Batalla de las Colinas de Seelow

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Batalla de las Colinas de Seelow
Frente Oriental - Segunda Guerra Mundial
Bundesarchiv Bild 183-E0406-0022-012, Sowjetische Artillerie vor Berlin.jpg
Artillería soviética disparada a posiciones alemanas en la batalla de las colinas Seelow.
Fecha 16 - 18 de abril de 1945.
Lugar Seelow, Bandera de Alemania Alemania
Coordenadas 52°32′05″N 14°23′45″E / 52.5347, 14.3959


Coordenadas: 52°32′05″N 14°23′45″E / 52.5347, 14.3959
Resultado Victoria soviética, destrucción de la última línea de defensa previa a Berlín.
Beligerantes
Bandera de la Alemania Nazi. Alemania Nazi Bandera de la Unión Soviética. Unión Soviética
Bandera de Polonia. Polonia
Comandantes
Flag of German Reich (1935–1945).svg Gotthard Heinrici Flag of the Soviet Union.svg Georgi Zhúkov
Fuerzas en combate
Wehrmacht
• 112.143 hombres
• 587 tanques
• 2.625 cañones
Ejército Rojo
• 1.000.000 hombres
• 3.059 tanques
• 16.934 cañones y morteros
Bajas
12.322 muertos 20.000 muertos y heridos

La Batalla de las Colinas de Seelow fue la última acción defensiva en el Frente Oriental antes de la Batalla de Berlín entre la Alemania Nazi y la Unión Soviética, que trajo como consecuencia directa la ruptura de la última línea de defensa previa a la ofensiva del Ejército Rojo sobre la capital del Reich.

Trasfondo[editar]

Hasta el inicio de 1945 el Frente Oriental se había mantenido relativamente estable desde agosto de 1944 tras las consecuencias de la Operación Bagration. Rumania y Bulgaria habían sido forzadas a rendirse y declarar la guerra a Alemania, además los alemanes habían perdido Budapest y la mayor parte de Hungría. De esta manera el llano polaco fue abierto al Ejército Rojo.

Los comandantes soviéticos, después de su inacción durante el Alzamiento de Varsovia, avanzaron finalmente sobre la capital polaca en enero de 1945. Durante 3 días, con un amplio frente, cuatro ejércitos soviéticos comenzaron una ofensiva a través del río Narew y desde Varsovia. Después de cuatro días de lucha el Ejército Rojo logró vencer la resistencia alemana y comenzó a moverse hacia el oeste, recorriendo hasta 40 kilómetros por día, tomando los estados bálticos, Dánzig, Prusia Oriental, Poznan, trazando un nuevo frente a solo sesenta kilómetros al este de Berlín, a lo largo del río Óder.

Un contraataque fallido llevado a cabo el 24 de febrero por el recién creado Grupo de Ejércitos Vístula, bajo el mando nominal de Heinrich Himmler, permitió al Ejército Rojo apoderarse de Pomerania y eliminar toda la resistencia en la orilla derecha del Oder. Mientras tanto en el sur, los continuos intentos alemanes de levantar el sitio de Budapest fallaron y finalmente la ciudad cayó ante los rusos el 13 de febrero. A pesar de que la derrota era inevitable Hitler seguía ordenando contraataques imposibles, así como la ejecución de tareas irrealizables. Una ofensiva para capturar el Danubio fue llevada a cabo el 16 de marzo sin cumplir su objetivo. El 30 de marzo los soviéticos entraron a Austria y el 13 de abril tomaron Viena.

A pesar de que la producción militar alemana había caído a niveles desesperantes y las reservas de combustible eran más que insuficientes, las tropas alemanas peleaban con mayor fiereza que nunca y por diversas razones. El fanatismo nacionalista y anticomunista, la humillación que suponía una rendición incondicional y los millones de refugiados que iban a ser capturados por los soviéticos eran las principales razones que tenía el soldado alemán para oponer resistencia al Ejército Rojo. De esta manera la ofensiva hacia Berlín resultaba más lenta de lo que a Stalin le gustaba. Además la negativa de Hitler a abandonar la capital del Reich obligaba a los generales alemanes a defenderla a todo costo, ya que habían hecho un juramento de lealtad al Führer, el cual también había ordenado no evacuar la ciudad.

Stalin por su parte, hacia creer al máximo jefe de las tropas del Frente Occidental, el general estadounidense Dwight D. Eisenhower que la ofensiva sobre Berlín era una distracción para una real ofensiva sobre Dresde y que la última guarida de los nazis estaba indudablemente en Baviera cuna del nacionalsocialismo y en el Alpenfestung (fortaleza alpina), en vez de en Berlín.[cita requerida] Al mismo tiempo Stalin instaba a los generales Zhúkov y Kónev a tomar la capital del Reich lo más pronto posible para capturar todo lo posible de tecnología nazi de la capital. Durante un tiempo los estadounidenses planearon enviar paracaidistas sobre Berlín para capturar la urbe, pero Eisenhower (y el mando militar de los EE. UU.) no tenía deseos de sufrir bajas para capturar una ciudad que quedaría irremediablemente enclavada en la zona de ocupación soviética según la Conferencia de Yalta. Asimismo, para el gobierno de EEUU era mucho más importante en ese momento la Guerra en el Pacífico contra Japón.

Preparación de la ofensiva soviética[editar]

El 9 de abril de 1945 la ciudad prusiana de Königsberg se rindió al Segundo Frente Bielorruso al mando del General Konstantín Rokossovski. Inmediatamente después Rokossovski y sus tropas avanzaron al frente del Óder. La orden de Stalin a sus generales había sido la de avanzar velozmente por un amplio frente, sin dejar espacios en la orilla derecha el río Rin que los aliados occidentales pudieran ocupar primero. Debido a dicha orden se realizó el despliegue de los frentes de la siguiente manera: el Segundo Frente Bielorruso al mando de Rokosovski avanzó por el norte, cubriendo el territorio desde el mar hasta Seelow, el Primer Frente Bielorruso al mando de Zhúkov avanzó por el área frente a Seelow ya que a él se le había concedido el privilegio de llegar a Berlín primero, por último el Primer Frente Ucraniano de Kónev avanzaba al sur. El ejército polaco aportaba unos 79 000 hombres a los Frentes soviéticos, que sumaban 2,5 millones de hombres en total. La ofensiva también incluía 6.250 tanques, 7500 aviones, 41.600 piezas de artillería y morteros, 3255 cohetes Katyusha y casi 100 000 vehículos, la mayoría prestados por los Estados Unidos. Sumándose a esto, los rusos desplegaron unos 143 reflectores de luz que debían cegar a los defensores, así como iluminar el camino a Berlín.

El 20 de marzo Hitler designó al General Gotthard Heinrici como reemplazo de un inoperante Himmler en el mando del Grupo de Ejército Vístula, Heinrici, que era un hábil estratega que adivinó las intenciones de Zhúkov y preparó tres cinturones defensivos cerca de Seelow, protegiendo una autopista que llevaba directamente a la capital de Reich. Debilitando el frente del Óder en otros puntos, trasladó soldados a Seelow y ordenó inundar la planicie que se extendía entre la población y el río Óder. Dándose cuenta de lo inútil que sería intentar defender esta planicie, movió a todos sus hombres a la colina detrás de esta y dejó a un puñado para disimular la retirada. La localidad de Seelow era defendida por jóvenes soldados de la 9.ª División de Paracaidistas, otorgados por Hermann Goering a Heinrici, estos inexpertos soldados solo tenían dos semanas de entrenamiento en la infantería y eran dirigidos por expertos pilotos, que no tenían ningún conocimiento de las tácticas de combate terrestre.

Ataque soviético y retirada alemana estratégica[editar]

Imagen actual de las orillas del Óder desde las colinas de Seelow

Zhúkov pensaba que las colinas no iban a ser gran problema para su ejército y por eso a las dos de la mañana del 16 de abril 22 000 cañones rusos de largo alcance abrieron fuego a lo largo de todo el frente, concentrándose la mayor intensidad frente a Seelow, barriendo cada palmo de terreno en la planicie entre la localidad y el Óder, esperando con esto que los alemanes supervivientes se rindieran. Para aquel momento Heinrici, y a pesar de las órdenes de Hitler de no retroceder voluntariamente, había retirado el grueso de sus tropas y las bajas fueron pocas. A la luz del alba los tanques soviéticos acompañados de infantería empezaron a cruzar la pantanosa planicie y a acercarse a la colina, pero los cañones antiaéreos alemanes colocados en la cima de la misma empezaron a diezmar a los tanques atacantes y los alemanes empezaron a despedazar a la infantería soviética que se batió en lenta retirada debido al lodo. Por si fuera poco, la espesa niebla que cubría el terreno atenuaba la luz de los reflectores soviéticos y servía para delatar las formaciones del 1.º Frente Bielorruso, más no era suficiente para cegar a los alemanes, como se había planeado y por el contrario cegaba a los soldados soviéticos que no podían mirar siquiera hacia atrás.

Mientras tanto en el sur, el 1.º Frente Ucraniano de Kónev iba avanzando de acuerdo al plan, empujando hacia atrás al IV Ejército Panzer del Grupo de Ejército Centro al mando del General Ferdinand Schörner, dicha acción estaba afectando peligrosamente tanto a Heinrici como a Schorner, ya que sus Grupos de Ejército se arriesgaban a ser envueltos.

Stalin, molesto por los contratiempos para el avance en Seelow, dio permiso al mariscal Iván Kónev para avanzar por su cuenta con el 1.º Frente Ucraniano hacia Berlín, presionando con ello a Zhúkov, quien envió sus reservas a combatir, logrando avanzar solamente seis kilómetros. Con esto Stalin quería que la conquista de Berlín fuera una carrera entre los dos mariscales, utilizando esta "competencia" para lograr capturar la capital del Reich antes que las tropas estadounidenses. Sin embargo Zhúkov siguió presionando, sufriendo pérdidas en infantería y tanques pero manteniendo sin cesar un feroz bombardeo de artillería ligera y pesada sobre las colinas, y al amanecer del 17 de abril las tropas del 1.º Frente Bielorruso habían destruido el primer cinturón defensivo alemán y avanzado unos 6 kilómetros, lanzándose a atacar la segunda línea de defensas.

La situación preocupó a Gotthard Heinrici, jefe máximo del Grupo de Ejércitos Vístula de la Wehrmacht, pues sus fuerzas (constituidas apenas por el 9° Ejército del general Theodor Busse) carecían de reservas y en tal situación la defensa alemana apenas podría durar tres días. El día 17 de abril las fuerzas de Zhúkov se lanzaron nuevamente a la ofensiva, y dos ejércitos soviéticos (el 5.° de Choque y el 2.° de Tanques de la Guardia) habían roto el segundo cinturón defensivo, avanzando en total unos 4 a 6 kilómetros hacia el oeste y obligando al retroceso masivo de la línea de defensa alemana para evitar un cerco. No obstante esta vez el Ejército Rojo habría sufrido más bajas entre muertos y heridos, junto con la perdida de más tanques.

Hacia el sur de las Colinas de Seelow la situación alemana se complicaba por un nuevo factor: el Primer Frente Ucraniano del general Iván Kónev lanzaba un feroz ataque contra el 4.º Ejército Panzer que constituía el flanco norte del Grupo de Ejércitos Centro del general Ferdinand Schörner; la debilidad del 4.º Ejército Panzer le obligó a retroceder, poniendo en riesgo al 9° Ejército de Busse, que debía retroceder también sus defensas para evitar que su flanco derecho quedara desprotegido.

El 18 de abril la ofensiva soviética se endurece y el general Busse ordena que al avance soviético sea repelido por las dos únicas divisiones de defensa de que dispone: la 11.ª División de Granaderos SS Nordland y la 23.ª División de Granaderos Voluntarios SS Nederland, que tan sólo consiguen hacer más lento el avance soviético. El 47.° Ejército y el 3.° Ejército de Choque soviéticos alcanzan el último anillo defensivo alemán en la noche del 18 de abril, mientras Heinrici ordena que el 9.° Ejército y sus reservas marchen al norte para evitar un cerco, similar orden se entrega al 4.º Ejército Panzer.

Para el amanecer del 19 de abril el Frente Oriental había dejado de existir como tal y los restos del 9º Ejército y el 4.º Ejército Panzer corrían el riesgo de ser rodeados por el 1.º Frente Ucraniano que avanzaba desde el sur y el 1.º Frente Bielorruso desde el este. Este último se encontraba a menos de sesenta kilómetros de Berlín y ninguna fuerza importante se les oponía, al quedar apenas bolsones de resistencia de diezmados batallones alemanes en su camino, por lo cual la retirada del grueso de tropas alemanas se tornaba en un imperativo.

Sin embargo para lograr esto las bajas soviéticas fueron elevadas: unos 20 000 hombres entre muertos y heridos. En el tema material, en lo que iba del mes de abril los rusos habían perdido 2807 tanques de los cuales 750 cayeron en los altos de Seelow.

Resultados[editar]

La batalla de las Colinas de Seelow fue el último éxito estratégico de la Wehrmacht en el Frente Oriental y permitió una retirada ordenada que salvó, gracias a la pericia e inteligencia de Heinrici, a miles de soldados para su utilización en la defensa final de Berlín, alargando la guerra, e impidiendo que se cumpliera el deseo de Hitler de oponer una defensa suicida contra tropas atacantes muy superiores en número. No obstante, el Ejército Rojo resultó finalmente triunfante pues la eliminación de la última línea de defensa alemana causó que Berlín, la propia capital alemana, se convirtiera en una ciudad "en la línea del frente" con todos los problemas logísticos y tácticos (además de propagandísticos) que esto significaba para el Tercer Reich. La eliminación de la línea de defensa alemana permitió además la ofensiva final soviética que concluiría con la caída de Berlín, el suicidio de Hitler y la rendición incondicional de Alemania apenas veinte días después de esta batalla.

Referencias[editar]

  • Beevor, Antony (2002). The Fall of Berlin, 1945. New York: Viking Penguin,. ISBN 0-670-03041-4.  Texto «página» ignorado (ayuda); Parámetro desconocido |= ignorado (ayuda)
  • Glantz, David M. (1998). When Titans Clashed: How the Red Army stopped Hitler. University Press of Kansas. ISBN 0700608990.