Cánticos de la lejana Tierra

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Cánticos de la lejana Tierra es una novela de ciencia ficción del célebre autor Arthur C. Clarke, publicada por primera vez en 1986.

Según varios comentarios, esta novela posee un estilo que difiere del resto de la obra del autor, en el sentido que está más centrada en las emociones y en las interacciones entre los personajes, que en los aspectos tecnológicos; la prevalencia de la maestría técnica (en la cual Clarke sin duda excele) sobre la humanidad de los personajes sirve con frecuencia como punto de crítica a su obra.

Hay quienes dicen que esta obra es la respuesta de Clarke a tales críticas, demostrando con ella que también sabe crear personajes y escenarios profundamente humanos. Aunque tales comentarios sólo deben tomarse como tales.

Como dato curioso, esta novela inspiró al músico Mike Oldfield para crear un álbum musical de título homónimo.

[editar] Argumento

Siglos después de la destrucción de la Tierra, debido a la prematura conversión del Sol en supernova, la última expedición de salvamento, conteniendo un millón de sobrevivientes criogenizados durante el viaje a bordo del navío interestelar, llega a Thalassa, lugar donde se estableció la primera expedición que partió de la Tierra.

Thalassa es descrito como un mundo paradisíaco, donde hay una pequeña colonia de humanos llevados allí seis siglos antes bajo la forma de simples genes, reconstituidos luego por máquinas. Tales humanos han formado entre tanto una cultura nativa bastante peculiar, siendo unos pocos miles los que habitan la única isla dentro del vasto océano que cubre todo el planeta.

Algunos de los sobrevivientes terrícolas despiertan para efectuar reparaciones necesarias luego de su viaje de siglos, resultando en la primera visita de humanos venidos de otro mundo en la historia de Thalassa y en toda una conmoción para éstos, acostumbrados a una soledad total dentro de su propio mundo.

La cultura thalassana es un buen ejemplo de utopía racional en la visión de Clarke, pues los primeros thalassanos fueron fabricados a partir de simples genes y educados por máquinas, siendo desprovistos desde la raíz de religión o misticismo alguno en su cultura, lo que resulta según Clarke en una sociedad más sana y bastante menos maliciosa que los terráqueos. Que cargan consigo "los pecados" de una cultura supersticiosa y desgarrada por las guerras religiosas, así como las cicatrices de ser los testigos de la muerte de la Tierra, y de miles de millones de personas con ella.

La novela se centra en la interacción de los agobiados y traumatizados terrícolas contra los thalassanos, que tienen actitudes extremadamente abiertas y hasta inocentes en lo que concierne a la sexualidad, las relaciones y el arte de vivir, desatando tensiones concernientes al deseo natural de los expedicionarios de quedarse en Thalassa a riesgo de destruir ésta con los "virus mentales" que ellos portan debido a su origen como terráqueos (viajando en hibernación en vez de ser simples genes). La novela se debate entre el choque de culturas entre terrícolas y thalassanos, con formas de pensar diametralmente opuestas, y el descubrimiento por parte de los humanos de una raza subacuática indígena del planeta que vive en los océanos de Thalassa, parecidos a cangrejos gigantes, y en las decisiones que unos y otros toman para enfrentarse a tal descrubimiento, que no hace si no poner de manifiesto las diferencias entre thalassanos y terrícolas más claras que nunca.

[editar] Bibliografía

  • Clarke, Arthur C. (1992). Cánticos de la lejana Tierra. Barcelona: Plaza & Janés Editores, S.A. ISBN 84-01-49126-6.
Herramientas personales
Crear un libro