Cólquida

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Mapa de Cólquida.

En la mitología griega la Cólquide o Cólquida era el país en el que se encontraba el vellocino de oro, regalo de los dioses que aportaba prosperidad a quien lo poseyera. Jasón, a bordo de su nave Argo, viajó hasta allí para robar tan preciosa posesión al rey Eetes, que había recibido el vellocino cuando Frixo llegó montado en el lomo del animal. Medo conquistó el país cuando acudió desde Asia para socorrer a su abuelo Eetes, que había perdido el reino a manos de su propio hermano y, una vez muerto Eetes, anexionó la Cólquida al imperio que por él se llamó Media.

Por las descripciones que nos narran los autores clásicos, la Cólquida sería una ciudad-estado colonizada por los griegos a orillas del mar Negro, en lo que hoy sería Georgia y Abjasia.

El primer reino de Cólquida parece haber sido derribado por los cimerios y los escitas hacia el 720 a. C., y luego integrado al Imperio persa aqueménida a mediados del siglo VI a. C.

Historia[editar]

Orígenes[editar]

A fines del siglo II a.C., en el Asia Menor, al este del Ponto Euxino (mar Negro) y al sudoeste de Transcaucasia, dos reinos florecían, el de Diaoji y el de Colca o Cólquida (en griego: Κολχίς / Kolquís).

Cólquida fue un reino surgido de la confederación de los pueblos cólquidos hacia el siglo IX a. C. Los cólquidos y su reino destruyeron la confederación de Diaoji (siglo VIII a. C.), lo que los puso en contacto directo con Urartu (posible antecesor de los armenios). En las fuentes de Urartu se mencionan numerosas ciudades reales de la Cólquida y parece, pues, que ya en el siglo VIII a.C. gozaba de un alto grado de civilización. Un único rey gobernaba en la Cólquida, y en cada provincia había un gobernador.

Es ahí donde se desarrolla la leyenda de la hechicera Medea y la de Jasón y los argonautas, que allí fueron a buscar el Vellocino de Oro. Esquilo y Píndaro fueron los primeros en mencionar a Cólquida, a la cual a veces se le daba el nombre de Eea; el cual era el nombre de la isla donde en la leyenda residían el Rey Eetes (epónimo de estos lugares y quien, según los griegos, gobernaba la Cólquida) y su hermana Circe, en la desembocadura del río Fasis (hoy Rioni). Este río era considerado por los griegos como la frontera entre Europa y Asia y sus aguas navegables permitían a los marinos remontarlas del mar Negro al este.

Hacia el 750-748 a. C. el rey Sarduri II de Urartu invadió el país y devastó el sur. Hacia el 747-741 a. C. volvió y conquistó la residencia de Ildamuche, que era la sede de un gobierno provincial. Poco después comenzaron las acometidas de los cimerios, que los georgianos llamaban Ghmir y que provocaron muchos daños y muertos. Tras ellos llegaron los escitas y el país quedó asolado.

Los georgianos de la montaña bajaron a la llanura y la economía se vio afectada, pero la autoridad del rey se mantuvo. Los gobernadores, llamados Sceptuchs, regían las provincias. Los escitas y los medos destruyeron en 590 a. C., y el emplazamiento de Urartu fue ocupado por tribus armenias. Así es como la Cólquida y Armenia se convirtieron en vecinas.

El rey de la Cólquida, desde el siglo VI al V a. C., pagó tributo a los reyes persas. El tributo consistía en el envío cada cinco años de cien esclavas jóvenes y cien esclavos jóvenes.

Hacia el 330 a. C., fue liberado de los persas, por Alejandro Magno.

De la colonización griega al Imperio romano[editar]

A partir del siglo VIII a. C., los milesios comenzaron a colonizar la costa de la Cólquida. Fundaron Fasis (Poti), Guienos (Otxamtxira), Dioscuria, llamada después Sebastópolis, que es la actual Sujumi, y una de nombre desconocido en Adjaria.

Las fuentes griegas mencionan a la ciudad de Kutaia (actual Kutaisi), importante centro del reino y lugar tradicional del nacimiento de Medea.

Se han hallado restos arqueológicos de algunas otras ciudades, la principal de las cuales era Vani.

En el siglo V a. C., surge la economía monetaria en la Cólquida. Hacia el siglo IV a. C., la parte oriental cayó bajo domino del reino de Iberia, y Cólquida pasó a ser llamada Egrisi en las fuentes georgianas. Este reino no siempre fue gobernado por un único rey.

Con el nacimiento de la dinastía de los Pharnavazides (que durará hsta el 93 a. C.), cuando se convierte en el reino de Karthlie o de Iberia según los griegos.

Iberia es entonces posesión de la dinastía de los Arsácidas (93 a 32 a. C.) y después volverá a ser dirigida por los Pharnavazides.

Mitrídates VI del Ponto (111 a. C.-63 a. C.), incorporó el territorio e hizo gobernador a su hijo Macares, pero intentó independizarse y su padre lo hizo matar.

Algunos amigos aristócratas del rey de país del Ponto tomaron el poder. El año 66 a. C., los romanos expulsaron a Mitrídates que huyó a Cólquida y después al Bósforo Cimerio.

Hacia el 65 a. C. un gobernador local de Cólquida llamado Oltac, que se resistía a los romanos, fue expulsado por éstos, pero otros gobernadores locales sostuvieron Roma. Pompeyo hizo gobernador del distrito a un aristócrata local de nombre Aristarco (dominador de Cólquida, según las monedas). Cólquida ahora estaba formada solamente por la parte central, y la capital era Fasis (Poti). Caído Pompeyo, Farnaces II del Ponto, hijo de Mitrídates, aprovechando que César estaba ocupado en Egipto, se apoderó de Cólquida, Armenia y parte de Capadocia (49 a. C.) derrotando a Gneo Domicio Calvino, pero su éxito fue volátil. Este mismo personaje fue enviado por César contra Farnaces y lo derrotó el 47 a. C. Polemón, sucesor de Farnaces, fue rey del Ponto y el Bósforo, incluyendo Cólquida. Cuando el reino del Ponto fue abolido, se incorporó a Roma como parte de la provincia de Galacia. Guarniciones romanas se establecieron en las villas costeras.

Dioscuria, la capital, que estaba en la costa del Eusio, pasó a llamarse Sebastópolis bajo el dominio romano. Otras ciudades fueron Sarapana (hoy en día Scharapani), Surium, Arqueópolis, Macheiresis, y Cyta o Cutatisium (actualmente Kutaisi).

El año 69, hubo una revolución interna bajo la dirección de Anicetes, y los rebeldes llegaron hasta Trebisonda, donde derrotaron a los romanos y quemaron sus naves. El emperador envió a Virdio Geminio con un ejército que derrotó a Anicetes. Éste se refugió con el príncipe local de Sedokhez, que lo entregó a los romanos. Desde entonces la presencia romana se reforzó y el país estuvo sometido hasta el siglo II, cuando los príncipes locales de los Lacios, Apxiles o Apsides, Abasgues o Abascis, Samiges y otros menores se hicieron prácticamente independientes. El principado de los Lazes conquistó los otros principados entre los siglos III y IV d. C. dando origen al reino de Lazika, desapareciendo el mismo siglo la presencia de guarniciones romanas que existieron hasta pasado el año 300.

En los orígenes de Georgia[editar]

Tras pasar a ser, bajo el mandato de Trajano, parte de la provincia romana del Ponto hasta ser llamada Georgia tras la conquista sasánida. El cristianismo hace su aparición en el 311, gracias a santa Nina la Iluminadora (esclava mártir). En el 337, tras la conversión del rey Mirvano III (265-342) y de su esposa Nana, el cristianismo se convierte en la religión oficial del reino.

En el 446 (o 460), Waktang I cabeza de lobo (446-502), funda la dinastía bagrátida y escoge la ciudad de Tiflis como capital, cuyo nombre se debe a sus aguas termales. Waktang I liberó el país de los sasánidas y extendió sus dominios a toda la Transcaucasia (actual Georgia, Armenia, Azerbaiyán). Además, proclamó la autocefalía de la Iglesia georgiana. Pero finalmente fue derrotado por los persas y, en el 502, Georgia fue dividida en dos: la Georgia Oriental, que fue anexada al reino de Karthlia, y la Georgia Occidental, que corresponde a Cólquida, la cual tomó el nombre de Reino de Lázica.

En el siglo VI los persas abolieron la monarquía de Karthlia, pero con la ayuda del Imperio bizantino fueron expulsados y los aznauris (nobles) restablecieron la administración y el poder del reino. En el 654, los persas y los bizantinos se disputaron la región, la cual, finalmente, fue conquistada por los georgianos a fines del siglo VIII.