) y de Julio 16 de 1626 años.

Firmas: cura y beneficiado de Loyola, Baltasar de los reyes. Regidor de Loyola y vecino Juan Caballero de Santoyo. Procurador de esta ciudad, Marcos Montoya. Vecino encomendero, Jacinto Betancur, regidor de Loyola, Lorenzo Fernández Betancur. Vecino encomendero, Francisco González Montoya. Vecino encomendero, Álvaro Camacho Garnica. Vecino encomendero, Alonso Jiménez Magariño. Vecino encomendero Francisco de Acuña “

40.- ABUSOS DE LOS ESPAÑOLES DE LOYOLA Y VALLADOLID CONTRA LOS INDÍGENAS.

Al tener que ir a explotar las minas de Chirinos, que descubrieron los españoles de Loyola y Valladolid, en principio tuvieron que utilizar la mano de obra de los indios Chirinos y Jorocas, pero al quejarse de los abusos con el gobernador de Jaén Don Gonzalo de Martos; estos tuvieron que desistir y traer a los indios de Cumbinamá y Valladolid; pero como estos también se quejaban luego que volvían por un atajo que duraba medio día desde Chirinos a Loyola, les daban sus amos muchos palos y azotes. En concreto no les pagaban un salario, mal alimentados y les debía los vestuarios y otras cosas.

“Sobre el administrar Justicia en las minas de Chirinos hay una dificultad y esta la puede vencer vuestra Excelencia. Y es que muchas veces sucede y a mí me ha sucedido pedir los indios de estas ciudades de Valladolid y Cumbinamá (Loyola), que sus amos les hacen muy malos tratos malos tratamientos, o que se les deben sus vestidos y otras cosas, y en mandando a los encomenderos algo que convenga a la administración de justicia, cogen los alpargates y en medio día pasan por el atajo la jurisdicción y envían mil vetos y desafíos; y como es fuerza que los pobres indios se vayan a su tierra, allá los cogen y por que se quejaron les dan muchos palos y azotes y los echan en la cárcel..., anduve solicitando los echasen de la prisión en que estaban algunos de los que habían pedido justicia contra sus amos.”

41.- ¿LADRONERAS CERCA DE LAS RUINAS DE LOYOLA?

“El Obispo Fr. Pedro de la Peña, en sus ordenanzas para el distrito de Jaén y el pueblo de Huancabamba, se sentía preocupado por los indios “que se van y huyen de las poblaciones, y están metidos con sus mujeres y parientes en partes remotas y escondidas, que se llaman ladroneras, en donde están muchos años sin ver el sacerdote, ni acudir a la doctrina, ni sacar a sus hijos a bautizar y allí cometen muchos incestos, borracheras y muchas otras ofensas a Dios… “

Como ya mencionamos anteriormente el padre Juan de Velasco en su obra ya citada, nos relata la rebelión de los indígenas de Cumbinamá (Loyola) y Valladolid.

“Ý otros, al ver que sus indios se ponían de parte de los Jíbaros y les proporcionaban víveres en sus escondrijos de las montañas, y ya no querían trabajar en las minas”

Este dato lo confirma el Gobernador Pedro del Castillo, y lo expresa en su Información del 8 de febrero de 1627 de esta manera:

”Respecto que en los tiempos atrás había gran número de indios fugitivos, y los Gobernadores señalaron doctrinas, y éstas se han consumido de pestes, y otros que se han retirado a aquellas montañas a vivir a sus anchuras, han venido los naturales en gran disminución”

Algunos testigos vecinos de los Zumba, Palanda y Valladolid, informan haber visto con sus ojos unas cuevas (ladroneras) en las partes altas de los cerros al oriente, ya muy cerca de la cordillera del Cóndor cerca del límite con el Perú, en donde habían esqueletos y osamentas de en algunas cuevas excavadas en la montaña y otras naturales en las partes altas de la montañas.

42.- CRIMEN SACRILEGO EN LA IGLESIA DE LOYOLA (CUMBINAMÁ) EN 1647

Es una noticia muy interesante lo que sucedió en Loyola hacia el 1647; se trata de un hecho triste y lamentable, de la muerte de un hombre a manos de otro en el santo templo de Loyola, presente su Cura Baltasar de los Reyes, a quién hirieron por defender a la víctima. “Se cometió pues una profanación del templo y del ministro sagrado”

Este hecho lo llegó a saber Fray José Martín Cuesta S.J., por una cédula del Rey fechada en Madrid el 23 de febrero de 1648. Al margen de ella se anota que “esa cédula se motivó de una carta que escribió Juan López de Cañizares. Corregidor que fue de Loja”. Se ignora los nombres de los criminales y la víctima. Pero seguramente en los autos judiciales de Loja se podrían hallar. Dicha cédula nos ilustra lo que sucedió:

“El REY.- Presidente y Oidores de mi Audiencia real de la ciudad de San Francisco de Quito.- En mi Concejo Real de las Indias se ha tenido noticia que en la ciudad de Loyola, del distrito del Corregimiento de Loja, siendo Corregidor Don Alonso de Linari mataron a un hombre entre tres dentro de una Iglesia e hirieron al P. Baltasar de los Reyes, cura de ella, porque quiso defender al muerto. Y aunque dicho Corregidor los condenó a muerte en rebeldía, no se ha podido ejecutar la sentencia, por haberse ausentado de aquella tierra.

Y Diego de Castro, Corregidor que al presente es de dicha ciudad de Loja, los había compuesto y dado por libres, con que se había quedado sin castigo un delito tan atroz como el que cometieron; y si bien se entiende que por vuestra parte se habrán hecho las diligencias necesarias para que fueran castigados dichos delincuentes,…; y de lo que averiguáredes me daréis cuenta en la primera ocasión

43.- RUTA DE LOJA A JAÉN Y SUS TAMBOS.

Como Jaén siempre perteneció a la Real Audiencia de Quito en lo civil y en lo eclesiástico hasta que se creó la Diócesis de Trujillo. Los jesuitas desplegaron una gran labor evangelizadora en Maynas, necesariamente tuvieron que pasar siempre por algunos tambos o pueblos de Valladolid, Loyola, Zumba, Guayabal, Tanchinamá, Palacara, Chito, Curriando, Todos Santos, Chirinos, Jaén.

Los Padres Gaspar de Cugía y Lucas de la Cueva fueron los fundadores de las misiones jesuíticas la primera misión se fundó el 6 de febrero de 1638. Ambos procedían de Quito y tuvieron que dirigirse al Marañon por el peligroso y fangoso camino de Loja a Jaén. Su viaje sería a fines de 1637, porque consta que llegaron a Jaén a principios o mediados de diciembre. Al año siguiente 1639 el Superior P. Gaspar de Cugía tuvo que volver a pasar por estos tambos, camino a Quito, llamado por sus superiores para que les informase sobre la nueva Misión. Se regresó a Jaén y Borja en 1640, pero nuevamente fue llamado a Quito en 1641 por problemas. En Jaén se unieron seguramente a una de las recuas que periódicamente traficaban con Loja, y pasaron por Perico, Chirinos, Aconipa, Chito, Zumba, Loyola y Valladolid. A mediados del 1642 regresaron a Borja por el mismo camino.

Otro visitador ilustre de las misiones fue la del visitador de la Compañía de Jesús, Padre Andrés de Artieda que se dirigió a Borja en 1644.

A finales de 1649, el superior de la Misión, Padre Cugía, repitió su viaje a Quito, para reclutar tres misioneros para la Misión de Marañon: Padres Pedro de Alcocer, Raimundo de Santa Cruz e Ignacio Trujillo, los dos primeros nacidos en la provincia de Quito y el tercero en Andalucía de España.

En 1651 se encaminaron los cuatro misioneros al Marañon por cuenca, Loja, Valladolid, Loyola, Chito, Jaén. La última vez que pasó por estos caminos a Quito el padre Cueva, fue en 1663, en cuyo viaje se trajo al Marañon al misionero padre Juan Lorenzo Lucero, este gran misionero permaneció 20 años en la misión y sería unos de los que más conoció estos lugares remotos, por pasar tantas veces de ida y venida hacia Quito.

44.- SE MENCIONA ZUMBA EN 1604.

El capitán Gonzalo de Martos, que fue Corregidor de la ciudad de Jaén, escribió una interesantísima “descripción de la ciudad de Jaén y su distrito”, publicada por primera vez por Don Luis Torres de Mendoza, en 1868 en el tomo 9 de la Colección: Documentos Inéditos del Archivo General de Indias, y recogida por José Martín Cuesta. Aquí se menciona que desde Zumba navegaban en canoa y desde Jaén llevaban harinas, cecina y otras mercaderías y desde aquí, las llevaban en canoas hasta Santiago de Nieva. Dicha descripción comienza con Jaén:

“Es ciudad de españoles y se llama San Leandro de Jaén, y la provincia en que está fundada de los Pacamoros. También se llama de Chuquimayo… Está sujeta a la Audiencia de Quito, distante 160 leguas (892 km.), 30 leguas (167 km.) de Chachapoyas, de Valladolid 40 leguas (223 Km.).

Continúa su descripción y menciona el río Chinchipe y luego más adelante Zumba:

“El famoso río Marañon y otro río muy grande dicho Nehipe (Chinchipe) se juntan en el pueblo de Tomependa.

“Navegan en canoas desde Zumba hasta Santiago de Nieva; y llévense harinas, cecina y otras mercaderías de este pueblo (Jaén). Hay en esta navegación algunos saltos que no se pueden pasar; antes ellos descargan y sacan las canoas y las llevan por tierra a ellas a las mercadurías.”

Continúa mencionando a Valladolid y Cumbinamá:

“Confinan los términos de su jurisdicción con los de la ciudad de Trujillo, Villa de Saña, ciudades de Nieva, Valladolid, Cumbinamá, Santiago, en la Gobernación de Salinas”

45.- PETICIÓN DE POSESIÓN DE UNA ENCOMIENDA DADA EN LOYOLA EN 1622

En el A.N. H., expediente 3, de 15 folios, dirigido desde la ciudad de Loyola, el 17 de octubre de 1622. Tenemos una petición de “Provisión de fuerza” de Pablo Fuentes para que la autoridad de Santa María de Nieva le posesione de la encomienda de indios de la loma de Cangonamá, que pertenecía al capitán don Alfonso de Fuentes, su padre.

Nuevos descubrimientos indican que la primera población se inicia alrededor de 4.500 años de antiguedad con la cultura Mayo-Chinchipe

Información general[editar]

Es el más antiguo de los cantones de Zamora Chinchipe y posee una cultura única que está en proceso de desaparición. A sus habitantes se los conoce cariñosamente como charapanos.

El cantón Chinchipe es la principal conexión y entrada hacia el Perú, por medio del Puente Internacional La Balza que conecta con el IV Eje Vial y por ser el tradicional centro de cultivo de chonta y guayusa.

Division política[editar]

El cantón esta dividido políticamente, en 5 parroquias que son:

Enlaces externos[editar]