Cabañuelas
Las cabañuelas, llamadas así en el sur de España (en el norte de España se denominan témporas [cita requerida]) y América, son un conjunto de métodos tradicionales que pretenden predecir el tiempo atmosférico a largo plazo.
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[editar] Origen del término
Según parece, la palabra "cabañuelas" proviene de la festividad británica de los Tabernáculos. En un documento de 1020 de Toledo se menciona que los judíos colgaban cien cabañuelas en su barrio en memoria de los años que pasó el pueblo judío vagando por el desierto del Sinaí. Como en esta festividad judía se realizan ritos referentes a la predicción meteorológica, el término de cabañuelas adoptó en castellano ese significado.
Por otro lado, la palabra "témporas" tiene la misma raíz latina que "tiempo". también es un término de temporada y predicciones de los 12 meses del año.
[editar] Historia
Desde muy antiguo la Humanidad ha tenido la necesidad de predecir el tiempo. La observación del cielo siempre ha sido un punto de inicio para muchas predicciones, mitos y temores. En el caso de las cabañuelas, la experiencia y tradición juegan un papel fundamental.
Las primeras referencias a estas predicciones son muy antiguas; así en la antigua Babilonia se celebraba la "Fiesta de las Suertes" o Zamuk, en el ceremonial de Akitu del Año Nuevo Babilónico, en la que se predecía el tiempo para cada uno de los doce meses del año.
El primer tratado científico occidental sobre el tiempo lo escribe Aristóteles, que describe como válidos varios métodos de predicción a largo plazo.
A partir de la aparición de la meteorología científica y de la elaboración de predicciones a partir de ella, las cabañuelas han ido perdiendo popularidad. En España fueron utilizadas frecuentemente hasta la década de 1940. El Calendario Zaragozano, que se edita desde 1840 (Mariano Castillo y Ocsiero), incluye esas predicciones.[1] [2] [3]
Actualmente la meteorología considera que, aunque la predicción a corto plazo mediante el saber popular y la experiencia es perfectamente factible, no sucede así con la predicción a largo plazo, motivo por el cual es considerada una pseudociencia.
[editar] Ámbito geográfico
No en todos los puntos de la Tierra se utilizan los mismos días para realizar el pronóstico (p.e. en Suramérica el vaticinio se hace en el mes de enero, los hindúes lo hacen a mitad de invierno, etc.), tampoco se ha hecho de la misma manera con el transcurrir de los tiempos y cada cultura tiene su método. Así mismo, el ámbito de aplicación de un determinado método es pequeño, no extendiéndose más allá de unos 80 kilómetros, dándose métodos y predicciones diferentes según las regiones.
Para predecir el fenómeno atmosférico el experto se basa en indicadores como las formas de las nubes, la dirección del viento, las características del Sol, la Luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo. El comportamiento de los animales también es utilizado como pronóstico de lluvia; así tenemos la aparición de hormigas aladas, el orejeo de las mulas, que los palomos se bañen, el gato lavándose la cara, el gallo que cante de día (posible cambio de tiempo), gatos que corren y saltan (señal de viento). Aunque pareciera inviable, las personas también tenían que ver con el pronóstico, si tuviera picor o le doliera una antigua cicatriz, sería posible cambio de tiempo. Signos de lluvia podrían ser los crujidos y sonidos de muebles, el hollín que cae de la chimenea, olor de los desagües, siembra “retorcida”, humedad en las baldosas de las habitaciones, el sarmiento que “llora” estando seco, etc.
El experto en cabañuelas (en España), que suele ser por costumbre una “persona del campo” (labriego o pastor), en principio sólo recurre a la observación de los primeros 24 días de agosto de cada año durante su transcurso para pronosticar qué tiempo será el que se disfrutará en los próximos doce meses, siendo los primeros doce días pronósticos de los meses en orden numérico ascendente (1=agosto; 2=septiembre, etc.) y los segundo doce días, pronostica los meses en orden numérico descendente (13=julio; 14=junio; etc.) siendo conocidos éstos últimos días como las retornadas, de la siguiente manera:
| Cabañuelas de Ida | Cabañuelas de Retorno | ||
|---|---|---|---|
| Día de Agosto | Mes que representa | Día de Agosto | Mes que representa |
| 1 | Agosto | 13 | Julio |
| 2 | Septiembre | 14 | Junio |
| 3 | Octubre | 15 | Mayo |
| 4 | Noviembre | 16 | Abril |
| 5 | Diciembre | 17 | Marzo |
| 6 | Enero | 18 | Febrero |
| 7 | Febrero | 19 | Enero |
| 8 | Marzo | 20 | Diciembre |
| 9 | Abril | 21 | Noviembre |
| 10 | Mayo | 22 | Octubre |
| 11 | Junio | 23 | Septiembre |
| 12 | Julio | 24 | Agosto |
[editar] Centro América y México
Del día 1 al 12 de enero de cada año se cuentan los meses en orden ascendente, es decir, empezando por enero, y del día 13 al día 24 de enero de cada año se cuentan los meses en orden descendente, es decir, empezando por diciembre.
| Cabañuelas de ida | Cabañuelas de vuelta | ||
|---|---|---|---|
| Día de enero | Mes que representa | Día de enero | Mes que representa |
| 1 | Enero | 13 | Diciembre |
| 2 | Febrero | 14 | Noviembre |
| 3 | Marzo | 15 | Octubre |
| 4 | Abril | 16 | Septiembre |
| 5 | Mayo | 17 | Agosto |
| 6 | Junio | 18 | Julio |
| 7 | Julio | 19 | Junio |
| 8 | Agosto | 20 | Mayo |
| 9 | Septiembre | 21 | Abril |
| 10 | Octubre | 22 | Marzo |
| 11 | Noviembre | 23 | Febrero |
| 12 | Diciembre | 24 | Enero |
Luego, del día 25 al día 30 de enero de cada año se toman 2 meses, cada día en orden ascendente; por lo tanto, cada mes tiene una duración de 12 horas dentro del día.
| Día de enero | Meses que representa | Día de enero | Meses que representa | ||||||||||||||||||||||||||
| 25 | Enero y febrero | 28 | Julio y agosto | ||||||||||||||||||||||||||
| 26 | Marzo y abril | 29 | Septiembre y octubre | ||||||||||||||||||||||||||
| 27 | Mayo y junio
Del día 31 se toman dos horas, cada mes en descendente.
[editar] CríticasDesde el punto de vista científico, las cabañuelas carecen por completo de sentido a la hora de obtener predicciones sobre el tiempo meteorológico, por los siguientes motivos:
La persistencia de la creencia en la efectividad de las cabañuelas se debería, por tanto:
Así, los centros meteorológicos oficiales no utilizan ni las cabañuelas ni las témporas como apoyo a sus predicciones.[4] [editar] Fuentes[editar] Referencias
[editar] Enlaces externos |