Cabañuelas

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Las cabañuelas (llamadas así en América y el sur de España, en el norte de España se denominan témporas) son un conjunto de métodos tradicionales que pretenden predecir el tiempo atmosférico a largo plazo.

Contenido

[editar] Origen del término

Según parece, la palabra "cabañuelas" proviene de la festividad judía de los Tabernáculos. En un documento de 1450 de Toledo se menciona que los judíos colgaban cuarenta cabañuelas en su barrio en memoria de los años que pasó el pueblo judío vagando por el desierto del Sinaí. Como en esta festividad judía se realizan ritos referentes a la predicción meteorológica, el término de cabañuelas adoptó en castellano ese significado.

Por otro lado, la palabra "témporas" tiene la misma raíz latina que "tiempo".

[editar] Historia

Desde muy antiguo la Humanidad ha tenido la necesidad de predecir el tiempo. La observación del cielo siempre ha sido un punto de inicio para muchas predicciones, mitos y temores. En el caso de las cabañuelas, la experiencia y tradición juegan un papel fundamental.

Las primeras referencias a estas predicciones son muy antiguas; así en la antigua Babilonia se celebraba la "Fiesta de las Suertes" o Zamuk, en el ceremonial de Akitu del Año Nuevo Babilónico, en la que se predecía el tiempo para cada uno de los doce meses del año.

El primer tratado científico occidental sobre el tiempo lo escribe Aristóteles, que describe como válidos varios métodos de predicción a largo plazo.

A partir de la aparición de la meteorología científica y de la elaboración de predicciones a partir de ella, las cabañuelas han ido perdiendo popularidad. En España fueron utilizadas frecuentemente hasta la década de 1940. El Calendario Zaragozano, que se edita desde 1840 (Mariano Castillo y Ocsiero), incluye esas predicciones.[1]

Actualmente la meteorología considera que, aunque la predicción a corto plazo mediante el saber popular y la experiencia es perfectamente factible, no sucede así con la predicción a largo plazo, motivo por el cual es considerada una pseudociencia.

[editar] Ámbito geográfico

No en todos los puntos de la Tierra se utilizan los mismos días para realizar el pronóstico (p.e. en Suramérica el vaticinio se hace en el mes de enero, los hindúes lo hacen a mitad de invierno, etc.), tampoco se ha hecho de la misma manera con el transcurrir de los tiempos y cada cultura tiene su método. Así mismo, el ámbito de aplicación de un determinado método es pequeño, no extendiéndose más allá de unos 80 kilómetros, dándose métodos y predicciones diferentes según las regiones.

[editar] Indicadores

Para predecir el fenómeno atmosférico el experto se basa en indicadores como la formas de las nubes, la dirección del viento, las características del Sol, la Luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo. El comportamiento de los animales también es utilizado como pronóstico de lluvia; así tenemos la aparición de hormigas aladas, el orejeo de las mulas, que los palomos se bañen, el gato lavándose la cara, el gallo que cante de día (posible cambio de tiempo), gatos que corren y saltan (señal de viento). Aunque pareciera inviable, las personas también tenían que ver con el pronóstico, si tuviera picor o le doliera una antigua cicatriz, sería posible cambio de tiempo. Signos de lluvia podrían ser los crujidos y sonidos de muebles, el hollín que cae de la chimenea, olor de los desagües, siembra “retorcida”, humedad en las baldosas de las habitaciones, el sarmiento que “llora” estando seco, etc.

El experto en cabañuelas (en España), que suele ser por costumbre una “persona del campo” (labriego o pastor), en principio sólo recurre a la observación de los primeros 24 días de agosto de cada año durante su transcurso para pronosticar qué tiempo será el que se disfrutará en los próximos doce meses, siendo los primeros doce días pronósticos de los meses en orden numérico ascendente (1=agosto; 2=septiembre, etc.) y los segundo doce días, pronostica los meses en orden numérico descendente (13=julio; 14=junio; etc.) siendo conocidos éstos últimos días como las retornadas, de la siguiente manera:

Cabañuelas de Ida Cabañuelas de Retorno
Día de Enero Mes que representa Pronóstico Día de agosto Mes que representa Pronóstico
1 Agosto 13 Julio
2 Septiembre 14 Junio
3 Octubre 15 Mayo
4 Noviembre 16 Abril
5 Diciembre 17 Marzo
6 Enero 18 Febrero
7 Febrero 19 Enero
8 Marzo 20 Diciembre
9 Abril 21 Noviembre
10 Mayo 22 Octubre
11 Junio 23 Septiembre
12 Julio 24 Agosto

México

Del día 1 al 12 se cuentan los meses en ascendente empezando por enero del 13 al 24 son descendente empezando por diciembre

Cabañuelas de Ida Cabañuelas de Vuelta
Día de Enero Mes que representa Día de Enero Mes que representa
1 Enero 13 Diciembre
2 Febrero 14 Noviembre
3 Marzo 15 Octubre
4 Abril 16 Septiembre
5 Mayo 17 Agosto
6 Junio 18 Julio
7 Julio 19 Junio
8 Agosto 20 Mayo
9 Septiembre 21 Abril
10 Octubre 22 Marzo
11 Noviembre 23 Febrero
12 Diciembre 24 Enero

Luego del día 25 al 30 se toman 2 meses cada 1 día en ascendente

Día de enero Meses que representa Día de enero Meses que representa
25 Enero y febrero 28 Julio y agosto
26 Marzo y abril 29 Septiembre y octubre
27 Mayo y junio 30 Noviembre y diciembre

El día 31 se toma dos horas cada mes en descendente

Hora Mes Hora Mes
12:00 a 1:59 Diciembre 12:00 a 13:59 Junio
2:00 a 3:59 Noviembre 14:00 a 15:59 Mayo
4:00 a 5:59 Octubre 16:00 a 17:59 Abril
6:00 a 7:59 Septiembre 18:00 a 19:59 Marzo
8:00 a 9:59 Agosto 20:00 a 21:59 Febrero
10:00 a 11:59 Julio 22:00 a 23:59 Enero

[editar] Críticas

[editar] Meteorología vs Cabañuelas o Témporas

La meteorología, está basada en principios físicos como la conservación de la energía, ecuación de la continuidad de la masa etc, obteniendo sus datos de observaciones y medidas en factores como la presión temperatura, humedad etc, utilizando para su predicción un conjunto de herramientas como globos sonda, satélites, estaciones metereólogicas y los ordenadores más potentes para producir las predicciones. La meteorología sostiene que no se puede realizar una predicción correcta a largo plazo observando solamente el tiempo de un lugar concreto, ya que las características de la atmósfera no lo permiten.

También las predicciones obtenidas de las cabañuelas no son concretas, con lo que permiten un amplio margen de error, si el pronóstico no resulta del todo el deseado. Esto unido al hecho de que intentar predecir en unos días prefijados, y por tanto, invariables y "mágicos" no se sostiene desde el punto de vista de la física, ya que un sistema de predicción debe siempre funcionar independientemente de los días en los que se aplique y conservar la energía.[2]

[editar] Fuentes

[editar] Referencias

[editar] Enlaces externos

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