Campaña de Serbia (1915)

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Campaña de Serbia (1915)
Frente Balcánico en la Primera Guerra Mundial
Serbia-WW1-3.jpg
Mapa de las operaciones de la campaña.
Fecha octubre – noviembre de 1915
Lugar Serbia
Resultado Victoria de las Potencias Centrales
Beligerantes
Civil ensign of Austria-Hungary (1869-1918).svg Imperio austrohúngaro
Flag of the German Empire.svg Imperio alemán
Flag of Bulgaria.svg Reino de Bulgaria
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Reino de Serbia
Flag of the Kingdom of Montenegro.svg Reino de Montenegro
Flag of Greece (1822-1978).svg Reino de Grecia
Flag of Albania (1914-1920).svg Reino de Albania
Comandantes
Flag of the German Empire.svg August von Mackensen
Civil ensign of Austria-Hungary (1869-1918).svg Oskar Potiorek
Flag of Bulgaria.svg Nikola Zhekov
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Radomir Putnik
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Zivojin Misic
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Stepa Stepanović
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Petar_Bojović
Flag of the Kingdom of Montenegro.svg Nicolás I
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La campaña de Serbia de 1915 consistió en la invasión de Serbia por los ejércitos de las Potencias Centrales, llevada a cabo bajo el mando del general alemán August von Mackensen, en el marco de la Primera Guerra Mundial.

Serbia en 1915[editar]

En 1915, Serbia, no obstante hallarse en el centro de todas las intrigas al inicio de la Primera Guerra Mundial, seguía controlando todo su territorio nacional, habiendo logrado hasta el momento resistir todos los intentos de avance de los ejércitos austriacos. Las ofensivas del Ejército austrohúngaro de agosto y noviembre de 1914 habían supuesto humillantes fracasos para el Imperio austriaco, que no había logrado someter a la llamada "víbora serbia". El aplastamiento de Serbia pasó a ser entonces para los Imperios centrales no únicamente un imperativo de tipo moral, sino también un objetivo estratégico de primera magnitud. Efectivamente, alemanes y austriacos, cortados de contigüidad territorial con su precioso aliado otomano, tenían problemas para enviar material militar a Turquía debido a su aislamiento, tanto más cuanto que esta se encontraba justo por entonces atacada por los Aliados en una zona demasiado cercana al vital centro del país, mediante el desembarco en los Dardanelos. Como beneficio adicional para las Potencias Centrales, la invasión de Serbia debía permitir a los austro-alemanes atraer a Bulgaria a sus propias filas.

En 1915, Serbia resistía, aunque se encontraba exhausta, agotada por una sucesión de guerras que ya duraban varios años; se encontraba aislada, y su posible aliado, Grecia, daba la callada por respuesta ante las peticiones de ayuda serbias. Este contexto poco favorable fue el que fuerza a Serbia, a pesar de sus victorias, a emplear una estrategia de defensa pasiva.

El 6 de septiembre de 1915,[1] Bulgaria firmó un tratado de alianza con las Potencias Centrales, que a cambio prometieron a Fernando I de Bulgaria devolverle la Macedonia de la que le había despojado en 1913 el Tratado de Bucarest; también se prometió a los búlgaros una buena parte de la Serbia tradicional.[2]

Serbia se hunde[editar]

Una columna de serbios se retira, a bordo de carros, hacia Albania

La estrategia de invasión de Serbia tomó forma, y se confió la dirección de las operaciones al general alemán August von Mackensen,[3] que había combatido a principios de la guerra en el frente ruso. Los alemanes, que habían movilizado a su 11º Ejército, se concentraron en la orilla izquierda del río Danubio, y su misión era la de atacar desde el Norte. Los austriacos, con su 3º Ejército tenían la misma misión. Austrohúngaros y alemanes debía comenzar el ataque cruzando los ríos Sava y Danubio.[3] Por su parte, los debía atacar la retaguardia serbia poco después del comienzo de la ofensiva austro-germana y lograr así acabar con la resistencia serbia. Su 1º Ejército, en el Noroeste, completaría el ataque alemán e intentaría cercar al Ejército serbio atacándolo de flanco, avanzando en dirección a la capital provisional serbia, Niš,[3] mientras que su 2º Ejército, en el Sur, tenía como objetivo bloquear una futura intervención Aliada en auxilio de Serbia,[3] a la vez que impedía al Ejército serbio retirarse hacia la frontera griega. Este segundo avance tenía como objetivo Skopje.[3]

Los cambios del frente serbio durante la Primera Guerra Mundial. En oscuro los territorios prometidos por los Imperios Centrales a Bulgaria a cambio de su alianza y participación en el ataque a Serbia.

El 6 de octubre se desencadenó la ofensiva alemana al Norte, y los austro-germanos tomaron la capital, Belgrado el día 9. Inmediatamente siguieron hacia el Sur, aunque encontraron una tenaz resistencia serbia. El día 14, fueron los búlgaros quienes pasaron a la ofensiva. El 2° Ejército búlgaro avanzó rápidamente por Macedonia (Uskub cayó el día 23), pero el 1º Ejército búlgaro chocó con el Ejército serbio estacionado en el centro del país. A principios del mes de noviembre, el Ejército serbio, atacado por todas partes, se vio obligado a retirarse para evitar ser cercado y destruido (lo que en definitiva era el plan de Mackensen).[3] Radomir Putnik, el general en jefe del Ejército serbio, dio la orden de retirada hacia el Sur, con la esperanza de abrirse camino por medio de los búlgaros hacia Skopje. Sin embargo, la tentativa de retirada hacia Macedonia se saldó con un fracaso, al igual que una expedición franco-británica que intentó progresar desde el Sur para acudir en socorro de los serbios.[4]

Por todo ello, Putnik se vio entonces obligado a dirigir la retirada hacia el Oeste, es decir, hacia Albania, donde podría hallar el apoyo de las comunicaciones marítimas Aliadas, ya que los Aliados controlaban el mar Mediterráneo. No obstante, el camino hacia Albania se vio entorpecido por ser necesario transitar por altas montañas, sobre las que ya habían comenzado a caer las primeras nieves del invierno.[3] La retirada se presentaba así extremadamente difícil: los azarados y hambrientos soldados serbios debían atravesar puertos de montaña de 2 500 metros de altura en medio de temperaturas extremas. El rey serbio Pedro I formaba parte del cortejo, transportado en una litera.[3] En diciembre, las tropas serbias alcanzaron las orillas del mar Adriático ocupadas por sus aliados italianos, tras sufrir decenas de miles de bajas por el clima, el tifus y los ataques de los albaneses.[3] Los italianos evacuaron al Ejército serbio por barco, desde Durazzo hasta la isla de Corfú.[3] Albania se vio inmediatamente ocupada por los austriacos, que temían un futuro desbordamiento de su flanco por la vía del Adriático. Esa actuación austriaca provocaría tensiones y fricciones entre los Estados Mayores austriaco y alemán, ya que los alemanes hubiesen preferido dirigir la ofensiva y el avance contra la ciudad griega de Salónica, punto clave en las líneas de suministro aliadas en los Balcanes.

Los inicios de una guerra de posiciones[editar]

El hundimiento de Serbia fosilizaría la guerra en los Balcanes hasta 1918.[4] Desde 1915 en adelante, ambos bandos entraron en una guerra de posiciones. Los restos del Ejército serbio fueron utilizados para completar el llamado Ejército de Oriente, que guarnecía el sector del frente que abarcaba desde Albania hasta Tracia. Puesto que todos los países enviaron refuerzos a este frente, el Ejército aliado en la zona de Salónica fue un claro ejemplo de la internacionalización de los ejércitos aliados.

En la literatura[editar]

La terrible retirada de Albania y el calvario sufrido por los soldados serbios han sido glorificados por el poeta serbio Milutin Bojić.

Notas y referencias[editar]

  1. Constant (1980), p. 300
  2. Constant (1980), p. 299
  3. a b c d e f g h i j Constant (1980), p. 304
  4. a b Constant (1980), p. 305

Bibliografía[editar]

  • Pierre Miquel: La Grande Guerre (en francés).
  • Magazine 14-18, N°4 : La Serbie en guerre (en francés).
  • Constant, Stephen (1980). Foxy Ferdinand, Tsar of Bulgaria (en inglés). Franklin Watts. p. 352. ISBN 9780531099308.