Aurora Cáceres Moreno

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Aurora Cáceres»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Aurora Cáceres Moreno
Nacimiento 29 de marzo de 1872
Flag of Peru.svg Perú, Lima
Fallecimiento 14 de febrero de 1958
Nacionalidad Peruana
Ocupación Escritora
Cónyuge Enrique Gómez Carrillo
Padres Antonia Moreno Leyva y Andrés Avelino Cáceres
[editar datos en Wikidata]

Zoila Aurora Cáceres Moreno (Lima, 29 de marzo de 1872Madrid, 14 de febrero de 1958), fue una escritora feminista peruana.

Biografía[editar]

Zoila Cáceres fue hija del presidente peruano, el mariscal Andrés Avelino Cáceres y de Antonia Moreno Leyva.

La vida de Cáceres puede caracterizarse como una de profunda tristeza: murió su hermana durante la Guerra del Pacífico (1879–1883), murió su novio en la década de los 1890, tuvo que exiliarse después del golpe de estado de 1895, y se casó con Ernesto Carrillo, con quien no dejó descendencia. Después de separarse de él, vivió como mujer independiente, estableciendo organizaciones sociales, y luchando a favor del catolicismo y de la emancipación femenina.

Debido a su formación en un convento de monjas en Alemania y en la Escuela de Altos Estudios en París, la cultura de la autora fue cosmopolita.

A partir de 1895, como parte del círculo de Clorinda Matto de Turner en Buenos Aires, dio a conocer sus primeros ensayos feministas. El primero titulado La emancipación de la mujer apareció en Búcaro Americano en 1896 sustanciando su relación con la destacada novelista Clorinda Matto de Turner. La autora fue más feliz con sus libros que en el ámbito social de París donde comenzó a publicar obras de diversa índole cuando era la primera esposa del escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo. De aquella época hay dos novelas, La rosa muerta y Las perlas de la rosa, la primera con temática cosmopolita, la segunda andina. Es decir, cultivaba el modernismo literario y el indigenismo. Representan los dos lados culturales en esta escritora transatlántica, no siempre armoniosos entre sí. Más tarde se interesó por la filosofía de Miguel de Unamuno, el catolicismo, y el sufragismo. En un momento emotivo, apareció ante el senado peruano para protestar por una nueva propuesta de ley que permitiría la libertad de cultos en el Perú.

Su novela La rosa muerta recientemente fue reeditada por Stockcero. Esta obra comparte abundantes características formales con la prosa modernista. No obstante, Cáceres desafió los parámetros ideológicos del movimiento. Mientras que su protagonista se apropió del precepto modernista de tener a la mujer como objeto de la veneración masculina, ella también tomó control activo de su vida sexual en un mundo donde los maridos todavía trataban a sus mujeres como cosas. Las cosas en esta novela no son personas sino implementos de comunicación y medicina que evidencian el apogeo de la era industrial. La acción transcurre entre Berlín y París, lugares que los modernistas estimaban, pero la feminización de la representación de las relaciones hombre-mujer implica un ensanchamiento del paradigma varonil del modernismo. Los hombres ideales en este relato no son esposos de quienes las esposas huyen, sino son doctores, hombres de ciencia quienes han sido liberados de las actitudes chauvinistas masculinas. El personaje principal de La rosa muerta, entonces, se prenda de uno de sus ginecólogos permitiendo escenas escabrosas en una clínica parisina que habrían sido escandalosas para los lectores de 1914, y tal vez para algunos de hoy día.

Literatura[editar]

Novela moderna: El periodo comprendido entre 1875 y los primeros años de la I Guerra Mundial , delimita la cultura de todo occidente, denominado fin de siglo es conocido como nuestro modernismo, movimiento iniciado en América de Lengua Española, en tambaleante inestabilidad en las estructuras político - sociales existentes, y con la irrupción de una burguesía prepotente que se enriquecía con bienes materiales y se empobrecía espiritual y artísticamente.

El modernismo fue nuestro verdadero Romanticismo, en la que se había pretendido; la personalización y utilización de la voz poética. El modernismo es una reacción frente al rebajo de nivel cultural del léxico al que había llevado el naturalismo y el realismo. Las mujeres a partir de la década de 1860, empezaron a publicar en la Revista de Lima, entre estos se encuentra: Lucero de manantial, Si haces mal o esperes bien; entre otras. El Correo del Perú (1871-1877) públicó una serie de artículos y ficciones serializadas escrito por mujeres entre ellas, Flora Tristán, Teresa Gonzales de Fanning'. Así lo testimonia Sebastián Lorente, es su elogio al incremento de en la enseñanza de las artes y con especial fruición a la Literatura, por su Sabiduría cuya virginal belleza excita castos y misteriosos amores Aunque las objeciones de los adversarios de las escritoras eran en tres puntos: primero era tarea de hombres y no de una mujer manejar una pluma era tan ridícula como una mujer dándole fuego al cañón, segundo que la concentración en las tareas intelectuales hacia un desmedro en sus labores domesticas y por último que siendo mujeres frívolas y de poca ilustración sería muy poco su aporte. Sin embargo en el Perú se vio una proliferación de escritos por mujeres celebrando lo poético en la sociedad continuo hasta después de la Guerra del pacifico, guerra en la que Aurora, no solo perdió sus familiares sino además a su novio. La Revista de Lima y el correo del Perú fueron la primeras publicaciones culturales de importancia en acoger la producciones femeninas, así la prensa femenina estuvo dirigida y administrada por mujeres, que proliferaron gracias al apoyo financieros de los poderosos consignatarios del guano. Así en 1872 La Bella (revista femenina) publica su primer número, y se vio una verdadera profusión de escritos firmados por mujeres no solo sobre costumbres y educación sino sobre todo lo que sucedía en el país y ene l mundo con creciente seguridad y soltura. El correo en 1876, día a día iba haciéndose menos raro que las mujeres escribiesen y se les alentaba por ser un paso importante en la civilización de nuestro país como lo decía González. En este contexto se encontraba Aurora Cáceres (1877-1958), quien fue una importante escritora modernista, conocida como Evangelina; seudónimo que utilizaba en sus obras, esposa del conocido escritor modernista guatemalteco Enrique Gómez Carrillo.

La nueva estética modernista admite distintas vías de formulación, la belleza que es la búsqueda de una palabra armoniosa y pura, la pulcritud, el esmero, sin olvidar el lujo estilístico, el poder redentor y los implacables enigmas existenciales es decir el transito del hombre sobre la tierra. Esta nueva estética estará presente en las obras de Aurora sobre toda en la famosa novela llamada La rosa muerta (1914), el lujo estilístico que desborda Laura, protagonista de la novela, una mujer con una belleza y elegancia que no se opaca ante una enfermedad, motivo por el cual conoce al doctor Castell quien a pesar de no gozar con un buen prestigio, entre los grandes personajes, sí, contaba con un elegancia y caballerosidad que encanto a bella Laura, y que por un tiempo fue un poder redentor para ella, por que volvió a creer en el amor un sentimiento que llega había desechado a causa de su fracaso matrimonial, y además tuvo la creencia que podía salvarse vio en él la salvación negada por otros doctores a los que ella había recurrido. Es aquí donde ella misma reflexiona sobre la existencia y la vida como un tiempo que tiene final, sin embargo a pesar de conocer todo ellos ella no se limita y ama con total libertad al Doctor Castell.

Se veían aterciopeladas alfombras de Oriente, grandes poltronas de estilo Luis XVI, canapés y sillas con tapices de Aubusson, cortinas de estofas, cuyos colores aparecían amortiguados por el tiempo y algunas porcelanas japonesas guarneciendo un bargueño moderno. Ningún detalle revelaba un gusto personal, ni el más insignificante objeto podía denunciar la labor de una mujer

Durante el quehacer de los modernistas irán apareciendo: crisis, vacío, precariedad, incertidumbre, decadencia social y plenitud del arte. Fue en la prosa en que se fraguo el modernismo. El vehículo inicial de los modernistas fueron las crónicas, donde se pudo trabajar la prosa de forma artística, por lo que podemos decir que fue la génesis del modernismo. Se da una renovación y modernización del lengua literario, en al programática de sus designios estético e intelectuales, en la prosa-crónica había una mayor libertad en su desarrollo, la prosa se presta mejor para sondear en los temas y tensiones, que motivan al escritos, argumentos, personajes, ambientes, reflexiones expresados con mayor escrupulosidad. Aurora no solo escribió novelas sino que además ella comenzó como todo, escritor ¨modernista con ensayos, artículo y crónicas, Mujeres de ayer y de hoy; Labor de armonía interamericana en los Estados Unidos de Norte América (1946); España en la poesía del Perú; La ciudad del sol (1927); Mi vida con Enrique Gómez Carrillo (1929); Oasis del arte (1910 ó 1911)

En su libro Mi vida con Enrique Gómez Carrillo (1929), ella nos relata su biografía, a pesar de ser un reajuste de cuentas contra su esposo, es una rica fuente de información sobre su triste vida, aun si exagera en un aspecto u otro (y no detectamos que lo hacer), revela en ella su actitud hacia los hombres, que tiene mucho que ver con la actitud feminista. Mi vida con Enrique Gómez Carrillo, era el de una persona huraña, que no gustaba de las continuas fiestas y paseos, prefiriendo la soledad para leer y escribir. Tan solitaria era que le agradaba tener en su dormitorio dos camas sencillas, a la manera de los hoteles alemanes, en vez de una cama conyuga. Su matrimonio era tal que durante un altercado los dos esposos reaccionan de la siguiente manera: él con cortés distanciamiento y yo con frialdad marcada y fingida. En su caso, la soledad la condujo al espiritualismo, tendencia que ella misma se atribuye y que es confirmada por otros. Esta cualidad espiritual le haría defender fervorosamente el catolicismo, la Iglesia y las ermitas sagradas. Posteriormente, en un momento emotivo en el Perú, dirigiendo la Unión Católica de Señoras de Lima, se presentó ante el Congreso Nacional para expresar su oposición a una legislación que favorecía la libertad de cultos en el Perú. Sin embargo a pesar de ser tan diferentes ambos escritores coincidían sorprendentemente en sus apreciaciones políticas. De sus afirmaciones, se verifica que las visiones políticas de Cáceres y su marido Gómez Carrillo se alejaron de Miguel Ángel Asturias, compatriota de éste, cuando Asturias hizo de este mandatario la figura principal de su novela antidictatorial, El señor presidente, en la cual pone en tela de juicio el terror del abuso del poder político, que la misma Aurora Cáceres debió haber conocido de cerca cuando su padre, el presidente Andrés Avelino Cáceres, fuera derrocado por Nicolas de Piérola. Pero el amor explica todo y su marido era un dandy guatemalteco vinculado con las familias de rancio abolengo español (o ladino). Cuando se trata Enrique Gómez Carrillo, esposo de Aurora, fue uno de los viajeros modernistas que trato se acercarse a lo exótico y lejano crónicas de viajes, influencia evidente en Aurora y en su obra: Oasis de Arte

Oasis de arte donde describe los lugares más importantes de los países europeos que ha visitado, pues como sanemos ella realizó viajes al extranjero y como la hija del Presidente del Perú así como cuando su padre fue exiliado. Entre estos países están: Suiza, Italia, Francia, Bélgica, Perú, Paris y Alemania Traza descripciones de los pueblos y paisajes de todos estos países, que incluyen estudios económicos (como en el caso del cerro de Pasco, en Perú) o artísticos como los dedicados al

la hermosura apacible de las montañas de Suiza con sus picos de nieves y sus vertientes plateada, sus árboles inmóviles, frondosos y sombríos como los de la isla de la muerte…

La filigranas eróticos y la transcripción de un lugar exótico desconocido, pero sin perder su calidad lirica, pero se muestra con mayor claridad y precisión. Ruben Darío escribe un prólogo para este libro. Crónicas de viaje por Europa, de 1911 y escribe en ese prólogo

Confieso ante todo que no soy partidario de las plumíferas; que Safo y Corina me son poco gratas y que una Gaetana Agnesi, una Teresa de Jesús, o un George Sand me parecen casos de teratología moral. ¿De dónde proviene mi poco apego a las mujeres de letras? Posiblemente, o seguramente, porque todas, con ciertas raras excepciones, son feas. Evangelina (seudónimo de Zoila Aurora) no se encuentra en este caso, pues ha sido y es gala de los salones, tanto por su espíritu como por su beldad, gracia y elegancia. Baste con decir que es una compatriota de Santa Rosa de Lima...

En otro fragmento de este prólogo Ruben Darío define de esta forma la literatura aceptable/tolerable para las mujeres:

Una literatura discreta, un escribir como se borda, o se cuida una flor; una manifestación de impresiones y sensaciones, sin dogmatismo ni pedanterías, confieso que... suele ser en ocasiones no solamente excusable sino encantador...

Ruben Darío afirma que si bien la naturaleza es sabia para ordenar el mundo como corresponde según la fisiología dice, Creo sin embargo, en que así como hay hombres de alma femenina, hay mujeres de alma e inteligencia masculinas» En el prólogo deja en claro que la literatura es una tarea masculina y si en algún momento la mujer escribe es sencillamente porque tiene alma e inteligencia masculina esto es evidente para Blas Matamoro que en su biografía de Darío escribe: en el fondo de Rubén había una mujer que no terminaba de reconocerse como tal... y que tenía fobia a las mujeres a la vez que se sentía atraída fuertemente por ellas para identificarse con el género femenino. Otro escritor fue Amado Nervo quien ha pedido de Aurora, escribe el prólogo a su obra de La Rosa Muerta y la describe así:

En España e Hispanoamérica, hay pocas mujeres novelistas, porque hay pocas mujeres intelectuales… ¡Cómo no aplaudir por tanto a la Señora [Aurora Cáceres], por su buen propósito de novelar! conoce ella de sobre este París Meca de nuestras ingenuas almas hispanoamericanas…
Al librito de la Señora Cáceres, tal vez pudiera yo hacerle algunos reparos con respecto a cierta sintaxis, a un vocabulario algo cosmopolita… como los protagonista a la intromisión repentina de tal o cual crudo toque de naturalismo que ya no está quizás con razón, de moda…
Cosmovisión modernista:

José Enrique Rodó, resumía así la época modernista: Tan contradictoria en su complejidad, sin embargo la escritura modernista era auténtica la herencia del romanticismo, utiliza un lenguaje armonioso y musical que recree lo creado. En el modernismo hay un interés y un amor por lo diferente por la otredad, de donde surgirán el erotismo y lo exótico, que fueron la clave cosmopolita del modernismo. El erotismo era una manifestación inmediata en los espíritus del fin de siglo y como en cualquier época. En los escritos modernistas existen dos tipos de erotismo, el espiritualizado e idealista; es aquel que integra la pareja humana y se puede ver en aquella Helena ideal- mitad ideal, mitad sueño- y en llamado Negro, es aquel escore y experiencias eróticas de índoles marcadamente sexual e incluso con prostitutas. Se dio en algunos modernistas la adhesión al paganismo: a la fruición estética de la carne y sus placeres sin rubores ni culpa; y también surge el esteticismo el culto a la belleza y el arte, y fe en la palabra bella y hermosa. Laura vestía aquel día un elegante traje de batista bordado a mano con incrustaciones de Venecia y rizadas valencianas, como de espuma, encima de un viso de raso tierno, color de rosas que se adhería a su cuerpo, dándole una atrevida y aparente desnudez. No ignoraba que tenía las formas intachables de una Venus, y aprovechaba la tolerancia de la moda para mostrar sus perfiles de levantina estatua. Se destaca el uso de palabras connotativas de hermosura y brillantez: el azul y el oro y los materiales nobles el mismo oro, la plata, las pedrerías, la seda, el mármol y el bronce. Derroche especial de preciosísimo prolifero en la creación de interiores y salones lujosos convertidos en manierismos de ambientación. Los lujares preferidos fueron algunos países orientales, como China, India, Indonesia y Japón.

Quise que mi amor alegrarse tu existencia, que mi alma juvenil, como flor encarnada y aromática, recrease tus ojos hastiados de ver sufrir; mas hoy que mi destino [IX] adverso me convierte, de Venus turbadora como solías llamarme, en triste despojo de hospital, aniquilado y exhausto, prefiero huir, alejarme de ti y anticipar así mi muerte... Al menos te dejaré el recuerdo de la mujer misteriosa del Bósforo, con cabellera de alga y ojos de noche oriental, y no el cuadro del dolor de mi agonía, entre vendas, cloroformos y escalpelos ensangrentados.

Aparición de figuras de la mitología abreviadas, como el sobre nombre dado a Laura como la Venus, llamada así por el doctor Castell. El cosmopolitismo, sobre Paris es una forma más inmediata, ese interés de los modernistas por aquellos que no encontraban en sus patrias y una evasión hacia tiempos pretéritos y refinados. Lily Litvay los resume así:

en el fin del siglo el exotismo significa diversas cosas para diversas gente. Para algunos, aventura, Fausto, riqueza, libertad sin límite. Para otros misterio, sensualidad. Otros encontraban en el la posibilidad de vivir hasta el límite. Cierta personas buscaban en las tierras lejanas ele paraíso perdido.
Ella, que como un sol esplendoroso estaba orgullosa de la belleza de su cuerpo ¿llegaría a perderla? ¿Perdería su finura, su esbeltez; dejaría de ponerse corsé y de usar los tacones Luis XVI, que le daban al andar un movimiento rítmico y ondulante? Si realmente estaba enferma de gravedad, con qué placer escucharían su desgracia las mujeres que la envidiaban sus éxitos, tan celebrados en sociedad, de mujer hermosa, elegante y distinguida.

Obras[editar]

  • Angelina, Eva. “La emancipación de la mujer”. El Búcaro Americano 1.6/1.7 (15 de mayo; 1 de junio de 1896): 117-118, 127–30.
  • ---auspiciado por moises de las aguas*——.Oasis de arte. Prólogo de Rubén Darío. París: Garnier Hermanos, ¿1910? ¿1911?
  • Cáceres, Aurora. La rosa muerta/Las perlas de Rosa. Prólogo de Amado Nervo. Paris: Garnier Hermanos, 1914.
  • Cáceres, Zoila Aurora & Andrés Avelino Cáceres. La campaña de la Breña, memorias del mariscal del Perú, D. Andrés A. Cáceres. Lima, Imp. Americana, 1921.
  • Cáceres, Z. Aurora (Evangelina). La ciudad del sol. Prólogo de Enrique Gómez Carrillo. Lima: Librería Francesa Científica/Casa Editorial F. Rosay, 1927.
  • Cáceres, [Zoila] Aurora (Evangelina). Mi vida con Enrique Gómez Carrillo. Madrid: Renacimiento, 1929.
  • Cáceres, Zoila Aurora. La princesa Suma Tica (narraciones peruanas). Madrid: Editorial Mundo Latino, 1929.
  • ——. Labor de armonía interamericana en los Estados Unidos de Norteamérica, 1940–1945. Washington, 1946.
  • ——. Epistolario relativo a Miguel de Unamuno. En Unamuno y el Perú. Ed. Wilfredo Kapsoli. Lima/Salamanca: Universidad Ricardo Palma/ Universidad de Salamanca, 2002:el flaco y mafe

Bibliografía[editar]

  • Denegri Alvarez Calderón, Francesca. (1996.)El abanico y la cigarrera : la primera generación de mujeres ilustradas en el Perú / Lima : IEP : Flora Tristán,
  • La prosa modernista hispanoamericana (2003): introducció̤n crítica y antología / Madrid : Alianza Editorial
  • Klaus Meyer Minnemann La novela hispanoamericana del fin de siglo / .México, DF : Fondo de Cultura Económica, 1997
  • Claire Emilie Martin Cien años después : la literatura de mujeres en América Latina : el legado de Mercedes Cabello de Carbonera y Clorinda Matto de Turner / .Lima : Universidad de San Martín de Porres, 2010.
  • Zoila Aurora Cáceres Oasis de arte / .París : Garnier Hermano
  • Arriola Grande, Maurilio. Diccionario literario del Perú: Nomenclatura por autores. Dos tomos. Lima: Editora Universo, 1983.
  • Frederick, Bonnie. “Harriet Beecher Stowe and the Virtuous Mother: Argentina, 1852–1910”. Journal of Women's History 18.1 (2006): 101-120.
  • Glickman, Robert Jay. Vestales del Templo azul: notas sobre el feminismo hispanoamericano en la época modernista. Toronto: Canadian Academy of the Arts, 1996.
  • Herrera, Eduardo. “Una visita a Evangelina”. En La ciudad del sol de Aurora Cáceres. Lima: Librería Francesa Científica/Casa Editorial E. Rosay, 1927: 185–193.
  • Levano, César. "Las mujeres y el poder Caretas (1999).
  • Minardi, Giovanna. “La narrativa femenina en el Perú del siglo XX”. Alba de América 37/38 (2001): 177–196.
  • Rojas–Trempe, Lady. “Escritoras peruanas al alba del próximo milenio”. En Perú en su cultura. Eds. Daniel Castillo Durante y Borka Sattler. Lima/Ottawa: PromPerú/University of Ottawa; 2002: 175–181.
  • Rojas-Trempe, Lady. "Mujeres y movimientos sociales en América Latina: Angela Ramos y Magda Portal, escritoras políticas de pie en la historia del Perú". Debate: Literatura y género (2004).
  • Ward, Thomas. "Los caminos posibles de Nietzsche en el modernismo", Nueva Revista de Filología Hispánica 50.2 (julio-diciembre de 2002): 480-515.
  • Ward, Thomas. "Introducción". La Rosa Muerta. Buenos Aires: Stockcero, 2007: vii-xxiv. ISBN 987-1136-61-7

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]