Bono familiar de vivienda

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En 1986 la República de Costa Rica creó el Bono Familiar de Vivienda, que es una donación económica proporcional a los ingresos familiares, con el fin de que las familias de escasos recursos económicos, discapacitados, mujeres jefas de hogar y ciudadanos adultos mayores solucionen sus problemas de vivienda.

El Bono Familiar de Vivienda es un subsidio para familias sin casa propia, de clase media, zonas rurales, madres jefas de hogar y familias en situación de extrema necesidad.

La institución encargada de financiar el Bono Familiar de Vivienda es el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI www.banhvi.fi.cr), creado por la Ley No 7052, el 27 de noviembre de 1986. Esta ley concede carácter de banco de segundo piso que a su vez lo coloca como el ente rector del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV).

El Bono Familiar de Vivienda opera como un complemento a la capacidad de compra o endeudamiento (crédito base) de las familias cuyas posibilidades de acceso a créditos nos les permiten adquirir una vivienda. Son elegibles aquellas familias con ingresos iguales o inferiores a cuatro salarios mínimos de un obrero no especializado de la industria de la construcción, el cual es ajustado semestralmente.

El subsidio se otorga de acuerdo a los requisitos establecidos y utilizando para esto los diferentes programas de financiamiento, a saber: programa de compra de lote y construcción, programa de construcción en lote propio, programa de mejoras, reparaciones, ampliaciones y conclusión de vivienda propia y programa de compra de vivienda existente.

Historia[editar]

A inicios del siglo XX la sociedad costarricense urgía en resolver, el problema habitacional de los sectores más pobres del país.

Los primeros intentos por fundar una institución que le hiciera frente al problema habitacional se dieron en 1945, durante la Administración del Dr. Teodoro Picado (1944-1948), cuando se creó el Departamento de Habitación, como parte de la estructura de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). La Administración del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia (1940-1944) creó la Junta Nacional de Habitación, que se complementó con la creación de la “Cooperativa de Casas Baratas para la Familia”.

El Estado costarricense creó el Banco Hipotecario de la Vivienda para facilitar el acceso a la vivienda.

En la segunda Administración de José Figueres Ferrer (1953-1958), en 1954, se fundó el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), con el propósito inicial de asegurar la participación del Estado en la solución del problema de vivienda, para las familias de más escasos recursos. Posteriormente durante la Administración de José Joaquín Trejos (1966-1970), en 1969, se creó el Departamento Central de Ahorro y Préstamo (DECAP), dentro de la estructura del Banco Crédito Agrícola de Cartago. Su objetivo era la canalización de recursos financieros y humanos para hacerle frente al problema de vivienda.

Para entonces algunas instituciones públicas y privadas otorgaban subsidios para vivienda, mediante el cobro de una tasa de interés más baja que la de mercado; entre ellas algunas de las mencionadas como la CCSS y el INVU, así como el Instituto Mixto de Ayuda Social y la Fundación para la Vivienda Rural Costa Rica-Canadá, entre otras.

Sin embargo, cada uno de estos organismos fijaba sus propias reglas de juego en cuanto a monto del crédito y tasa de interés, así como las características de las familias que podrían ser beneficiadas con sus programas. Por esta razón el empeño por resolver el problema habitacional del país fue insuficiente. Ninguna de estas instituciones contó con la estructura adecuada y con los recursos financieros necesarios para atender con propiedad el problema de vivienda de los sectores con menos ingresos.

Adicionalmente, por la poca capacidad de endeudamiento que tienen las familias de escasos recursos, ninguna institución financiera que se dedicara al financiamiento habitacional, estaba dispuesta a invertir recursos en estos sectores y, por otro lado, las instituciones no financieras se vieron plagadas de burocracia y perdieron, con el paso de los años, agilidad y eficacia para responder a los problemas cada vez más urgentes de los sectores pobres.

En la década del ochenta un crecimiento acelerado y violento de los asentamientos en precario (el precarismo se considera una respuesta de adaptación de los grupos sociales marginados, los cuales al no tener recursos o acceso al crédito para construir vivienda establecen asentamientos en lugares inhabitables), puso de manifiesto la falta de planificación de la demanda de vivienda, la poca capacidad de respuesta de las instituciones del Estado y como consecuencia la situación de desamparo en que se encontraban las familias pobres. Esta situación hizo pensar a quienes dirigían el país, que era necesario integrar a estas instituciones en un solo Sistema para que, bajo un mismo marco político, jurídico y operativo, se le hiciera frente, de forma conjunta, al problema habitacional. El 27 de noviembre de 1986 se creó la Ley del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda No 7052.

En el artículo 4 crea el Banco Hipotecario de la Vivienda como una entidad de Derecho Público, de carácter no estatal, con personalidad jurídica, con patrimonio propio y autonomía administrativa, como ente rector del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda. Esa institución se mantiene bajo la supervisión del Estado Costarricense a través de la Auditoría General de Entidades Financieras y bajo la fiscalización de la Contraloría General de la República.

Junto con la creación del BANHVI se establecen las características de la vivienda de interés social, se fijan topes en montos de inversión para este tipo de casa, así como una serie de beneficios que tienden a abaratar su costo, a facilitar su acceso y a proteger el bien, como son: la inembargabilidad, la constitución del régimen de patrimonio familiar y exoneraciones fiscales (no paga bienes inmuebles por 5 años, no tributa sobre materiales de construcción, no paga timbres, etc.).

Sistema Financiero Nacional para la Vivienda[editar]

El Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV) nació en 1986, para que Costa Rica contara con un sistema financiero que unificara esfuerzos y promoviera la captación de recursos para canalizarlos hacia la vivienda. Ese año se promulgó la Ley 7052 que en su artículo 1º establece que el objetivo principal del S.F.N.V. es “... fomentar el ahorro y la inversión nacional y extrajera, con el fin de recaudar recursos financieros para procurar la solución del problema habitacional existente en el país, incluido el aspecto de los servicios”.

El Sistema Financiero está conformado por el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) y las Entidades Autorizadas. Las entidades autorizadas son instituciones, algunas públicas y otras privadas, encargadas de atender directamente a las familias que requieren de financiamiento para solucionar su problema habitacional.


Fondo de Subsidio para la Vivienda (FOSUVI)[editar]

El BANHVI destina recursos al Programa de Erradicación de Tugurios. Aquí el proyecto de vivienda Villa Paola, en la zona conocida como Guararí, provincia de Heredia, Costa Rica.

El Fondo de Subsidio para la Vivienda (FOSUVI) forma parte del BANHVI. Está constituido por los recursos que provienen del 3% de los presupuestos ordinarios y extraordinarios de la República y el 33% de los recursos que ingresan al Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares, el cual se compone del 100% de los Impuestos de todas las Planillas del país y el 20% de todos los ingresos por Impuesto de Ventas.

En el FOSUVI se administran los recursos que dan contenido económico al subsidio habitacional, denominado Bono Familiar de Vivienda, el cual inicialmente se creó como un subsidio intertemporal (un préstamo que se cargaba al final del período de amortización, sin intereses) y luego como un subsidio directo no retornable, es decir una donación.

Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI)[editar]

El Fondo Nacional para Vivienda (FONAVI) provee y canaliza recursos permanentes y del menor costo posible, para la financiación de los programas habitacionales que desarrollan las entidades autorizadas del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda.

El FONAVI está constituido por los recursos que provienen del 25% de las inversiones transitorias que realice la Caja Costarricense de Seguro Social, además de las captaciones, donaciones y/ó empréstitos que contrate el BANHVI. Dichos recursos se canalizan a las Entidades Autorizadas del Sistema, por medio del descuento de hipotecas constituidas por éstas, con el propósito de fortalecer su capacidad de financiamiento.

El FONAVI le permite al BANHVI ejercer sus funciones de como intermediario financiero, actividad que ha venido consolidando año con año, con el fin de que en el mediano y largo plazo asegure su permanencia y fortalezca su rol como ente rector del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV).

Referencias[editar]

  • Aguilar, O. & Brenes, R. (1993). Una institución para la justicia social. Primera edición. Costa Rica: Imprenta Nacional. 184 p. ISBN: 9977-58-166-5.
  • Banco Hipotecario de la Vivienda (2007). Ley del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda y Reglamentos Conexos. Costa Rica.
  • www.banhvi.fi.cr