Calendario revolucionario soviético

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Página del día 12 de diciembre de 1937, sexto día de la semana de seis días, del calendario revolucionario soviético.

El calendario revolucionario soviético fue usado en la Unión Soviética de 1929 a 1940.

Poco después de la revolución rusa, el primer gobierno soviético de Lenin decretó el abandono del calendario juliano en favor del calendario gregoriano, que ya se usaba en prácticamente toda Europa. Este cambio supuso, que tras el día 1 de febrero de 1918, siguiera el 13 de febrero.

A partir del día 1 de octubre de 1929, se comenzó a usar una versión más racionalizada del calendario. En esta versión, todos los meses tenían 30 días, y los 5 días restantes, se añadían entre medias, sin pertenecer a ningún mes ni a ninguna semana. Estos días eran:

La semana de siete días se reemplazó por una de cinco días. Se eliminó el domingo, tradicional día de descanso cristiano y en su lugar, se organizó a los trabajadores en cinco grupos, a los que se asignó un color (amarillo, rosa, rojo, morado y verde), teniendo cada grupo un día distinto de la semana para el descanso. La intención de esta medida era mejorar la productividad de la industria, evitando la interrupción de un día no laborable.

Quizá los trabajadores tuvieran más días de descanso bajo este nuevo sistema (uno de cada cinco, en vez de uno de cada siete), pero la separación en cinco grupos hizo más difícil la vida social y familiar, por lo que se volvió bastante impopular. Además, los beneficios económicos de una semana más corta no se vieron reflejados en la realidad.

El calendario gregoriano siguió usándose en la Unión Soviética durante este periodo, como demuestra la consulta de las fechas de la portada del diario Pravda (órgano oficial del PCUS), donde febrero solo tiene 28 días en 1930 y 1931.

Calendario de 1939 con la semana de 6 días del calendario soviético.

A partir del 1 de diciembre de 1931, se volvió a la duración tradicional de los meses, y se implantó una semana de seis días, con día de descanso común, los días 6, 12, 18, 24 y 30 de cada mes. El día 31 se mantenía fuera de la semana, cambiando entre día festivo y laborable.

En la práctica, eliminar el tradicional descanso dominical se reveló una tarea difícil, tomándose a menudo el domingo y el nuevo día de descanso. Finalmente, en 1940, la vieja semana de siete días fue restaurada.

Fuentes[editar]

  • The Oxford Companion to the Year. Bonnie Blackburn & Leofranc Holford-Strevens. Oxford University Press 1999. ISBN 0-19-214231-3. Páginas 688-689.

Bibliografía[editar]