Bedel

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Se llama bedel el ministro a quien incumbe por su empleo o bedelia, celar o vigilar la diaria asistencia de los escolares a las aulas en las universidades y estudios generales, advertir los días de asueto o vacaciones, citar para las juntas, etc.

Es destino muy antiguo en las universidades de España. La ley 10 , tit. 31 de la Partida segunda dice :

La universidad de los escolares debe aver su mensajero, a que llaman en latin Bidellus é su oficio deste á tal no es si non andar por las escuelas pregonando las fiestas por mandado del Mayoral del estudio, ó si acaeciesse que algunos quieren vender libros ó comprar devengelo decir. E ansi deve él andar preguntando, ó diciendo: Que quien quiere tales libros que vaya á tal estacion en que son puestos: é de que sopiere quien los quiere vender ó quales quieren comprar, debe traer la luxamania entre ellos lealmente. E otro si, pregone este Bedel de como los ecolares se ayunten en un lugar para ver ó ordenar algunas cosas de su procumunalmente, ó por facer examinar á los escolares que quieren facer Maestros.

Tales eran las atribuciones de los bedeles en otro tiempo, cuyo nombre aunque diga la ley que bedel se llama en latín bidelius, es puramente alemán llamado en italiano Bodello, Cursare y en latín Apparitor, por tener atribuciones análogas o muy parecidas a las de los Apparitores o acomodadores de los asistentes a los anfiteatros romanos. Otros dicen que Bedel viene de bedelus por pedellus, como quien dice quod alteri sit á pedibus.

El Bedel traía antiguamente por insignia una maza en forma de badila, en cuyo remate había una especie de tuributo o pebetero que en tiempos más remotos llevaban unos heraldos delante de los emperadores con fuego y en los cuales quemaban en su obsequio perfumes. De ahí que algunos sospechan si el nombre bedel pudo decirse de la maza o cetro en forma de badil que llevaban por distintivo estos ministros inferiores de las universidades.

Referencias[editar]

El Trivio y el cuadrivio, Joaquín Bastús, 1868