Bernard Stiegler

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Bernard Stiegler en la película The Ister (2004).

Bernard Stiegler, nacido en 1952 es un filósofo francés.

Doctor por la École des hautes études en sciences sociales, actualmente es el director del departamento de desarrollo cultural de Centro Pompidou, en el que dirige el Institut de recherche et d'innovation (IRI), creado a iniciativa suya en 2006. Es también el fundador en 2005 del grupo cultural y político Ars Industrialis y fundador en 2010 de la escuela de filosofía Ecole de Philosophie d’Epineuil-le-Fleuriel. Su trabajo mejor conocido es La Técnica y el Tiempo, 1: El Pecado de Epimeteo.

Obra[editar]

Filosofía y técnica[editar]

Según, Bernard Stiegler la filosofía griega se constituye en la medida que prescinde de la cuestión de la técnica. Relegando la técnica a algo exterior, la filosofía crea un espacio interior, ese ámbito de saber pleno con el cual se identifica. La filosofía se estructura desmarcándose de aquello que llama la técnica (el saber hueco), en el cual se inspiran los sofistas. Este afuera además no contribuye para nada al saber pleno y por lo tanto no posee otra consideración que la de un saber auxiliar. La filosofía puede servirse de la técnica (de la escritura, por ejemplo), pero la técnica no toma parte en la constitución de la verdad filosófica. La técnica no posee nada de original ni originario, es siempre algo derivado, supone siempre el origen (la vida y el saber pleno).

Este esquema dentro-afuera (al cual está ligado la oposición de la vida y la muerte) forma una barrera que hace que la filosofía sólo puede malinterpretar la técnica cuando la técnica misma se presenta como cuestión. La técnica no es nada. No hay —ni puede haber— una filosofía de la técnica.

La cuestión del hombre[editar]

Según Stiegler, la técnica debe ser concebida como un constituyente antropológico. La tecnicidad participa originariamente en la constitución del hombre (la hominización). No hay anthropos sin techné, en tanto que origen inhumano de lo humano. Esta es la razón de que el ser humano no posea esencia sino por accidente. El hombre es ese viviente que no posee cualidades sino en cuanto añadido originario de artificialidad. Su naturaleza es originariamente secundaria. Si la esencia del hombre (su destino, su fin) se basa en el artificialidad, está siempre sometida a debate, controversia, polémica e incluso a la guerra. Este riesgo no posee fin.

Politología[editar]

Para Bernard Stiegler, la cuestión fundamental de la política es cómo evitar que la destrucción del « capitalismo » y la productividad del consumo devengan en eso que la filosofía llama la « guerra ». La mundialización y el fenómeno de la uniformización de los comportamientos y de los modos de vida se oponen a la singularidad de los individuos y de las culturas. A través de la técnica digital, la americanización del mundo, del monopolio y del control de la distribución, el capitalismo se destruye a sí mismo, en la medida en que niega el concepto de singularidad, y la vocación combativa de las culturas.

Obras[editar]

De próxima aparición

  • La société de l'information: Vers la guerre des esprits.