Efectos del café en la salud

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El café es consumido en gran medida no sólo por su sabor, sino por los efectos que tiene en los consumidores. El grano de café en sí mismo contiene sustancias químicas que son estimulantes para las personas. Estas sustancias son tóxicas en grandes dosis.

El café como estimulante[editar]

La molécula de cafeína.

El café contiene cafeína un alcaloide que posee, entre otras, propiedades estimulantes. Por esta razón se consume sobre todo por la mañana, o durante las horas de trabajo, y a veces de noche, por aquellos que quieren permanecer despiertos y concentrados.

La dependencia al café (a la cafeína) está muy extendida, y esto da lugar a síntomas observables.

En la preparación de un café, la cafeína aparece al final. Cuando el agua atraviesa la molienda de café se impregna inicialmente de los aromas y a continuación solamente de la cafeína. Esto representa un esquema opuesto al proceso con el . Contrariamente a una idea preconcebida, un expresso largo será más estimulante que un café corto. La cantidad de cafeína depende también del tipo de café. El arabica, más caro que el robusta, contiene más sabor y menos cafeína. Por esta razón se encuentran a menudo mezclas de arabica y robusta.

Para las ocasiones en que uno desea disfrutar del sabor del café sin el efecto estimulante del mismo, existe el café descafeinado (a veces llamado decaf). El café descafeinado pierde algo de sabor respecto al café normal y generalmente tiende a ser más amargo. Existen también alternativas al café que se asemejan al café en gusto pero no contiene cafeína (véase los sucedáneos del café). Éstos están disponibles molidos para elaborar la bebida y en forma de instantáneo.

Beneficios[editar]

Diversos beneficios del consumo de café según distintos estudios.

Reducción del riesgo de padecer Alzheimer[editar]

Varios estudios que compararon bebedores de café moderados (unas 2 tazas al día) con consumidores esporádicos de café (menos de una taza al día) concluyeron que aquellos que bebían más café tenían muchas menos probabilidades de desarrollar Alzheimer más tarde.[1] [2]

Reducción del riesgo de padecer Parkinson[editar]

Un estudio que comparaba consumidores de unas 3,5 tazas de café diario con otras personas que no consumían café tenían mucha menos probabilidad de contraer Parkinson en el futuro.[3] Sin embargo, un segundo estudio encontró una relación directa entre la cantidad de café bebida regularmente y el riesgo de padecer Parkinson.[4]

Reducción del riesgo de padecer gota[editar]

Un estudio de la University of British Columbia de Canadá y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston asegura que el café ayuda a reducir el riesgo de padecer gota. El equipo analizó datos de un sondeo de salud y nutrición estadounidense llevado a cabo entre 1988 y 1994. El estudio se basó en la encuesta a unos 50.000 hombres de 40 a 75 años, sin antecedentes de gota.

Los participantes completaron cuestionarios exhaustivos sobre hábitos alimenticios, incluidas las bebidas. Tras 12 años de evaluación, durante los cuales 757 hombres desarrollaron gota, el riesgo fue menor para aquellos que tomaban más café. Cuando los participantes en el estudio tomaban cuatro a cinco tazas de café, había una reducción del 40% de desarrollar la dolencia. Los hombres que consumían café descafeinado también se vieron beneficiados, pero el té pareció no tener efecto. Los investigadores revelaron niveles significativamente menores de ácido úrico en la sangre de quienes tomaban grandes cantidades de café.[5]

Analgésico[editar]

El café aumenta la eficacia de los analgésicos, especialmente la de los medicamentos que actúan contra el dolor de cabeza y puede aliviar a algunas personas el asma. Por esta razón algunos fabricantes de aspirina también incluyen una pequeña dosis de cafeína en la pastilla.[cita requerida]

Antidiabético[editar]

La toma de café puede reducir hasta la mitad el riesgo de padecer diabetes mellitus tipo II. Aunque inicialmente se citó que esto ocurría con pacientes que consumían altas cantidades (7 tazas al día), se demostró más adelante que la relación es lineal.[6]

Antineoplásico[editar]

Algunos de los efectos beneficiosos se pueden restringir a un sexo. Por ejemplo, se ha demostrado que reduce la aparición de cálculos biliares y enfermedades en la vesícula biliar en hombres.[cita requerida]

Además, según varios estudios hechos públicos en marzo de 2006 los bebedores de alcohol que consumen cuatro o más tazas de café al día tienen un riesgo de cirrosis cinco veces menor que aquellos bebedores que no toman café, mientras que el riesgo de muerte por cirrosis se reduce en un 30 por ciento en aquellos pacientes que consumen mucho café.[7] El café puede reducir el riesgo del carcinoma hepatocelular, una variedad de cáncer de hígado.[8]

Cardioprotector[editar]

Un estudio realizado durante 12 años en Finlandia (país que tiene el récord de consumo de café con una media de nueve tazas al día por adulto) por el Instituto Nacional de Salud Pública de Helsinki sobre 14.600 adultos de 35 a 64 años sin antecedentes de enfermedades cardiovasculares, acaba de ofrecer asombrosas conclusiones que los investigadores no se explican. Parecería que cuanto mayor sea el consumo de café, mayor sería la tendencia de disminución de la diabetes de tipo II.[9]

Además, el café reduce la incidencia de cardiopatías, aunque se desconoce si esto es así sencillamente porque libra a la sangre del exceso de grasa o si es debido a su efecto estimulante. En la reunión anual de la American Chemical Society en Washington, D.C., el 28 de agosto de 2005, el químico Joe Vinson de la Universidad de Scranton presentó su demostración del análisis que mostraba que para los americanos, que en general no consumen grandes cantidades de frutas y verduras frescas, el café representa con mucho la mayor fuente de antioxidantes valiosos en sus dietas.[10]

Un estudio de la Iowa Women's Health[11] mostró que la mujeres que consumían café sufrían menos episodios de enfermedades cardiovasculares y tenían menos probabilidades de padecer cáncer que la población general. Para las mujeres que bebían 6 ó más tazas el beneficio era aún mayor.

Laxante y diurético[editar]

El café es un potente estimulante del peristaltismo y en ocasiones se considera que evita el estreñimiento.[12] También es diurético, acción mediada por la cafeína.[13]

Rendimiento cognitivo[editar]

Mucha gente bebe café por su habilidad de aumentar la memoria a corto plazo y el cociente intelectual.[14]

Además, en los tests de tiempo de reacción sencilla, el tiempo de reacción para escoger, memoria verbal incidental y razonamiento visuo-espacial, los participantes que tomaban café regularmente realizaban mejor los tests, con una relación positiva entre las puntuaciones de los tests y la cantidad de café bebida regularmente. Los participantes de mayor edad eran los que tenían mayor efecto asociado con la toma regular de café.[15] Otro estudio encontró que las mujeres de más de 80 años de edad realizaban los tests cognitivos mucho mejor si habían tomado regularmente café durante su vida.[16]

También cambia el metabolismo de la persona, de tal forma que su cuerpo convierte una mayor proporción de lípidos a carbohidratos, lo que puede ayudar a los atletas a evitar la fatiga muscular.[cita requerida]

Algunos de estos efectos sobre la salud son observables con tan sólo tomar 4 tazas al día (700 ml), pero otros necesitan de 5 ó más tazas al día (0,95 litros o más).[cita requerida]

Riesgos y efectos indeseados[editar]

Muchos efectos notables del café están relacionados con su contenido en cafeína. Los riesgos del café descafeinado para la salud han sido estudiados, con resultados variables. Una variable es el tipo de proceso de descafeinado empleado; mientras que algunos implican el uso de solventes orgánicos que pueden dejar trazas residuales, otros utilizan vapor. Los rasgos malignos del café, se ven más acentuados en los adolescentes.[17]

Sistema nervioso[editar]

El café también puede causar insomnio en algunas personas, mientras que paradójicamente ayuda a otras a tener un sueño más profundo [cita requerida]. También puede causar ansiedad e irritabilidad, en personas con un consumo excesivo de café, e incluso retraimiento en otras formas. También puede producir jaquecas, temblores, agitación nerviosa y taquicardias.[18]

Sistema digestivo[editar]

Algunas personas manifiestan síntomas de intolerancia al café, principalmente en forma de molestias gastrointestinales, como dispepsia, cólicos, diarrea, vómitos, náuseas, úlceras gástricas, alteraciones en la motilidad gastroesofágica[19] [20] y otras manifestaciones neurovegetativas como ansiedad.[21] [18]

El café puede irritar la mucosa gástrica y producir hiperperistaltismo y diarrea en pacientes sensibilizados o con colon sensible.[22] [23]

Colesterol[editar]

Un estudio ha demostrado que el cafestol y el kahweol, sustancias que están presente en bebidas de café hervidas y sin filtrar, aumenta considerablemente los niveles de colesterol (hipercolesterolemia),[24] [25] especialmente en mujeres. El cafestol es el agente alimenticio elevador del colesterol más potente conocido.[26] El café filtrado sólo contiene trazas de cafestol.[25]

El consumo de cinco tazas de café de prensa francés por día (10 a 13 miligramos de cafestol), durante un período de cuatro semanas, elevaría el colesterol plasmático en un 6-8%.[26]

Embarazo y menopausia[editar]

También tiene efectos género-específicos, en algunas afectadas con síndrome premenstrual aumenta los síntomas, y puede reducir la fertilidad en mujeres. También puede aumentar el riesgo de osteoporosis en mujeres postmenopáusaicas, y puede haber riesgos para el feto si una mujer embarazada bebe 8 ó más tazas al día (1,4 litros o más).[cita requerida]

Un estudio danés de febrero de 2003 con 18.478 mujeres relacionó el alto consumo de café durante el embarazo con un aumento significativo en el riesgo de abortos (pero no aumentó de forma significante el riesgo de muerte infantil en el primer año). "Los resultados parecen indicar un efecto umbral alrededor de cuatro a siete tazas por día," informó el estudio. Aquellas embarazadas que bebían ocho o más tazas al día (1,4 L) tenían un riesgo un 220% mayor que el de aquellas que no tomaban café. Este estudio no se ha vuelto a repetir, pero ha hecho que algunos doctores tomen precauciones ante el consumo excesivo de café durante el embarazo.[cita requerida]

El café descafeinado es visto en ocasiones como un riesgo potencial para la salud de las mujeres embarazadas, debido a la alta incidencia de los solventes químicos usados para extraer la cafeína. Sin embargo, estas preocupaciones no tienen casi ninguna base, pues los solventes en cuestión se evaporan a 80-90 °C, y los granos de café están ya descafeinados antes de proceder a su tostado, que tiene lugar a unos 200 °C. Así, estos productos químicos, llamados cloruro tricloroetano y diclorometano, están presentes en cantidades muy bajas, y ninguno de los dos supone una amenaza significativa para los fetos. Las mujeres que aun así estén preocupadas por los solventes químicos del café descafeinado deben optar por los granos que utilizan el proceso del agua suiza, donde no se utiliza ningún producto químico a excepción del agua, aunque permanecen en el café cantidades más altas de cafeína.[cita requerida]

Enfermedades coronarias y presión de la sangre[editar]

Muchos bebedores de café están familiarizados con la condición nerviosa que ocurre cuando se toma demasiada cafeína. Se sabe, según los conocimientos científicos actuales, que el café actúa positivamente sobre el sistema cardiovascular, pero el mecanismo de acción sigue siendo desconocido; por otra parte, el café posee un efecto hipertensor,[27] y se desaconseja su consumo a los pacientes afectados por graves desórdenes cardiovasculares o crónicos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un reciente estudio sugiere un efecto antihipertensor de los granos de café verdes sobre un modelo animal de hipertensión.[28]

The American Journal of Clinical Nutrition publicó un estudio en 2004[29] en el que intentaron descubrir por qué entran en conflicto los efectos beneficiosos y perjudiciales del café. El estudio concluyó que el consumo de café está asociado a aumentos significativos en marcadores bioquímicos de la inflamación. Éste es un efecto perjudicial del café en el sistema cardiovascular, que puede explicar por qué el café se ha demostrado hasta ahora que sólo ayuda al corazón con niveles de cuatro tazas (600 ml) o menos por día.

Un estudio de Harvard[30] realizado durante 20 años sobre 128.000 personas y publicado en 2006 concluía que no había pruebas que apoyaran la idea de que el consumo de café aumentaba el riesgo de síndrome coronario agudo. El estudio, en cambio, sí mostró una correlación entre grandes consumos de café y altos grados de exposición a otros factores de riesgos coronarios como fumar, consumo excesivo de alcohol y falta de ejercicio físico. El resultado sólo es aplicable al café filtrado a través de papel de filtro, lo que excluye el café hervido y el expreso, por ejemplo.

Adicción y síndrome de abstinencia[editar]

Aunque la adicción a la cafeína no genera riesgos tan graves para la salud como otras drogas clásicas como nicotina, cocaína o heroína, mucha gente se ha convertido en adicta en el sentido de no poder dejar de tomarla o seguir tomándola pese arriesgar su salud física o psíquica, solo para evitar los síntomas del síndrome de abstinencia.

El síndrome de abstinencia[31] del café ha sido probado mediante varios rigurosos estudios de doble ciego. De hecho ha sido incluido como diagnostico oficial en ICD-10 (Organización Mundial de la Salud) y se ha propuesto como diagnostico a la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Aunque los estudios se han realizado con adultos, también se han dado casos en niños.

Los síntomas típicos del síndrome de abstinencia son:

  • Dolor de cabeza de diferentes grados
  • Fatiga, adormecimiento
  • Dificultad para concentrarse
  • Dificultad para trabajar
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Síntomas de resfriado, como pueden ser: nauseas y vómitos, dolor o rigidez muscular, calor y frío…
  • Deterioro psicomotriz, de la alerta y del rendimiento cognitivo

Se han dado casos de adicción al café con dosis diarias tan bajas de cafeína como 100mg/día (equivalente a una taza o dos latas de refresco cafeinado). También se han dado casos de síndrome de abstinencia al dejar de tomar una consumición diaria y regular de cafeína (por ejemplo un café todas las mañanas). Durante la abstinencia, pequeñas dosis de cafeína (ej: 25mg) pueden suprimir parcialmente los síntomas del síndrome de abstinencia. Por eso, mucha gente que dejó de tomar café, no notó ningún síntoma ya que recibía estas pequeñas fuentes de cafeína por otros medios sin darse cuenta.

Estéticos[editar]

Como el , el café también causa amarilleo en los dientes por su contenido en taninos. La mejor forma de evitarlo es cepillarse los dientes inmediatamente después de tomar café.[cita requerida]

Otros problemas[editar]

  • Problemas de desarrollo del feto en embarazadas.[32]
  • Aumento excesivo de la diuresis, fallos renales.
  • Aumento de la tensión arterial
  • Cistitis.[18]

[32]

Referencias[editar]

  1. Maia, L., & de Mendonça, A., Does caffeine intake protect from Alzheimer's disease?, European Journal of Neurology, July 2002, 9:4, 377 ([1] accessed Nov 30, 2006)
  2. Lindsay, J., et al., Risk Factors for Alzheimer’s Disease: A Prospective Analysis from the Canadian Study of Health and Aging, Am J Epidemiol 2002; 156:445-453, ([2] accedida el 30 de noviembre de 2006)
  3. Webster Ross, G. et al., Association of Coffee and Caffeine Intake With the Risk of Parkinson Disease, JAMA, May 24, 2000, 283:20, ([3] accessed Nov 30, 2006)
  4. Benedetti M.D. et al., Smoking, alcohol, and coffee consumption preceding Parkinson’s disease, Neurology, 2000:55, 1350-1358. ([4] accedida el 30 de noviembre de 2006)
  5. Un estudio revela que el café reduce el riesgo de padecer gota
  6. Salazar-Martínez et al. (2004). «Coffee Consumption and Risk for Type 2 Diabetes Mellitus». Ann Intern Med. 140 (1):  p. 1-8. http://annals.org/article.aspx?articleid=717018. 
  7. Terra. EFE (ed.). «Consumir café protege hígado de cirrosis y cáncer, según estudio». 
  8. M. Inoue et al. (1998). «Tea and coffee consumption and the risk of digestive tract cancers: data from a comparative case-referent study in Japan». Cancer Causes & Control 9 (2):  p. 209-216. http://link.springer.com/article/10.1023/A%3A1008890529261. 
  9. Coffee Consumption and Risk of Type 2 Diabetes: A Systematic Review van Dam and Hu Journal of the American Medical Association 2005; 294: 97-104.
  10. Otro beneficio del café: Antioxidantes por Janice Billingsley, reportero de HealthDay
  11. El café rico en antioxidantes podría tener beneficios para la salud, por Megan Rauscher
  12. «El Estreñimiento y El café Un Laxante de Acción Rápida».
  13. «El efecto diurético y estimulante de la cafeína».
  14. Koppelstaeter F.; Siedentopf C., Poeppel T., Haala I., Ischebeck A., Mottaghy F. (1 de diciembre de 2005). «Influence of caffeine excess on activation patterns in verbal working memory (LPR06-05)» (en inglés). Radiological Society of North America. Consultado el 30 de diciembre de 2010.
  15. Jarvis, M.J., Does caffeine intake enhance absolute levels of cognitive performance?, Psychopharmacology, 2 December, 2005, 110:1-2, 45-52. ([5] accessed Nov 30, 2005).
  16. Johnson-Kozlow, M., et al., Coffee Consumption and Cognitive Function among Older Adults, Am J Epidemiol 2002; 156:842-850 ([6] accessed Nov 30, 2006)
  17. El café en la adolescencia
  18. a b c http://suite101.net/article/una-taza-de-cafe-a12217#ixzz1xxXya9df Una taza de café: Mitos sobre las consecuencias de las mil formas de tomar café
  19. C Manterola, L Garrido, L Acencio (Junio 1997). «Efectos del café sobre la motilidad esofágica». Revista Chilena de Cirugía 49 (3):  p. 249-255. http://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=nPv54RgXEQIC&oi=fnd&pg=PA249&dq=efectos+del+cafe+sobre+la+motilidad+gastroesof%C3%A1gica&ots=NlX4GuAbXj&sig=u7_y6OQ3N4bcunTD30MsWb3Qcf8#v=onepage&q=efectos%20del%20cafe%20sobre%20la%20motilidad%20gastroesof%C3%A1gica&f=false. 
  20. [7] LOS ALIMENTOS MEDICINA MILAGROSA: Qué comer y qué no comer para prevenir y curar más de 100 enfermedades y problemas
  21. http://elfarmaceutico.es/el-farmaceutico-revista/salud-de-actualidad/item/1640-intolerancias-alimentarias.html
  22. Consumer Eroski (ed.): «DIARREA (Síndrome diarreico)». Consultado el 26 de marzo de 2013.
  23. «La diarrea y el café». Consultado el 26 de marzo de 2013.
  24. Rob Urgert et al. (1995). «Levels of the Cholesterol-Elevating Diterpenes Cafestol and Kahweol in Various Coffee Brews». J. Agric. Food Chem. 43 (8):  p. 2167–2172. doi:10.1021/jf00056a039. 
  25. a b Universidad de Caldas, ed (2010). El café y el colesterol alto en la sangre. http://www.ucaldas.edu.co/docs/prensa/tmp/NutriUCaldas11.pdf. Consultado el 26 de marzo de 2013. 
  26. a b Dipali Pathak. Baylor College of Medicine, ed. «Los investigadores descubren como el café aumenta el colesterol». Consultado el 26 de marzo de 2013. 
  27. European Journal of Clinical Nutrition 1999 Nov;53(11):831-839
  28. Hypertens Research 2005 Sep;28(9):711-718.
  29. «Associations between coffee consumption and inflammatory markers in healthy persons: the ATTICA study» (en inglés). The American Journal of Clinical Nutrition (octubre de 2004). Consultado el 30 de diciembre de 2010.
  30. «Consumo de café y enfermedades cardiovasculares en hombres y mujeres» (en inglés). American Heart Association (205-10-31). Consultado el 30 de diciembre de 2010.
  31. Café y dependencia
  32. a b S. Laura. «¿Consumo Excesivo de Cafeína? El café y la embarazada».