Arsenio Erico

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Arsenio Erico
Arsenio Erico 1934.jpeg
Datos personales
Nombre completo Arsenio Pastor Erico Martínez
Apodo(s) El Saltarín Rojo, El Paraguayo de Oro, El Hombre de Mimbre, El Hombre de Goma, El Semillero de Avellaneda, El Mago, El Aviador, El Duende Rojo, El Diablo Saltarin, El Rey Del Gol, Mistergol, El Hombre de Plástico, Virtuoso
Nacimiento Asunción, Paraguay30 de marzo de 1915
Nacionalidad(es) Bandera de Paraguay
Fallecimiento 23 de julio de 1977
Altura 1,83 metros
Carrera
Deporte Fútbol
Debut
deportivo
1930
(Nacional)
Posición Delantero
Goles en clubes 331 (Clubes)
Retirada deportiva 1949
(Nacional)

Arsenio Pastor Erico Martínez[1] (n. Asunción, Paraguay, 30 de marzo de 1915 – m. Buenos Aires, Argentina, 23 de julio de 1977), fue un futbolista paraguayo que se destacó en las décadas de 1930 y 1940.[2]

Erico, quien se originó como jugador en Nacional de su país y que más tarde supo brillar en Independiente de Avellaneda, Argentina, es considerado por FIFA como el mejor jugador paraguayo de todos los tiempos y uno de los mejores futbolistas sudamericanos de la historia. Según la tabla de goleadores de la IFFHS se ubica en puesto 34, siendo el jugador paraguayo que más goles ha convertido en torneos de primera división, con 331 tantos en 372 partidos (prom. 0,88), lo que lo ubica en el puesto 34 de la tabla de máximos goleadores de todos los tiempos.[cita requerida]

Erico es el máximo goleador de la historia del fútbol argentino, con 293 goles, junto a Angel Labruna de River Plate, aunque el historiador futbolero argentino Claudio Keblaitis publicó en su libro “Alma Roja III, los años dorados” que Erico contabilizaba 295 goles.[3]

Trayectoria[editar]

Erico cabeceando la pelota en un partido contra River Plate, 1935.

Arsenio Erico[4] nació un 30 de marzo de 1915 en Asunción, Paraguay. Sus abuelos paternos fueron italianos. Su padre, sus tíos, sus hermanos y sus primos, nueve en total, regalaron el apellido Erico para gloria de Nacional, en diversos años desde 1909, hasta 1942.

Erico empezó su carrera en el Club Nacional de Asunción a la edad de 15, en Primera División.

En 1932 estalló la Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia y como Erico aún no tenía edad de ser enrolado, le permitieron acompañar una gira en una selección de la Cruz Roja con fines de recolección de fondos. Ahí el muchachito deslumbró en tierras argentinas. Le echaron el ojo dirigentes de River Plate e Independiente, mas fueron los de esta última entidad quienes pudieron hacerle firmar un contrato profesional. Pero había un inconveniente: Erico debía eventualmente hacer la conscripción efectiva en su patria que estaba en guerra. Los argentinos le consiguieron un permiso especial del ministerio de defensa guaraní de modo que Erico pudo iniciar su brillante carrera en Argentina.

Debutó para los Rojos de Independiente el 6 de mayo de 1934 contra Boca Juniors sin marcar goles. Tenía 19 años. En la siguiente fecha contra Chacarita Juniors logra el primero de sus 295 goles.

A lo largo de su carrera le llovieron apodos pintorescos como El Saltarín Rojo, El Hombre de Goma, El Paraguayo de Oro, El Hombre de Mimbre, El Mago, El Aviador, El Duende Rojo, El Diablo Saltarín, El Rey del Gol, Mister Gol, El Hombre de Plástico, El Virtuoso, El Semidiós, el trampolín entre otros. La prensa de aquella época no ahorraba descripciones sobre como jugaba.

Erico en acción jugando para Independiente, donde convirtió 293 goles.

Luego de un par de años con lesiones que lo marginaron de las canchas, en 1937 desencadenó todo su potencial: 48 goles[3] en un sólo año (jugando 34 partidos), cifra que le significó ser el máximo goleador en un torneo largo. Además es el goleador con mejor promedio en un campeonato con 1,43 goles por partido. En 1938 llevó a Independiente a su primer título nacional en la época profesional y repitió el récord de goles por año marcando 43 tantos. Y al año siguiente, marcó 41 goles[3] logrando el bicampeonato para los Diablos rojos.

Fueron dos años pletóricos: 66 partidos jugados, 52 ganados, 5 empatados y 9 perdidos. Algunos expertos mundiales ubicaron a Independiente de 1938/39 como uno de los mejores equipos de la historia mundial junto con el Real Madrid de Alfredo Di Stéfano, el Brasil de 1970 con Pelé y otros más.

Erico conformó una delantera fantástica con José Vilarino, Vicente de la Mata, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla. Es muy difícil describir como hacía los goles Erico. Poseía un repertorio muy creativo para recibir y enviar pelotas al arco.

Promediando 1942, Erico tuvo discusiones con los nuevos dirigentes de Independiente y se marchó al Paraguay. Ahí saldó una vieja deuda personal y familiar: sacar campeón al Nacional. Independiente recibió ofertas por él desde River Plate (por 100.000 pesos) y desde San Lorenzo de Almagro pero la hinchada roja no quería verlo vendido a una potencia rival y primó más el amor de la gente del club por su ídolo guaraní. De modo que no fue vendido, le hicieron contrato nuevo y volvió en 1943.

Independiente vendió el pase de un maduro y lesionado Erico a Huracán donde llegó a jugar apenas siete partidos oficiales sin marcar ningún tanto antes de retirarse del fútbol argentino cerrando su récord de 295 goles.

Brilló como astro uno de los más grandes futbolistas sudamericanos de su tiempo, considerándosele el octavo mejor jugador de fútbol en Sudamérica durante el siglo XX. Marcó más de 300 goles en su carrera sumando los convertidos para Nacional, sobre todo en la campaña de 1942 en la que se consagró campeón.

En Paraguay, Erico llegó a alternar partidos como jugador y director técnico durante todo el campeonato de 1949. Su Nacional logró el subcampeonato detrás del Guaraní. Esa fue su única experiencia como entrenador.

Tras el retiro[editar]

Erico posando con un grupo de admiradoras durante un partido de su equipo, Independiente (1939).

Fijó residencia en Argentina hasta su muerte y a menudo viajaba a su tierra natal para visitar a sus familiares. Después se casó ya maduro en 1960 con la señora Aurelia Blanco, argentina hija de inmigrantes españoles. Nunca tuvieron hijos.

En 1970, Erico asistió en Asunción a su propio homenaje dedicado con la disputa de un partido amistoso entre las selecciones de Argentina y Paraguay, ante un estadio Defensores del Chaco que se presentaba al tope de su capacidad. En la ocasión, le fue otorgado un trofeo de reconocimiento al tiempo de dar una vuelta completa al campo de juego en medio de aplausos.[5]

En 1977 la pierna izquierda de Erico tuvo complicaciones sanguíneas debiéndose ser amputada. Parecía que se restablecía su salud pero tuvo un paro cardíaco fatal el 23 de julio de 1977. Al día siguiente, Independiente jugó contra River Plate, justamente los dos clubes que pujaron por los servicios del genial paraguayo ya 4 décadas atrás. La gente se la pasó coreando, muchos de ellos con lágrimas en los ojos, “¡se siente, se siente, Erico está presente…!”. Los Rojos le ganaron a los Millonarios 2 a 1 tras ir perdiendo 1 a 0.

Independiente corrió con los gastos del sepelio y entierro de Erico. En un día hábil y de invierno (bajo la dictadura militar argentina) partió de la sede de los Rojos la multitudinaria caravana fúnebre hacia el cementerio de Morón distante a 65 Km. Cabe señalar que no existían autopistas en esa época. Todo eso refleja la enorme categoría de ídolo del club que ostentaba Arsenio Erico.

Con justicia el estadio de Nacional lleva su nombre, al igual que una tribuna del Defensores del Chaco, como asimismo la platea más importante del recientemente inaugurado Libertadores de América, estadio de Independiente.[6]

Repatriación[editar]

Luego de largos años de arduo trabajo burocrático promovido por un grupo de voluntarios paraguayos en conjunto con autoridades nacionales, en 2009 se lograron concretar los trámites necesarios, refrendados por el Poder ejecutivo,[7] para la repatriación de los restos del célebre futbolista.[8]

El 24 de febrero de 2010, poco antes de emprender el traslado por tierra del féretro de Erico con destino a su país natal, fue despedido por medio de actos especiales a los que concurrió una importante cantidad de personas, primeramente en la sede del club Deportivo Paraguayo, y por último en la del equipo con el que se convirtió en leyenda, Independiente.[9] El adiós definitivo de la República Argentina se llevó a cabo en la mañana del día siguiente, 25 de febrero, con otra sentida ceremonia celebrada en la cabecera del puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une la ciudad argentina de Posadas con la de Encarnación.

El histórico regreso a la República del Paraguay se produjo minutos después de esa misma jornada en la que fue recibido con honores y en medio de una multitud que lo aguardaba al otro lado del referido viaducto, ya en la capital del departamento de Itapúa.[10] Desde ahí partió la caravana que acompañaba la comitiva con rumbo a Asunción, realizando durante el trayecto breves paradas en distintas localidades. A su llegada en horas de la tarde, fue objeto de un nuevo homenaje en el estadio que lleva su nombre, perteneciente a Nacional, su club de origen, y más tarde en el Congreso Nacional en donde estuvo presente el presidente de Paraguay, Fernando Lugo.[11]

Finalmente, el 26 de febrero de 2010, el ataúd con los restos repatriados de Arsenio Erico fue transportado a su morada definitiva que tiene lugar en un mausoleo, construido especialmente para el efecto, ubicado dentro del estadio Defensores del Chaco.[12] [13]

Curiosidades y anécdotas[editar]

  • Pese a que hasta 2011 se contabilizaban 293 goles en la carrera del paraguayo, una reciente investigación del historiador Claudio Keblaitis, presentada en el libro Alma Roja III, los años dorados, da testimonio de 2 goles ante Chacarita, uno en 1937 y otro en 1939, que no le eran adjudicados. Cabe destacar que la Asociación del Fútbol Argentino no lleva un registro oficial de goleadores.[14]
  • En 1938, Erico alcanzó la cuenta de 43 goles cuando le restaban dos partidos al campeonato. Durante los mismos el ariete guaraní pudo haber superado tal cantidad pero se rehusó a hacerlo debido a que tenía la intención de adjudicarse un premio en efectivo instituido por una marca de cigarrillos de la época (Cigarrillos 43) para quien realizara ese mismo número de conquistas. Así, cada vez que tenía una oportunidad clara para marcar un tanto se la cedía a algún compañero.[15]
  • Cierta vez, antes del Mundial de Francia 1938, Argentina pretendió armar un equipo potente en pos de lograr la Copa y para ello intentó convencer a Erico para que se nacionalice, así él podría vestirse la azulceleste y blanca por la friolera suma de 200.000 pesos que en aquel tiempo representaba una cifra principesca si se toma en cuenta que un automóvil último modelo valía 5.000 pesos. Erico dijo simplemente que “no”, antes que nada, era paraguayo. Ese hecho alcanzó al conocimiento público entre los hinchas argentinos y llegaron a aplaudirlo a rabiar por ese acto de noble y sencillo patriotismo. Un periodista porteño escribió “El Hombre de Mimbre, el Paraguayo de Oro, cuánto nos lamentamos que no fuera argentino”.[15]
  • Pese a ser considerado el más grande exponente en la historia del balompié guaraní, Erico nunca llegó a jugar por la selección de Paraguay. Para tan distinguida ausencia existen dos motivos: durante el Mundial de 1930, en el cual participó el combinado albirrojo, apenas contaba con 15 años. En tanto que tras emigrar hacia el vecino país quedó inhabilitado reglamentariamente pues en aquel entonces no podía ser llamado para integrar el representativo nacional un jugador que milite en el exterior.[16]
  • Alfredo di Stéfano siempre mencionaba en sus memorias, reportajes, en donde pueda manifestar una opinión, su admiración hacia Erico. De niño, y pese a ser hincha de River Plate, era habitual espectador de los partidos de Independiente, como local, sólo para observar las técnicas y el juego de Erico. Ya famoso en Europa, siempre le mandaba cariños mediante periodistas argentinos y llegó a opinar que Erico era más que el propio Pelé. Durante el Mundial de Inglaterra 1966, Di Stéfano le hizo llegar una esquela por medio de un amigo en común; en ella decía: "Yo sólo he sido un pequeño imitador tuyo".
  • El apodado Saltarín Rojo, gracias a su notable destreza para impulsarse y conectar el balón a una considerable distancia del suelo, llegó a anotar goles extraordinarios y de distinto tipo, como el que le convirtió a Boca Juniors el 12 de agosto de 1934. Tras el intento inicial de rematar de palomita un centro enviado por De la Mata, Erico consiguió impactar la pelota en pleno aire con ambos tacos para mandarla al fondo del arco. Inicialmente esa jugada fue bautizada como el balancín, pero varias décadas después sería rebautizada como El Escorpión.[17]

Comentarios[editar]

«Él tenía, escondidos en el cuerpo, resortes secretos. Saltaba el muy brujo sin tomar impulso, y su cabeza llegaba siempre más alto que las manos del arquero, y cuando más dormidas parecían sus piernas, con más fuerza descargaban de pronto latigazos al gol. Con frecuencia, Erico azotaba de taquito. No hubo taco más certero en la historia del fútbol. Cuando Erico no hacía goles, los ofrecía, servidos, a sus compañeros»[18]

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo

«Pasará un milenio sin que nadie / repita tu proeza / el pase de taquito o de cabeza / Y todo lo hacía con elegancia de bailarín»[2]

Cátulo Castillo, poeta y compositor argentino de tango

«Su mejor arma era cuando saltaba. Les ganaba a los arqueros y metía todos los goles de cabeza. Era un delantero imposible de marcar. Pero no sólo eso: también era todo un caballero»[2]

Francisco Varallo, ex futbolista argentino

«Erico es diferente a todos, a todo lo que vi. Un jugador notable. Todo lo que engloban, sin exagerar, las cinco letras de la palabra crack. Para mí, un malabarista de circo, un artista. Perdón, un gran artista»[19]

Alfredo di Stéfano, ex futbolista y ex entrenador argentino-español

«Digamos todos, ¡viva Erico de Independiente!, y el que no lo quiera decir que reviente»[15]

Carlos de la Púa, poeta y periodista argentino

Clubes[editar]

Como jugador[editar]

Club País Año
Nacional Flag of Paraguay.svg Paraguay 1930-1931
Independiente Flag of Argentina.svg Argentina 1934-1942
Nacional Flag of Paraguay.svg Paraguay 1942-1942
Independiente Flag of Argentina.svg Argentina 1942-1946
Huracán Flag of Argentina.svg Argentina 1947-1947
Nacional Flag of Paraguay.svg Paraguay 1948-1949

Como entrenador[editar]

Club País Año
Flandria Flag of Argentina.svg Argentina 1948-1948
Nacional Flag of Paraguay.svg Paraguay 1949-1949
Sol de América Flag of Paraguay.svg Paraguay 1955-1955
Nacional Flag of Paraguay.svg Paraguay 1956-1956
Sol de América Flag of Paraguay.svg Paraguay 1957-1957

Estadísticas[editar]

Club Año Part. Goles Promedio
Independiente
Argentina
1934 21 12 0,57
1935 18 22 1,22
1936 26 21 0,80
1937 34 48[3] 1,41
1938 30 43 1,43
1939 32 41[3] 1,28
1940 30 29 0,96
1941 27 26 0,96
1942 3 0 0,00
1943 29 17 0,58
1944 26 12 0,46
1945 30 20 0,66
1946 19 4 0,21
Subtotal 325 295 0,907
Nacional
Paraguay
1942 1 2 2,00
1949 9 5 0,56
Subtotal 10 7 0,70
Huracán
Argentina
1947 7 0 0,00
Subtotal 7 0 0,00
Total en su carrera 342 302 0,88

Palmarés[editar]

Torneos nacionales[editar]

Título Equipo País Año
Campeonato de Primera División Independiente Argentina 1938
Copa Ibarguren Independiente Argentina 1938
Campeonato de Primera División Independiente Argentina 1939
Copa Ibarguren Independiente Argentina 1939
Copa Escobar Independiente Argentina 1939
Campeonato de Primera División Nacional Paraguay 1942

Torneos internacionales[editar]

Título Club País Año
Copa Aldao Independiente Argentina 1938
Copa Aldao Independiente Argentina 1939

Distinciones individuales[editar]

Distinción Año
Máximo goleador de la Primera División de Argentina 1937
Máximo goleador de la Primera División de Argentina 1938
Máximo goleador de la Primera División de Argentina 1939
8º mejor jugador sudamericano del siglo XX 2004
49º mejor jugador del siglo XX 2004

Referencias[editar]

  1. ABC Digital (24 de julio de 2008). José María Troche (ed.): «Arsenio Erico: Un jugador glorioso del fútbol paraguayo». Consultado el 22 de julio de 2009.
  2. a b c Clarín (8 de septiembre de 2009). Waldemar Iglesias (ed.): «Erico, también rey de Paraguay». Consultado el 11 de septiembre de 2009.
  3. a b c d e ERICO Y UNA REVISION DE LOS GOLEADORES HISTORICOS - Diario El Comercial
  4. MinutoUno (23 de julio de 2007). Pablo Martínez Gamarra (ed.): «El Paraguayo de Oro». Consultado el 22 de julio de 2009.
  5. Teledeportes Digital (28 de febrero de 2010). «El Hombre de Mimbre, con su trofeo de reconocimiento». Consultado el 1 de marzo de 2010.
  6. Teledeportes Digital (28 de octubre de 2009). Horacio Galiano (ed.): «Arsenio Erico vive». Consultado el 30 de octubre de 2009.
  7. Teledeportes Digital (17 de noviembre de 2009). «El Decreto del Ejecutivo». Consultado el 26 de febrero de 2010.
  8. Goal.com (17 de noviembre de 2009). «Paraguay: Comienzan las gestiones para repatriar los restos de Arsenio Erico». Consultado el 21 de febrero de 2010.
  9. ABC Digital (24 de febrero de 2010). Sergio Peña (ed.): «Multitud despide los restos de Arsenio Erico en Bs. As.». Consultado el 25 de febrero de 2010.
  10. Última Hora (25 de febrero de 2010). «Los restos de Erico ya están en Paraguay». Consultado el 26 de febrero de 2010.
  11. ABC Digital (25 de febrero de 2010). «Restos de Erico descansan en su tierra». Consultado el 26 de febrero de 2010.
  12. ABC Digital (26 de febrero de 2010). Sergio Peña (ed.): «Erico en la casa del fútbol». Consultado el 27 de febrero de 2010.
  13. http://www.elgrafico.com.ar/2010/02/26/C-2447-arsenio-erico-es-leyenda.php Arsenio Erico, Notas principales, El Gráfico
  14. InfiernoRojo.com (15 de junio de 2011). Carlos Maidana (ed.): «El Goleador Eterno». Consultado el 16 de junio de 2011.
  15. a b c La Nación (11 de marzo de 2009). Ezequiel Fernández Moores (ed.): «"Prefirió detenerse en 43 goles"». Consultado el 21 de febrero de 2010.
  16. ABC Digital (23 de julio de 2003). José María Troche (ed.): «Nunca pudo vestir la Albirroja». Consultado el 22 de febrero de 2010.
  17. Alberto Candia (1 de Marzo de 2010). «Arsenio Erico concibió la excelencia del fútbol-arte». Consultado el 16 de enero de 2012.
  18. Infobae (23 de febrero de 2010). Alejandro Duchini (ed.): «Erico y su leyenda regresan al Paraguay». Consultado el 23 de febrero de 2010.
  19. Última Hora (2 de diciembre de 2008). Horacio Galiano (ed.): «El argentino Di Stéfano se arrodilla ante Arsenio Erico». Consultado el 23 de febrero de 2010.

Bibliografía[editar]

  • "Arsenio Erico" de Ramón Cajigal, Volumen 14 de Galería de paraguayos ilustres, Editorial Don Bosco, Asunción, 1970.
  • "Arsenio Erico: El Paraguayo de Oro" de Roque Meza Vera, Imprenta Comuneros, Asunción, 1978.
  • "Arsenio Erico, el ángel que jugó para los diablos: historia del mejor futbolista de todos los tiempos" de Catalo Bogado y Gilberto Ramírez Santacruz, Arandurã Editorial, Asunción, 2006.
  • "Erico Para Siempre" de Jorge Barraza, Editorial El Lector, Asunción, 2010.

Enlaces externos[editar]