Campo de exterminio

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Campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi. Las fronteras corresponden a 1943.
Gas Zyklon B usado en las cámaras de gas.

Los campos de exterminio, también llamados campos de la muerte o fábricas de la muerte, fueron un tipo de campo de concentración construidos durante la Segunda Guerra Mundial por la dictadura nazi para asesinar a opositores al régimen, librepensadores, comunistas, judíos, masones, mestizos, gitanos, homosexuales, Pentecostales, negros, Testigos de Jehová, discapacitados, y enemigos de guerra, entre los que no faltaron cristianos.

Los nazis denominaron la "solución final" (Endlösung en alemán) al asesinato de dos tercios de los judíos europeos, que dio lugar al Holocausto.

A diferencia de los campos de concentración como Dachau y de los campos de trabajo de esclavos, donde las espantosas tasas de mortalidad eran consecuencia de la inanición y de los maltratos, los campos de exterminio fueron diseñados específicamente para la eliminación de personas. Seis de los siete campos de exterminio alemanes se construyeron en el actual territorio de Polonia (Polonia ocupada) y estaban equipados con cámaras de gas y otros medios:

De estos, Auschwitz y Chelmno se encontraban en zonas de la Polonia occidental anexadas por Alemania y los otros cuatro en la zona del Gobierno General.

Los nazis también establecieron un séptimo campo de concentración en lo que es la actual Bielorrusia:

El régimen croata, unido al gobierno nacional socialista, también puso en marcha el campo de exterminio de Jasenovac.

Treblinka, Belzec y Sobibór se construyeron durante la Operación Reinhard. Estos campos, junto con Chelmno, eran campos de exterminio puros, construidos con el único fin de matar una gran cantidad de judíos a las pocas horas de su llegada. No sólo judíos fueron enviados a estos campos, también gitanos como lo narran numerosos testigos sobrevivientes de estos campos, homosexuales y toda persona contraria al régimen nazi.

La existencia de los campos de exterminio es aceptada por la gran mayoría de los historiadores; sin embargo, existen ciertas personas asociadas a una corriente conocida como Negacionismo del Holocausto, a la que sus partidarios prefieren llamar revisionismo. La negación del holocausto es considerado delito en varios países europeos, y está penado con prisión.

Sistemas utilizados[editar]

Czesława Kwoka - chica polaca asesinada por los alemanes en Auschwitz el 12 de marzo de 1943 Véase también: Crímenes de guerra alemanes en Polonia.

Liberados los campos de exterminio, fueron numerosos los testimonios de sobrevivientes en los que se detallaban los diferentes sistemas empleados por las SS para asesinar de forma masiva a los prisioneros. Lo que en este capítulo se describe son los extractos tanto de los relatos de prisioneros liberados como de las declaraciones de testigos durante los juicios de Núremberg y que dieron algo de luz a las atrocidades cometidas.

  • Ahogamientos masivos: Este método era usado en mayor medida por la Ustacha y tropas SS del este de Europa. En algunos momentos y cuando la falta de munición se unía a suelos duros y helados por el frío que no permitía cavar fosas comunes, se agrupaban formaciones de prisioneros (hombres, mujeres y niños) a los que se les rodeaba con cuerdas o alambres formando círculos de varias decenas de personas para ser arrojadas a un río o pantano. La muerte por ahogamiento era inevitable.
  • Cámaras de gas (1): Las cámaras de gas primarias eran habitáculos toscamente construidos, incluso de madera, en las que se metían de 500 a 700 prisioneros en apenas 25 m²; una vez que quedaban encerrados, se arrancaba un motor diésel exterior y cuyo escape estaba conectado a la cámara. La muerte en estos casos con el monóxido de carbono era rápida e indolora, ya que antes de morir el prisionero se aletargaba en un sueño mortal carente de dolor físico, aunque brutal por saber que iban a morir.
  • Cámaras de gas (2): Con el "buen resultado" que dieron las cámaras primarias y con la “solución final” en marcha, se construyeron cámaras sólidas y dotadas de simuladas duchas por las que se introducía el gas Zyklon B; el proceso para morir estaba inteligentemente estudiado: Primero y tras la selección de los prisioneros sentenciados eran llevados mediante engaños a unas habitaciones en las que se les obligaba a desnudarse bajo el pretexto de someterlos a unas duchas de desinfección y limpieza. Cuando ya estaban apretados en la cámara, esta se cerraba con puertas metálicas y estancas y comenzaban a expandir el gas por las duchas; los gritos de horror eran espantosos mientras que por las mirillas o ventanucos de la cámara observaban los SS la lenta y dolorosa agonía de la muerte. Una vez que todos estaban muertos y el gas eliminado, se abría otra puerta en la que los sonderkommandos arrancaban las piezas dentales de oro y recogían anillos y pequeñas joyas que escondían en los orificios vaginales o anales. Tras este proceso, los mismos sonderkommandos los introducían en los hornos crematorios para incinerar los cadáveres.
  • Cámaras eléctricas: Aunque su existencia no ha sido probada, sí queda constancia por los testimonios de testigos y los propios acusados de Núremberg. Eran cámaras en las que el suelo metálico estaba electrificado; una vez que la cámara se encontraba llena de prisioneros, se activaba la corriente eléctrica y morían electrocutados de forma terrible.
  • Camiones de gas: Eran camiones con las cajas traseras completamente hermetizadas, en las que los prisioneros se colocaban de pie y apretados. Una vez cerradas las puertas traseras, se conectaba un tubo desde el escape del motor hasta la caja trasera y el vehículo se ponía en marcha. El monóxido de carbono producido por el motor diésel inundaba la caja y ahogaba en pocos minutos a los prisioneros. Cuando los camiones llegaban a las fosas comunes bastaba abrir las puertas traseras para que unos sonderkommandos sacasen los cadáveres de los prisioneros y fuesen sepultados inmediatamente.
  • El ahorcamiento: Prisioneros fornidos eran obligados a talar árboles y montar con ellos toscas construcciones para ahorcar a los reos; en grupos eran subidos a los troncos y se les colocaba una soga alrededor del cuello para después derribar el tronco en donde se apoyaban y morir asfixiados.
  • El despeñamiento: En las canteras y obras en las que trabajaban prisioneros esclavizados, a los más débiles o agotados por la fatiga y el hambre se les empujaba al vacío para morir despeñados. A estos muertos habría que sumar los que voluntariamente se arrojaban buscando una muerte rápida y menos dolorosa.
  • El hacinamiento: En los vagones de ganado destinados al transporte de prisioneros era tal el escaso espacio para moverse que cuando las puertas eran abiertas se descubría a personas que ya muertas habían permanecido de pie por no disponer de un retículo por el que desplomarse. El hambre, la sed o la falta de oxígeno eran las principales causas de estas muertes.
  • El hambre: Los prisioneros que eran seleccionados para vivir eran sustentados con raciones ínfimas de algo parecido a café (que no era café) por la mañana, una especie de sopa al mediodía y en algunas ocasiones un pedazo de pan duro. En poco tiempo la débil alimentación unida a la fatiga del trabajo continuado daban cuenta de la deteriorada salud, pero eso no importaba al régimen nazi, ya que el continuo flujo de nuevos prisioneros sustituía a los muertos por el hambre. Otra forma de morir por hambre era el castigo: muchos prisioneros eran encerrados en grupo y atados a las paredes de una celda para dejarlos morir de hambre. Tal es el caso del sacerdote Maximilian Kolbe, que prefirió dar su vida a cambio de la de un prisionero condenado a morir de hambre y que imploró por vivir para volver con su mujer e hijos; este sacerdote junto a otros seleccionados murió de hambre y sed como castigo.
  • El martillo: En algunos campos de concentración y exterminio (sobre todo en los de Polonia ocupada) se utilizó un sistema eficaz y barato de asesinar en masa: un prisionero era colocado tumbado y bocabajo y un martillo enorme accionado por una palanca golpeaba brutalmente la cabeza del reo, produciéndole la muerte inmediata. Unos chorros de agua para eliminar la sangre que manaba de la cabeza y otro prisionero se colocaba bajo el martillo. Muchos prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados por este método.
  • El veneno: En ciertas poblaciones del este de Europa, oficiales de las SS reunían a los niños de los pueblos en grandes grupos y bajo sonrisas y juegos, y con la excusa de una excursión campestre se les llevaba a un campo o bosque cercano en donde se les daba bebidas calientes con galletas envenenadas. Pocos minutos después de tomarlas morían entre dolores terribles por la intoxicación.
  • Fusilamientos masivos (1): A medida que invadían Europa, los soldados escogían a inocentes de forma aleatoria para fusilarlos como escarmiento por la muerte de algún soldado a manos de la resistencia o simplemente para eliminar focos de supuestos reaccionarios al régimen nazi. En el frente soviético las tropas alemanas llegaron a aniquilar totalmente más de 511 poblaciones matando a mujeres, hombres, niños y ancianos.
  • Fusilamientos masivos (2): En cualquier bosque se reunían centenares o miles de prisioneros a los que se les obligaba a desnudarse. Un grupo de ellos, bien por su fortaleza física o por humillarlos, eran destinados a cavar enormes fosas. Una vez que estaban terminadas se reunían pequeños grupos desnudos al borde de las fosas y se les disparaba con las ametralladoras en ráfagas o disparos de pistola. Cuando este grupo estaba muerto se traía otro y el sistema se repetía; familias enteras fueron asesinadas de esta manera y se estima que más de un millón de seres humanos fueron exterminados por este método.
  • Incineración: Esta era la forma de morir de quienes informaban a otros presos de lo que realmente ocurría en las cámaras de gas. Si un sonderkommando decía a los recién llegados que iban a morir, era introducido vivo en un horno crematorio y asesinado de esta manera cruel como ejemplo para los demás.
  • La enfermería: Aunque útil para ser utilizada por los verdugos, era un lugar de terror para los prisioneros. La mayoría de los médicos de los campos de concentración experimentaban nuevas medicinas o productos tóxicos con los enfermos o prisioneros que reunían características especiales, como ser gemelos, altos, fuertes, etc.
  • La estaca: con los brazos atados a la espalda, se colgaba a los prisioneros por la unión de las muñecas, por lo que las articulaciones se fracturan, los húmeros se desarticulan junto con la escápula y la clavícula. Tal dislocación producía horribles deformaciones, a menudo permanentes. La agonía se alargaba hasta que al fin el esqueleto se desmembraba. Por último, la víctima, paralizada, moría tras una dolorosa agonía.
  • La invitación: En los campos de concentración era habitual que los verdugos escogiesen a un prisionero cualquiera y le golpearan. Seguidamente se le suministraba una cuerda o cinturón y se le encerraba en las letrinas o cualquier habitación “invitándole” a suicidarse. Si tras 10 minutos de espera el prisionero no se había suicidado, se le daba otra paliza. Evidentemente muchos prisioneros prefirieron suicidarse para evitar la segunda paliza.
  • Muerte por duchas: Era común instalar en las regiones heladas duchas de campaña conectadas a bombas de presión; los prisioneros eran obligados a desnudarse en mitad de la nieve e introducirse bajo el agua helada de las duchas, por lo que pronto morían de frío. Los SS estaban armados de varas y látigos que usaban si algún prisionero salía de la ducha. Una vez que los prisioneros estaban muertos, se retiraban los cadáveres para que la misma nieve los sepultase. Otra forma de morir por este medio era cavar agujeros en la nieve en los que metían hasta medio cuerpo a prisioneros desnudos para que, una vez inmovilizados, echarles cubos de agua hasta quedar convertidos en estatuas de hielo.
  • Muerte por el fuego o por bombas: Este método era habitual de la Ustacha. Cuando llegaban a cualquier pueblo del este de Europa, reunían a la población y separaban a mujeres, niños y ancianos por un lado y a hombres por el otro. Los hombres eran torturados y fusilados y los demás encerrados en graneros, iglesias o sinagogas a las que se les prendía fuego para morir abrasados en su interior. En algunas variaciones, el lugar era cerrado y se lanzaban por las ventanas granadas de mano y bombas.

Principales campos de exterminio[editar]

Benedicto XVI visitando Auschwitz cuando era papa.
Placa en homenaje a las tropas estadounidenses que liberaron el Campo de concentración de Dachau.

Los principales campos en donde se practicaron los asesinatos fueron:

  1. Amersfoot
  2. Arbeitsdorf
  3. Auschwitz
  4. Belzec
  5. Bergen Belsen
  6. Bredtveit
  7. Breendonck
  8. Buchenwald
  9. Budzyn
  10. Chelmno
  11. Dachau
  12. Drancy
  13. Dora Mittelbau
  14. Esterwegen
  15. Flossenbuerg
  16. Grini
  17. Gross Rosen
  18. Gurs
  19. Gusen
  20. Horseroed
  21. Janowska
  22. Jasenovac
  23. Kaiserwald
  24. Koldichevo
  25. Lagedi
  26. Majdanek
  27. Maly Trostinek
  28. Mauthausen
  29. Natzweiler
  30. Neuengamme
  31. Niederhagen
  32. Ninth Fort
  33. Ohrdruf
  34. Ommen
  35. Oranienburg
  36. Panieriai
  37. Plaszow
  38. Poniatowa
  39. Ravensbrück
  40. Rawa
  41. Rivesaltes
  42. Sachsenhausen
  43. Schabatz
  44. Schimeck
  45. Sered
  46. Sobibor
  47. Stutthof
  48. Theresienstadt
  49. Treblinka
  50. Vaivara
  51. Vernet
  52. Vught
  53. Westerbork
  54. Woebbelin
  55. Zamość

Referencias[editar]

Allen, Michael Thad, and Graciela Frisbie. Hitler y sus verdugos: esclavitud y asesinato en los campos de concentración nazis. México City: Grupo Editorial Tomo, 2006. Hilberg, Raul. La destrucción de los judíos europeos. Madrid: Akal, 2005. Rees, Laurence. Auschwitz: los nazis y la "solución final". Barcelona: Crítica, 2007.