Chironex fleckeri

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Chironex fleckeri
Avispa marina.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Cnidaria
Clase: Cubozoa
Orden: Cubomedusae
Familia: Chirodropidae
Género: Chironex
Especie: C. fleckeri
Southcott, 1956
Señal australiana de advertencia.

La avispa de mar o medusa de caja (Chironex fleckeri) es una cubomedusa (clase Cubozoa) capaz de matar una persona mediante su contacto. Se la considera el animal más venenoso del planeta.[1] [2] Habita fundamentalmente las aguas australianas.

Características[editar]

La umbrela (cuerpo principal) tiene una forma cuadrada, traslúcida y de color azul y verde (por lo que es muy difícil distinguirlas en el mar a menos que sea de noche, el cuerpo sí se puede distinguir porque brilla en la oscuridad), de la cual salen 60 cilios o tentáculos de aproximadamente 80 cm de largo cada uno. Es de color transparente, por lo que es muy difícil su avistamiento por las personas.

Puede llegar a alcanzar el tamaño de un balón de baloncesto, teniendo hasta 60 tentáculos, cada uno de 3 metros de largo, con hasta 5 mil millones de aguijones microscópicos (cnidocitos) que pueden inyectar un letal veneno. Cuando los tentáculos entran en contacto con la piel es demasiado doloroso, arde, quema y se sienten pequeños toques eléctricos y calambres que no ayudan a tener un movimiento normal de las extremidades, en donde normalmente se adhieren y enredan los tentáculos. En las mujeres los tentáculos pueden llegar a hacer más daño, pues al no tener vellos el tentáculo se adhiere con más facilidad a la piel y se logra inyectar más veneno. Al momento del primer contacto el dolor es particularmente intenso y éste puede persistir hasta 48 horas, en promedio 12 horas.

El veneno ingresa directamente al torrente sanguíneo y, dependiendo del peso de la persona y la cantidad de veneno inoculado, puede causar shock y paro cardíaco.

En caso de resultar afectado por el animal, la primera medida de tratamiento es arrojar vinagre sobre la zona afectada, ya que éste tiene propiedades inhibitorias sobre los nematocistos, orgánulos intracelulares encargados de inocular el veneno. Al mismo tiempo debe darse aviso inmediato al sistema de emergencias, que en las zonas endémicas suele estar preparado para estos casos.[3]

Historia natural[editar]

Habita generalmente en las aguas tropicales de Australia y otras áreas del océano Índico oriental y del Pacífico. Se han avistado especímenes en aguas de Papúa Nueva Guinea, Filipinas y Vietnam, si bien se desconoce su distribución exacta.[4]

Contrariamente a la creencia popular acerca de su movimiento y a diferencia de las medusas comunes, que en su mayoría son ciegas, esta especie posee cuatro grupos de veinte ojos. Pero no está claro si pueden seguir objetivos con la vista ni tampoco cómo procesan las imágenes, poseen sistema nervioso central, pero es casi innotable. Nada en impulsos de 1,5 m/s, lo que le proporciona velocidad suficiente para atrapar peces.

Sintomatología[editar]

Generalmente el roce de la víctima con sus tentáculos no pasa inadvertido y deja lesiones visibles que de rojo se tornan en más rojas y se hincha la zona afectada; tras unos 20 minutos se inicia el síndrome irukandji: comienza un intenso dolor en todo el cuerpo, el ritmo cardíaco se triplica, la tensión sanguínea se duplica; por lo general la muerte sobreviene tras una embolia cardíaca.

Sus síntomas se presentan también en dificultad para respirar, náuseas y vómitos, hinchazón y dolor severos, latidos cardíacos lentos y muerte del tejido cutáneo. Sin embargo, algunos animales son inmunes a la toxina, como las tortugas de mar, que se alimentan de ellas sin sufrir daño alguno. En el caso de los humanos, si el veneno penetra en el sistema sanguíneo, la muerte puede llegar a producirse en menos de tres minutos. El tratamiento tópico con vinagre de las lesiones por contacto disminuye su peligrosidad.[5]

Según un estudio reciente de la revista National Geographic, las avispas de mar se vuelven más mortíferas con la edad. Las jóvenes, que cazan camarones, tienen veneno tan sólo en el 5% de sus células urticantes, mientras que las adultas lo tienen en el 50%, lo que les permite cazar presas más grandes.[6]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]