Canis lupus dingo

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Dingo
Canis lupus dingo - cleland wildlife park.JPG
Dingo
Estado de conservación
Vulnerable (VU)
Vulnerable (UICN)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Familia: Canidae
Género: Canis
Especie: Canis lupus
Subespecie: Canis lupus dingo
Nombre trinomial
Canis lupus dingo
Meyer, 1793
Distribución
Dingo-map-2.png

El dingo (Canis lupus dingo) es una subespecie de lobo propia de Australasia, probablemente descendiente del lobo asiático.[2]

El dingo es comúnmente descrito como un perro salvaje australiano, pero no se limita a Australia y tampoco es originario de ahí. Los dingos modernos se encuentran por todo el sureste de Asia, generalmente en pequeñas manadas en los bosques naturales, y en Australia, particularmente en el norte.

Tienen características tanto de los lobos como de los perros modernos, y se piensa que su apariencia es similar a la del antecesor de los perros actuales. El nombre dingo viene del dharuk o eora, lengua aborigen, hablada en la zona de Sídney.[3]

Características[editar]

Los dingos adultos miden típicamente de 50 a 58 centímetros, con un peso promedio de 23 a 32 kilogramos, aunque se han registrado especímenes de 55 kilogramos.[4] Los machos son más grandes y pesan más que las hembras.[5] Los dingos del sur de Australia tienden a ser más pequeños que los del noroeste. Los dingos australianos son invariablemente más grandes que los asiáticos.[5] Comparados con perros domésticos de tamaño similar, tienen hocicos más largos, incisivos mayores y un esqueleto más plano, con una nuca más grande.[5]

El color del pelaje es normalmente de un amarillo jengibre, rojizo, amarillo arena. Se han reportado dingos albinos.[4] Cualquier otro color es un indicante de una hibridación.[5] Los dingos de raza pura tienen pelo blanco en las patas y pecho. La mayoría de los dingos tienen marcas blancas sobre el pecho, patas y la punta de la cola; algunos tienen también el hocico oscuro.[4] El número cromosomático de los dingos es 2n=78.[5]

Temperamento y actitud[editar]

La mayoría de los dingos son vistos solos, aunque normalmente pertenecen a manadas que se reúnen cada tantos días para socializar.[5] Las marcas de territorio y ataques a manadas rivales se incrementan en estas reuniones.[5] Las manadas de dingos suelen tener de 3 a 12 miembros en zonas de poca actividad humana. Se distingue una jerarquía, además diferenciada una para hembras y otra para machos, y la jerarquía se mantiene mediante agresividad.[5] La reproducción está limitada a la pareja dominante, y los miembros subordinados se encargan de cuidar a los cachorros.[5]

El tamaño del territorio del dingo tiene poco que ver con el tamaño de la manada y más con el terreno y las presas.[5] Los dingos del suroeste de Australia tienen los territorios más grandes.[5] Algunas veces los dingos se dispersarán de los territorios natales; se han registrado especímenes viajando 250 kilómetros.[5]

Los dingos no ladran tanto como los perros ordinarios, los dingos aúllan mucho y frecuentemente. Se han reconocido tres aullidos básicos con diez variaciones.[5] El aullido se emplea tanto para atraer a miembros de la manada como para repeler intrusos.[5] En aullidos corales, el tono del aullido incrementa de acuerdo al número de participantes.[5] Los dingos machos marcan territorio más frecuente que las hembras, y esto aumenta en temporadas de reproducción.[5]

Reproducción[editar]

Al igual que los lobos, pero a diferencia de los perros, los dingos se reproducen una vez cada año.[5] Los dingos machos son fértiles todo el año, pero las hembras son solo fértiles durante su ciclo estral, que se da una vez por año.[5] Las hembras son fértiles a la edad de dos años, mientras que los machos lo son a la edad de entre uno y tres años.[5] Las dingos dominantes en las manadas tienden a entrar más rápido en su ciclo estral que las dingos subordinadas.[5] Los dingos cautivos tienen una duración del periodo estral de 10 a 12 días, mientras que los dingos salvajes la tienen de alrededor de 2 meses.[5] El periodo de gestación dura de 61 a 69 días, donde se llegan a tener alrededor de 5 cachorros.[5] Usualmente hay más hembras que machos.[5] Los cachorros normalmente nacen en los meses de mayo a julio, aunque los dingos que viven en zonas tropicales se reproducen en cualquier época del año.[5] Los dingos híbridos entran en periodo estral dos veces al año, con un periodo de gestación de 58 a 56 días.[5] Los cachorros usualmente nacen en cuevas o en madrigueras de conejos.[5] Los cachorros no se vuelven independientes hasta la edad de 3 a 6 meses, aunque algunos cachorros que viven en manadas permanecerán en la manada hasta la edad de 12 meses.[5] A diferencia de los lobos, en donde el macho alfa o dominante previene a los subordinados de reproducirse, el dingo alfa inhibe la reproducción de los subordinados a través del infanticidio.[5]

Hábitos alimentarios[editar]

Alimentando dingos en Borneo.

Más de 170 especies de animales diferentes en Australia han sido encontradas en la dieta del dingo, que van desde pequeños insectos hasta búfalos de agua. La especialización de presas depende de la región. En las tierras húmedas del norte de Australia, las presas más comunes son el ganso urraca, la rata polvosa y el ualabí; mientras que en el árido centro de Australia las presas más comunes son los conejos europeos, la rata de orejas largas, el ratón común y el canguro rojo.[5] En los hábitats del noroeste, el walarú oriental y los canguros rojos son los preferidos, mientras que en el sur son los pósums, ualabís y wombats.[5]

En Asia, los dingos viven más cercanos a los humanos, por lo que se alimentan de arroz, fruta y desechos humanos. Se ha observado a dingos cazando insectos, ratas y lagartijas en las áreas rurales de Tailandia y Célebes.[5] Los dingos cazan normalmente de forma individual a las pequeñas presas como conejos, pero al cazar grandes presas como los canguros se reúnen en grupos.[5] Los dingos cazan ganado en tiempos de escasez de alimentos.[5]

Extinción potencial[editar]

Como resultado del cruce con perros introducidos por los europeos, la raza pura de dingos está en declive. A principios del siglo XX una tercera parte de los dingos eran un cruce de dingo/perro doméstico, y aunque el proceso de cruce era menor en zonas más remotas, se considera inevitable la extinción de la subespecie.[6]

Aunque la protección del dingo está vigente en Parques Nacionales Federales, Áreas de Patrimonio de la Humanidad, Reservas Aborígenes y el Territorio de la Capital Australiana, los dingos son calificados como una plaga en otras áreas. La ausencia de una protección en todo el país significa que en muchas áreas se les caza con trampas o se les envenena, lo que ha ocasionado, junto con la hibridación con los perros domésticos, que la calificación del taxón fuera ascendido en 2004 de "Bajo riesgo" a "Vulnerable" por la IUCN (International Union for the Conservation of Nature and Natural Resources por sus siglas en inglés).[1]

Dingos como mascotas[editar]

Actualmente, los cachorros de dingo están únicamente disponibles en Australia y es ilegal exportarlos, aunque esto podría cambiar en un futuro. Los cachorros pueden costar de 500 a 1000 AUD.[4] Aunque los dingos son más sanos que la mayoría de perros domésticos y no tienen el característico "olor a perro",[4] se pueden volver muy problemáticos durante su estación anual de reproducción. Los machos particularmente intentarán escapar para buscar pareja. Algunos aborígenes impiden la huida del dingo que han adoptado rompiendo sus patas delanteras.[7]

El dingo domesticado empieza a hacerse común en Australia. Observen como su hábito aullador se demuestra.

Historia[editar]

Los dingos fueron transportados desde Asia por el sureste de Asia hacia Australia y otras partes del Pacífico por nómadas que viajaban por el sureste asiático desde hace 5.000 años. Hace 3.500-4.500 años los dingos llegaron a Australia y a las islas cercanas, a excepción de Tasmania.[8] Los dingos eran originalmente cuidados por los aborígenes australianos como una fuente de comida de emergencia.[4]

La llegada de los dingos a Australia es considerada como una de las posibles causas de la extinción del tilacino. Evidencia fósil y pinturas aborígenes muestran que los tilacinos habitaban enteramente Australia, pero hubo una desaparición súbita hace alrededor de 3.000 años. La interacción de las dos especies fue de alrededor de 500 años, tiempo suficiente para que, según algunos expertos, los dingos impactaran en las poblaciones de tilacinos, ya sea por competencia por alimento o la difusión de enfermedades.[8] Algunos dudan del impacto del dingo, ya que las dos especies podrían no haber estado en una competencia directa. El dingo es principalmente un cazador diurno, y se piensa que el tilacino cazaba principalmente en noche. Además, el tilacino era más corpulento, lo que le daba una ventaja en combates uno a uno.[9]

Los colonos europeos no descubrieron dingos hasta el siglo XVII, y fueron confundidos al principio con perros silvestres. El capitán William Dampier, quien habló del perro silvestre en 1699, fue el primer europeo que oficialmente vio al dingo.[4] Las poblaciones de dingo florecieron con la introducción de la oveja europea y el conejo europeo a Australia.[4]

Referencias[editar]

  1. a b Corbett, L.K. 2008. Canis lupus dingo. IUCN 2010. Lista Roja de Especies Amenazadas IUCN. Version 2010.1. <www.iucnredlist.org>. Consultado el 19 April 2010.
  2. The Cambridge Encyclopedia of Human Evolution, Cambridge University Press 1992
  3. R. M. W. Dixon (2004): Australina Languages, Cambridge University Press, ISBN 0-521-47378-0
  4. a b c d e f g h «Dingo Information and Pictures, Australian Native Dogs». Dogbreedinfo.com. Consultado el 17-04-2008.
  5. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z aa ab ac ad ae af «Dingo». Canids.org. Consultado el 17-04-2008.
  6. Dingo - Canis familiaris
  7. Coppinger, Ray (2001). Dogs: a Startling New Understanding of Canine Origin, Behavior and Evolution. pp. p352. ISBN 0-684-85530-5. 
  8. a b «Dingos in Australia - Their Origins and Impact». Museo Australiano. Consultado el 17-04-2008.
  9. «Introducing the Thylacine». El Museo del Tilacino.

Enlaces externos[editar]