Auriculoterapia

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La auriculoterapia proviene etimológicamente del griego terapia que significa curar y del latín aurícula que quiere decir oreja, se presenta como una rama de la acupuntura por ser practicada por medio de las agujas chinas. Su origen es incierto, pero sin duda se sabe que proviene de oriente.

El francés Dr. Paul Nogier entre 1954 y 1956 fue el primero en crear una cartografía detallada del pabellón auricular. Este método de tratamiento es un microsistema de acupuntura por medio del cual se diagnostican y tratan diversas enfermedades y consiste en la estimulación de terminaciones nerviosas que se encuentran en el oído y le conectan con el resto del cuerpo, por lo que al ser estimulada una parte de la oreja tendrá un efecto en la parte del organismo relacionada con dicha zona.[1]

Está basada en la idea de que la oreja es una representación completa del resto del cuerpo. En la reflexología y la iridiología también se utiliza este tipo de mapas.

En la oreja se refleja una imagen parecida a la de un feto “in utero”. El feto está orientado cabeza abajo, a nivel de su lóbulo. Esta forma funciona en la teoría de la Medicina china como el “espejo” de todo el cuerpo.[2]

Anatomofisiología auricular[editar]

Es inevitable hacer uso de los dibujos y cartas referenciales existentes en todo tratado sobre la materia, de este modo podremos comprender el cómo y el porqué. El pabellón auricular tiene variadas referencias somatotópicas; la más común es la que representa a un bebé en posición fetal con la cabeza hacia abajo y con el vientre proyectado hacia el meato auditivo. De esta manera, tanto los órganos internos como tronco y extremidades tienen una referencia regional lógica en la aurícula. Esta representación somatotópica es muy útil porque nos permite ubicar con facilidad los puntos y regiones que habremos escogido para una terapia determinada; sin embargo se siguen descubriendo puntos "nuevos" a través de la práctica clínica y experiencia de acierto y error, pero siempre con este fundamento analógico conocido como el principal microsistema ¡La Auriculoterapia!..[3]

Meridianos y puntos acupunturales[editar]

Todo lo que existe en el universo está formado por energía. La base de la terapia se basa en el equilibrio energético, cuando se presenta la enfermedad existe un desequilibrio de esa energía, así pues como existen venas y arterias por donde circula la sangre para ser transportada a todo el organismo existen también otros canales por donde fluye la energía llamados "meridanos". Estos canales al ser estimulados logran restablecer el equilibrio energético del cuerpo. Según la Medicina china, la oreja está estrechamente relacionada con los meridianos (nadi): los que llegan a ella tienen una íntima relación con los órganos internos, por ello tiene también una conexión muy directa con los órganos internos, a nivel de fisiología y fisiopatología. Actualmente se conocen más de 200 puntos biológicamente activos en la oreja con los cuales se pueden tratar numerosas enfermedades. En la oreja existe un punto reflejo para cada zona del cuerpo, que es perceptible en el caso de enfermedad; sólo cuando una región del cuerpo humano pierde el equilibrio fisiológico, pueden detectarse en la oreja los puntos alterados. Este hecho es clave y puede utilizarse como método de diagnóstico. Por otro lado, una vez detectados los puntos, se puede proceder a su estímulo para volver a equilibrar el organismo.

Ello implica que la oreja no es solo un aparato de oído, sino también un instrumento importante para el diagnóstico y tratamiento de patologías. Los puntos acupunturales que se encuentran en la aurícula son puntos estimulantes en los tratamientos. Los puntos denominados de reacción positiva se toman como referencia en el diagnóstico.[4]

Tratamientos[editar]

La auriculoterapia puede utilizarse para el tratamiento tanto de enfermedades agudas como crónicas, permite utilizar estímulos semipermanentes y, además, tiene generalmente rápidos resultados. Por el contrario, el tratamiento tiene nulo o escaso resultado después de realizar un gran esfuerzo físico o mental; por este mismo motivo, no se recomienda realizarlo a personas que tomen altas dosis de psicofármacos, tengan enfermedades hereditarias o trastornos degenerativos, esquizofrenia, depresión endógena, anemias, principios de apendicitis, enfermedades contagiosas y de transmisión sexual y, por último, enfermedades que afecten a la médula espinal.

Está contraindicada en todos los casos en que esté afectada la oreja por quemaduras, cortes, úlceras o eczemas y en los embarazos, no se deben estimular los puntos hormonalmente activos.

Los resultados más satisfactorios se han obtenido en los tratamientos siguientes:

  • Trastornos funcionales (endocrinos y orgánicos: hipo e hiperacidez, estreñimiento…
  • Dolores de cualquier causa, tipo y localización: neuralgias, dolores de parto, dolor posoperatorio, gastralgia, postraumático…
  • Trastornos psíquicos y depresiones, ansiedad…
  • Alergias: asma, fiebre del heno…
  • Hábitos tóxicos, enuresis nocturna, insomnio…[5]

Historia[editar]

Las terapias y diagnósticos a través del pabellón auricular son conocidos en todo oriente, desde Egipto, pasando por Persia, hasta China y, más tarde, descritos algunos de sus tratamientos por médicos de Grecia, Portugal, Italia y, especialmente por la importancia en su desarrollo moderno, de Francia. Las técnicas se basaban en experiencias y eran transmitidas de forma oral, lo que limitó su desarrollo e importancia.[6]

Antigüedad-Siglo XVI[editar]

Los primeros documentos escritos que relacionan la oreja y los nadi (meridianos), así como el diagnóstico observando el pabellón auricular, están datados en el año 400 a. C. en China, aunque es durante la dinastía Tang cuando se difundió en la medicina china la estimulación de la oreja como terapia contra algunos trastornos del cuerpo humano.

El afamado egiptólogo Alexandre Varille, constató en sus estudios que las mujeres egipcias que no deseaban tener más hijos se perforaban el pabellón de la oreja.

En Grecia los médicos Hipócrates y Galeno estudiaron y describieron las relaciones de las perforaciones en la oreja con trastornos menstruales y sexuales.

En Persia, se utilizaban las cauterizaciones en la oreja para el tratamiento de la ciática. Según antiguos informes médicos conservados.

Siglo XVII hasta 1950[editar]

El médico portugués Abraham Zacutus Lusitanus (1575-1642), describió la utilización de las cauterizaciones en los pabellones auriculares para el tratamiento de la neuralgia ciática.

El médico y anatómico italiano Antonio María Valsalva (1666-1723), describió la región de la oreja que debía cauterizarse para reducir los dolores dentarios en su obra "De aura humana tractatus" (1704).

Desde 1950[editar]

En Francia, el Dr. Paul Nogier de Lyon (1908-1996), observó en la década de los años 50 que una curandera de la región trataba a sus pacientes de ciática, cauterizando la zona del antehélix. A partir de este momento, las estimulaciones de la oreja fueron estudiadas, ampliadas y todas las técnicas revisadas y actualizadas, durante la década de los años 60. Dedujo que la totalidad del antehélix de la oreja sería el reflejo de la columna vertebral de forma invertida e inspirado en los principios tradicionales chinos, fue el primer médico occidental que exploró con criterio científico la auriculoterapia china, logrando revivirla.

Posteriormente, el Dr. Jacques Niboyet estudió la resistencia al paso de la corriente eléctrica de los puntos acupunturales y descubrió que los puntos auriculares presentaban una resistencia diferente a la de su entorno, lo que permitió el diseño de aparatos que permitían localizar los puntos activos de forma precisa. Desapareció así la falta de fiabilidad en esta técnica, para dejar paso a un método terapéutico objetivo, repetible y que permitía demostrar la existencia de estos puntos.

Desde este momento se pudo ir completando la cartografía auricular, cada vez con más precisión y se avanzó en la investigación de la respuesta del organismo a varios tipos de estimulaciones, lumínicas, magnéticas y químicas, preferentemente.

La Oficina Regional del Océano Pacífico Occidental de la OMS (WHO-ROWP) celebró en Seúl (Corea del Sur) en 1987, la tercera conferencia sobre estandarización de nomenclatura de puntos acupunturales, discutiéndose en ella el número de puntos auriculares, que quedó fijado en 43 con el mismo nombre y localización en Francia y China y otros 36 con desigual localización, aunque igual nomenclatura.[7]

Referencias[editar]

Revistas Magufas varias sin peso científico ninguno. La referencia de la OMS es falsa

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]