Johann Sebastian Bach

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Bach»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Johann Sebastian Bach
Johann Sebastian Bach.jpg
Retrato de Bach por Elias Gottlob Haussmann en 1746, Museo de la Ciudad de Leipzig.
Datos generales
Nacimiento Banner of the Holy Roman Emperor (after 1400).svg Eisenach, Sacro Imperio Romano Germánico
21 de marzo de 1685
Muerte Banner of the Holy Roman Emperor (after 1400).svg Leipzig, Sacro Imperio Romano Germánico
28 de julio de 1750 (65 años)
Cónyuge Maria Barbara Bach
(1707-1720)
Anna Magdalena Wicke
(1721-1750)
Hijos 20 hijos, entre ellos:
Wilhelm Friedmann
Carl Philipp Emanuel
Johann Cristian (Véase Familia Bach).
Ocupación Compositor, organista, clavecinista, violinista, violista, maestro de capilla y cantor.
Firma Johann Sebastian Bach signature.svg
[editar datos en Wikidata]

Johann Sebastian Bach (IPA /joˈhan/ o /ˈjoːhan zeˈbastjan ˈbax/ en alemán) (Eisenach, Turingia, 21 de marzojul./ 31 de marzo de 1685greg.Leipzig, 28 de julio de 1750) fue un compositor, organista, clavecinista, violinista, violista, maestro de capilla y cantor alemán del período barroco, el miembro más importante de una de las familias de músicos más destacadas de la historia, con más de 35 compositores famosos y muchos intérpretes destacados.

Su reputación como organista y clavecinista era legendaria, con fama en toda Europa por su gran técnica y capacidad de improvisar música al teclado. Además del órgano y del clavecín, tocaba el violín y la viola de gamba.

Su fecunda obra es considerada como la cumbre de la música barroca; destaca en ella su profundidad intelectual, su perfección técnica y su belleza artística, además de la síntesis de los diversos estilos internacionales de su época y del pasado y su incomparable extensión. Bach es considerado el último gran maestro del arte del contrapunto,[1] donde es la fuente de inspiración e influencia para posteriores compositores y músicos desde Wolfgang Amadeus Mozart pasando por Arnold Schönberg, hasta nuestros días.

Sus obras más importantes están entre las más destacadas de la música clásica europea y de la música universal. Entre ellas se encuentran los Conciertos de Brandeburgo, El clave bien temperado, la Misa en si menor, la Pasión según san Mateo, El arte de la fuga, Ofrenda musical, las Variaciones Goldberg, la Tocata y fuga en re menor, varios ciclos de cantatas, el Concierto italiano, la Obertura francesa, las Suites para violonchelo solo, las Sonatas y partitas para violín solo y las Suites para orquesta.[2]

Biografía

Familia

Monograma de Johann Sebastian Bach; en él se entrelazan sus iniciales, J.S.B.

Johann Sebastian Bach perteneció a una de las más destacadas familias musicales de todos los tiempos. Durante más de 200 años, la familia Bach produjo docenas de buenos intérpretes y compositores (durante siete generaciones dio 52 músicos de importancia). En aquella época, la iglesia luterana, el gobierno local y la aristocracia daban una significativa aportación para la formación de músicos profesionales, particularmente en los electorados orientales de Turingia y Sajonia. El padre de Johann Sebastian, Johann Ambrosius Bach, era un talentoso violinista y trompetista en Eisenach, una ciudad con cerca de 6000 habitantes en Turingia. El puesto involucraba la organización de la música profana y la participación en la música eclesiástica. Los tíos de Johann Sebastian eran todos músicos profesionales, desde organistas y músicos de cámara de la corte hasta compositores. Bach era consciente de los logros musicales de su familia, y hacia 1735 esbozó una genealogía, Ursprung der musicalisch-Bachischen Familie (Origen de la musical familia Bach), buscando la historia de las generaciones de los exitosos músicos de su familia.[nota 1]

Primeros años (1685-1703)

Johann Ambrosius Bach, el padre de Johann Sebastian.

Johann Sebastian Bach nació el 21 de marzo de 1685, el mismo año que Georg Friedrich Händel y Domenico Scarlatti. La fecha de su nacimiento corresponde al calendario juliano, pues los alemanes aún no habían adoptado el calendario gregoriano, por el cual la fecha corresponde al 31 de marzo. Fue el octavo hijo (el hijo mayor tenía 14 años cuando Johann Sebastian nació)[3] del matrimonio formado entre Maria Elisabetha Lämmerhirt y Johann Ambrosius Bach,[4] que fue quien probablemente le enseñó a tocar el violín y los fundamentos de la teoría musical.[5] Sus tíos eran todos músicos profesionales, cuyos cargos incluyen organistas de iglesia, músicos de cámara de la corte y compositores. Su tío Johann Christoph Bach lo introdujo en la práctica del órgano.

Su madre falleció en 1694, cuando Johan Sebastian tenía nueve años de edad, y su padre —que ya le había dado las primeras lecciones de música— falleció ocho meses después.[6] Johann Sebastian, huérfano con 10 años, se fue a vivir y estudiar con su hermano mayor, Johann Christoph Bach, organista en la iglesia de San Miguel (Michaeliskirche) de Ohrdruf, una ciudad cercana.[7] Allí copiaba, estudiaba e interpretaba música, incluyendo la de su propio hermano, a pesar de estar prohibido hacerlo porque las partituras eran muy valiosas y privadas y el papel de ese tipo era costoso.[8] [9] Aprendió teoría musical y composición, además de tocar el órgano, y recibió enseñanzas de su hermano, que le adiestró en la interpretación del clavicordio. Johann Christoph le dio a conocer las obras de los grandes compositores del Sur de Alemania de la época, como Johann Pachelbel (que había sido maestro de Johann Christoph)[10] y Johann Jakob Froberger; de compositores del Norte de Alemania;[11] de los franceses, como Jean-Baptiste Lully, Louis Marchand y Marin Marais, así como del clavecinista italiano Girolamo Frescobaldi. También en esa época estudió teología, latín, griego, francés e italiano en el gymnasium de la localidad.[12]

Registro escolar del Liceo de Ohrdruf. J. S. Bach es el cuarto alumno de la segunda lista.

A los catorce años, Johann Sebastian, junto a su amigo del colegio Georg Erdmann, mayor que él, fue premiado con una matrícula para realizar estudios corales en la prestigiosa Escuela de San Miguel en Luneburgo, no muy lejos del puerto marítimo de Hamburgo, una de las ciudades más grandes del Sacro Imperio Romano.[13] Esto conllevaba un largo viaje con su amigo, que probablemente realizaron en parte a pie y en parte en carroza, aunque no se sabe con certeza.[12] No hay referencias escritas de este período de su vida, pero los dos años de estancia en la escuela parecen haber sido decisivos, por haberle expuesto a una paleta más amplia de la cultura europea que la que había experimentado en Turingia. Además de cantar en el coro a capella, es probable que tocase el órgano con tres teclados y sus clavicémbalos.[12] Quizás entró en contacto con los hijos de los nobles del Norte de Alemania, que eran enviados a esta escuela selectísima para prepararse en sus carreras diplomáticas, gubernamentales y militares.

Aunque existen pocas evidencias históricas que lo sustenten, es casi seguro que, durante la estancia en Luneburgo, el joven Bach visitó la iglesia de San Juan (Johanniskirche) y escuchó (y posiblemente tocó) el famoso órgano de la iglesia (construido en 1549 por Jasper Johannsen, y conocido como "el órgano de Böhm" debido a su intérprete más destacado), un instrumento cuyas prestaciones sonoras muy bien pudieron ser la inspiración de la potente Tocata y fuga en re menor. Dado su innato talento musical, es muy probable asimismo que tuviese un significativo contacto con los organistas destacados del momento en Luneburgo, muy particularmente con Georg Böhm (el organista de la Johanniskirche), así como a organistas en la cercana Hamburgo, como Johann Adam Reincken y Nicolaus Bruhns.[14] Gracias al contacto con estos músicos, Johann Sebastian tuvo acceso probablemente a los instrumentos más grandes y precisos que había tocado hasta entonces. En esta etapa se familiarizó con la música de la tradición académica organística del Norte de Alemania, especialmente con la obra de Dietrich Buxtehude, organista en la iglesia de Santa María de Lübeck, y con manuscritos musicales y tratados de teoría musical que estaban en posesión de aquellos músicos.[15]

Período de Weimar a Mühlhausen (1703–1708)

Órgano de la iglesia de San Bonifacio de Arnstadt.

En enero de 1703, poco después de terminar los estudios y graduarse en San Miguel y de ser rechazado para el puesto de organista en Sangerhausen,[16] [nota 2] Bach logró un puesto como músico de la corte en la capilla del duque Johann Ernst III, en Weimar, Turingia. No está claro cuál era su papel allí, pero parece que incluía tareas domésticas no musicales. Durante sus siete meses de servicio en Weimar, su reputación como teclista se extendió tanto que le invitó a inspeccionar y dar el concierto inaugural en el flamante órgano de la iglesia de San Bonifacio de la cercana ciudad de Arnstadt, a 40 kilómetros al sudeste de Weimar.[17] La familia Bach tenía estrechos vínculos con esta vieja ciudad de Turingia, al lado del Thüringenwald, o bosque de Turingia. En agosto de 1703, aceptó el puesto de organista en dicha iglesia, con obligaciones ligeras, un salario relativamente generoso y un buen órgano nuevo, afinado conforme a un sistema nuevo que permitía que se utilizara un mayor número de teclas. En esa época, Bach estaba emprendiendo la composición seria de preludios para órgano; estas obras, inscritas en la tradición del Norte de Alemania de preludios virtuosos e improvisatorios, ya mostraban un estricto control de los motivos (en ellas, una idea musical sencilla y breve se explora en sus consecuencias a través de todo un movimiento). Sin embargo, en estas obras aún faltaba para que el compositor desarrollara plenamente su capacidad de organización a gran escala y su técnica contrapuntística (donde dos o más melodías interactúan simultáneamente). Se estima que fue entonces cuando compuso su conocida obra Tocata y fuga en re menor.

Las obras tempranas de Johann Sebastian Bach estuvieron influidas por las del compositor y organista Dietrich Buxtehude.

Las fuertes conexiones familiares y el hecho de estar empleado por un entusiasta de la música no impidieron que surgiera tensión entre el joven organista y las autoridades después de varios años en el puesto. Johann Sebastian estaba insatisfecho con el nivel de los cantantes del coro; pero su empleador estaba muy molesto después de que Bach se ausentara de Arnstadt sin autorización durante varios meses en 1705-1706 para visitar en Lübeck al gran maestro Dietrich Buxtehude y asistir a su abendmusiken en la iglesia de Santa María (Marienkirche). Este episodio bien conocido de la vida de Bach implicaba que tuvo que caminar unos 400 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta a pie para pasar tiempo con el hombre al que posiblemente consideraba como la figura máxima entre los organistas alemanes. El viaje reforzó el influjo del estilo de Buxtehude como fundamento de la obra temprana de Bach y el hecho de que alargase su visita durante varios meses sugiere que el tiempo que pasó con el anciano tenía un alto valor para su arte. Johann Sebastian quería convertirse en amanuense (asistente o sucesor) de Buxtehude, pero no quiso casarse con su hija, que era la condición para su nombramiento.[18]

A pesar de su cómoda posición en Arnstadt, hacia 1706 parece que Bach se dio cuenta de que necesitaba escapar del entorno familiar y avanzar en su carrera. Le ofrecieron un puesto mejor pagado como organista en la iglesia de St. Blasius (San Blas, Divi Vlasi) de Mühlhausen, Turingia, una importante ciudad al norte. El año siguiente, tomó posesión de este mejor puesto, con paga y condiciones significativamente superiores, incluyendo un buen coro. A los cuatro meses de haber llegado a Mühlhausen, se casó, el 17 de octubre de 1707, con Maria Barbara Bach, una prima suya en segundo grado, con quien tendría siete hijos, de los cuales cuatro llegaron a la edad adulta. Dos de ellos —Wilhelm Friedemann Bach y Carl Philipp Emanuel Bach— llegaron a ser compositores importantes en el ornamentado estilo Rococó que siguió al Barroco.

La iglesia y el ayuntamiento de la ciudad debían de estar orgullosos de su nuevo director musical. De buena gana aceptaron los requerimientos de Bach e invirtieron una gran suma en la renovación del órgano de St. Blasius, y les agradó tanto la elaborada cantata festiva que Bach escribió para la inauguración del nuevo concejo de la ciudad en 1708 —Gott ist mein König, BWV 71, claramente al estilo de Buxtehude— que pagaron complacidos la publicación de la obra, y en dos ocasiones, en años posteriores, tuvo que regresar el compositor para dirigirla.[12]

Sin embargo, su estancia en la ciudad terminaría el mismo año, cuando le fue ofrecido un puesto mejor en Weimar.

Período en Weimar (1708–1717)

Retrato de Johann Sebastian Bach en 1715.[nota 3]

Transcurrido apenas un año, en 1708, una nueva oferta de trabajo le llegó desde la corte ducal en Weimar. El retorno al lugar de su primera experiencia laboral fue esta vez muy diferente. El puesto de concertino, un excelente salario y la posibilidad de trabajar con músicos profesionales fueron seguramente motivo suficiente para dejar su puesto en Mühlhausen.[12]

Bach se trasladó con su familia a un apartamento muy cercano al palacio ducal. Al año siguiente nació su primer hijo y se unió a ellos la hermana mayor y soltera de Maria Barbara. Permaneció con ellos ayudando en las tareas domésticas hasta su muerte en 1729. En los siguientes años nacieron sus primeros hijos, de los cuales destacan Wilhelm Friedemann Bach y Carl Philipp Emanuel Bach.

A la muerte del príncipe Johann Ernst en 1707, su hermano Wilhelm Ernst había asumido el poder de facto. Por su anterior cercanía con el duque Johann Ernst, que había sido a su vez un avezado músico y admirador de la música italiana, Bach había estudiado las obras de Antonio Vivaldi, Arcangelo Corelli y Giuseppe Torelli, entre otros autores italianos, aprendiendo a escribir aperturas dramáticas y asimilando su dinamismo y emotividad armónica, transcribiendo sus obras y aplicando dichas cualidades a sus propias composiciones, que a su vez eran interpretadas por el conjunto musical del duque Wilhelm Ernst.

Este período en la vida de Bach fue fructífero y comenzó un periodo sostenido de composición de obras para teclado y orquestales. Alcanzó el nivel de competencia y confianza para ampliar las estructuras existentes e incluir influencias del exterior. Bach absorbió estos aspectos estilísticos en parte mediante la transcripción de conciertos para cuerda y viento para clavecín y órgano de Vivaldi; muchas de esas obras transcritas son todavía interpretadas con frecuencia. Bach se sintió atraído especialmente con el estilo italiano en el que uno o más instrumentos solistas alternan sección por sección con la orquesta completa a través de un movimiento.[19]

La capilla de Weimar en 1660, donde Bach fue organista de la corte. El órgano es visible en la parte superior de la imagen. En este instrumento, Bach compuso entre 1708 y 1717 gran parte de su obra organística. Cabe mencionar la curiosa ubicación del órgano y la orquesta, en el hueco practicado justo debajo del tejado, lo que daba al recinto una peculiar sonoridad.

Continuó tocando y componiendo para órgano e interpretando música de concierto con el conjunto del duque.[12] También comenzó a componer preludios y fugas que fueron posteriormente recopilados en su obra monumental El clave bien temperado (Das Wohltemperierte Clavier),[20] que consta de dos libros compilados en 1722 y 1744,[21] cada uno conteniendo un preludio y fuga en cada tonalidad mayor y menor. Fue impreso por primera vez en 1801.

En el ambiente familiar comenzó a escribir la obra Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano) para su hijo mayor Wilhelm Friedemann, obra didáctica que dejó inconclusa. Contenía corales tradicionales luteranas, creadas en texturas complejas para formar organistas.

En 1713, le ofrecieron un puesto en Halle cuando aconsejó a las autoridades durante la renovación de Christoph Cuntzius del órgano principal de la galería oeste de la Marktkirche Unser Lieben Frauen. Johann Kuhnau y Bach y volvieron a tocar cuando se inauguró en 1716.[22] [23] Los musicólogos debaten si su primera cantata Christen, ätzet diesen Tag BWV 63, fue estrenada aquí en 1713,[24] o si fue interpretada para el bicentenario de la Reforma Protestante en 1717.[25]

En 1717, ocurre en Dresde el anecdótico intento de duelo musical con Louis Marchand (se dice que Marchand abandonó la ciudad tras escuchar previamente y a escondidas a Bach).[26] Ese mismo año, con motivo del fallecimiento del maestro de capilla (o Kapellmeister) de la corte, Bach solicitó el puesto vacante, pero el duque decidió otorgárselo al hijo del fallecido maestro de capilla. Esto lo decepcionó profundamente y lo impulsó a presentar su renuncia, lo que disgustó al duque Wilhelm Ernst, que ordenó su arresto por algunas semanas en el castillo antes de aceptarla. Según una traducción del informe del secretario del tribunal, fue encarcelado durante casi un mes antes de ser despedido desfavorablemente:

On November 6, [1717], the quondam concertmaster and organist Bach was confined to the County Judge's place of detention for too stubbornly forcing the issue of his dismissal and finally on December 2 was freed from arrest with notice of his unfavourable discharge.[27] El 6 de noviembre [de 1717], el otrora maestro de capilla y organista Bach fue encarcelado en el Juzgado de la Corte por forzar demasiado obstinadamente el asunto de su renuncia y finalmente fue puesto en libertad de su arresto el 2 de diciembre con una notificación de su despido desfavorable.

Köthen (1717–1723)

Sonata para violín nº 1 en sol menor (BWV 1001), primera página del autógrafo. Muestra la escritura del compositor —rápida y eficiente—, pero tan adornada visualmente como la música que contiene.

Bach comenzó a buscar un trabajo más estable que propiciara sus intereses musicales. El príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen contrató a Bach como maestro de capilla en 1717. El príncipe Leopold, que también era músico, apreciaba su talento, le pagaba bien y le dio un tiempo considerable para componer y tocar. Sin embargo, el príncipe era calvinista y no solía usar música elaborada en sus misas; por esa razón, la mayoría de las obras de Bach de este período fueron profanas.[28] Como ejemplo están las Suites para orquesta, las seis Suites para violonchelo solo, las Sonatas y partitas para violín solo y los Conciertos de Brandeburgo.[29] También compuso cantatas profanas para la corte, como Die Zeit, die Tag und Jahre macht, BWV 134a.

A pesar de haber nacido en el mismo año y de estar separados únicamente por alrededor de 130 kilómetros, Bach y Händel nunca se conocieron. En 1719, Bach realizó un viaje de unos 30 kilómetros desde Köthen hasta Halle con la intención de conocer a Händel, sin embargo éste había abandonado recientemente la ciudad.[30] En 1730, Friedmann, el hijo de Johann Sebastian, viajó a Halle para invitar a Händel a visitar a la familia Bach en Leipzig, sin embargo dicha visita nunca tuvo lugar. Su mujer, Ana Magdalena, contó cómo le encantaba a su marido transcribir durante horas las partituras de Händel y cómo hablaba siempre de él y de su música con verdadera devoción.[31]

El 7 de julio de 1720, mientras Bach estaba de viaje con el príncipe Leopold en Carlsbad (Karlovy Vary), la tragedia llegó a su vida: su esposa, Maria Barbara Bach, murió repentinamente. Algunos especialistas señalan que en memoria de ella compuso la Partita para violín solo n.º 2, BWV 1004, en especial, su última sección, la «Chacona». Al año siguiente, Bach conoció a Anna Magdalena Wilcke, una joven y talentosa soprano que cantaba en la corte de Köthen. Se casaron el 3 de diciembre de 1721.[32] Pese a la diferencia de edad —ella tenía 17 años menos— tuvieron un matrimonio estable. Juntos tuvieron trece hijos más, seis de los cuales llegaron a edad adulta: Gottfried Heinrich, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian, todos ellos llegaron a ser músicos destacados; Elisabeth Juliane Friederica (1726–81), quien se casó con el alumno de su padre Johann Christoph Altnickol; Johanna Carolina (1737–81); y Regina Susanna (1742–1809).[33]

Leipzig (1723–1750)

En 1723, fue nombrado cantor de la Thomasschule en la Iglesia Luterana de Santo Tomás (Thomaskirche) de Leipzig y director musical de las principales iglesias de la ciudad, San Nicolás (Nikolaikirche) y San Pablo (Paulinerkirche), la iglesia de la Universidad.[34] Era prestigioso puesto en la ciudad mercantil líder del Electorado de Sajonia, un electorado vecino de Turingia. Aparte de sus breves ocupaciones en Arnstadt y Mühlhausen, éste fue el primer trabajo estatal de Bach, en una carrera que había estado estrechamente ligada al servicio a la aristocracia.

Este puesto final, que mantuvo durante 27 años hasta su muerte, lo puso en contacto con las maquinaciones políticas de su empleador: el Ayuntamiento de Leipzig, dentro del cual había dos facciones: los absolutistas, leales al monarca sajón en Dresde, Augusto II de Polonia llamado el Fuerte, y la facción de la ciudad-estado, que representaba los intereses de la clase mercantil, los gremios y los aristócratas menores. Bach fue contratado por los monárquicos, en particular por el alcalde de aquella época, Gottlieb Lange, un abogado joven que había servido en la corte de Dresde. Coincidiendo con el nombramiento de Bach, a la facción de la ciudad-estado se le otorgó el control de la Thomasschule, siendo Bach requerido para varios compromisos con respecto a sus condiciones de trabajo.

El trabajo de Bach le requería instruir a los estudiantes de la Thomasschule en el canto y proveer semanalmente de música sacra a las principales iglesias de la ciudad. Además, tenía que enseñar latín, pero le permitieron emplear a un ayudante para que lo hiciera en su lugar. Le encargaron una cantata para el servicio de los domingos y días festivos en la iglesia durante el año litúrgico. Habitualmente interpretaba sus propias cantatas, muchas de las cuales fueron compuestas durante sus primeros tres años en Leipzig. La primera de ellas fue Die Elenden sollen essen, BWV 75, representada por primera vez en la Nikolaikirche el 30 de mayo de 1723, el primer domingo después del Domingo de Trinidad. Bach recopiló sus cantatas en ciclos anuales. Cinco son mencionados en sus obituarios, aunque sólo existen tres.[35] La mayoría de estas obras se utilizan en las lecturas del Evangelio prescritas para cada domingo y día festivo en el año luterano. Bach comenzó un segundo ciclo anual el primer domingo después del de Trinidad de 1724 y compuso únicamente cantatas corales, muchas de ellas fueron compuestas usando himnos tradicionales de la Iglesia. Entre ellos se incluyen O Ewigkeit, du Donnerwort, BWV 20; Wachet auf, ruft uns die Stimme, BWV 140; Nun komm, der Heiden Heiland, BWV 62; y Wie schön leuchtet der Morgenstern, BWV 1.

Para los ensayos e interpretaciones de estas obras en la iglesia de Santo Tomás, Bach probablemente se sentaba al clave o dirigía frente al coro de espaldas a la congregación. A la derecha del órgano en una galería lateral estarían las maderas, los metales y timbales, y a la izquierda los instrumentos de cuerda pulsada.

El ayuntamiento sólo otorgaba alrededor de ocho instrumentistas permanentes, limitación que fue fuente de constante fricción con el cantor, que tuvo que reclutar al resto de los veinte o más músicos requeridos para las partituras medianas o grandes, en la universidad, la Thomasschule y el público. El órgano o el clave era probablemente tocado por el compositor (cuando no estaba de pie dirigiendo), el organista de casa, o uno de sus hijos, Wilhelm Friedemann o Carl Philipp Emanuel.

Cafetería Zimmermann (Zimmermannsches Caffeehaus), donde Bach trabajó entre 1732 y 1741. Aquí compuso e interpretó la famosa Cantata del café, BWV 211 en 1735.

Bach seleccionaba a los coristas, sopranos y contraltos de la Thomasschule y a los tenores y bajos de la Thomasschule y de cualquier lugar de Leipzig. Las intervenciones en bodas y funerales daban un ingreso extra a estos grupos; es probable que para este propósito, y para el entrenamiento escolar, escribiese al menos seis motetes, la mayoría para doble coro.[36] Como parte de su trabajo regular en la iglesia, dirigía motetes de la Escuela veneciana y de alemanes como Heinrich Schütz, que servirían como modelos formales para sus propios motetes.[12]

Bach amplió sus horizontes compositivos más allá de la liturgia al hacerse cargo, en marzo de 1729, de la dirección del Collegium Musicum, un conjunto de representación de música profana iniciado por el compositor Georg Philipp Telemann. Esta fue una de las docenas de sociedades privadas en las principales ciudades germanoparlantes que fueron creadas por estudiantes universitarios activos musicalmente; estas sociedades se fueron haciendo progresivamente más importantes en la vida pública musical y fueron típicamente lideradas por los músicos profesionales más destacados de cada ciudad. En palabras de Christoph Wolff, asumir la dirección fue un movimiento astuto que «consolidó el firme control que ejercía Bach sobre las principales instituciones musicales de Leipzig».[37] Durante todo el año, el Collegium Musicum de Leipzig paticipaba regularmente en escenarios como la Cafetería Zimmermann (Zimmermannsches Caffeehaus), una cafetería en la calle Sainte-Catherine frente a la plaza del mercado. Muchas de las obras de Bach durante las décadas de 1730 y 1740 fueron escritas e interpretadas para el Collegium Musicum; entre esas obras se encuentran parte de sus Clavier-Übung y muchos de sus conciertos para violín y clave.[12]

Si bien está claro que nadie en el ayuntamiento dudaba del genio de Bach, hubo una constante tensión entre el cantor, que se consideraba el líder de la música eclesial de la ciudad, y la facción de la ciudad-estado, que lo veía como un maestro de escuela y quería reducir el énfasis en la composición de música tanto para la iglesia como para la Thomasschule. A partir de 1730, la facción de la ciudad-estado estaría encabezada por el teólogo y filólogo Johann August Ernesti. Profesor en la Universidad de Leipzig, Ernesti, junto con buena parte del claustro de la Universidad, propugnaba un cambio de modelo educativo que se reorientaría hacia disciplinas más ilustradas como las ciencias naturales o la filología. Las múltiples prerrogativas de Bach como cantor de Santo Tomás chocaban con esta pretensión, por lo que pronto surgiría una agria disputa entre Bach y Ernesti, que pretendía relegar la importancia de la música a un segundo puesto, y retirar al cantor toda competencia en materia educativa. El nivel de la disputa llegó a tal punto que Bach pidió ayuda al rey de Polonia, Gran Duque de Lituania y Elector de Sajonia, Augusto III, que intervino a su favor. El hecho de que Bach hiciera intervenir al elector de Sajonia escandalizó a la corporación de Leipzig, que consideraba el asunto como un tema local y la actitud de Bach como propia de alguien con delirios de grandeza. Tras la disputa, las relaciones entre Bach y sus patronos locales se degradarían rápidamente. Sea como fuera, el ayuntamiento nunca cumplió la promesa -que hizo Lange en la entrevista inicial- de ofrecer un salario de 1000 táleros anuales, si bien se ofreció a Bach y a su familia una reducción de impuestos y un buen apartamento en una de las alas de la Thomasschule, que fue renovado con gran gasto en 1732.

El retrato Volbach pintado en 1750, donde se muestra a Bach en sus últimos meses de vida.[38]

En 1733, Bach compuso el «Kyrie» y «Gloria» de la Misa en si menor. Presentó el manuscrito a Augusto III, en un intento finalmente exitoso de persuadir al monarca para que lo nombrara Compositor Real de la Corte.[39] Posteriormente extendió dicha obra en una misa completa, añadiendo un «Credo», «Sanctus» y «Agnus Dei», cuya música fue sacada casi por completo de sus propias cantas. El nombramiento de Bach como compositor de la corte fue parte de su larga disputa para conseguir un mayor poder de negociación con el ayuntamiento de Leipzig. Aunque la misa completa probablemente nunca se representó durante la vida del compositor,[40] está considerada entre la obras corales más grandes de todos los tiempos. Entre 1737 y 1739, el antiguo alumno de Bach Carl Gotthelf Gerlach asumió el puesto de director del Collegium Musicum.

En 1747, fue invitado a la corte de Federico II el Grande en el Palacio de Sanssouci (Potsdam), donde uno de de sus hijos, Carl Philipp Emanuel, estaba al servicio del monarca como clavecinista de la corte. El rey interpretó un tema para Bach y lo desafió a improvisar una fuga basada en su tema. El compositor improvisó una fuga en tres partes en el pianoforte del monarca, entonces una novedad, y posteriormente presentó al rey Federico la Ofrenda musical, que consistía en fugas, cánones y un trío basado en ese tema. Su fuga en seis partes incluye un tema ligeramente alterado más adecuado para una extensa elaboración.

Ciudades donde Bach habitó.

Ese mismo año, Bach se unió a la Correspondierende Societät der musicalischen Wissenschaften de Lorenz Christoph Mizler después de una larga preparación formal que era necesaria para acceder a la Sociedad. Mizler llamó a su antiguo profesor uno de sus «guten Freunde und Gönner» («buenos amigos y patrocinadores»).[41] [42] Esto es particularmente notable porque Mizler era un apasionado representante de la Ilustración alemana y polaca.[43] La afiliación de Bach tuvo varios efectos. Con ocasión de su entrada en la Sociedad, Bach compuso Einige canonische Veraenderungen, / über das / Weynacht-Lied: / Vom Himmel hoch da / komm ich her (BWV 769).[44] En 1746, durante la preparación de la entrada del compositor, Elias Gottlob Haussmann pintó el famoso retrato de Bach. Se tenía que enviar un retrato a cada miembro de la Sociedad.[nota 4] Bach dedicó por este retrato el Canon triplex a 6 (BWV 1076) a la Sociedad.[45] La Sociedad insistió en realizar un obituario de cada miembro. Por lo que Mizler inició la historia de las biografías de Bach en la Musikalische Bibliothek.[46] A menudo se argumentó que otras obras tardías del compositor pudieron tener conexión con la teoría musical basada en la Sociedad.[47] Una de esas obras fue El arte de la fuga, que compuso poco antes de su muerte, pero que Bach nunca completó la fuga final. Consiste en 18 fugas y cánones complejos basados en un tema simple.[48] Fue publicada a título póstumo en 1751.[49]

La obra final de Bach completada fue un preludio coral para órgano, titulado Vor deinen Thron tret ich hiermit, BWV 668a, que dedicó a su yerno Johann Christoph Altnickol, desde su lecho de muerte. Cuando se cuentan las notas de los tres pentagramas de la cadencia final y son aplicados en un alfabeto romano, se encuentran las iniciales «JSB».[50]

Fallecimiento (1750)

Tumba de Johann Sebastian Bach en la iglesia de Santo Tomás.

La salud de Bach empeoró en 1749; el 2 de junio, Heinrich von Brühl escribió a uno de los burgomaestres de Leipzig para pedirle que su director de música, Gottlob Harrer, ocupara los cargos de Thomascantor y director musical «ante el eventual [...] fallecimiento del señor Bach».[51] Bach se fue quedando progresivamente más ciego, por lo que el cirujano británico John Taylor lo operó durante su visita a Leipzig entre marzo y abril de 1750.[52]

El 28 de julio de 1750, Johann Sebastian Bach fallecía a la edad de 65 años.[12] Un periódico de la época informó que «las infelices consecuencias de su muy poco exitosa operación» fueron la causa de su muerte.[53] Historiadores modernos especulan con que la causa de su muerte fue una apoplejía complicada por una neumonía.[54] [55] [56] Su hijo Emanuel y su alumno Johann Friedrich Agricola escribieron su obituario.[57] Actualmente se cree que su ceguera fue originada por una diabetes sin tratar. Según ciertos médicos, padecía de blefaritis, enfermedad ocular visible en los retratos de sus últimos años.

Las posesiones de Bach incluían cinco clavecines, dos laúd-clave, tres violines, tres violas, dos violonchelos, una viola da gamba, una laúd y una espineta y 52 «libros sagrados», incluyendo obras de Martín Lutero y Flavio Josefo.[58] Inicialmente fue enterrado en el viejo cementerio de San Juan en Leipzig. Su tumba estuvo sin identificar durante casi 150 años. En 1894, su ataúd fue encontrado finalmente y trasladado a una cripta en la iglesia de San Juan. Este edificio fue destruido durante un bombardeo del bando aliado durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que desde 1950 los restos de Johann Sebastian Bach están ubicados en una tumba en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig.[12]

Familia e hijos

Hijos de Bach

Johann Sebastian Bach encabezó una familia numerosa con un total de veinte hijos. Su primera hija nació cuando el compositor tenía 23 años y su última hija cuando tenía 57 años. Tuvo siete hijos de su primer matrimonio, de los cuales sobrevivieron cuatro, y trece del segundo, de los cuales sobrevivieron sólo cinco.[59] Su primera esposa fue su prima segunda, Maria Barbara Bach (1684-1720), con la que se casó en 1707. Su segunda esposa fue la cantante Anna Magdalena Wilcke (1701-1760), con la que contrajo matrimonio en 1721.

  • Hijos de su primer matrimonio con Maria Barbara Bach fueron:
  • Hijos de su segundo matrimonio con Anna Magdalena Wilcke fueron:
    • Christiana Sophia Henrietta (1723 - 1726),
    • Gottfried Heinrich (1724 - 1763),
    • Christian Gottlieb (1725 - 1728),
    • Elisabeth Juliana Friederica, llamada «Liesgen» (1726 - 1781) casada con Johann Christoph Altnickol,
    • Ernestus Andreas (1727 - 1727),
    • Regina Johanna (1728 - 1733),
    • Christiana Benedicta (1729 - 1730),
    • Christiana Dorothea (1731 - 1732),
    • Johann Christoph Friedrich, llamado el Bach de Bückeburgo (1732 - 1795),
    • Johann August Abraham (1733 - 1733),
    • Johann Christian, llamado el Bach de Milán y Bach de Londres (1735 - 1782),
    • Johanna Carolina (1737 - 1781)
    • Regina Susanna (1742 - 1809).[59]

Cinco de los hijos se dedicaron a la música, aunque uno de ellos (Johann Gottfried Bernhard) abandonó su carrera y murió prematuramente a los 24 años. Los otros cuatro llegaron a convertirse en compositores e intérpretes reputados por derecho propio, Wilhelm Friedemann Bach, Carl Philipp Emanuel Bach (de quien Wolfgang Amadeus Mozart tenía muy buena opinión), Johann Christoph Friedrich Bach y Johann Christian Bach, epígono de la época preclásica y una de las influencias principales de Mozart, más que su hermano Carl Philipp Emanuel.

Sin embargo, la confianza que Bach puso en su hijo mayor, Wilhelm Friedemann, tuvo tristes consecuencias después de su fallecimiento. El hijo perdió para siempre varias pasiones compuestas por su padre (que quizá ahora serían tan apreciadas como la Pasión según san Mateo y la Pasión según San Juan). Si no hubiese sido por el cuidado que tuvo su otro hijo, Carl Phillip Emanuel, en conservar los manuscritos del padre, el mundo podría haberse visto privado de una buena parte de las obras maestras de Bach.

Producción musical

Tocata y fuga en re menor, BWV 565
BWV 565
Apertura de la Cantata BWV 140
BWV 140, interpretado por el MIT Concert Choir
Preludio en do mayor, BWV 846
El clave bien temperado, libro 1
Concierto n.º 1 en re mayor, BWV 972
BWV 972
Concierto de Brandenburgo n.º 3 - 1. Allegro
BWV 1048, interpretado por Advent Chamber Orchestra
Preludio
BWV 552
Fuga
BWV 552

Análisis

En la música de Johann Sebastian Bach se sintetiza toda la tradición de la música clásica europea precedente: la polifonía que iniciaron Perotín y Léonin, la música renacentista de Giovanni Pierluigi da Palestrina, el primer Barroco de Girolamo Frescobaldi, y la de autores de su época como Dietrich Buxtehude y Antonio Vivaldi. De este último aprendió, copió y adaptó obras desde su juventud: así lo hizo en Weimar, cuando, gracias al duque, pudo versionar algunas de sus obras en sus Conciertos BWV 592-597 y BWV 972-987).[60]

Bach dominaba los dos estilos principales de su época, el francés y el italiano, y de hecho su producción está muy influida por el concierto italiano y la suite francesa.[61] Sintetizó en sus obras elementos de ambos junto a rasgos autóctonos alemanes como el complejo contrapunto alemán del norte y el coral, del que hace amplio uso en sus obras religiosas. Resulta de todo ello un estilo fácilmente reconocible, moderno pero de claras raíces en el pasado.[60] Es así que hizo amplio uso de la técnica y formas alemanes del órgano (tocatas, preludios, fugas, corales), franceses del clave (suites, oberturas) e italianos del violín (conciertos, sonatas, sinfonías).[60]

Escribió en casi todos los géneros y formas de su época, en multitud de combinaciones instrumentales y vocales. Culminó y realizó obras destacables en todos ellos, abarcando todos los aspectos, elevando muchos de ellos a un nivel superior e incluso creando géneros nuevos, como la sonata para teclado y un instrumento.[60] Única excepción fue la ópera,[62] género para el cual no compuso, aunque el lenguaje e influencia de la ópera seria del siglo XVIII está presente e impregna su producción vocal.[60] La influencia de la ópera se plasma sin embargo especialmente en las cantatas, pasiones y oratorios, donde Schweigt stille, plaudert nicht, BWV 211 (conocida como Cantata del café) de 1735 es prácticamente como una pequeña ópera sin representación escénica, y la Pasión según san Mateo, BWV 244 (1727), una gran ópera religiosa sin representación. Aquí Bach muestra interés en un género en el que no llegó a componer, aunque sí a escuchar, como en 1735 cuando -acompañado de uno de sus hijos- asistió a la representación de una ópera de Jean Christophe Geiser.

En algunas formas es el gran maestro de todos los tiempos. Sus pasiones son las mejores obras de todo el repertorio, igual que las cantatas sacras o las tocatas y fugas. Después de Bach, algunas de estas formas musicales fueron cayendo en el olvido para los grandes compositores.[63]

Durante los últimos años de su vida –dominados ya en Alemania por la estética de la Ilustración– su obra fue considerada anticuada, árida, difícil y muy llena de adornos. Por entonces, el estilo musical había cambiado notablemente, y las nuevas generaciones de músicos componían de forma muy diferente a Bach: era el llamado estilo preclásico o galante, en el que la música era predominantemente homofónica, y apenas asomaba el cargado contrapunto que Bach usó. Así, en 1737, Johann Adolph Scheibe, crítico musical de la nueva mentalidad ilustrada, criticó duramente la música de Bach: «Espera que instrumentistas y cantantes hagan lo mismo que él cuando toca el clavecín».

Tras su muerte la música tomará una dirección en la que su obra no tendrá cabida; él es el punto final respecto a una forma de entender la música que se remontaba a la Edad Media, cuando tenían más importancia la polifonía que la armonía o el timbre. Pero Bach también fue innovador y abrió caminos para la música del futuro: por ejemplo fue el primer gran maestro del concierto para teclado, pudiendo considerarse como el primero el quinto Concierto de Brandeburgo, BWV 1050 (1719), en el cual el teclado adquiere un papel solista que hasta entonces nunca había tenido, y que continuó en la serie de conciertos BWV 1052-1065 (1735). Después, Händel y Vivaldi tomarían ejemplo de esta novedad y compusieron sus Conciertos para órgano, opus 4 (1735) y Concierto para clavecín, RTV 780 respectivamente, fundándose así un nuevo género que adquiriría enorme importancia en los siglos posteriores.

Originalidad de su obra

Carátula original de la copia manuscrita de Johann Sebastian Bach de El clave bien temperado. Dice, en alemán, (con la letra manuscrita del compositor): «El "[instrumento de] teclado bien temperado", o preludios y fugas en todos los tonos y semitonos, ambos con la tercera mayor o ut, re, mi y con la tercera menor o re, mi fa, están compuestos para la práctica y el provecho de los jóvenes músicos deseosos de aprender y para el entretenimiento de aquellos que ya conocen este arte».

Bach compuso para la mayoría de instrumentos de su época. Durante toda su vida trató de mejorar sus obras corrigiéndolas y perfeccionándolas, y nunca se dejó influir por las opiniones del público. Creía que el artista podía educar al público y no aceptaba realizar piezas facilistas para lograr aceptación.[64]

Los cantantes se quejaban de la dificultad de su música de iglesia sobre todo en la composición de sus coros llenos de esplendor y solemnidad. Su manera de unir unas con otras las distintas voces del órgano, o sea, su manera de usar los registros, era tan fuera de lo común que muchos organistas y constructores de órganos se asustaban cuando lo veían emplear los registros.

Cuando, en 1747, observó los planos del nuevo teatro de la ópera en Berlín, enseguida descubrió cuanto era bueno o defectuoso con relación al efecto sonoro en el recinto. Podía tocar un mismo tema, en el órgano, sin parar, convirtiéndolo en un preludio, luego una fuga, luego un trío, luego un cuarteto y si quería en un coral en tres o cuatro voces del modo más variado sin abandonar el mismo tema. Se lo llamaba a menudo para examinar a candidatos a organistas o nuevo órganos.[64]

A sus contemporáneos (como el compositor Joahnn Adolf Scheibe) las piezas de Bach les resultaban extremadamente difíciles de ejecutar, por sus ampulosos ornamentos y los adornos enredados, con todas las voces sonando simultáneamente y con la misma dificultad, sin que se reconociera en ellas ninguna voz principal.[nota 5] Las voces salen juntas de su sitio, se separan en el camino y se encuentran de nuevo en la meta misma.[64]

Componía sus obras con un estilo totalmente puro y cada pieza tiene una completa unidad de carácter, con ritmo, melodía y armonía propias. Su método procedía progresivamente, paso a paso, de lo más fácil a lo más difícil. Bach nunca escribió nada teórico sobre música, su enseñanza sólo llegó a la posteridad a través de sus discípulos.[nota 6]

Desdeñaba la facilidad, nunca se inclinó hacia lo fácil y gracioso, nunca compuso una fuga que fuese sencilla o un pasaje obvio o fácil que no estuviese recargado por acompañamientos rudos y difíciles.[nota 7]

Al componer, Bach infringía muy ocasionalmente, por razones artísticas, las reglas tradicionales establecidas,[64] como la prohibición de octavas y quintas paralelas o la duplicación de la sensible. Otros rasgos sobresalientes de su estilo fueron la cuidadísima conducción de las voces en su contrapunto (ninguna de ellas carecía jamás de interés propio), el carácter siempre polifónico de su escritura (incluso, paradójicamente, cuando escribe a una sola voz, pues esta lleva implícitas varias voces reales que suenan alternando en notas sucesivas) y la enorme y sistemática variedad de su invención, como en los temas de fuga o en las texturas de sus preludios.

Tres periodos estilísticos

La obra de Bach, como la de Ludwig van Beethoven, se puede dividir en tres grandes períodos bien diferenciados, marcados por las influencias y la asimilación de los estilos de su época, desarrollo, búsqueda y la evolución de su estilo personal, que en los años 1713 y 1739-1740 son capitales para la evolución de su estilo.[62]

El primer período, el de aprendizaje y estudio, va desde 1700 hasta 1713, estando ya en Weimar. En este período, que está centrado en la música para clave y órgano y cantatas sacras, asimila y supera la música alemana del siglo XVII y principios del XVIII en el ámbito instrumental y vocal religioso, además de Frescobaldi y algunos músicos franceses del siglo XVII.[62]

El segundo período, el de maestría, empieza en 1713, en Weimar, y acaba en 1740, afincado ya en Leipzig. En este período, después de haber asimilado y superado completamente el estilo alemán del periodo anterior, a partir de 1713 asimila y es influido por la música italiana de finales del siglo XVII y primer cuarto del siglo XVIII, cuando, cogiendo y sintetizando las características del estilo italiano (claridad melódica y dinamismo rítmico) y del estilo alemán (sobriedad, contrapunto complejo y textura interna), logra hacer su estilo personal inconfundible, adaptable perfectamente a todos los géneros y formas de su tiempo menos el género de la ópera. En Leipzig y Köthen, ya forjado su estilo personal, adquiere un dominio técnico cada vez más profundo conforme pasa el tiempo.[62]

El último período de su música va desde la publicación de Clavier-Übung III en 1739 y acaba con la muerte del compositor en 1750, componiendo el El arte de la fuga. En este período, se centra significativamente en la música instrumental, como haría más adelante Beethoven, y su estilo personal se vuelve más contrapuntístico, con una leve influencia de la nueva música galante naciente en aquellos momentos.[62]

Obras

Catálogo de las obras de Bach

En 1950, Wolfgang Schmieder elaboró el registro o catálogo de sus obras, que abarca en total 1128 obras. Se conoce por las siglas «BWV», que significan «Bach-Werke-Verzeichnis» o «Catálogo de las obras de Bach». Es un sistema de numeración usado para identificar las obras del compositor alemán, que se agrupan en dos grandes secciones. Primero, la música vocal (BWV 1-524), que comprende cantatas (BWV 1–224); obras corales a gran escala (BWV 225–249), incluyendo pasiones (BWV 250–524), oratorios, corales y otras obras sacras. Después la música instrumental (BWV 525-1127), que incluye obras para órgano (BWV 525–748), otras obras para teclado (BWV 772–994), música para laúd (BWV 995–1000), música de cámara (BWV 1001–40), música orquestal (BWV 1041–71), y cánones y fugas (BWV 1072–1126), además de otro tipo de música instrumental como conciertos (varios para un único solista y otros con hasta cuatro solistas), sonatas, suites, oberturas, preludios, fantasías, ricercares, variaciones y pasacalles. A su vez, dentro de cada una de estas dos divisiones, las obras se agrupan por géneros, y no por fecha de composición. Por esta razón, un número BWV menor no indica una obra cronológicamente temprana.[65] También existe un catálogo elaborado por Christoph Wolff, de menor difusión.

Música vocal

La música vocal de Bach, que ha llegado intacta, se manifiesta en 525 obras, aunque sólo se han conservado 482 completas.[66] Toda su música vocal es semirreligiosa —sólo 24 cantatas, cuatro lieder y un quodlibet son profanos— y está compuesta en el seno de la Iglesia luterana alemana, donde era una tradición muy fuerte.

La gran mayoría de su música vocal fue compuesta en Leipzig, entre los años 1723 y 1741, cuando Bach era cantor y tenía -entre otras obligaciones- el componer cantatas, pasiones y motetes para las cinco iglesias más grandes de la ciudad, además de los actos civiles y religiosos, como por ejemplo funerales.

Entre la música coral de Bach hay que destacar también sus preludios corales, unos 170 aproximadamente, que compuso para órgano. La antología Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano), que él mismo recopiló en Weimar y en Köthen, comprende breves preludios corales, que muchas veces destinaba a fines educativos. Esto queda reflejado tras el título de la Orgelbüchlein, donde dice que este «pequeño libro para órgano, en el que se imparte al organista principalmente enseñanza sobre toda suerte de maneras de desarrollar un coral y también para mejorar su técnica del pedal, puesto que en estos corales el pedal está tratado por completo en obbligato (es decir, esencial, no optativo)».

Además, escribió y recopiló libros de pequeñas piezas para clave que sirven asimismo de enseñanza para técnica y música al mismo tiempo. Un ejemplo de estas obras didácticas son las Invenciones a dos voces y las Sinfonías a tres voces, al igual que el primer libro de El clave bien temperado.

Bach no diferenciaba en un principio entre el arte sacro y el profano, ya que según él ambos estaban dirigidos a ensalzar «la gloria de Dios». Un ejemplo de ello es la utilización de los mismos textos para la música sacra y la profana, como sucede con la música del «Hosanna» de la Misa en si menor, que antes había empleado en una cantata en homenaje a Augusto II de Polonia con motivo de una de sus visitas oficiales a Leipzig.

Durante su estancia en esta ciudad, compiló tres antologías corales para órgano: las seis corales Schüber, que son transcripciones de movimientos de cantata, dieciocho corales, que revisó entre 1747 y 1749 y que fueron compuestas en épocas anteriores. Todos ellas incluyen composiciones para órgano, como variaciones, fugas, fantasías, tríos y diversos preludios corales.

Todos los corales que son posteriores a Bach están concebidos con proporciones mayores que los del Orgelbüchlein y son menos íntimos y subjetivos.

Música instrumental

Variaciones Goldberg
Línea de bajo
Aria
Variación 1
Variación 2
Variación 3 Canone all'Unisuon
Variación 4
Variación 5
Variación 6 Canone alla Seconda
Variación 7 Al tempo di Giga
Variación 8
Variación 12
Variación 14
Variación 19
Variación 25
Variación 30. Quodlibet.
Aria da Capo
Interpretado por Kimiko Douglass-Ishizaka

De la música instrumental de Bach se conservan 227 piezas para órgano, 189 piezas para clavicémbalo, 20 para instrumentos a solo, 16 para cámara, 30 orquestales y 18 especulativas. Su música instrumental, a la vez, se divide en tres grandes familias según las formaciones de los instrumentos que intervengan, en el puesto profesional que ocupaba en aquel momento y las características musicales de cada género u obra. En total, son 494 las obras instrumentales completas. Todas ellas compuestas para una amplia gama de instrumentos (prácticamente todos los de la orquesta) de su época, desde los más modernos, como la flauta travesera, hasta los que estaban en su cenit, como el laúd, la viola da gamba o el clavecín, o incluso con instrumentos que quedaron como una curiosidad y nada más, como el laúd-clave, un híbrido de clavecín y laúd. Aunque toda su obra está destinada básicamente para siete instrumentos: el órgano, el clavecín, las cuerdas, el violín y las flautas (dulce y travesera), la voz humana y el coro. Otros instrumentos que tienen menor importancia en aparición, como la trompeta, el laúd, el fagot, la trompa, el timbal o el oboe y otros, son testimoniales, estando destinados únicamente a un número muy reducido de obras.[67]

Toda la música instrumental, excepto los corales para órgano, es profana, y mucha de ella, especialmente la destinada al teclado, de carácter didáctico, como El clave bien temperado y la serie de las suites inglesas-francesas de dicha serie que fue compuesta por Bach para enseñar el arte de componer a su hijo Wilhelm Friedemann Bach.

La instrumentación de Bach es típica de la música del Barroco de la primera mitad siglo XVIII, incluyendo instrumentos modernos para su época, o antiguos, que después de 1750 caerían en desuso.

Teclado

El órgano y el clavecín ocupan un papel central en la obra de Bach con más de 400 obras destinadas a ellos, aparte de ser el sostén como bajo continuo de las obras orquestales, las cantatas, las misas, las pasiones y algunas obras de cámara. También estos dos instrumentos adquieren un papel importante como solistas o acompañantes en las sinfonías y arias de las cantatas, las sonatas para teclado y un instrumento solista monódico, y los conciertos para cuerdas y uno, dos, tres o cuatro teclados.

Como todo compositor del Barroco, dirigía sus obras desde el clavecín u órgano cuando interpretaban sus piezas más de un instrumento solista, y componía basado en ellos todas sus obras, de manera que la importancia de estos dos instrumentos se acentuó todavía más en su producción musical. También solía dirigir la orquesta tocando simultáneamente la viola.

Su aporte a la literatura, avances técnicos y de interpretación, evolución e historia de estos dos instrumentos fue capital, explotando al límite sus capacidades, haciendo sonidos y efectos nunca vistos, investigando y mejorando los recursos, la ejecución, haciendo una demostración sobre las 24 tonalidades mayores y menores en El clave bien temperado BWV 846-893, llevando al cenit las posibilidades que podían ofrecer estos dos instrumentos hasta entonces.

Cuerda

La familia de las cuerdas, compuesta en la primera mitad del siglo XVIII por el violín, violín 'piccolo', viola, viola da gamba, viola de amor, violonchelo y contrabajo, son el sostén armónico y melódico de la música del Barroco. Los instrumentos más graves cumplen la función de bajo continuo junto con el teclado.

Bach, como todo músico del Barroco, usaba cuerdas en toda su obra, siempre violonchelos y violones o contrabajos, con la función de interpretar el bajo.

Bach era un excelente organista, clavecinista, violinista y violista. No tocó la viola de gamba, pero era aficionado a factores de esos instrumentos, por lo que conocía con exactitud las características, las virtudes, los defectos y las limitaciones de esta familia, sacando el máximo rendimiento y explotación en sus obras, donde la dificultad técnica y la belleza brillan en todo su esplendor.

Como en la música para teclado, su aportación en este campo supuso un antes y un después en la historia de esta familia, especialmente para el violín y el violonchelo.

Influencias

La música de Johann Sebastian Bach tiene múltiples influencias, directas e importantes, que proceden de compositores del siglo XVII y principios del XVIII de Alemania central como Johann Christoph Bach, Johann Pachelbel, Johann Kuhnau, Johann Ludwig Bach, Johann Gottfried Walther, Johann Georg Pisendel, Silvius Leopold Weiss y Johann Friedrich Fasch; de Alemania del Norte, entre los que se incluyen Johann Adam Reincken, Dietrich Buxtehude, Nicolaus Bruhns y Georg Böhm; de Alemania del Sur, como Johann Jakob Froberger, Johann Caspar Kerll, Johann Caspar Ferdinand Fischer y Johann Joseph Fux; franceses, entre los que se encuentran André Raison, François Dieupart, François Couperin, Louis Marchand y Nicolas de Grigny; e italianos, tales como Giovanni Pierluigi da Palestrina, Girolamo Frescobaldi, Arcangelo Corelli, Giovanni Legrenzi, Giovanni Battista Bassani, Giuseppe Torelli, Alessandro Marcello, Tomaso Albinoni, Antonio Vivaldi, Benedetto Marcello, Nicola Antonio Porpora, Francesco Durante, Giovanni Alberto Ristori y Giovanni Battista Pergolesi.

Bach también se interesaba, estudiaba y se influenciaba de compositores contemporáneos, teniendo con muchos de ellos relación personal directa. Entre ellos, cabe mencionar a Jan Dismas Zelenka, Johann Mattheson, Georg Philipp Telemann, Reinhard Keiser y Georg Friedrich Händel.[61]

Legado

Estatua de Johann Sebastian Bach en Leipzig.

Bach tuvo numerosos alumnos y estudiantes a lo largo de su vida; según el estudioso Hans Löffler, más de ochenta. Entre ellos se cuenta a Johann Christoph Altnickol, yerno suyo, que en los últimos años del maestro fue copista de sus obras, además de ayudarlo en la redacción de sus últimas composiciones, como en el caso de uno de sus últimos corales para órgano, el BWV 668, el último coral del Ciclo de Leipzig BWV 651-668.[68]

Ya en su vejez, cuando la gente se refería al apellido Bach lo hacía pensando en su famoso hijo Carl Phillip. En las generaciones posteriores a Bach, sólo algunos compositores y músicos conocían su obra. Básicamente eran sus hijos y sus alumnos, gracias a ellos se conservó y no cayó en el olvido la producción del cantor de Santo Tomás, mientras que el resto del mundo no tardaría muchos años en olvidarlo después de su muerte, en plena mitad del siglo XVIII.

Lorenz Christoph Mizler (un antiguo alumno) publicó un detallado obituario de Bach (sin atribución) en 1754, cuatro años después de su muerte, en Musikalische Bibliothek, un periódico musical. El obituario sigue siendo probablemente «la más rica y confiable» de las primeras fuentes documentales sobre el compositor.[69] Después de su muerte, la reputación de Bach como compositor declinó en un primer momento; su obra estaba considerada como pasada de moda en comparación con el emergente estilo clásico.[70] Inicialmente, era más recordado como intérprete y profesor.

Durante finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, Bach era ampliamente reconocido por su obra para teclado. Músicos célebres, como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Felix Mendelssohn, Robert Schumann o Frédéric Chopin estaban entre sus más destacados admiradores y tuvieron un gran aprecio por las obras que conocieron de Bach; comenzaron escribiendo en un estilo más contrapuntístico después de conocer la música de Bach.[71] Beethoven, sin conocer la totalidad de su obra, lo describió como el «Urvater der Harmonie» («Padre original de la armonía»).[72] También lo definió con un juego de palabras en alemán: «Nicht Bach, sondern Meer sollte er heissen», cuya traducción es «No debiera llamarse Bach ('arroyo', en alemán), sino Meer ('mar')».[73]

La reputación de Bach entre el público en general mejoró en parte gracias a la biografía del compositor que realizó Johann Nikolaus Forkel en 1802.[74] Felix Mendelssohn contribuyó de manera significativa en la recuperación de la reputación de Bach con su representación de la Pasión según San Mateo el 11 de marzo de 1829 en Berlín.[75] Este hecho es destacado, ya que se trataba de música muy antigua para su época. En la actualidad, se acostumbra a interpretar obras de otros siglos, mientras que en el período romántico no era habitual.[2] En 1850, fue fundada la Bach Gesellschaft (Sociedad Bach) para promover las obras del compositor; en 1899, la Sociedad publicó una edición completa de las obras del compositor con poca intervención editorial.[76] En 1900, se fundó la Neue Bachgesellschaft una vez que la antigua sociedad cumplió su meta.[76] En 1838, se reinterpretaron por primera vez las suites BWV 1066-1069.[2]

Durante el siglo XX, el proceso de reconocimiento tanto musical como del valor pedagógico de algunas de sus obras continuó, quizás más notablemente en la promoción de sus Suites para violonchelo solo por parte de Pau Casals, el primer artista importante que grabó dichas suites.[77] [nota 8] Otra novedad ha sido el crecimiento del movimiento «auténtico» o «interpretación historicista», que intenta presentar la música como la entendía el compositor originalmente. Como ejemplos se incluyen la interpretación de las obras para teclado con un clave en lugar de con un piano moderno y el uso de pequeños coros o voces solistas en lugar de grandes elencos al estilo de los preferidos por los intérpretes en el siglo XIX -y comienzos del XX.[78]

La música de Bach es comparada con frecuencia con la «original genialidad» de la literatura de William Shakespeare y las enseñanzas de Isaac Newton.[79]

Obras póstumas

La falta de material impreso impidió una mayor difusión de su obra. Sólo publicó tiradas muy reducidas de algunas obras instrumentales para órgano y clave. Muchas de sus obras fueron compuestas para eventos determinados, por lo tanto, fueron interpretadas sólo una o dos veces y no se le ocurría que podría interesarle a alguien escucharlas otra vez. Por eso no se preocupaba por publicarlas.

De la única pieza que existían muchas copias manuscritas era de El clave bien temperado. Incluso Beethoven tenía una copia a los once años. Mozart lo conocía por haber escuchado hablar de su obra pero nunca había visto nada suyo impreso. Una vez que escuchó un coro que lo cantaba quedó tan impresionado que pidió ver sus partituras pero estas no existían.[80]

En 1844, se hizo la primera interpretación moderna del Oratorio de Navidad BWV 248.[2] En 1911, se halló una cantata inédita que se cataloga como BWV 199.[81] En 1924, se descubrió un fragmento de cantata, catalogada como BWV 200.[82] En 1985, se encontró un manuscrito en Halle conteniendo las corales BWV 1090-1120, inéditas hasta entonces.[83] En 2005, se halló un manuscrito que contiene un aria vocal enumerada como BWV 1127.[84]

En 2008, se hace en Berlín una reconstrucción moderna de su cabeza y rostro con técnicas de modelación por ordenador, dando una imagen de fidelidad muy aproximada a la real.[85] Ese mismo año, se encontró un manuscrito que contenía una coral inédita hasta la fecha para órgano.[86]

Bach en la cultura popular

Sello postal de la República Federal de Alemania dedicado a Johann Sebastian Bach.

Johann Sebastian Bach es uno de los compositores más conocidos de la música clásica. Su imagen ha sido utilizada en diversos formatos artísticos y de otra índole, como pósters, caricaturas y postales.[87] Se han emitido sellos postales y otros documentos filatélicos y numismáticos en numerosos países del mundo, en muchos casos para conmemorar los aniversarios de su nacimiento y muerte.[88] También se han acuñado monedas, medallas y medallones conmemorativos.[89]

Su imagen ha sido utilizada en diversos artículos de merchandising, como relojes,[90] objetos para fumar (como pipas, vitolas de puro o cajetillas de tabaco),[91] tazas y jarras,[92] muñecos de juguete,[93] o caramelos y chocolatinas.[94]

En Alemania, durante el siglo XX, muchas calles fueron nombradas en su honor. Además, se erigieron estatuas y placas conmemorativas en diversos países del mundo, incluyendo a Alemania, Bélgica, Canadá, China, Finlandia, Francia, Países Bajos, Irlanda, España, Reino Unido y Estados Unidos.[95] También se han realizado bustos y estauillas con su imagen[96] y aparece en las vidrieras de varias iglesias.

Su música ha sido incluida tres veces –más que ningún otro compositor– en el Disco de oro de las Voyager, una grabación fonográfica que contiene un amplio conjunto de imágenes, sonidos comunes, lenguajes y música de la Tierra, enviada al espacio exterior con las sondas espaciales Voyager.[97]

El asteroide (1814) Bach, descubierto el 9 de octubre de 1931 por Karl Wilhelm Reinmuth, recibe su nombre en honor al compositor.[98]

En 1985, cuando se cumplieron 300 años de su nacimiento, se editó el primer registro completo de todas las cantatas sacras, dirigido por Helmuth Rilling. La edición constaba de 69 CD y fue realizada por el sello alemán Hänssler.[99] En 1989, se terminó el ciclo comenzado en 1971 del registro de cantatas realizado por Gustav Leonhardt y Nikolaus Harnoncourt y se editó en 60 CD del sello discográfico Teldec. Esta grabación fue revolucionaria, aplicando la concepción histórica de la interpretación y cambiándola para siempre.[99] En 2000, se celebraron los 250 años de su muerte y tres sellos discográficos (Brilliant, Hänssler y Teldec) publicaron ediciones conmemorativas con toda la música grabada del compositor alemán, en 155, 172 y 160 CD, respectivamente.

Bach en el cine y la televisión

El compositor ha sido mostrado biográficamente en numerosas ocasiones en el cine, en el teatro y en la televisión. Estas son algunas de ellas:

Año Película Director
1968 Crónicas de Ana Magdalena Bach Jean Marie Straub y Danièle Huillet[100]
1980 Johann Sebastian Bachs vergebliche Reise in den Ruhm Victor Vicas[101]
1983 Johann Sebastian Bach Lothar Bellag[102]
1984 Ein Denkmal für Johann Sebastian Peter Milinski
2003 Mi nombre es Bach Dominique de Rivaz[103]
2007 El silencio antes de Bach Pere Portabella[104]

Además, su música ha sido usada en más de 680 películas y programas de televisión.[105]

Referencias

  1. Jose Luis Comellas (1995). Nueva historia de la Música, pág. 165. Ediciones internacionales Universitarias. ISBN 84-87155-55-3. 
  2. a b c d Martínez Miura, 1998, pp. 311-312
  3. «Lesson Plans» (en inglés). Bach to School. The Bach Choir of Bethlehem. Consultado el 24 de marzo de 2013.
  4. Jones, 2007, p. 3
  5. Boyd, 2001, p. 6
  6. Miles, 1962, pp. 86–87
  7. Boyd, pp. 7–8.
  8. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 299
  9. Wolff, 2000, p. 45
  10. Wolff, 2000, p. 19
  11. Wolff, 2000, p. 46
  12. a b c d e f g h i j «Johann Sebastian Bach: a detailed informative biography» (en inglés). baroquemusic.org. Consultado el 19 de febrero de 2012.
  13. Wolff, 2000, pp. 41-43
  14. Geiringer, 1966, p. 13
  15. Domínguez, Martí. «¡Cómo brilla el lucero del alba!». elpais.com. Consultado el 21 de diciembre de 2009.
  16. Rich, 1995, p. 27
  17. Chiapusso, 1968, p. 62
  18. «Classical Net – Basic Repertoire List – Buxtehude» (en inglés). Classical.net. Consultado el 20 de septiembre de 2008.
  19. «Baroque Music – Part One» (en inglés). San Diego State University. Consultado el 19 de febrero de 2012.
  20. Chiapusso, 1968, p. 168
  21. Schweitzer, 1967, p. 331
  22. «Weimar (II) 1708–1717» (en inglés). let.rug.nl. Consultado el 23 de marzo de 2013.
  23. Door Julie Anne Sadie. Companion to Baroque Music. 
  24. Christoph Wolff (1995). From konzertmeister to thomaskantor: Bach's cantata production 1713–1723. p. 17. Consultado el 21 de junio de 2011. 
  25. John Eliot Gardiner (2010). «Cantatas for Christmas Day / Herderkirche, Weimar» (en inglés) pág. 1. bach-cantatas.com. Consultado el 9 de diciembre de 2011.
  26. «Bach Vs Marchand: The Duel That Never Was» (en inglés). classicfm.com. Consultado el 24 de marzo de 2013.
  27. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 80
  28. Miles, 1962, p. 57
  29. Boyd, 2001, p. 74
  30. Van Til, 2007, pp. 69, 372
  31. Spaeth, 2006, p. 37
  32. Geiringer, 1966, p. 50
  33. Wolff, 1983, pp. 98, 111
  34. Miles, 1962, pp. 86–87
  35. Wolff, 1991, p. 30
  36. Carol Traupman-Carr (2003). «Bach Choir of Bethlehem» (en inglés). Consultado el 20 de febrero de 2012.
  37. Wolff, 2000, p. 341
  38. Teri Noel Towe (2000). «The Inscrutable Volbach Portrait» (en inglés). The Face of Bach. Consultado el 3 de mayo de 2008.
  39. «BACH Mass in B Minor BWV 232» (en inglés). www.baroquemusic.org. Consultado el 21 de febrero de 2012.
  40. Hertz, Gerhard (1985). Ann Arbor, ed. Essays on J.S. Bach. Michigan: UMI Research Press. p. 187. 
  41. «Musikalische Bibliothek, I.4 [1738, 61]» (en alemán). Consultado el 25 de marzo de 2013.
  42. «Musikalische Bibliothek, [1754(en alemán). Consultado el 25 de marzo de 2013.
  43. Lutz Felbick: Lorenz Christoph Mizler de Kolof – Schüler Bachs und pythagoreischer „Apostel der Wolffischen Philosophie“ (Hochschule für Musik und Theater "Felix Mendelssohn Bartholdy" Leipzig – Schriften, Band 5), Georg-Olms-Verlag, Hildesheim 2012, ISBN 978-3-487-14675-1.
  44. «Musikalische Bibliothek, IV.4 [1754, 173]» (en alemán). Consultado el 25 de marzo de 2013.
  45. Musikalische Bibliothek, IV.1 [1754], 108 y Tab. IV, fig. 16 Fuente online; carta de Mizler a Spieß, 29 de junio de 1748, en: Hans Rudolf Jung und Hans-Eberhard Dentler: Briefe von Lorenz Mizler und Zeitgenossen an Meinrad Spieß, en: Studi musicali 2003, n.º 32, 115. Fuente online.
  46. Musikalische Bibliothek, IV.1 [1754], 158–173,Fuente online.
  47. Hans Gunter Hoke: Neue Studien zur»Kunst der Fuge« BWV 1080, en: Beiträge zur Musikwissenschaft 17 (1975), 95–115; Hans-Eberhard Dentler: Johann Sebastian Bachs»Kunst der Fuge« – Ein pythagoreisches Werk und seine Verwirklichung, Mainz 2004; Hans-Eberhard Dentler: Johann Sebastian Bachs»Musicalisches Opfer« – Musik als Abbild der Sphärenharmonie, Mainz 2008.
  48. Chiapusso, 1968, p. 277
  49. «The Art of the Fugue» (en inglés). Pipedreams. American Public Media. Consultado el 21 de febrero de 2012.
  50. Geiringer, 1966, p. 256
  51. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 442
  52. Hanford, Jan. «J.S. Bach: Timeline of His Life» (en inglés). jsbach.org. Consultado el 8 de marzo de 2012.
  53. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 188
  54. Breitenfeld, Tomislav; Solter, Vesna Vargek; Breitenfeld, Darko; Zavoreo, Iris; Demarin, Vida (3 de enero de 2006). «Johann Sebastian Bach's Strokes» (en inglés, PDF). Acta Clinica Croatica (Sisters of Charity Hospital) 45 (1). http://hrcak.srce.hr/index.php?show=clanak_download&id_clanak_jezik=21520. Consultado el 20 de mayo de 2008. 
  55. Baer, Ka. (1956). «Johann Sebastian Bach (1685–1750) in medical history» (en inglés). Bulletin of the Medical Library Association (Medical Library Association) 39 (206). 
  56. Breitenfeld, D.; Thaller V, Breitenfeld T, Golik-Gruber V, Pogorevc T, Zoricic Z, Grubišic F (2000). «The pathography of Bach's family» (en inglés). Alcoholism 36:  pp. 161–64. 
  57. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 299
  58. Mendel, David y Wolff, 1998, pp. 191-197
  59. a b c Christoph Wolff (2003). Bach, el músico sabio.Tomo II: la Madurez del genio, pág. 177-179. Robinbook. ISBN 84-95601-81-8. 
  60. a b c d e Julian Llinas (1982). La música a través de la historia. Enciclopedia Salvat. p. 27. ISBN 84-345-7998-7. 
  61. a b Martínez Miura, 1998, pp. 20-22
  62. a b c d e Boyd y Andrés, 2001, pp. 181-183
  63. Marie-Claire Beltrando-Patier y otros (1996). Historia de la música, pág. 443. Espasa Calpe. ISBN 84-269-9610-7. 
  64. a b c d Forkel, Johann Nikolaus (1802, publicado en 1953). Juan Sebastian Bach. México, Fondo de Cultura Económica. OCLC 1691271. 
  65. «Complete Works by BWV Number-All» (en inglés). jsbach.org. Consultado el 20 de abril de 2013.
  66. Martínez Miura, 1998, pp. 329-339
  67. Martínez Miura, 1998, pp. 339-347
  68. Johann Nikolaus Forkel, Über Johann Sebastian Bachs Leben, Kunst und Kunstwerke. Für patriotische Verehrer echter musikalischer Kunst, Leipzig, 1802 (reimpr. Fráncfort del Meno, 1950), p. 53. Texto (en alemán) disponible online (enlace consultado el 30 de septiembre de 2010).
  69. Mendel, David y Wolff, 1998, p. 297
  70. Beethoven: the universal composer. Edmund Morris, 2005, 2 y sig. «[Bach era] ridiculizado como pasado de moda incluso durante su propia vida».
  71. Schenk, Erich (1959). Mozart and his times (en inglés). Knopf. p. 452. 
  72. Kerst, Friedrich (1904). «Beethoven im eigenen Wort» (en inglés). Die Musik (M. Hesse.) 4:  pp. 14–19. http://books.google.com/?id=M4oPAAAAYAAJ&pg=PA14#v=onepage&q=. 
  73. «Curiosidades sobre J. S. Bach». sociedadbach.org. Consultado el 26 de marzo de 2013.
  74. Geck, Martin. «Johann Sebastian Bach: Life and Work» (en inglés). Houghton Mifflin Harcourt. Consultado el 22 de febrero de 2012.
  75. Kupferberg, 1985, p. 126
  76. a b Vega Cernuda, 2004, pp. 11-13
  77. «Robert Johnson and Pablo Casals' Game Changers Turn 70 : NPR» (en inglés). National Public Radio. Consultado el 22 de febrero de 2012.
  78. «Musicology – Principal Methodologies for Musicological Research – Musical, Historical, Press, and History – JRank Articles» (en inglés). Jrank Science Encyclopedia. jrank.org. Consultado el 22 de febrero de 2012.
  79. «Biography of Johann Sebastian Bach –PianoParadise» (en inglés). PianoParadise.com. Consultado el 22 de febrero de 2012.
  80. Epstein, Ernesto (1950). Bach, pequeña antología biográfica. Buenos Aires, Riccordi Americana. 
  81. Martínez Miura, 1998, p. 130
  82. Martínez Miura, 1998, p. 131
  83. Martínez Miura, 1998, p. 218
  84. Comlpete Bach Cantatas vol 20. 2008. http://www.challenge.nl/index.php?group=product&serial=1166022848135. 
  85. What did Bach look like?. 2008. http://edition.cnn.com/2008/SHOWBIZ/Music/03/03/reconstructing.bach.ap/index.html. 
  86. «Unos musicólogos descubren una obra desconocida de Johann Sebastian Bach». Terra (2008). Archivado desde el original el 2008-04-20. Consultado el 4 de mayo de 2008.
  87. «Bach in Arts and Memorabilia» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  88. «Bach in Arts - Bach on Stamps & Envelopes» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  89. «Bach in Arts - Medals, Medallions & Coins» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  90. «Bach Memorabilia - Bach Clocks» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  91. «Bach Memorabilia - Bach Smoking Objects» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  92. «Bach Memorabilia - Bach Mugs, Cups & Steins» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  93. «Bach Memorabilia - Bach Toys & Dolls» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  94. «Bach Memorabilia - Bach Sweets» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  95. «Bach in Arts - Bach Statues, Monuments, Memorials & Plaques» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  96. «Bach in Arts - Busts, Figurines & Statuettes» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  97. «Golden Record Music List» (en inglés). NASA. Consultado el 26 de julio de 2012.
  98. «JPL Small-Body Database Browser sobre 1814 Bach» (en inglés). Consultado el 14 de abril de 2013.
  99. a b Martínez Miura, 1998, pp. 27-28
  100. «Chronik der Anna Magdalena Bach». IDBM (2007). Consultado el 4 de mayo de 2008.
  101. «Filmportal.de». Filmportal.de (2008). Consultado el 3 de mayo de 2008.
  102. «Filmportal.de». Filmportal.de (2008). Consultado el 3 de mayo de 2008.
  103. «Filmportal.de». Filmportal.de (2008). Consultado el 3 de mayo de 2008.
  104. «El silencio antes de Bach». IDBM (2007). Consultado el 3 de mayo de 2008.
  105. Ficha de Johann Sebastian Bach en inglés y en español en Internet Movie Database. Consultado el 14 de abril de 2013.

Notas

  1. Impresa como traducción en David, H. T. (1966). Bach Reader. W W Norton & Co Inc. ISBN 0393002594. 
  2. En lugar de a Bach, el duque de Sajonia-Weissenfels eligió al posteriormente exitoso compositor de ópera Johann Augustin Kobelius, quasi redescubierto en 2010. Véase Gerald Drebes. «Wiederentdeckung eines Konkurrenten von J. S. Bach» (en alemán). Consultado el 24 de marzo de 2013.
  3. Teri Noel Towe afirma que dicho retrato no pertenece a Bach en The Portrait in Erfurt Alleged to Depict Bach, the Weimar Concertmeister, 10 de agosto de 2001, publicado en el sitio web The Face of Bach, accesible desde Internet Archive en este enlace (julio de 2011, en inglés).
  4. Algunas de esas pinturas se encuentran en la Musikalische Bibliothek, mientras que está planeado que otras sean publicadas en la revista Musikalische Bibliothek, III.2 [1746], 353 Fuente online, Felbick 2012, 284. En 1746, Mizler anunció la afiliación de tres famosos miembros, Musikalische Bibliothek, III.2 [1746], 357 Fuente online.
  5. Comentario de Johann Adolf Scheibe, músico contemporáneo de Bach, en el Der critische Musicus.
  6. Comentarios de Joh. Ph. Kirnberger en Gedanken uber dieverschieden Lehrarten in der Komposition en 1782.
  7. Comentario de Charles Buerney en A General History of Music de 1789.
  8. En 1936, Pau Casals rescató del olvido el manuscrito de las Suites para violonchelo solo BWV 1007-1012, inéditas hasta entonces. Martínez Miura, 1998, p. 259

Bibliografía

En español

  • Martínez Miura, Enrique (1998). Bach Obra Completa Comentada. Peninsular Publishing Company. ISBN 8483070340. 
  • Eidam, Klaus (1999). La verdadera vida de Johann Sebastian Bach. Siglo XXI. 
  • Boyd, Malcom; Andrés, Ramón (2001). J.S. Bach edición 250 aniversario. RBA. ISBN 84-473-1713-7. 
  • Wolff, Christoph (2002 y 2003). Bach, el músico sabio. Ma Non Troppo. 
  • Vega Cernuda, Daniel S. (2004). Bach: repertorio completo de la música vocal. Ediciones Catedra S.A. ISBN 8437621887. 
  • Andrés, Ramón (2004). Johann Sebastian Bach: Los días, las ideas y los libros. El Acantilado. 

En inglés

Véase también

Enlaces externos