Bob Woodward

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Bob Woodward
Bob Woodward.jpg
El periodista del Watergate.
Nombre real Robert Upshur Woodward
Nacimiento 26 de marzo de 1943 (71 años)
Illinois, Flag of the United States.svg Estados Unidos
Medio Gráfica
Cónyuge/s Elsa Walsh
Hijo/s Diana y Tali Woodward (periodista)
Sitio web http://www.bobwoodward.com/
Premios Pulitzer 1973

Robert Upshur "Bob" Woodward (nacido el 26 de marzo de 1943) es el paradigma de los periodistas de investigación y uno de los más conocidos en los Estados Unidos. Su fama le llegó con el trabajo que ayudó a develar el escándalo del Watergate que derivó en la dimisión del presidente Richard Nixon.

Si bien aquella tarea periodística fue realizada junto con Carl Bernstein, ambos reporteros de The Washington Post, Woodward tenía el contacto con “Garganta Profunda”.

Biografía[editar]

Se graduó en la Universidad de Yale en 1965. Sirvió cinco años como oficial de comunicaciones en la U.S. Navy antes de ir como periodista a Montgomery County (Maryland) Sentinel, donde estuvo como reportero un año, antes de pasar a The Washington Post.[1]

Luego de ganar el Pulitzer, continuó como periodista estrella del diario TWP, donde en 1982 llegó a ser director Editorial Adjunto de Noticias de Investigación.[2]

Watergate[editar]

Tuvo como editor general a Ben Bradlee, de quien recibió las guías para tratar las revelaciones de “Garganta Profunda” acerca de Nixon, con las que armó la serie de notas que terminaron por desatar el mayor escándalo del país: Watergate.

Tal el nombre del edificio donde funcionaban las oficinas del Partido Demócrata, donde un grupo de espías puso micrófonos en dos ocasiones (28 de mayo de 1972). En la segunda (17 de junio de 1972) fueron capturados.

A pesar de que cinco días después, el Presidente saliese a negar que nadie de la Casa Blanca tenía que ver con el escándalo, BW y CB investigaron el caso para TWP.

En ese diario, publicaron (1 de agosto de 1972) que los espías (“fontaneros”) habían sido pagados con fondos del CREEP (Comité para la Reelección del Presidente).

Las notas periodísticas iban delante de la investigación del Comité Ervin (del Senado). Así, el prestigio de los periodistas creció hasta que sus denuncias, junto con el accionar de las instituciones, terminó por cercar al Presidente y forzar su renuncia (agosto de 1974).

El legado[editar]

"Atrincherarse en el desmentido y una operación masiva de encubrimiento".

Así describió Woodward la vana réplica del extinto presidente estadounidense Richard Nixon, a su investigación periodística.[3]

Por el Watergate, coescribió un par de libros; el primero fue llevado al cine con Robert Redford (en el papel de Woodward) y Dustin Hoffman (Bernstein), quienes protagonizaron Todos los hombres del Presidente.[4]

Dedicado a escribir, en una decena y media de libros investigó a sectores clave del poder y la cultura en su país: la Corte de Justicia; la Casa Blanca; Hollywood; Wall Street y la Reserva Federal; la CIA; el Pentágono y las guerras posteriores al 11-S.

Revisitó el caso Watergate con dos libros más hacia (1999 y 2005, a la muerte de Nixon y tras la confesión de "Garganta Profunda".

Noticia[1]Wikinoticias[2]

Controversias[editar]

CIAgate

"'Woodward fue cuestionado por no difundir información acerca del CIAgate. ¿En que consistió? George Bush había mandado al embajador Joseph ‘Joe’ Wilson a Níger para “investigar” la presunta producción de materia prima para construir armas de destrucción masiva en Irak. Como Wilson no quiso hacerle el juego (negó que hubiera evidencias de que Saddam Hussein hubiera comprado uranio enriquecido) y refutó el principal argumento para invadir Irak, la Casa Blanca se vengó de él: reveló que su esposa era una agente encubierta de la CIA. La publicación por la prensa, a mediados de 2003, del nombre Valerie Plame, desató un escándalo nacional. Filtrar esos datos constituye un delito federal en Estados Unidos.[5]

La periodista que tuvo la primicia, Judith Miller, se negó a revelar quién le dio el nombre de la espía; pasó por ello 85 días presa y debió renunciar a The New York Times. Hace pocas semanas, Miller admitió que una de sus fuentes había sido Lewis “Scooter” Libby, el hasta entonces jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney. Libby fue separado de su cargo y procesado.

Woodward lo sabía

BW ya sabía el nombre de la espía. Así lo reconoció dos años después.[6]

Se presentó ante el fiscal Patrick Fitzgerald pero aseguró que no fue Libby quien le había hablado de Plame. También dijo que una de sus fuentes, el jefe de gabinete de la Casa Blanca Andrew Card, lo autorizó a testificar que en la entrevista que le hizo en junio de 2003 no se había hablado de Plame.

El testimonio de BW alteró la cronología del caso ya que el primer funcionario de Bush en violar la ley no era Libby. Ya otro habría contado lo de Plame.

Repercusiones entre los periodistas

BW fue criticado por silenciar más de dos años un delito federal.

Woodward mantiene íntimas relaciones con los más altos niveles del gobierno, lo cual lo deja situado en una situación inusualmente incómoda”.

New York Times[7]

Esto huele muy mal, y parece darles la razón a los que dicen que Bob se ha convertido en un 'escriba' de la Casa Blanca”.

Eric Boehlert, The Washington Post[8]

Cometió un error. Debería haberlo dicho antes. Me preocupa que la gente se lleve una impresión equivocada sobre el valor de Bob para el diario y para nuestros lectores por este caso particular. Debería haberme contado quiénes son sus fuentes confidenciales”.

Leonard Downie Jr., editor jefe de TWP

La revelación reavivó las preguntas sobre su particular relación con el Post mientras escribe libros y goza de una cómoda llegada a altos funcionarios del gobierno de Bush y sobre por qué minimizó al público la importancia de la actuación del fiscal Fitzgerald mientras escondía su propia vinculación”.

Miguel Wiñazki, Clarín.[9]
Su defensa

BW se disculpó ante sus jefes:

Pedí disculpas porque debería haberle dicho (al editor jefe Leonard Downie Jr.) esto mucho antes. Le expliqué en detalle que trataba de proteger mis fuentes. Ese es el trabajo número 1 en un caso como éste”.[10]

Premios[editar]

Ha recibido todos los premios más prestigiados en el periodismo norteamericano, incluso el Pulitzer (1973) por la investigación del Watergate.[11]

Obras Completas[editar]

Algunas reseñas[editar]

El hombre secreto

W. Mark Felt era Garganta Profunda”.

Woodward describe la demencia senil de Felt y pone de manifiesto sus sentimientos ante la imposibilidad de descubrir los motivos que tuvo el protagonista de su relato para convertirse en Garganta Profunda. Un hombre robusto, de profundas creencias, que había llegado a ser el número 2 del fundador del FBI Edgar Hoover, había sido el elemento central de la investigación emprendida por el Washington Post a raíz de la irrupción que se produjo en 1972 en el edificio Watergate, sede del Partido Demócrata, a cargo de una banda de espías a las órdenes de los hombres del Presidente Richard Nixon.[12]

Los Comandantes

Es un reportaje periodístico sobre los hombres que tenían en sus manos el poder real de decisión militar en los EE.UU. desde el Pentágono. En sus páginas, describe la personalidad, ideas y decisiones de: James Baker III, secretario de Estado (ministro de Relaciones Exteriores); Dick Cheney, secretario (ministro) de Defensa, y sus subalternos, los generales Colin Powell; Norman Schwarzkopf (jefe del Comando Central); Thomas W. Kelly (director de operaciones de la Junta de Estado Mayor); Maxwell Reid Thurman (comandante del Mando de Adiestramiento y Doctrina –“el cerebro del Ejército”-); además de Brent Scowcroft (consejero de seguridad nacional) y Pete Williams (portavoz del Pentágono). Si los precitados son quienes, junto con el Presidente Bush (p), se llevan la mayor cantidad de menciones, no le van muy a la saga los ‘villanos’ extranjeros: Manuel Noriega; el sultán Bandar bin y Saddam Hussein.

La agenda de Clinton

Es un seguimiento de Bill Clinton, día a día, durante una investigación de 18 meses. Incluye acceso a diarios, archivos confidenciales y entrevistas a funcionarios. Pone en especial foco su manejo de la economía. Traza perfiles de su gente más cercana: su esposa Hillary; el vicepresidente Al Gore; el secretario del Tesoro, Lloyd Bentsen y su equipo.

Greenspan

La Reserva Federal determinan el desarrollo de la economía mundial. De allí, la importancia de conocer la forma de actuar de su presidente, Alan Greenspan, cuya biografía y personalidad son analizadas en este libro. Durante la administración Greenspan, la economía estadounidense entró en expansión durante una década en un contexto de crisis mundial.

Negar la evidencia

¿Qué ocurrió después de la invasión de Irak y por qué? ¿Cuál es el proceso de toma de decisiones con el que Bush dirige una guerra con la que esperaba dar relevancia a su presidencia? ¿Existe un plan viable para logra la victoria?

El libro State of Denial, traducido como Negar la evidencia, arranca en los primeros días del mandato de Bush, cuando reclutó a su equipo de seguridad nacional, e inició la guerra de Afganistán y la invasión y la ocupación de Irak, hasta la lucha por lograr la supervivencia política durante su segundo mandato.

Examina el procedimiento de la administración Bush para ocultar al pueblo americano, al Congreso e incluso a sí mismos, la verdad sobre Irak. En esta historia descrita desde el interior de una Casa Blanca desarticulada por la guerra, Woodward devela, entre otros asuntos, que el consejero al que Bush más consulta es el antiguo Secretario de Estado Henry Kissinger quien, obsesionado todavía por la derrota en Vietnam, emerge como una voz tan potente como oculta.

Bibliografía[editar]

  • Alba, Víctor: Watergate. Historia de un abuso de poder. Ediciones Nauta SA. Barcelona (1974) ISBN 84-278-0345-1

Libro publicado antes de que Nixon renunciara. Alba es español, periodista desde 1932 (vivió en EE.UU. desde 1957).

Referencias[editar]

  1. Del sitio wiki en inglés
  2. Información publicada por Editorial Península, 2003.
  3. Sudnord news
  4. Información afiche de Hollywood.
  5. Wiñazki, Miguel: “Critican a Woodward por sus relaciones con la Casa Blanca”, en diario Clarín, 18 de noviembre de 2005.
  6. “Bob Woodward reconoció haber ocultado información sobre el CIAgate”: The Washington Post; especial para Clarín 17/11/5
  7. Nota de tapa del 17 de noviembre de 2005.
  8. Autor de un libro por entonces inédito sobre las relaciones entre la administración Bush y la prensa.
  9. “Critican a Woodward por sus relaciones con la Casa Blanca”, 18 de noviembre de 2005.
  10. Woodward, entrevista.
  11. Solapa de Plan de Ataque. Planeta, Bs. As., 2004.
  12. Garganta Profunda: La ética y las fuentes periodísticas, 27 de diciembre de 2007.

Enlaces externos[editar]