Armónica de cristal
La armónica de cristal es un instrumento idiófono mejorado por Benjamin Franklin en 1762, después de ver en Cambridge, Inglaterra, un concierto de copas de vino llenas de agua tocadas por Edmund Delaval. Consiste en una serie de platos o boles de cristal de diferentes tamaños superpuestos y alineados horizontalmente, atravesados por un eje conectado por correa a un pedal que los hace girar mientras se toca, a la manera de una vieja máquina de coser. Actualmente tiene un registro de cuatro octavas.
Se toca mojando los dedos ligeramente y tocando los platos mientras giran, lo que produce un sonido cristalino.
En algunos lugares estuvo prohibida porque se consideraba dañina. Se decía que provocaba cáncer en quienes la tocaban; aunque hoy en día se sabe que la causa real era el plomo con el que antiguamente se hacían los cristales y que también podía ser causa de saturnismo, motivo por el cual su uso vuelve a ser cada vez más frecuente, eso sí, con armónicas fabricadas de cristales sin plomo.
Se utiliza como alternativa de la flauta en la célebre escena de la locura de la ópera Lucia di Lammermoor de Donizetti.
[editar] Referencias
- «La armónica de cristal: el instrumento musical prohibido». Consultado el 31 de agosto de 2008.