Sistema binominal

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Votos para las elecciones de diputados de 2009 en Chile (blanco) junto al voto para la primera vuelta de la elección presidencial (amarillo).

El sistema binominal es un sistema electoral destinado a la formación de un sistema bipartidista en torno a dos grandes partidos políticos o coaliciones.[1] En la actualidad, es utilizado en las elecciones legislativas de Chile.

El sistema tiene su inspiración en la reforma electoral introducida en Polonia por Wojciech Jaruzelski a principios de la década de 1980, con el objeto de permitir que el partido dominante, entonces el Partido Obrero Unificado de Polonia mantuviera la mayoría parlamentaria ante una limitada apertura política.[2]

Este sistema ha sido fuertemente criticado por diversos analistas, pues argumentan que genera una gran inmovilidad entre los bloques políticos, señalando que excluye a los partidos que no son capaces de incorporarse a las coaliciones ya que la competencia se traslada al interior de cada coalición. Por otro lado, otros analistas argumentan que este sistema genera estabilidad política, al dar gobernabilidad al país y generar consensos mediante la reducción de la fragmentación y el número de los partidos políticos.

Contenido

[editar] Características

Este sistema está basado en la elección de representantes según votaciones en divisiones electorales (como distritos y circunscripciones en el caso chileno), sin importar el resultado de las agrupaciones políticas a nivel nacional, eligiéndose en cada división dos miembros para la respectiva cámara. Conforme a esto último, en el sistema chileno, las declaraciones de candidaturas a Senadores o Diputados que presenten los partidos políticos o los pactos electorales, pueden incluir hasta dos candidatos por circunscripción senatorial o distrito según corresponda, y en el caso de las candidaturas independientes, un candidato.[3] Concluida la votación y resueltas las reclamaciones que tuvieran lugar, el Tribunal Calificador de Elecciones realiza la suma total de votos emitidos en favor de los candidatos de una misma lista o nómina, resultado que determinará los votos de la lista o nómina, procediendo a proclamar elegidos Senadores o Diputados a los dos candidatos de una misma lista, cuando esta alcanzare el mayor número de votos y tuviese un total de votos que excediese el doble de los que alcanzase la lista o nómina que le siguiese en número de sufragios.[4]

En el caso que ninguna lista obtuviere los dos cargos, elegirá un cargo cada una de las listas o nóminas que obtengan las dos más altas mayorías de votos totales de lista o nómina, debiendo el Tribunal proclamar elegidos Senadores o Diputados a aquellos candidatos que, dentro de cada lista o nómina, hubieren obtenido las más altas mayorías.[5]

En Chile, el sistema binominal fue diseñado por Jaime Guzmán entre otros, a pedido de Augusto Pinochet, en el marco del régimen militar en Chile desde 1973 hasta 1990. La Constitución Política de 1980 entrega la regulación del sistema electoral a una ley orgánica constitucional,[6] materias hoy reguladas por la Ley N° 18.556 sobre sistema de inscripciones electorales y servicio electoral de 1986, y por la Ley N° 18.700 sobre votaciones populares y escrutinios, dictada por la Junta Militar en 1988. Esta última ley rige la elección del Senado y de la Cámara de Diputados de la República, además de la de Presidente de la República. Permitiendo la formación de pactos electorales (artículo 3 Bis, Ley 18.700, introducido a través de la Ley 18.799 del 26 de mayo de 1989). Esta modificación a la Ley Electoral fue introducida, reconocidamente, para beneficiar a los dos grandes partidos de derecha, Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI), que se habían trenzado en una dura disputa en 1988 que, entre otras cosas, terminó por romper el partido derechista unificado (RN) formado en 1987. Como era más probable que la Concertación se convirtiera en un partido que lo hiciera la derecha, la dictadura optó por modificar la ley electoral para permitir la formación de pactos electorales. Dicha decisión eliminó uno de los componentes de la ley orgánica constitucional más conducentes a evitar la proliferación de partidos en el sistema político chileno, la prohibición de formar coaliciones electorales multipartidistas. Paradojicamente, en su intento de favorecer a sus partidarios la dictadura crea un sistema electoral cuyo resultado inesperado a sido contribuir a la mantencion de ambas coaliciones.[7]

[editar] Ejemplo

Caso 1 Caso 2 Caso 3
Pacto 1 40% 50% 60%
Candidato A 30% 30% 50%
Candidato B 10% 20% 10%
Pacto 2 40% 30% 30%
Candidato C 22% 18% 18%
Candidato D 18% 12% 12%
Pacto 3 20% 20% 10%
Candidato E 11% 11% 6%
Candidato F 9% 9% 4%

El caso 1 es probablemente el más común durante las elecciones legislativas. Existen dos candidatos con las dos primeras mayorías en listas contrarias. En este caso, son electos los candidatos A y C.

En el caso 2, el Pacto 1 tiene la mitad del electorado a su favor y sus dos candidatos corresponden a las dos primeras mayorías. Sin embargo, la votación del Pacto 1 no logra duplicar a la votación del segundo pacto más votado (el Pacto 2) por lo que son electos los dos candidatos con más votación de cada uno de los pactos, en este caso, los candidatos A y C.

El caso 3, el Pacto 1 logra el 60% de los votos debido a la alta votación del Candidato A. Aunque el Candidato C tiene más votos que B, este último es arrastrado por el alto porcentaje a favor del Candidato A. En este caso, el Pacto 1 logra elegir a sus dos representantes al obtener el doble de la votación del Pacto 2.

Cabe destacar la situación del Pacto 3. Debido a su baja votación, no logra elegir ningún candidato en este distrito. Si esta situación se repitiese a lo largo de todo el país, el Pacto 3, aún cuando logra entre el 10% y el 20% de los votos, no tendría ningún representante en el Parlamento.

[editar] Casos

Elecciones Parlamentarias de 1989 por la Circunscripción Santiago Poniente, Región Metropolitana.[8]

En las elecciones parlamentarias de 1989, las primeras en realizarse en Chile tras el retorno a la democracia, se produjo el más conocido ejemplo de la funcionalidad del sistema binominal.

En la circunscripción de Santiago Poniente, que es la que concentra el mayor número de votantes en el país, se enfrentaban los bloques de la Concertación —con los candidatos Andrés Zaldívar y Ricardo Lagos— y de Democracia y Progreso —con Jaime Guzmán y Miguel Otero—.

Los resultados demostraron una ventaja de los candidatos de la Concertación, cada uno superando el 30% de los votos, mientras el candidato gremialista sólo alcanzaba el 17% de los votos, y su compañero de lista el 15%. Sin embargo, la Concertación no logró doblar al pacto de derecha (61,89% frente a un 32,50%), por lo que, debido a las reglas del sistema binominal, fueron electos Andrés Zaldívar y Jaime Guzmán, siendo relegado Lagos, teniendo ciento ochenta mil votos más que el electo Guzmán. Sin embargo, Jaime Guzmán sería asesinado a principios de 1991, siendo reemplazado por Otero; así, el candidato con la cuarta mayoría ejerció como senador por 7 años.

Elección - Santiago Poniente, 1989
Concertación por la Democracia
Ricardo Lagos PPD 399.721 30,62%
Andrés Zaldívar PDC 408.227 31,27%
Democracia y Progreso
Miguel Otero RN 199.856 15,31%
Jaime Guzmán UDI 224.396 17,19%
Pacto Liberal-Socialista Chileno
Sergio Santander Ind. 59.834 4,58%
Rodrigo Miranda Ind. 13.435 1,03%

Elecciones Parlamentarias de 1997 por el Distrito 18 (Cerro Navia, Quinta Normal y Lo Prado), Región Metropolitana.[9]

En las elecciones parlamentarias de 1997 en el Distrito 18 (Cerro Navia, Quinta Normal y Lo Prado), Región Metropolitana[10] , se enfrentaban los bloques de la Concertacion, con Guido Girardi que obtuvo un 65,92% y Carlos Olivarez un 6,31%, la Union por Chile con Patricia Maldonado Aravena que obtuvo un 11,43% y Critian Nieto Gomez un 5,14, y el comunista Hernan Lechuga Farias obtuvo un 8,78%. A pesar de que Patricia Maldonado Aravena y Hernan Lechuga Farias constituian la segunda y tercera mayoria personal respectivamente, ademas ambos juntos obtuvieron mas del doble de votos que Carlos Olivarez, Guido Girardi y Carlos Olivarez resultaron elegidos, siendo relegados Maldonado y Lechuga, ya que según las clausulas del sistema binominal cuando una lista doblega a la segunda se queda con dos escaños.

Candidato Partido Votos % Resultado
Guido Girardi Lavín PPD 115.791 65,92 Diputado
Patricia Maldonado Aravena UDI 20.076 11,43
Hernán Lechuga Farías PC 15.432 8,78
Carlos Olivares Zepeda PDC 11.080 6,31 Diputado
Cristián Nieto Gómez RN 9.037 5,14
Susana Córdova Rodríguez PH 2.706 1,54
Luis Felipe García Merino PH 1.543 0,88

[editar] Opiniones

Las grandes críticas al sistema binominal están dadas en que este en la práctica no plasma la decisión de las mayorías, generando exclusión, reduciendo el impacto del voto, fomenta la aparición de caudillos y políticos eternizados en sus cargos y transforma las elecciones parlamentarias en una contienda sin muchas sorpresas, se critican también los efectos secundarios del binominal, como la de poner a un candidato fuerte con otro que tiene pocas posibilidades para que salga casi seguro, también que las cúpulas de los partidos políticos designan a los candidatos que quieren, ni siquiera sus bases lo hacen(algo que podría solucionarse con un institucionalizar un sistema de primarias). Según algunos, el sistema electoral es la "gran traba" para generar cambios estructurales en la legislación del país, ya que genera dos bloques antagonistas, ambos con gran representación parlamentaria. Otra de las principales críticas realizadas es respecto a una supuesta vulneración del deseo popular, ya que en muchas oportunidades el candidato con la segunda mayoría no es elegido, siendo reemplazado por uno con la tercera o, inclusive, la cuarta mayoría; se menciona también que el binominalismo fuerza al empate entre las dos primeras listas mayoritarias ya que con un 33,4% se asegura un escaño, independiente de los votos que obtenga la mayoría que simplemente queda con otro escaño, otra es que cuando una lista dobla a la otra sin importar la cantidad de votos de las demás, se queda con el 100% de la representación en ese lugar, excluyendo a todas las demás listas, incluso si hay un candidato que tiene la segunda mayoría no es elegido.

Otra de las fuertes críticas realizadas por diversas colectividades políticas de menor representatividad es de una exclusión del parlamento debido al mecanismo de elección. Un ejemplo fue el Partido Comunista de Chile, quienes durante más de 20 años obtuvieron cifras cercanas al 5% total de los votos no habiendo conseguido nunca parlamentarios hasta que en las elecciones parlamentarias de 2009 obtuvieron tres parlamentarios al aliarse con la Concertación, sacando un quinto de su votación tradicional. Esto ha provocado fuertes críticas por parte de la izquierda extraparlamentaria, representada en su momento por el Juntos Podemos Más, y de los sectores socialdemócratas, representados en la Concertación, que consideran a este sistema excluyente y poco democrático, a pesar que a esta última coalición también le es favorable el sistema.

Por otro lado, la coalición de derecha, la Alianza por Chile, plantea que este mecanismo permite alcanzar una mayor estabilidad política al promover la creación de dos bloques fuertes (oficialista y opositor), evitando de este modo una crisis política como la ocurrida durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende en 1970.[11] Esto se ve reflejado en que en la mayoría de los distritos o circunscripciones el doblaje no es alcanzado por ninguna coalición, lo que lleva a que ocupen puesto tanto un representante de una coalición como de otra. Otro punto a destacar es el que, independiente de si un pacto tiene una minoría porcentual, si alguno de sus candidatos obtiene la 1.ª y 2.ª mayoría (o 3.ª en algunos casos) puede formar parte de la Cámara, por ende no estaría hecho en contra de las coaliciones menores, incluso los candidatos independientes si obtienen un porcentaje alto pueden romper el doblaje e incluso salir electos. Una segunda defensa del sistema dice relación con la representatividad: en casos en que el bloque mayoritario alcanza una votación del 60%, y el segundo bloque se acerca al 40%, el sistema binominal asegura que ese 40% pueda ser representado en el Parlamento, y que el 60% no se lleve el 100% de los cargos a elegir, lo que al final sería menos representativo. Otra defensa que se hace es que todos los sistemas electorales tienen defectos, y que muchas veces cuando gana un candidato con menor votación en desmedro otro con votación mayor es algo que pasa en todos los sistemas electorales que son por listas.

A pesar que el sistema binominal sólo favorece a los dos grandes conglomerados políticos, han ocurrido casos excepcionales como en las elecciones parlamentarias de 2005, el Partido de Acción Regionalista, representado por la candidata a diputada Marta Isasi, logró quebrar el sistema binominal en el 2.º distrito de Iquique; de igual manera, en el Senado, el independiente Carlos Bianchi logró ser electo por la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

[editar] Posiciones políticas

Actualmente, dentro de la Coalición por el Cambio existen distintas posiciones: varios creen que no debe haber ningún cambio al binominal ya que el cambio a un sistema proporcional tiene poca llegada entre sus miembros que favorecen sistemas mayoritarios, justificando que estos mantienen la estabilidad política al mantener grandes coaliciones. Otros parlamentarios creen que debe perfeccionarse el sistema binominal y avanzar hacia un sistema binominal corregido.[12] Si bien en Renovación Nacional hay diversos sectores que se han abierto a discutir un "sistema binominal corregido", mientras otros un "sistema proporcional moderado" o "corregido", la Unión Demócrata Independiente ha manifestado casi unánimemente su rechazo a cualquier tipo de cambio, aunque últimamente hay sectores que se han abierto a "perfeccionamientos" al sistema binominal.

La Concertación, en cambio, estaría a favor de adoptar un sistema proporcional moderado o corregido, aunque algunos miembros están a favor a cualquier sistema electoral más proporcional que el binominal, al igual que los diputados del PCCH, del PRI y el PRO.

Una posible opción evaluada por algunos políticos tanto de la Coalición por el Cambio como de la Concertación, pasa hacia avanzar a un sistema uninominal, ya que ese sistema lo mas probable que seguiría generando dos grandes bloques, generaría mas competencia e implicaría un redistritaje nacional. Esta opción algunos la descartan ya que genera resistencia entre los parlamentarios en ejercicio, y tendría alguno de lo vicios del sistema binominal, ya que es un sistema aun mas excluyente que el binominal y no es el sistema mas acorde al multipartidismo chileno.

[editar] Propuestas de reforma

[editar] Durante los gobiernos de la Concertación

Durante el período de la Transición a la democracia, se han propuesto formalmente en siete oportunidades la derogación del binominalismo, aunque el único paso importante ocurrió como parte de las reformas constitucionales del año 2005, en que el sistema electoral fue trasladado desde la Constitución a una Ley Orgánica, la que aún necesita de quórum cualificado para ser modificada.

El gobierno del presidente Patricio Aylwin envió a comienzos de 1992 un proyecto de ley que proponía ampliar el Senado a 54 miembros electos en 13 circunscripciones de tamaño variable (de 3, 4, 6 y 8 escaños cada una). Lo propio hacía con la Cámara de Diputados, que pasaba a tener 164 miembros electos en 45 distritos de 3, 4 y 5 escaños cada uno. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada.[13]

El gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, por su parte, constituyó una comisión técnica que redactó un informe con varias proposiciones de redistritaje, todas las cuales mantenían en 120 el número de diputados y en 47, el de senadores (al igual que la propuesta anterior, esta también asimilaba las circunscripciones a las regiones, con lo que pasaban a tener 2, 3, 4, 6 y hasta 8 escaños). Finalmente, el gobierno decidió retirar el proyecto.[13]

A fines de diciembre del 2005, días después de las elecciones presidenciales de ese año, el gobierno de Ricardo Lagos envió a la Cámara de Diputados un proyecto de ley de carácer urgente para reformar el sistema binominal, que constaba de tres reformas a la Constitución para eliminar el número fijo de diputados (120 en la actualidad) y que comprometía al Congreso Nacional a buscar un nuevo sistema electoral en el período de un año. Este proyecto fue rechazado por la Alianza por Chile a través de la abstención de sus parlamentarios en la votación (a excepción del diputado de la UDI, Iván Moreira, quien votó en contra), argumentando que era un proyecto vacío y que no era correcto discutir el tema en tiempo electoral, ya que habría sido utilizado por el Gobierno como forma de apoyar la candidatura de Michelle Bachelet, mientras que el oficialismo reclamó que el candidato de la Alianza, Sebastián Piñera, quien había manifestado con anterioridad su deseo de reformar el sistema electoral, habría sido manipulado por la UDI y que no habría logrado «cuadrar» a sus parlamentarios. Algunos días luego de haber asumido como Presidenta, Michelle Bachelet conformó una comisión especial para estudiar las modificaciones al sistema binominal. Esta comisión, compuesta por personas de diferentes partidos políticos (a excepción de la Alianza por Chile que prefirió automarginarse) fue liderada por Edgardo Boeninger, entregó un paquete de tres propuestas, todas variantes de un sistema proporcional plurinominal, donde las diferencias radican en la magnitud de distrito las cuales varían de 2 a 6 y de 2 a 8 dependiendo de la propuesta, aumentando el número de diputados a 150 y de senadores a 50. Sin embargo, su propuesta definitiva fue rechazada por sectores tanto de oposición como de la propia Concertación, finalmente el ejecutivo decidió retirar la propuesta.

El timonel de RN Carlos Larraín entregó una propuesta al Ejecutivo de ese entonces que introducía cambios menores al sistema electoral binominal, siendo la primera presentación formal hecha por un partido de derecha tendiente a modificar el sistema electoral. La propuesta ampliaba a 10 los cupos adicionales de diputados, mediante un mecanismo proporcional que contemplaba dos cupos parlamentarios para cada partido que obtuviera más del 7% de los votos a nivel nacional. La idea contó con apoyo dentro de Renovación Nacional y en la Concertacion hubo opiniones divididas respecto a la propuesta, pero seria rechazada inmediatamente por el Juntos Podemos Más, el timonel del PC, Guillermo Teillier la califico de "mezquina" y como "una burla". [14] [15] [16]

Los intentos de reforma serían retomados cuando en abril de 2007, el ministro José Antonio Viera-Gallo anunciara una propuesta con cambios menores al sistema electoral, el cual se mantendría vigente pero se agregarían 20 diputados a la Cámara, los cuales corresponderían a los candidatos que estuvieron más cerca de ser electos diputados y dentro de los cuales se integrarían hasta 5 escaños a las coaliciones que hubieran alcanzado un umbral de 5% de los votos. La propuesta fue aceptada por gran parte de la Concertación y del Juntos Podemos Más, pero fue rechazada de inmediato por la UDI mientras RN condicionó su apoyo, lo que dejó a la propuesta sin posibilidad de alcanzar el quórum requerido para ser aprobada.

El 7 de mayo de 2008, la iniciativa, que proponía eliminar la referencia al número de diputados de la Constitución, se planteaba que el establecimiento de un número fijo de 120 diputados entorpece el diseño que el legislador puede hacer de un sistema electoral más representativo. Por 60 votos a favor, 37 en contra y seis abstenciones, tras el rechazo mayoritario de RN y la UDI no se alcanza el quórum requerido, el ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo anunció que el Gobierno insistirá en ella dentro de un año, lo que reactivaría el debate en plena campaña presidencial.[17]

El 19 de mayo de 2009 el ejecutivo repuso el proyecto que elimina el número tope de 120 diputados, la cámara rechaza la iniciativa que no fue apoyada por los parlamentarios de la Alianza, cuyos integrantes rechazaron dar su apoyo a la medida, acusando a La Moneda de usar una "maniobra política" para generar conflicto a sólo siete meses de la elección parlamentaria y presidencial, y que para cambiar el sistema electoral es necesario previamente modificar la norma que fija el número de diputados lo que no permitió alcanzar el quórum constitucional requerido. El texto fue aprobado por 62 diputados de gobierno e independientes, pero fue rechazado por 42 legisladores de oposición, lo que no permitió alcanzar el quórum de 72 votos.[18]

[editar] Durante el gobierno de Piñera

Durante el gobierno de Sebastián Piñera, la idea de reformar el sistema binominal se levantó nuevamente con fuerza, especialmente luego de que en 2011 diversas encuestas de opinión reflejaran un rechazo transversal y prácticamente unánime de la ciudadanía tanto al gobierno como a las alianzas oficialistas y opositoras.

La idea fue retomada por el diputado Pepe Auth con el apoyo de diputados de distintas bancadas. La propuesta constaba de un sistema proporcional compensatorio para la elección de diputados, con 30 escaños adicionales asignados a todas las listas que superen el 5% de los votos en función de una compensación a su déficit de proporcionalidad. La manera de determinar la cantidad de escaños adicionales correspondientes a cada lista y partido ya que se establece el porcentaje de votación de cada lista respecto al total de votos para aquellas que superan un umbral de votos del 5% válidamente emitido. El mismo proceso es aplicable para la distribución de escaños adicionales al interior de cada lista por partidos y las candidaturas independientes son consideradas como un partido. El proyecto de Auth contemplaba dejar la Cámara en 150 diputados y el Senado en 50 senadores. En tanto, RN planteó dos alternativas para aumentar a 50 los cupos senatoriales: crear cinco o seis nuevas circunscripciones o bien, sumar a 10 senadores nacionales.[19] [20]

De manera similar, se presenta una propuesta para cambiar el sistema binominal a un sistema proporcional de listas abiertas, eligiendo a todos los parlamentarios a través de este sistema, fue presentada por políticos y expertos del Centro de Estudios ProyectAmérica y el Centro Democracia y Comunidad, destacando entre los gestores del proyecto el exministro Edmundo Pérez Yoma y el alcalde Claudio Orrego. En primera fase, la propuesta mantenía el número de distritos y circunscripciones electorales pero incorporaba variables de compensación en zonas extremas para asegurar la representatividad, aumentando el número de escaños de la Cámara Baja de 120 a 150 y el Senado de 38 a 50. En una segunda fase, la idea pretendía modificar el mapa de distritos basado en los resultados del Censo a realizarse en 2012. La propuesta, sin embargo, no tuvo buena acogida por los presidentes de los partidos de la Alianza.[21]

Una propuesta alternativa de reforma al binominal fue presentada por el Instituto Libertad y Desarrollo que proponía instalar un sistema de voto remanente utilizando el cociente Hare.[22] Esta opción propone corregir el sistema binominal sin cambiar su estructura fundamental, donde se eligen dos representantes por unidad territorial y en donde el primer paso para la asignación de escaños es la sumatoria de votos de cada lista para ver si la primera duplica o no los votos de la segunda. La modificación al sistema viene dada por la consideración de los votos remanentes, considerando tanto las votaciones extraordinariamente altas que suelen recibir algunos candidatos como los votos expresados por aquellos candidatos de cada partido que no hayan sido derrotados por doblaje.

El 30 de septiembre de 2011, el Instituto Libertad y Desarrollo propuso contemplar la evaluación de medidas, como es el límite de la reelección a las autoridades en cargos de elección popular, un mecanismo primarias vinculantes reguladas por el servicio electoral, presentación de un mayor número de candidatos por pacto y necesario que la desproporcionalidad territorial existente se reduzca, para tratar de honrar el principio de “un elector, un voto” con un redistritaje nacional. Además, consideraba totalmente razonable alternativas que entreguen cupos compensatorios a grupos minoritarios que quedan excluidos. Una alternativa es la propuesta de Tomás Duval (2006), que plantea asignar 30 nuevos escaños a diputados nacionales. Otra es la de Pepe Auth, que incorpora 30 escaños a las listas que superen el 5% de los votos a nivel nacional.[23]

A comienzos de 2012, Piñera realizó encuentros con los cuatro expresidentes vivos a esa fecha: Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Dentro de estas entrevistas, Piñera manifestó que discutirían sobre reformas al sistema político, siendo el cambio al sistema binominal una de las más debatidas. En ese contexto, la Concertación anunció que presentarían una nueva propuesta para establecer un sistema “proporcional moderado” incluyendo un aumento en el número de diputados para los distritos más grandes. Ningún distrito eligiría dos representantes, eliminando el binominalismo. Respecto al Senado, se basaron en los estudios de ProyectAmérica, para lo cual plantearon dos opciones: “fusionar las circunscripciones o hacer que cada región sea una circunscripción”.[24]

En esta discusión, surgió otra propuesta para instalar un "sistema proporcional corregido" incluido en el documento "Un nuevo régimen político para Chile", presentado formalmente el 18 de enero de 2012 por las directivas de RN y el PDC. El documento presentaba el cambio dentro de una reforma total al sistema político chileno, pasando al semipresidencialismo y entregando mayor autonomía a las regiones, en el que se plantea un sistema electoral en que "la diversidad, la generación de acuerdos para sustentar gobiernos mayoritarios, evite la fragmentación excesiva y establezca una oposición con derechos y obligaciones". La propuesta, debido a su carácter de cambio mayor al sistema político, generó gran polémica en especial de la UDI y el gobierno de Sebastián Piñera, quienes criticaron tanto el contenido de la propuesta como la forma que se anunció sin llegar a un consenso primero dentro de la coalición oficialista.[25]

En medio del debate sobre cambios al binominal, el Instituto Libertad realizó un estudio para saber si la gente de la Región Metropolitana de Santiago realmente conoce este polémico sistema electoral utilizado para elegir a parlamentarios. Los datos fueron reveladores: Sólo un 48% de los entrevistados respondió de manera positiva ante la pregunta ¿usted conoce o ha oído hablar del sistema electoral binominal?, revelando que un 52% de los consultados no tiene idea qué es el binominal. De ese total que dijo conocerlo, sólo un 31% sabía que el mecanismo sólo es utilizado en las elecciones de diputados y senadores. Asimismo, el 47% expresó que debería cambiarse totalmente y un 31% esgrimió como justificación que no incentiva la participación política. Sobre el sistema que debiera sustituirlo, un 51% propuso uno mayoritario y sólo un 11% planteó uno proporcional.[26]

El presidente del Partido Progresista (PRO), Marco Enríquez-Ominami, propuso al gobierno del Presidente Sebastián Piñera la derogación del sistema binominal, y reemplazarlo por un proporcional competitivo. La propuesta de Enríquez-Ominami hecha el 7 de febrero de 2012, apunta a redistritalizar Chile, reconocen como unidad base las regiones, asignando a cada una de ellas un mínimo de cinco representantes de base y proporcionalidad. Los progresistas apuntan a un sistema de integración que permita elegir proporcionalmente los parlamentarios, podrían presentarse en solitario o por listas que se conformarían entre varios partidos, un partido e independientes, pudiendo cada lista presentar hasta el doble de los candidatos a elegir, en ella serán electos los candidatos más votados, esto además se expresaría en un parlamento unicameral con un total de 150 representantes elegidos por un periodo de 5 años reelegibles por una oportunidad según la propuesta que entregó al Palacio de La Moneda.[27]

[editar] Comparación de propuestas

La tabla siguiente muestra la diferencia que produce el sistema binominal en la elección de diputados de acuerdo a los datos de las elecciones parlamentarias de 2005. Acá se compara el número de parlamentarios que obtendría cada conglomerado y su porcentaje en la Cámara de Diputados utilizando tres sistemas: el primero es el que actualmente rige en Chile, el segundo muestra el balance de las fuerzas políticas en caso de que fuesen elegido los dos diputados más votados en cada distrito, sin importar su coalición, el tercero nos muestra una repartición de asientos en la Cámara Baja de acuerdo a los porcentajes de votación obtenidos en dicha elección a nivel nacional, el cuarto mantiene su estructura original de 60 distritos binominales, pero incorpora un sistema proporcional compensatorio para la elección de diputados, con 30 escaños adicionales asignados a todas las listas que superen el 5% de los votos válidamente emitidos, el quinto es una propuesta para pasar a un sistema proporcional plurinominal de magnitud de 2 a 6 y el sexto igual pero con magnitud 2 a 8. Las dos últimas propuestas implican un redistritaje nacional y las ultimas tres apuntan a aumentar de 120 a 150 los diputados.

Concertación
Democrática
Alianza Juntos Podemos Más Fuerza Regional
Independiente
Total de
diputados
Sistema binominal 65 dip. 54,2% 54 dip. 45,0% 0 dip. 0,0% 1 dip. 0,83% 120 dip.
Elección Directa 69 dip. 57,5% 50 dip. 41,6% 0 dip. 0,0% 1 dip. 0,83% 120 dip.
Sistema proporcional D'Hondt 62 dip. 51,6% 46 dip. 38,3% 9 dip. 7,5% 1 dip. 0,83% 120 dip.
Sistema binominal corregido 81 dip. 54,0% 66 dip. 44,0% 2 dip. 1,3% 1 dip. 0,66% 150 dip.
Proporcional plurinominal (Magnitud 2 a 6) 85 dip. 56,7% 62 dip. 42,0% 1 dip. 0,7% 1 dip. 0,7% 150 dip.
Proporcional plurinominal (Magnitud 2 a 8) 87 dip. 58,0% 61 dip. 40,7% 1 dip. 0,7% 1 dip. 0,7% 150 dip.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Sistema Binominal:la importancia de las coaliciones
  2. MAIRA, Luis. "Pinochet y las restricciones de la transición chilena". En: PARAMIO, Ludolfo et al., "Globalización, identidad y democracía: México y América Latina", p. 94.
  3. Art. 4°, inc. 1 y 5. de la Ley Orgánica Constitucional N° 18. 700 sobre votaciones populares y escrutinios
  4. Artículos 107 y 109 bis, inc. 1°.
  5. Art. 109 bis, inc.2
  6. El art. 18 de la Constitución Política estipula un sistema electoral público, disponiendo en su inc. 2 °: "Una ley orgánica constitucional determinará su organización y funcionamiento, regulará la forma en que se realizarán los procesos electorales y plebiscitarios, en todo lo no previsto por esta Constitución y, garantizará siempre la plena igualdad entre los independientes y los miembros de partidos políticos tanto en la presentación de candidaturas como en su participación en los señalados procesos".
  7. ¿Hay que eliminar el sistema binominal? Una propuesta alternativa
  8. Elecciones.gov.cl Votación Candidatos por Distrito 18, Diputados 1997
  9. Elecciones.gov.cl Votación Candidatos por Distrito 18, Diputados 1997
  10. Elecciones.gov.cl Votación Candidatos por Distrito 18, Diputados 1997
  11. Carey, John M.: "Las virtudes del sistema binominal", en Revista de Ciencia Política, Vol.26 N°1 (2006), pp. 226-235.
  12. tresquintos (25 de octubre de 2011). «Reforma Electoral Gradual: Mala Estrategia». Consultado el 11 de diciembre de 2011.
  13. a b De un sistema proporcional excluyente a uno incluyente
  14. RN pone camisa de fuerza a ajuste al binominal
  15. RN entrega propuesta para modificar sistema binominal
  16. RN entrega propuesta para modificar sistema binominal
  17. Cámara de Diputados rechaza proyecto de reforma al sistema electoral
  18. Cámara rechaza proyecto que permitía reformar el sistema binominal
  19. Pepe Auth presentó proyecto para aumentar el número de parlamentarios
  20. RN presiona para que gobierno avance en modificación a sistema binominal
  21. Proponen sistema proporcional para reformar el binominal
  22. Propuesta Valenzuela (2006). Sistema de Voto Remanente
  23. Las sugerencias de Libertad y Desarrollo para la reforma electoral
  24. Propuesta electoral de la Concertación apunta a aumento de 5 a 11 diputados por distrito
  25. RN Y DC SE UNEN PARA PROPONER CAMBIO AL BINOMINAL Y PRIMER MINISTRO
  26. Estudio:52% de los santiaguinos no tiene idea que el binominal
  27. Marco Enríquez Ominami entrega en La Moneda propuesta para cambiar el binominal

[editar] Bibliografía

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