Sistema bipartidista

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Bipartidismo»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Práxedes Mateo Sagasta fue presidente del Consejo de Ministros de España 7 veces debido al cambio de turno bipartidista que por entonces ya existía en el país.

Un sistema bipartidista (o bipartidismo) es un sistema de partidos políticos que favorece la aparición de dos coaliciones políticas (por lo general antagónicas en el espectro político) para generar una exclusión o una discriminación positiva de minorías políticas, sucediendo en todas las elecciones que uno de ellos alcanza el gobierno de la nación y el otro ocupa el segundo lugar en las preferencias de voto, pasando a ser la oposición oficial al gobierno. Sus defensores argumentan que genera una estabilidad política al excluir sectores extremistas que podrían alcanzar una representación parlamentaria o presidencial. Por el contrario, sus detractores argumentan que el hecho de que excluye a estas minorías es antidemocrático.[1] [2] [3] [4] [5]

Esta situación suele conllevar que esos dos partidos acaparen (además de la representación) casi en exclusiva la atención de los medios y de la opinión pública, pasando el resto de partidos algo desapercibidos de cara al grueso de la población. Sobre el sistema bipartidista existen grados. Siendo algunos sistemas políticos más bipartidistas que otros. En general la mayor parte de los sistemas lo favorecen en cierta medida aunque algunos están diseñados de forma bipartidista ya de raíz.

Historia del bipartidismo[editar]

En la imagen Gerald Ford y Carter en un debate en 1976. Quizás Estados Unidos sea el ejemplo mejor conocido a nivel mundial de bipartidismo. Existen movimientos que abogan incluso por retirar al tercer partido de la representación en el Congreso.

Aunque existen algunos antecedentes que pueden asociarse como formas prototípicas, como la lucha entre las facciones de populares y optimates en el Senado Romano (tomando la precaución de guardar las diferencias entre esa época y la nuestra), el bipartidismo tradicional como lo entendemos hoy en día nace tras la revolución francesa. Con mayor o menor éxito se fueron implantando de forma intermitente en Europa parlamentos bipartidistas en los que se presentan siempre dos bandos encontrados, conservadores y liberales. Los primeros tratando siempre de conservar los privilegios de la nobleza y los segundos tratando de equiparar en derechos a la burguesía. En España existen varios momentos en los que se establecen parlamentos de ese tipo, durante el trienio liberal o durante la restauración borbónica por ejemplo. En todos esos sistemas el pueblo llano, aún analfabeto en gran medida, permanece incapaz de influir en el poder. Con la llegada del socialismo el bipartidismo se rompe en la mayor parte de las democracias ya que una tercera fuerza social, la masa obrera, exige representación. El voto femenino también contribuye a disgregar más el mapa político europeo. La tendencia en casi todos los países es la de modernizar sus sistemas para tener en cuenta la nueva realidad social y, sobre todo, para evitar que haya más revoluciones obreras. En muchas naciones como Gran Bretaña, Francia y España, los partidos liberales eventualmente son sustituidos por partidos socialistas (usualmente socialdemócratas) como el Partido Laborista, el Partido Socialista y el PSOE como el principal representante de las clases menos favorecidas y como el otro "pilar" del bipartidismo al lado de los partidos conservadores.

Factores que favorecen el bipartidismo[editar]

Existen varios factores que favorecen el bipartidismo:

  • Circunscripciones electorales muy numerosas. Cuantas más circunscripciones existan en una elección, y por tanto menos electos por circunscripción, más se favorecen las listas de candidatos más votadas, suponiendo un distribución uniforme de éstas. El caso extremo es aquel en que se elige un candidato por circunscripción. (Ejemplo: Sistema por distritos de Reino Unido).
  • En Chile se eligen 2 personas por Circunscripción electoral mediante el sistema binominal que consiste en que si la lista más votada dobla el porcentaje de votos de la segunda con mayores preferencias, son elegidos sus dos candidatos. De lo contrario, se eligen las dos primeras mayorías de las dos listas más votadas.
  • Que la Ley Electoral (sistema de reparto de escaños en función de los votos) favorezca la creación de mayorías fuertes dando más representación a los partidos más votados.
  • El establecimiento de porcentajes de voto mínimos para poder entrar en el Parlamento. Con esto se impide que nuevas formaciones políticas obtengan representatividad poco a poco.
  • La creación de coaliciones, federaciones y confederaciones entre los partidos.

El bipartidismo en muchos países aparece ligado a la evolución del sistema democrático en el que los partidos mayoritarios establecidos, dejan de tener un perfil ideológicamente muy marcado y se enfrentan por el mismo electorado. Tradicionalmente los partidos de masas habían dependido de las cuotas de militantes, y defendían intereses de clase, pero la aparición de los medios de comunicación, y el ensanchamiento de las clases medias llevó a que los partidos se enfrentaran por un mismo electorado, en lugar de limitarse a movilizar a sus bases. Esta lucha partidista llevó a una dilución ideológica, y a buscar fuentes de financiación en forma de subvenciones públicas y prerrogativas de diferente tipo en lugar de las tradicionales cuotas de los afiliados. A partir de estas observaciones Richard Katz y Peter Mair desarrollaron un modelo en el que unos pocos partidos mayoritarios formados por políticos profesionales, con carga ideológica muy disminuida, pactan condiciones restrictivas a la entrada de nuevos partidos, cosa que asegura su financiación y beneficios personales para las élites partidarias. Desde un punto de vista económico estos partidos se comportan como "cárteles" sectoriales cuya estrategia de mercado es la limitación de la competencia. La evolución histórica de las bases de financiación y el uso de medios de comunicación a partir de la segunda mitad del siglo XX ha favorecido en un número importante de países la aparición de clases políticas organizadas en partidos de tipo "cártel" hecho que ha favorecido inexorablemente el bipartidismo.

Bipartidismo en la actualidad[editar]

Bipartidismo en Chile e Indonesia[editar]

El bipartidismo en Chile e Indonesia se manifiesta en una variante de este denominado binominalismo el cual consiste en que por cada división electoral elige a dos representantes. Para que una lista política se adjudique la exclusividad de tal división debe doblar a la lista que lo sigue, en caso contrario de no doblar a la lista que le sigue, la segunda lista queda con un escaño de la mayoría de tal lista.

En Chile existe un sistema multipartidista con siete partidos políticos legalmente inscritos y con representación parlamentaria, pero que convergen en dos grandes coaliciones: la Nueva Mayoría (PDC, PPD, PRSD, PS, PC; más IC y MAS que no están legalmente inscritos) y la Alianza (RN, UDI, y Evópoli que no está legalmente inscrito). El sistema electoral binominal (proporcional de efectos mayoritarios) ha favorecido la existencia de estos dos grandes conglomerados. Otros partidos políticos no legalmente inscritos o que carecen de representación parlamentaria: PL, PRO, PRI, PH, ECOV, Igualdad, RD, IA.

Bipartidismo en Italia[editar]

Desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta los años noventas se vivió en Italia un bipartidismo entre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista Italiano. El PCI nunca obtuvo el Poder Ejecutivo pero se mantuvo como primera fuerza de oposición y gobernó varias regiones, por lo que su influencia en la sociedad italiana fue importante. Este es un caso inusual de bipartidismo en donde uno de los dos partidos principales es comunista, ya que en la mayoría de los casos el principal partido de izquierda en un sistema bipartidista suele ser socialdemócrata o socioliberal.

Bipartidismo en España[editar]

Los dos dirigentes de los partidos mayoritarios españoles en 2010, José Luis Rodríguez Zapatero presidente del Gobierno y Mariano Rajoy que ascendería a la presidencia un año después.

Bipartidismo en Reino Unido[editar]

Claramente bipartidista en sus inicios, con conservadores (Tories) y liberales (Whigs) disputándose el poder, pronto surgieron los laboristas como tercera fuerza política. Poco a poco ganaron en relevancia hasta el punto de que en las últimas décadas se han alternado en el poder con los conservadores. Por otra parte, en la actualidad el sistema británico, si bien ha cambiado bastante desde entonces, mantiene sus instituciones casi intactas en su esencia. La Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, por ejemplo, siguen siendo iguales en organización y estética que siglos atrás. En realidad los cambios hechos nunca han sido en los fundamentos del sistema sino retoques o parches para irse adaptando a los tiempos.

Bipartidismo en Estados Unidos[editar]

Si el británico es un sistema de bipartidismo clásico monárquico ya que respeta y se somete en las formas a la institución de la Corona, el sistema estadounidense es un típico ejemplo de bipartidismo presidencialista con esencia republicana. Este sistema permanece aún más intacto respecto a como lo dejaron sus padres fundadores. De hecho la evolución del sistema ha sido la de acentuar dicho bipartidismo ya que cada vez se necesitan mayores sumas de dinero para poder hacer política. En la actualidad sólo existen dos grandes partidos, conocidos como Partido Demócrata y Partido Republicano que obtengan un respaldo superior al 5% (necesario para obtener la subvención electoral). La situación se hizo patente en las elecciones del 2000 cuando el candidato Ralph Nader perjudicó a Al Gore frente a su oponente George W. Bush.

Bipartidismo en Latinoamérica[editar]

En la mayoría de los países latinoamericanos se establecieron sistemas bipartidistas, aún cuando muchos de ellos han tenido cambios radicales en dichos sistemas:

Países latinoamericanos que tenían sistema bipartidista[editar]

Países latinoamericanos que aún tienen sistemas bipartidistas[editar]

Otros[editar]

En Argentina, Bolivia, Ecuador, Guatemala y México se ha establecido un sistema pluripartidista donde muchos partidos tienen injerencia en la política nacional.

En Ecuador el pluripartidismo que se ha acentuado desde la restauración democrática de ese país en 1979, ha provocado que siempre haya segundas rondas, aún cuando los partidos tradicionales ecuatorianos se encuentran muy desgastados.

En Bolivia también desde su restauración democrática se ha establecido un sistema pluripartidista.

El caso de Guatemala es particular por ser el único país centroamericano que nunca ha tenido un sistema bipartidista. En el caso de México imperó hasta el 2000 un sistema unipartidista hegemónico, pero actualmente existen una gran variedad de partidos aún siendo los tres principales el PAN, el PRD y el PRI.

Por otra parte, en Cuba existe un sistema unipartidista, donde el Partido Comunista es el único legal, si bien este no se presenta como tal a las elecciones y los candidatos son todos independientes, afiliados o no al Partido.

Críticas al bipartidismo[editar]

Respecto a la idoneidad o no del bipartidismo en la democracia, existen opiniones contrapuestas. Hay quienes piensan que es positivo porque ayuda a la estabilidad política y general de una nación, mientras que otros creen que supone una disminución poco saludable de opiniones representadas en los organismos del poder, y que no existe una verdadera oposición lo que fomenta la corrupción.

Estabilidad frente a representatividad han sido siempre los factores encontrados. La máxima estabilidad la representarían los regímenes unipartidistas, las dictaduras y monarquías absolutas y otras variedades de regímenes no democráticos. Por otro lado sistemas como el italiano donde se prima la representación de los partidos pequeños vendrían a ser los más inestables, ya que es casi imposible que ningún grupo parlamentario alcance la mayoría absoluta o una mayoría suficientemente clara, lo que obliga a realizar complicados pactos. Pero a juicio de muchos la incapacidad de realizar pactos estables de legislatura se debe más a la inmadurez democrática de quienes gobiernan que no por el pueblo, que simplemente vota a los partidos para que luego negocien con el peso que les ha dado la población a cada uno. Siguiendo esta teoría, en Italia dicha inestabilidad se debería más al gobierno de unidad nacional contra los comunistas, muy fuertes entonces, y por la gran corrupción que propiciaban unas instituciones mafiosas muy enquistadas en la vida política del país.

El bipartidismo suele realimentarse ya que muchos votantes, pensando que votar a otros partidos políticos es malgastar el voto (por ser muy improbable que consigan representación parlamentaria), acaban eligiendo entre una de las dos opciones mayoritarias. Es lo que se denomina voto útil y que los partidos grandes suelen usar como baza para atraer a los votantes de partidos minoritarios coartando así aún más el bipolarizado sistema.

Referencias[editar]

  1. Wong Chin Huat, fz.com, Jul 29, 2013, When winner takes all, Acceso 12/Agosto/2013, “...Este "el ganador se lo lleva todo" carecterístico de la contiende política fuerza a los grupos políticos a consolidar dos bloques, es decir, un sistema bipartidista...”
  2. Regis Publishing, The US System: Winner Takes All, Acceso 12/Agosto2013, “...Las reglas por las cuales el ganador se lo lleva todo disparan un proceso que lleva a un sistema de pocos partidos políticos reforzándolos...”
  3. The Two Party System, Boundless Publishing, Two-party systems are prominent in various countries, such as the U.S., and contain both advantages and disadvantages, Accessed August 12, 2013 “...There are two main reasons winner–takes–all systems lead to a two-party system...”,
  4. Eric Black, Minnpost, October 8, 2012, Why the same two parties dominate our two-party system, Accessed Aug. 12, 2013, “...SMDP (single-member districts, plurality) voting system.... This forces those who might favor a minor party candidate to either vote for whichever of the two biggest parties the voter dislikes the least, or to risk the likelihood that their vote will be “wasted” or, worse, that they will end up helping the major-party candidate whom the voter dislikes the most to win. Minor parties aren’t banned, but they seldom produce a plurality winner, and their lack of success often causes the minor parties to wither and die....”
  5. History Learning Site, Why America is a two-party state, Accessed Aug. 12, 2013, “...The American electoral system – winner-takes-all – guarantees that any third, fourth party etc has no chance of winning....”

Véase también[editar]