Biedermeier

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Arquitectura Biedermeier.

Biedermeier es la denominación de un gusto y estilo literario y artístico, especialmente ornamental, que se desarrolló en el Imperio austríaco y el resto de la Europa Central entre 1820 y 1850, la época de la Restauración. Inicialmente designaba al sobrio estilo del mobiliario y la decoración característico de esa época y lugar, y a continuación el término fue aplicado por extensión a ciertas producciones pictóricas y literarias del mismo período, caracterizadas por rasgos románticos como el sentimentalismo, el intimismo y por una bondadosa sátira del mundo pequeño-burgués.

El término fue acuñado por los escritores Ludwig Eichrodt y Adolf Kussmaul en algunas poesías satíricas publicadas por un diario de Múnich en 1855.

El adjetivo bieder ("sencillo"), originariamente usado como sinónimo de íntegro, honrado, fue trivializado por los contrarios a la política de la Restauración al ser una característica polémica de la burguesía conservadora y “apolítica”; suponía una desvalorización política además de estética. Pero esta polémica desvalorización coetánea que se refleja en la historia de algunas palabras (por ejemplo, Biedermann), no es obligadamente equiparable con el denominativo de época literaria posteriormente utilizado. Éste está tomado de la historia del arte, que describía con él sobre todo la cultura de vivienda y moda burguesa de la primera mitad del siglo XIX. En la historia literaria se introdujo inicialmente como denominación genérica para la época, más tarde se limitó a las corrientes conservadoras de la burguesía.

El Biedermeier es expresión del retiro de amplios círculos de la burguesía políticamente decepcionada y excluida de la colaboración responsable en el Estado a la cotidianidad privada de la familia. Es un retiro resignado a la inactividad política, compensado por una nueva cultura familiar sensibilista, por un apartarse hacia actividades económicas reforzadas, y el recurso a ordenaciones tradicionales de valores. La conciencia de la contradicción entre la situación real y la exigencia ilustrada de emancipación política del burgués sigue viva. El Weltschmerz ("dolor universal") que se escondía entre las proclamaciones literarias de silenciosa modestia y tranquila felicidad era prácticamente una moda de época, tanto más había de superar la literatura la fragmentación experimentada; el amor por las cosas pequeñas, por el detalle, tenía que consolar de la impedida participación en la responsabilidad pública.

El Biedermeier es también la época del nacimiento del vodevil (Karl von Holtei, 1798-1880) y de la comedia burlesca en los teatros de Viena (Nestroy), Berlín (Kalisch, Angely), Hamburgo (Jacob Heinrich) y otras ciudades.

Situación política[editar]

La situación política alemana no se puede equiparar con la francesa, pero así como tuvo repercusión la revolución de 1789, también la coyuntura de 1815 (derrota de Napoleón y Congreso de Viena), la revolución de 1830 y la revolución de 1848 influenciaron la política del vasto espacio centroeuropeo, en el que, tras la disolución del Sacro Imperio y con una dudosa perspectiva de unificación nacional alemana, quedaban como potencias rivales el Imperio austríaco (luego húngaro) y el reino de Prusia. En 1814 los Borbones volvieron a ocupar el trono francés. Luis XVIII dio al país una constitución que seguía el modelo inglés. La Charte constitutionelle preveía un sistema de dos cámaras, los diputados poseían el derecho a la aprobación de impuestos pero no la iniciativa legislativa. La monarquía absoluta fue sustituida por una monarquía moderadamente constitucional. También en la Deutsche Bundesakte[1] de la Confederación Germánica (1815) se preveía la posibilidad de constituciones parecidas, pero éstas no se introdujeron realmente más que en muy pocos territorios. Los príncipes alemanes mantuvieron el principio absolutista. El artículo 57 del Acta final de Viena (1820) ratificaba nuevamente las determinaciones del Acta Confederal de que “la totalidad del poder estatal debía quedar reunida en el cabeza del Estado”. Las esperanzas despertadas en las guerras de liberación no se cumplieron. La burguesía quedó excluida de la responsabilidad política; solamente podía encontrar una cierta justificación ante sí misma en el ámbito privado mediante posesiones particulares y formación..

Arquitectura[editar]

La arquitectura Biedermeier está marcada por la simplicidad y la elegancia. Uno de los edificios más elegantes del estilo Biedermeier que todavía se conserva es el Stadttempel ("templo de la ciudad", la sinagoga de Viena). Con ese aspecto de simplicidad, movilidad y funcionalismo, el Biedermeier fue de gran influencia en el Jugendstil o Art Nouveau, la Escuela de la Bauhaus y en otros movimientos artísticos del siglo XX.

Pintura[editar]

Ejemplos son las pinturas de Jakob von Alt y Carl Spitzweg.

Literatura[editar]

Géneros utilizados[editar]

Prosperan la Unterhaltungsliteratur ("literatura amena") y los géneros menores, como los almanaques literarios, la novela corta, los relatos en verso, la Dorfgeschichte ("historia lugareña"), la balada y el cuento corto.

Autores[editar]

Pertenecen a este estilo los escritores alemanes Eduard Mörike, Friedrich Rückert, Karl Leberecht Immermann y Annette von Droste-Hülshoff, los austriacos Franz Grillparzer y Adalbert Stifter y el suizo Jeremias Gotthelf.

Influencia de este movimiento en España[editar]

Este período coincide con los reinados en España de Fernando VII e Isabel II. El gobierno reaccionario de Fernando VII sumerge a España en una época de regresión hacia el despotismo y el absolutismo monárquico, y de retraso respecto del resto de Europa. Durante el reinado de Isabel II se producen tímidos intentos de desarrollo frustrados en parte por las guerras carlistas. Como resultado de todo esto, se presenta una España muy poco propicia a dejarse influir por las tendencias literarias alemanas, más adecuadas para una burguesía conformista en un momento político estable, que para una sociedad pobre y subdesarrollada en comparación con otros países europeos, y mucho más activa políticamente hablando. No obstante, podemos rastrear algunas similitudes: Larra fue el introductor de las novelas por entregas y de los artículos periodísticos, muy del gusto de la burguesía de la época.

Notas[editar]

  1. Originalquelle. Fuente citada en de:Deutsche Bundesakte