Batalla de Tannenberg (1914)

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Batalla de Tannenberg
Frente Oriental en la Primera Guerra Mundial
Russian prisoners tannenberg.jpg
Prisioneros y cañones rusos capturados en la Batalla de Tannenberg.
Fecha 2630 de agosto de 1914
Lugar Cerca de Tannenberg, Prusia Oriental
Coordenadas 53°29′45″N 20°08′04″E / 53.495833333333, 20.134444444444Coordenadas: 53°29′45″N 20°08′04″E / 53.495833333333, 20.134444444444
Resultado Victoria decisiva alemana
Beligerantes
Flag of the German Empire.svg Imperio alemán Bandera de Rusia. Imperio ruso
Comandantes
Paul von Hindenburg

Erich Ludendorff

Max Hoffmann

Hermann von François
Alexander Samsonov
Paul von Rennenkampf
Fuerzas en combate
VIII Ejército Alemán:
166.000 hombres
I Ejército Ruso:
210.000 hombres
II Ejército Ruso:
206.000 hombres.
Bajas
12.000 muertos y heridos. Más de 170.000 bajas.
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La batalla de Tannenberg de 1914 enfrentó a los Imperios Ruso (I y II Ejércitos) y Alemán (VIII Ejército) al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Este enfrentamiento resultó ser uno de los más decisivos enfrentamientos de toda la Guerra, y tuvo lugar del 26 al 30 de agosto de 1914.

La batalla tuvo como consecuencia la casi total aniquilación del II Ejército, y una serie de batallas inmediatamente posteriores destruyeron la mayor parte del I Ejército también, lo cual dejó a los rusos tambaleantes hasta la primavera de 1915. Este enfrentamiento es notable por la rápida movilización de tropas alemanas por tren, lo cual permitió a un solo ejército presentar un único frente de batalla contra un ejército ruso mayor.

Antecedentes[editar]

El plan de batalla Aliado anterior a la guerra consistía en que Francia y el Reino Unido demorasen a los alemanes en el Frente Occidental mientras enormes ejércitos rusos eran organizados y transportados hasta el frente. Las cifras eran sobrecogedoras: en quizás un mes, más o menos, los rusos podrían reunir aproximadamente diez ejércitos, más tropas que las que los alemanes poseían en ambos frentes combinados. Sin embargo, al tiempo de la Batalla de Tannemberg, la razón real entre tropas rusas y alemanas era 1,9 a 1,6.

El principal problema del mencionado plan era la falta de un sistema adecuado de vías en Rusia. Además, los trenes rusos operaban con un ancho de vías distinto al de los alemanes, lo cual significaba que, a menos que los rusos de alguna forma adquiriesen vagones alemanes, sus tropas sólo podrían ser transportadas en tren hasta la frontera rusa. La amenazante presencia de tropas austrohúngaras al sur, como también, inicialmente, la de tropas japonesas al este limitaron el desempeño ruso al comienzo. Aun así, los rusos veían a los alemanes como su principal amenaza, y habían trazado un plan para hacerse con Prusia Oriental rápidamente.

Los alemanes, por su parte, también consideraban que el Imperio ruso era su principal amenaza. Todo el Plan Schlieffen se basaba en la idea de derrotar a Francia y Gran Bretaña lo más rápido posible, para entonces transportar sus tropas por tren hacia el este, al Frente Oriental. Esto permitió a los alemanes guarnecer Prusia más bien ligeramente, con un sólo ejército, el VIII, mientras que el IX permanecía en Alemania Central con el fin de reforzar cualquiera de los dos frentes, según la necesidad del momento. De acuerdo con esto, no se podía hacer mucho más que acciones retardadoras en este frente mientras se decidía la suerte en el Frente Occidental. Con el propósito de retrasar a las tropas rusas el mayor tiempo posible, toda el área alrededor de Königsberg, cerca de la frontera con Rusia, fue fuertemente fortificada con trabajos de campo.

Poco antes del estallido de la guerra, la situación se desarrolló en gran medida como se había planificado. El VIII Ejército alemán estaba estacionado al sureste de Königsberg, mientras que los dos ejércitos rusos disponibles estaban al este y al sur, estando el anterior en lo que se conocía como "La saliente polaca". Los planes de guerra rusos requerían un avance inmediato del I Ejército al mando del general Paul von Rennenkampf dentro de Prusia Oriental, con Königsberg como su meta a corto plazo. El II Ejército, bajo el general Alexander Samsonov, al sur, se movía hacia el oeste alrededor de los Lagos de Masuria, para entonces virar al norte a una zona con numerosas elevaciones para romper las líneas alemanas, quienes para ese punto estarían forzadas a defender el área alrededor de Königsberg. Si el plan se llevaba a cabo de forma exitosa, los alemanes se hubieran visto rodeados.

Preludio[editar]

Cuando estalló la guerra, la batalla se desarrolló principalmente de acuerdo con el plan ruso. Los alemanes habían movilizado más o menos la mitad de las unidades del VIII Ejército, reforzados por unidades pequeñas de la guarnición de Königsberg, a posiciones al este de Königsberg, cerca de la frontera. La batalla de Stalluponen, un enfrentamiento a pequeña escala con el I cuerpo alemán, al mando de Hermann von François, fue inicialmente exitosa. El comandante alemán, el general Maximilian von Prittwitz ordenó de todas formas la retirada hacia Gumbinnen. Un contraataque planeado para el 20 de agosto tenía ciertas posibilidades de tener éxito, pero von François, aparentemente envalentonado por su éxito en Stallupönen, atacó demasiado temprano, desechando así el factor sorpresa. El revés en la batalla de Gumbinnen obligó a los alemanes a batirse en retirada, en tren en muchos casos, a emplazamientos al sur de Königsberg.

Preocupado por la derrota en Gumbinnen y el continuo avance de Samsonov y sus hombres del II Ejército desde el sur, von Prittwitz ordenó a sus tropas replegarse hasta el río Vístula, abandonando por lo tanto Prusia Oriental. Tan pronto semejantes noticias llegaron a sus oídos, Helmuth Johan von Moltke jefe del Estado Mayor del ejército alemán, trasladó a Prittwitz y a su asistente Waldersee a Berlín, mientras que ocupó su puesto el general Paul von Hindenburg, quien fuera convocado desde su retiro. Erich Ludendorff sería su jefe del Estado Mayor.

Para los comandantes en Berlín, la situación no era tan ominosa como parecía. Las relaciones entre los comandantes rusos, Samsonov y Rennenkampf, eran tirantes desde que Samsonov se quejó públicamente del comportamiento de Rennenkampf en la batalla de Mukden en 1905. Si bien los rumores de que ambos comandantes se hubieran peleado en una estación de tren hasta llegarse a dar puñetazos fueron posteriormente desmentidos,[1] Rennenkampf sin duda no se sentiría particularmente inclinado a ayudar a su par a menos que una situación de extrema urgencia lo requiriese. Además, el II ejército bajo Samsonov estaba teniendo serios problemas para avanzar debido a inconvenientes con los suministros. Y además de eso, Rennenkampf había ordenado retrasar el avance de su I Ejército luego Gumbinnen, con la intención de reagruparse, temiendo que los alemanes atacaran de nuevo. Esto le era totalmente desconocido a Samsonov.

Así y todo, la enorme magnitud de las fuerzas desplegadas en territorio alemán todavía significaba que los rusos aventajaban al enemigo. En la manera en que estaban desplegados, los hombres del VIII Ejército alemán ni siquiera podían cubrir todo el frente de marcha de Samsonov, dejando su ala derecha abierta para avanzar sin oposición alguna. A menos que tropas del área de Königsberg —I y XVII cuerpos, además del I cuerpo de la reserva— pudieran movilizarse para hacer frente a esta amenaza, las líneas alemanas corrían serio peligro de ser rotas.

Planificación[editar]

El coronel Max Hoffmann, jefe de operaciones asistente de Prittwitz, estaba bien al tanto de la animosidad entre los comandantes rusos a los que se enfrentaba, y cómo pudiera este hecho influir en sus planes. Suponiendo que las dos columnas rusas continuarían su avance independientemente, Hoffmann propuso la movilización de todas las tropas, a excepción de aquéllas que ya estuviesen en la línea defensiva oriental de Königsberg, hacia el suroeste, moviendo el I Cuerpo por tren al lado izquierdo de la línea de Samsonov, una distancia de más de 160 km. El I Cuerpo y el XVII Cuerpo de la Reserva, por entonces al sur del I Cuerpo, debían prepararse para una movilización más al sur todavía para enfrentar al VI Cuerpo de Samsonov, en su flanco derecho. La 1ª División de Caballería alemana permanecería justo al sur del límite oriental de las defensas de Königsberg, a manera de pantalla de humo, para confundir y retrasar el avance del I Ejército de Rennenkampf. De esta manera, la única porción de las defensas de Königsberg verdaderamente cubierta por la infantería sería la porción oriental, mientras que los ataques desde el sur no encontrarían resistencia alguna.

En teoría, el plan era extremadamente arriesgado. Si el I Ejército virase hacia el suroeste en vez de seguir avanzando directamente hacia el oeste, aparecería en el extremo flanco izquierdo del VIII alemán, y entonces podrían o contraatacar al VIII o bien atacar Königsberg, que se encontraba indefensa por el lado sur debido a los movimientos de tropas. Sin embargo, Hoffmann estaba convencido de la plausibilidad de su plan por dos razones: primero porque era consciente de la animosidad entre los dos generales rusos, y segundo debido al pésimo hábito ruso de transmitir sus mensajes sin cifrar. Aparentemente los rusos habían superado su zona de líneas telegráficas seguras y andaban escasos de telegrafistas entrenados y equipo criptográfico. Esto forzó a los rusos a transmitir sus mensajes abiertamente, los cuales eran fácilmente interceptados y traducidos por los alemanes.[2] Otros autores, sin embargo, han sugerido que la razón por la que los rusos lo hicieron de esta manera fue porque los comandantes temían que sus propios hombres no pudieran descifrar sus órdenes más que porque confiaran en que los alemanes no podrían descifrarlos.

La batalla[editar]

Al amanecer del 26 de agosto, el I Ejército ruso avanzó hacia el Oeste, a Königsberg, encontrando poco resistencia inicial, pues las tropas alemanas habían sido desplazadas al Sur, frente al ala derecha del II Ejército ruso. Fue allí donde comenzó la batalla propiamente dicha, cerca de Seeburg y Bischofstein, con resultado victorioso para los alemanes, que forzaron a retroceder a los rusos hacia la frontera. Entretanto, el ala izquierda rusa era bloqueada en su avance a Tannenberg por otro cuerpo de ejército alemán.

El día 27, François atacó el ala izquierda rusa. Gracias al apoyo de su potente artillería, al anochecer los rusos estaban huyendo. Para estabilizar su línea, Samsonov ordenó parar el avance a Tannenberg de las fuerzas de Rennenkampf y mandó que éste girara al sudoeste para contraatacar en Tannenberg, en donde se había juntado el grueso del Segundo Ejército.

Al atardecer del 28 de agosto, Samsonov, ante la precaria situación de sus fuerzas, hubo de ordenar una retirada al sudeste para tratar de reorganizarse. Pero era demasiado tarde: entretanto François ya había avanzado más al este para formar una línea al sur de los rusos, que les cortaba la retirada, formando así un bolsillo que rodeó a los rusos al este de Tannenberg, que fue bombardeado constantemente por la artillería durante el 29 de agosto.

Los intentos del I Ejército ruso para ayudar llegaron tarde: la caballería alemana les retrasó lo bastante para impedirlo, haciendo que sus líneas quedasen demasiado alargadas. Para cuando acabó el 30 de agosto, el II Ejército de Samsonov había quedado aniquilado, con 92000 soldados prisioneros, 78000 heridos o muertos y sólo 10000 supervivientes. Los alemanes sufrieron menos de 20000 bajas y capturaron más de 500 cañones. Entre los muertos estaba el propio Samsonov, que se había disparado un tiro en la cabeza el 29 de agosto de 1914.

Consecuencias[editar]

La batalla de Tannenberg fue seguida pocos días después por la batalla de los Lagos Masurianos, que supuso la expulsión de los rusos de territorio alemán. No obstante, estas dos batallas no supusieron un cambio drástico en el rumbo de la guerra, pues simultáneamente los rusos habían obtenido una gran victoria frente a Austria-Hungría en Lvov, la cual forzó a los alemanes a correr en su ayuda.

Por otra parte, el gran éxito obtenido disparó el prestigio tanto de Hindenburg como de Ludendorff y preparó el camino para la ascensión de este último a la cima del poder efectivo, convirtiendo así el gobierno alemán en una auténtica dictadura militar.

Referencias[editar]

  1. Showalter, 1991, p.134
  2. Haufler, Hervie. Codebreaker's Victory (New York: New American Library, 2003), p.10.