Astenia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Astenia
(nombre de síntoma)
Beautiful dreamer.jpg
Clasificación y recursos externos
CIE-10 R53
CIE-9 780.7
CIAP-2 A04
MeSH D001247
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 

La astenia (del griego α [a] —alfa privativo—: "carecer", y σθένος [sthénos]: "fuerza", "poder") [1] es un síntoma presente en varios trastornos, caracterizado por una sensación generalizada de cansancio, fatiga, debilidad física y psíquica; con principal incidencia entre las personas de 20 a 50 años, y mayor preponderancia en las mujeres que en los hombres.[2]

La «astenia prolongada» puede derivar al diagnóstico del síndrome de fatiga crónica.[3]

Etiología[editar]

Se origina principalmente por el estrés, aunque puede tener otro origen. La depresión puede producir astenia.

Una hipótesis sugiere que la astenia se debe a la disminución de beta-endorfinas, sustancias que segrega el sistema endocrino, y que son responsables de la disminución de la sensación de dolor.

Puede aparecer también con el trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad, paralelamente a los rasgos de rigidez caracterial y falta de flexibilidad.

Causa funcional[editar]

Por lo general aparece al amanecer, es decir, predomina por la mañana y resulta variable al transcurrir el tiempo. No mejora o incluso se agrava con el reposo y suele estar asociado a un trastorno del sueño. Cuando es por causas reactivas es porque aparece después de un exceso de actividad física o mental. Cuando es por causas psiquiátricas es por asociación al síndrome depresivo.

Causa orgánica[editar]

Se caracteriza por ser máxima por la tarde, en horas del atardecer, es fija y sin variaciones o fluctuaciones. Se agrava con la actividad y mejora después del sueño.[3] La presunta causa es orgánica por:

Cuadro clínico[editar]

La astenia se caracteriza por fatiga como sensación de falta de energía y motivación, de agotamiento o cansancio. La astenia puede afectar las funciones intelectuales: pérdida de la memoria, menor atención, concentración y vigilancia. Con frecuencia se evidencian otros trastornos psicológicos incluyendo una percepción alterada del mundo externo, trastornos de la personalidad y ansiedad.

La astenia también afecta las funciones sexuales produciendo una disminución del deseo sexual y una disfunción eréctil. Los trastornos físicos más comunes son la pérdida del apetito, fatiga muscular y trastornos del sueño.

La astenia no es sinónimo de somnolencia. Somnolencia y apatía (entendida como indiferencia) pueden ser síntomas de la fatiga normal tras el esfuerzo físico o la falta de sueño. Si no se alivia durmiendo bien, y con poco estrés, debe ser valorada médicamente.[4]

Otras causas frecuentes de astenia son las causas cardíacas y oncológicas por su gravedad, la ingesta de drogas y alcohol, la depresión y el embarazo en adolescentes, el síndrome de apnea obstructiva del sueño y el maltrato tanto a nivel escolar como familiar.[4]

Tratamiento[editar]

Siendo un proceso adaptativo del organismo, no existen tratamientos específicos para curar la astenia, por lo cual no existen medicamentos curativos como tales.[5] De todas formas, sí existen algunas praxis que ayudan a que el cuerpo y la mente se adapten con mucha mayor facilidad. Un ejemplo es la sulbutiamina.[cita requerida]

En primer lugar, tenemos que llevar una vida saludable. Hacer comidas a horas regulares, mantener el cuerpo en un buen estado físico y mantener una vida ordenada.

La alimentación forma parte importante en este campo, por lo que evitar las comidas pesadas y comida rápida representa una gran ayuda.

Hay alimentos que nos ayudarán como los cereales, las legumbres, las frutas y verduras de temporada. [6]

Evita el exceso de grasas saturadas y colesterol y aumenta la presencia en la dieta de ácidos grasos poliinsaturados, como los omega-3, abundantes en el pescado azul y en productos enriquecidos.

Es muy importante mantener el cuerpo bien hidratado por el mero hecho de cambio de estación y en primavera, que hace más calor, el cuerpo empieza a sudar y hacer un gasto de agua corporal mucho más elevado. Es recomendable mantener un nivel de 1,5 litros, al menos, de agua al día.

Diagnóstico diferencial[editar]

Es necesario diferenciar la astenia de la fatiga: los síntomas no mejoran con el descanso. Tampoco se debe confundir con la fatiga crónica. Si los síntomas se presentan durante más de 6 meses, y no se deben a un estado de depresión es posible estar ante el síndrome de fatiga crónica.

Un caso particular de astenia es la astenia primaveral, trastorno de origen incierto que se presenta con la llegada de esta estación.

La astenia puede aparecer en múltiples infecciones y enfermedades, tanto orgánicas como funcionales. Por ejemplo:

Referencias[editar]

  1. Lidell, Henry George; Scott, Robert (1996). A Greek-English Lexicon (en inglés). Oxford: Clarendon Press. . p. 1595.
  2. Marx, John (2010). Rosen's emergency medicine: concepts and clinical practice 7th edition. Philadelphia, PA: Mosby/Elsevier. p. Chapter 11. ISBN 9780323054720. 
  3. a b BARBADO HERNANDEZ, F. J.; GOMEZ CEREZO, J.; LOPEZ RODRIGUEZ, M. y VAZQUEZ RODRIGUEZ, J. J.. El síndrome de fatiga crónica y su diagnóstico en Medicina Interna. An. Med. Interna (Madrid) [online]. 2006, vol.23, n.5 [citado el 13 de abril de 2010], pp. 239-244. ISSN 0212-7199. doi: 10.4321/S0212-71992006000500009.
  4. a b CASANOVAS GORDO, J.M.. Del síntoma a la enfermedad: astenia. Rev Pediatr Aten Primaria [online]. 2009, vol.11, suppl.17 [citado el 13 de abril de 2010], pp. 425-431. ISSN 1139-7632.
  5. Astenia: debilidad física y psíquica por estrés, depresión o razón orgánica
  6. Alimentos y vitaminas para superar la astenia primaveral

Enlaces externos[editar]