Calavera literaria
La Calavera literaria tienen su origen con los epitafios de Jorge Manrique (1440-1479), las primeras calaveras se publicaron en la segunda mitad del Siglo XIX, a modo de caricaturas. Estas imágenes fueron acompañadas con versos, en los que se describían de manera jocosa los motivos de su muerte.
Además, es posible considerar como otro antecedente de la Calavera literaria, el texto que Miguel de Cervantes Saavedra escribió al final de la novela Don Quijote de la Mancha, que a la letra dice:
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura
Entre las composiciones populares más originales de los mexicanos figuran las "Calaveras", escritas en versos de métrica y rima libres en "honor" de alguna persona o de muertos célebres, y que se elaboran, por tradición, en el mes de noviembre, durante la fiesta de los difuntos.Tienen la finalidad de divertir a la gente por medio de comentarios agradables y burlones hacia algún sujeto o lugar de nuestro agrado.
Algunos ejemplos simples de estas son:
dijo la catrina llevándose a su galán,
es más fácil que lloremos juntas
llegó la flaca y de un jalón
y nosotros ya la hicimos
llegó la catrina y gritó
"Ahí viene Mariano
[editar] Véase también
[editar] Referencias
- ↑ Cervantes Saavedra, Miguel de. Don Quijote de la Mancha. Edición de Francisco Rico, Madrid, Punto de Lectura, 5a impresión, 2011, 1346 pp. Cfr. p. 1105.