Barbotina

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Vasija de cerámica vidriada, con escamas de barbotina -s. III- (Yacimiento del Camino de Albalate, Calanda).

Originalmente la barbotina era simplemente una mezcla de arcilla y agua para lograr una consistencia barrosa o casi líquida, y era (y sigue siendo) utilizada especialmente para unir trozos previamente elaborados, ya sea al torno o a mano, así como con propósitos decorativos; pero con la posterior introducción de la cerámica en la industria y con el fin de adaptar la barbotina al colado de piezas, se le agregó a la arcilla disuelta en agua ciertos componentes para provocar que ésta levigue, es decir, para inducir la dispersión de partículas de la pasta de arcilla formando una emulsión y que ésta se mantenga por mucho tiempo. Para "levigar" (o deflocular) se agrega a la mezcla un electrolito (o defloculante) como silicato soluble de sodio (el más utilizado), el carbonato de sodio (llamado Darvon) o el ácido tánico.[1] También se ha utilizado, desde el siglo XIX, para ornamentar las porcelanas, con el método conocido como «decoración a la barbotina».

En el caso particular de la industria cerámica y del colado de piezas, la barbotina nunca debe contener grumos, y su densidad dependerá del uso al cual esté destinada, por lo que se utilizan métodos precisos de medición de ésta, dependiendo del grosor de la pared de la pieza, del tamaño de ésta, del tiempo de colado, del tipo de pasta cerámica, y otros factores.

También se llama barbotina a la mezcla de agua y arcilla que va formándose en el fondo de la vasija y en la que el alfarero moja una y otra vez sus manos para disminuir la fricción en el proceso de torneado. A este "barrillo" se le llamaba limarcha en Navarra, alimoja en el Levante español, barro de limoha en Málaga, lemoxa en Almería, llamosa en Valencia y palpasa en Andujar.</ref>

Composición[editar]

Es un material semisólido que se compone típicamente de algún tipo de arcilla a la que se agrega carbonato de calcio (CaCO3), cuarzo, silicato de sodio, y carbonato de sodio, y agua (sin superar 45% del peso de los materiales sólidos. [2]

Referencias[editar]

  • Fatás, Guillermo; Borrás, Gonzalo (1993). Diccionario de Términos de Arte. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-7838-388-3. 
  • DDAA (2004). La Gran Enciclopèdia en català . Tomo 03 (en catalán). Barcelona: Edicions 62. ISBN 84-297-5431-8. 

Notas[editar]