Arios

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
En 1894, el conservador del Departamento de Antropología Prehistórica del Museo Nacional de Estados Unidos, afirmó: "Se cree que la esvástica es uno de los símbolos más antiguos de los arios; se estima que representa a Brahmá, Visnú y Shiva".[1] Este ejemplar está datado en el I milenio a. C. y fue hallado cerca de la región iraní de Guilán. En la actualidad se encuentra en el Museo Nacional de Irán.[2]

Ario es una palabra derivada del sánscrito "Ārya".[3] [nota 1] El avéstico cognado del término sánscrito es Airya y el equivalente en persa antiguo es Ariya. Se ha sostenido ampliamente que el término fue usado como una autodesignación étnica de los proto-indo-iranios.

Desde el siglo XIX, se tomó el término proto-indoiranio para referirse no sólo a los indoiranios propiamente dichos, sino también a los hablantes de proto-indoeuropeo como un conjunto.

Raza aria[editar]

El término raza aria es un concepto pseudocientífico cuya aceptación alcanzó su auge en el segundo año de la revolución hitleriana y la primera mitad del siglo de la ponderación aria. Algunos etnólogos del siglo XIX especularon sobre la existencia de un pueblo prehistórico racialmente y lingüísticamente homogéneo, del que todos los pueblos indoeuropeos modernos son descendientes en mayor o menor medida. El concepto ha sido usado para legitimar erróneamente postulados racistas, militaristas y de supremacía blanca.

Origen del concepto[editar]

Durante el siglo XIX el trabajo comparativo de los lingüistas demostró el parentesco histórico entre la mayor parte de lenguas europeas y un buen número de lenguas de Oriente Medio e India. El trabajo de los lingüistas neogramáticos demostró más allá de toda duda que existía un parentesco histórico identificable entre el antiguo avéstico, el antiguo sánscrito y los principales grupos de lenguas europeas que incluyen al latín y al griego, todas las lenguas germánicas, célticas y eslavas. La amplitud de difusión de dichas lenguas y los logros históricos de los pueblos antiguos que las hablaron iniciaron la especulación filosófica sobre el pueblo originario de todas las naciones indoeuropeas históricas conocidas.

Tras el trabajo lingüístico existió una gran cantidad de especulación sobre el "pueblo" que habló el proto-indoeuropeo reconstruido por los lingüistas. Si bien el trabajo lingüístico difícilmente puede ir más allá de arrojar cierta luz sobre la cultura material y posiblemente la existencia probable de ciertas instituciones culturales, las especulaciones extralingüísticas rápidamente pasaron a especulaciones raciales y religiosas sin sustento lingüístico.

El propio concepto de raza aria nació como resultado de estas especulaciones débilmente fundadas en el trabajo de la lingüística histórica. Diversos autores postularon la existencia de un antiguo pueblo ario, a partir de cuya lengua se habían originado las lenguas de Europa. A estos ancestros hipotéticos se les da el nombre de arios, tomado de la palabra sánscrita y avéstica arya que significa ‘noble’ o ‘gentil’.[4]

La relación idiomática se considera consecuencia de migraciones provenientes desde el Este de los montes Urales. Se producirían dos oleadas: una emigró hacia el Sur de Asia cuyos descendientes son los pueblos iranios (Irán, Afganistán, Tayikistán, Beluchistán, Kurdistán) y los pueblos indostánicos (India, Bangladesh, Sri Lanka y Pakistán) y la otra oleada emigró hacia Europa sobre todo en las zonas del sur como Italia y Grecia contradiciendo esto último al supuesto origen nórdico de dicha raza, sea desacreditando su existencia, sea desligándola de las tribus nórdicas, sea desligando las lenguas indoeuropeas de la supuesta raza aria.

Hay que señalar que en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), la palabra ario no se emplea nunca con connotaciones raciales decimonónicas anacróncas, sino en sentido de étnia, nación o pueblo. Aún es empleada por el zoroastrismo, el budismo, el jainismo y el hinduismo con el significado de ‘noble’ o ‘espiritual’, como también, denominando una cualidad espiritual divina: renacido, nacido dos veces, que renació después de un rito de paso. Según la historiografía, el propio Buda acoge este término cuando se identifica ante el Rey Bimbisara diciendo:

“Oh Rey, hay un país en las pendientes nevadas del Himalaya cuyo pueblo está dotado de riqueza y valor, y se ha asentado en la frontera de Kosala. Por clan son arios de la raza solar, shakyas por nacimiento. De esa familia procedo, y no deseo cosas mundanas. Contemplando la miseria de los deseos y pasiones, considerando la renuncia como fuente de paz, me esfuerzo en seguir mi camino, y el nirvana es mi objetivo.” - Siddhartha Gautamá, siglo V.a.C.[5]

.

Concepto histórico[editar]

Proto-indoeuropeos[editar]

Max Müller y otros filólogos del siglo XIX teorizaron que el término *arya era usado como una auto-descripción de los proto-indo-europeos, quienes eran a menudo referidos en esta época como los "arios primitivos". Por extensión, la palabra llegó a ser usada en Occidente para los hablantes indo-europeos como un conjunto. H. Chavée en 1867 usa el término en este sentido (aryaque). Pero esto nunca tuvo un uso frecuente entre lingüistas, precisamente por estar ya reservado el término *arya para indo-iranio. G. I. Ascoli en el año 1854 usó el término arioeuropeo, un compuesto "Ario-Europeo" con la misma base lógica que "Indo-Europeo", el término que ha sido frecuentemente usado desde el año 1830. Sin embargo, el uso de ario como un sinónimo de indo-europeo se extendió en el uso popular (no lingüístico) al término del siglo XIX.

Indoarios[editar]

Existe evidencia de hablantes de indo-ario en Mesopotamia alrededor del año 1500 a. C. en forma de palabras prestadas en el dialecto Mitani de los hurritas, los hablantes de los que se especula, pudiesen haber tenido una clase gobernante indo-aria. Al mismo tiempo de una forma aproximada, los indo-arios se asocian con la civilización védica, que data del mismo período. Son llamados a veces arios védico porque se cree que trajeron los Vedas al subcontinente Indio después de que los arios migraran a esa región (esta teoría se contrarresta con la Teoría de Fuera de India). En la antigua India, el término 'Aryavarta' significando "morada de los arios", fue usado para referirse a la parte norte del subcontinente indio.

Los hablantes contemporáneos de lenguas indo-arias se extienden en la mayor parte del norte del subcontinente indio. Los hablantes indo-arios existen fuera del subcontinente indio, incluyendo los romaníes, el lenguaje del pueblo romaní, conocidos generalmente como "gitanos". Además del romaní, el parya es hablado en Tayikistán, jataki en Ucrania, y el domari a través de Oriente Medio.

Iranios[editar]

Desde tiempos ancestrales, los persas han usado el término Ario como una designación racial en un sentido étnico para describir su parentesco y su lengua, y su tradición ha continuado contemporáneamente entre los iranios.[6] De hecho, el nombre Irán, es un cognado de ario y significa "Tierra de los Arios."[7] [8] [9] No obstante, muchos de estos usos son además inteligibles si se comprende la palabra ario en su sentido de "noble" o "espiritual".

Darío I el Grande, rey de Persia (521 –486 a.c.), en una inscripción en Naqsh-e Rustam (cercano a Shiraz en el contemporáneo Irán), proclama: "Yo soy Darío el gran rey… Un persa, hijo de un persa, un ario (noble), teniendo un linaje ario (noble)…". Además llama a su lengua la "lengua aria", comúnmente conocida contemporáneamente como Persa antiguo. De acuerdo con la Encyclopædia Iranica, "el mismo concepto étnico se mantuvo en siglos posteriores" y fue asociado con la "nobleza y el señorío." (p. 681)

La palabra ha llegado a ser una terminología técnica en la teología del zoroastrismo, pero se ha usado siempre por los iraníes también como el término étnico.

Especulaciones sobre la raza aria[editar]

Debido al uso histórico racista de Ario, y especialmente el uso de raza aria en conexión con la propaganda del nazismo, la palabra es a veces evitada en Occidente por sus connotaciones, al igual que el símbolo de la esvástica. Contemporáneamente, India e Irán son los únicos países que usan la palabra ario como una denominación demográfica. Ario es además un nombre común de varón en India, Afganistán e Irán.

La cuestión de la patria de los arios[editar]

Todavía se debaten los orígenes de los antiguos arios en términos geográficos. El avéstico era el idioma de la antigua Persia, que coincide a grandes rasgos con los actuales Irán, Afganistán y Tayikistán. El sánscrito se asocia con Pakistán y el norte de la India (al este de Persia). El nombre nativo (y actual) de Persia, Irán, es una variante de Arian (de hecho, es aria + an, ‘país de los arios’, donde -an es un sufijo persa de localización). Por otra parte, como ya se ha visto, los gobernantes de Persia se llamaron a sí mismos arios. Darío I el Grande, rey de Persia (521 - 486 a. C.) hace constar en una inscripción en Naqsh-e Rostam, cerca de Shiraz, (Irán): Yo soy Darío, el Grande, [...], persa, hijo de persa, un ario, de linaje ario... El Avesta también da noticia de una patria llamada Airianem Vaeyaj (la tierra de origen de los arios), desde el cual se supone que los arios emigraron.

Estas y otras pistas sugieren la existencia de un pueblo ario, cuyos descendientes, los aqueménidas (entre cuyos reyes destacaron Ciro II y Darío I el Grande), existieron y lo proclamaron. No obstante, todas estas expresiones se entienden igualmente si damos a la palabra «ario» el sentido del simple adjetivo ‘noble’.

Esta pista dio origen a la búsqueda de la patria aria primigenia y así ―según se creía― a los orígenes de la raza europea. Muchos estudiosos afirmaron que los arios habrían tenido su origen en las estepas de Asia central, lo cual correspondería al centro de la actual Rusia, desde las cuales en torno al año 1800 a. C. habrían emigrado hacia el oeste llegando a Europa y además hacia el sur de asia alcanzando las zonas de Afganistán, Tayikistán, Irán, Pakistán, Bangladés y el norte de la India. La dispersión de los arios vendría a explicar cómo sucedió que las lenguas indoeuropeas tuvieran tal expansión por Europa y Asia. Además se pensó que los arios vinieron como conquistadores desplazando a pueblos anteriores. Pudieron llevar a cabo la conquista de territorios tan dilatados gracias a su estilo de vida nómada, el empleo del caballo y los vehículos con ruedas, como los carros, lo que les confirió una ventaja militar crucial. Este modelo de conquista y sustitución cultural fue en un momento ampliamente aceptado, pero por lo general hoy se rechaza, al menos en lo que respecta a Europa. La conquista, si llegó a tener lugar, fue un fenómeno local. No hay pruebas de guerras generalizadas o sustitución cultural. Asimismo es difícil concluir a partir de artefactos anteriores a la escritura qué idioma hablaban los pueblos que realizaron esas conquistas, ya que podrían haber sido las de un grupo indoeuropeo sobre otro igualmente indoeuropeo.

La cultura de los arios[editar]

Los datos más fiables de su cultura material proceden de los nombres comunes de animales, metales, plantas y tecnologías que podrían remontarse al proto-indoeuropeo más antiguo. Los nombres no compartidos por varias de las ramas corresponden, por el contrario, a innovaciones posteriores surgidas después de la dispersión de pueblos indoeuropeos. La palentología lingüística examina el vocabulario compartido y reconstruye aspectos de la cultura material y la tecnología existente.

La cultura inmaterial, los mitos y creencias son mucho más difíciles de reconstruir o conocer con seguridad. Existen raíces comunes entre las culturas de la antigua Persia y la India y Europa. También parecen hallarse relaciones con otros pueblos cercanos como los hititas y los habitantes de Mitani. Diversos autores han tratado de reconstruir aspectos comunes a la tradición de los pueblos indoeuropeos más antiguos y basándose en ellas han postulado que la cultura ancestral pudo incluir la adoración de dioses similares a Indra, Váruna, Agní y Mitra, así como el empleo ritual de una bebida alucinógena llamada soma, posiblemente un extracto del hongo Amanita muscaria, o efedra, adormidera, cánabis y una planta bulbosa típica de Pakistán.[10] Sin embargo, a medida que se produjo la separación y migración de las distintas poblaciones, también cambiaron sus religiones. Finalmente, del sistema primigenio de creencias arias surgieron los cultos védicos y del zoroastrismo en los que los dioses ancestrales arios engendraron panteones diversos.

Entre los estudiosos se utiliza actualmente el término únicamente para identificar la protocultura de la cual surgieron las creencias védicas y zoroastristas. En lingüística, las lenguas indoarias son las que derivan del sánscrito. No obstante, el supremacismo blanco corrientemente sigue utilizando el término de ario como una designación racial.

Usos del concepto[editar]

Usos imperialistas, nacionalistas y nacionalsocialistas del término[editar]

La teoría de los orígenes arios en las estepas rusas no era la única que circulaba en el siglo XIX. Estudiosos alemanes sostenían que los arios tuvieron su origen en la antigua Alemania o en Escandinavia o, al menos, que era en esos países donde la etnia aria original se había conservado. Era una creencia generalizada que los arios védicos (ver Veddas) eran étnicamente similares a los godos, vándalos y otros pueblos germánicos antiguos del Völkerwanderung (Emigración de Naciones). Esta idea iba a menudo entrelazada con creencias antisemitas. Se afirmaba que existían pueblos arios y semíticos diferenciados, basándose en suposiciones sobre la historia étnica y lingüística del mundo antiguo. Así, las poblaciones semíticas llegaron a ser vistas como presencias extrañas dentro de las sociedades arias. En esta época estuvo muy difundida en Europa la obra de Arthur de Gobineau.

En la India bajo el Imperio británico los gobernantes ingleses también se sirvieron de la idea de una raza aria distinta como forma de aliarse con el sistema de castas del país. Como muchos idiomas europeos modernos están emparentados con el sánscrito, los británicos añadieron esto a sus justificaciones de su presencia en la India. Sostuvieron que los arios fueron pueblos de raza blanca que habían invadido la India en la antigüedad, sometiendo a los pueblos dravídicos nativos de piel oscura, que fueron empujados hacia el sur. También trataron de dividir a la sociedad afirmando que los arios se habían establecido a sí mismos como las castas dominantes, que tradicionalmente eran los estudiosos de las sofisticadas escrituras védicas de la fe hinduista. La discusión sobre las razas aria o dravídica sigue viva en la India hasta el día de hoy, afectando al debate religioso y político. Algunos grupos dravídicos, en especial los tamiles, sostienen que la adoración de Shivá es una religión dravídica en sí misma, distinguible del hinduismo brahmánico. Por otra parte, el movimiento nacionalista indio Hindutva afirma que la migración o conquista arias nunca sucedieron ya que el vedismo habría surgido de la civilización del Indo, que se supone anterior a los presuntos arios de la India.

Estas discusiones condujeron, asimismo, al movimiento teosófico fundado por Helena Blavatsky y Henry Olcott a finales del siglo XIX. Se trataba de una cierta, y temprana, filosofía New Age inspirada en la cultura india y especialmente en el movimiento hindú de reforma Arya Samaj fundado por Swami Dayananda. Los teósofos utilizan la palabra ario para referirse a la actual civilización humana. No obstante, otros ocultistas como Guido von List (y sus seguidores como Lanz von Liebenfels) abrazaron más tarde estas ideas uniéndolas a un credo nacionalista y redefiniendo ario como sinónimo de indoeuropeo. Estas y otras ideas fraguaron en el uso nazi del término raza aria para nombrar lo que ellos concebían como una «raza de señores» de orígenes noreuropeos.

La raza aria y la genética[editar]

Ciertos antropólogos creen que de haber existido un antiguo pueblo ario sus descendientes actuales más cercanos serían los pueblos iranios (persas, afganos, tayikos, beluchistanos y kurdos) y no los grupos germánicos.

Las modernas hipótesis antcientíficas sobre los arios les remontan a los atlantes, hiperbóreos y lémures, los cuales habrían pasado sus conocimientos a diez principales subculturas tales como la nórdica, hindú, persa, etc. Incluso está documentado en películas y fotografías que el Tercer Reich envió una expedición científica al Tíbet, para rastrear los orígenes del pueblo ario.

Usos esotéricos[editar]

Diferentes grupos esotéricos han utilizado el término ario aunque usualmente con un sentido diferente al racial. La Sociedad Teosófica menciona a los arios pero en referencia a la actual raza humana que puebla la Tierra, precedida por ejemplo por la raza atlante, raza lemuriana, etc.

Si bien diferentes grupos ocultistas además de la Sociedad Teosófica utilizan el término ario como sinónimo de la actual raza humana (ejemplo la antroposofía y ciertos grupos gnósticos), otros grupos ocultistas sí lo utilizan en referencia racial e imaginan que la raza aria es la raza más pura (y la vinculan con los escandinavos), descendiente de los atlantes e hiperbóreos, y desarrollan el mito de Thule, Hiperbórea y la Atlántida en un sentido esotérico-racial y consideran a las demás razas imaginadas menos desarrolladas (africanos y semitas). Ejemplos de grupos con estos sentidos son la ariosofía y el ocultismo nazi.

Etimología[editar]

El significado del vocablo “ario” puede encontrarse mediante el análisis lingüístico y comprenderse desde el punto de vista de la inmigración de los “arios” (los indoeuropeos que se establecieron en Asia). La marca de nominativo singular *-os del indoeuropeo se transforma en –as en el indoiranio, el báltico y el protogermánico. Por otra parte, el indoiranio sufre frecuente rotacismo de L original (es decir, sonido de L transformado en R); ejemplos:

a) sol (del indoeuropeo *sawelios): germánico *sōwilō, gótico sauil, lituano saule, nórdico sól, latín sol, irlandés solas (“luz”, irlandés antiguo solus), eslavo solnce, griego helios, bretón heol, galés haul (el germánico occidental –inglés sun, alemán Sonne, holandés zon- procede de la nasalización de la L original); sánskrito suras
b) lobo (del indoeuropeo *wlkwos): lituano vilkas, eslavón vlìkù, ruso volk, germánico *wulfaz, gótico wulfs, griego lykos, latín lupus; sánskrito vrikas

Aplicando este conocimiento a la palabra sánskrita aryas, tenemos *alyos. De ser ésta una palabra protoindoeuropea, habría dado en latín arcaico *alios, y en latín clásico alius; en griego arcaico *alios y en griego clásico állos (en griego LJ + vocal = LL + vocal). Ambas palabras en latín y griego existen, y significan lo mismo: “otro, distinto”. Esto es consistente con la diferenciación étnica entre los indoeuropeos ingresados en Asia y los habitantes autóctonos; en cuanto se produjo el mestizaje entre unos y otros, el significado de la palabra aryas perdió su razón de ser, adquiriendo el de “noble” en la India (aryas), “amigo, fiel” en Irán (airyas) y aparentemente con sentido etnonímico entre los hablantes de tocario A (ārśi).

Según Max Müller (Mitología Comparada, Edicomunicacion, 1996, ISBN: 9788476727478) se denominaban arios los individuos de las tres castas superiores de la India, lo que implicaría el posible establecimiento original de una aristocracia étnica indoeuropea, o bien ya con algún grado de mestizaje, en desmedro de los pueblos drávidas autóctonos.

Lista de cognados:

sánskrito: aryas (noble), plural aryās (< *alyōs) (plural tardío aryasas)
antiguo persa: airyas (amigo, fiel), airyō (otro), aryas (fuera); Airyana Vaego, Airyana Waejo (la patria original de los arios, Aryan Expanse en inglés), moderno Eranvaj.
avéstico: Aryānā, el actual Irán
oseta: Ir (Osetia), iron (oseta)
protogermánico: *aljaz
gótico: aljis (otro) (aljis < *aljs < *aljas < *aljos; pérdida regular de -a- de la terminación de nominativo, como en wulfs, de *wulfaz), plural aljōs
antiguo irlandés: aile, moderno eile (otro)
galés: aill, all, moderno arall (otro)
armenio: ayl (otro)
latín: alius (otro, distinto), alter (otro de lo mismo), aliās (de otro modo), alienus (ajeno, extranjero), aliō (hacia otra parte)
inglés: else (otro; de otro modo) < anglosajón elles
sueco: eljest (de otro modo, sino)
germánico: *anther (otro) (gótico anthar, alemán ander, inglés other < *andher) por nasalización de L original

Autoetnónimo[editar]

Careciendo los protoindoeuropeos de escritura (y que fuese interpretable hoy en día), es imposible saber qué nombre se daban a sí mismos antes o poco después de dividirse en diferentes familias. En los idiomas primitivos, los autoetnónimos suelen significar “gente, personas”, y verosímilmente sería éste el caso del pueblo que nos ocupa, en cuyo idioma existía la raíz reconstruida *teutéhₐ- o teutéh2-, que precisamente tiene ese significado, dando origen a los siguientes cognados:

Lituano tautà (pueblo, nación); germánico *þeudō (pueblo), gótico þjuda, anglosajón þēod (con su adjetivo þēodisc, “del pueblo”, antiguo alto alemán diutisc -latinizado theodiscus, theudiscus, theotiscus, thiudiscus-, origen del actual vocablo deutsch); el etnónimo de origen latino Teuto (plural Teutones); el dios galo Teutates o Tutatis (antecesor de los hombres, llamado significativamente “dios del pueblo”); osco touto (comunidad; touticom = latín publicum); irlandés túath (tribu), túat (hombre común)

Así, en vez del impreciso “arios” o el largo y técnico “indoeuropeos”, podría postularse el uso de “los teutas”, con un correspondiente adjetivo “téutico”, así como la denominación "lengua teuta" para el protoindoeuropeo y "lengua téutica" para todas las lenguas derivadas (lenguas indoeuropeas).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Wilson, Thomas (1894), Swastika the Earliest Known Symbol and Its Migrations: The Earliest Known Symbol, and Its Migrations, Report of the U. S. National Museum, p. 770 .
  2. Thomas Wilson, conservador del Departamento de Antropología Prehistórica, U.S. National Museum, escribió en el año 1894 que "se cree por algunos que ha sido el símbolo ario más antiguo", The Swastika: the earliest known symbol, and its migration, Report of the U. S. National Museum, p.770
  3. <Dictionary.com http://dictionary.reference.com/browse/aryan.
  4. Historia de los pueblos indoeuropeos.
  5. Buda: Una biografía viva y fascinante, de Robert Allen Mitchell. Página 48
  6. Encyclopædia Iranica, p. 681, Arya
  7. The American Heritage Dictionary of the English Language, Fourth Edition, 2000
  8. http://www.nvtc.gov/lotw/months/february/indoIranianBranch.html
  9. Persian
  10. Identificada recientemente en un estudio dirigido por la BBC.

Notas[editar]

  1. Para el término sánscrito, Monier-Williams tiene: "un hombre respetable u honorable, u hombre fiel y gentil, un habitante de Âryâvarta; el que es fiel a la religión de su país; nombre de la raza que inmigró desde Asia Central hasta Âryâvarta (opuesto a an-arya, dasyu, daasa); en tiempos posteriores el nombre de las primeras tres castas (opuesto a shudrá); un hombre altamente apreciado; un maestro; Âryan, favorable a las gentes Âryan; comportándose como un Âryan, digno de un, honorable, respetable, noble; de una buena familia; excelente; sabio; apropiado"

Bibliografía[editar]

  • Paul Thieme, Der Fremdling im Rigveda. Eine Studie über die Bedeutung der Worte ari, arya, aryaman und aarya, Leipzig (1938).
  • Vyacheslav V. Ivanov and Thomas Gamkrelidze, The Early History of Indo-­European Languages, Scientific American, vol. 262, N3, 110­116, March, 1990.
  • A. Kammenhuber, "Aryans in the Near East," Haidelberg, 1968.

Lecturas recomendadas[editar]

  • Vyacheslav V. Ivanov and Thomas Gamkrelidze, The Early History of Indo-­European Languages, Scientific American, vol. 262, N3, 110­116, March, 1990
  • A. Kammenhuber, "Aryans in the Near East," Haidelberg, 1968
  • Arvidsson, Stefan (2006), Aryan Idols: Indo-European Mythology as Ideology and Science, translated by Sonia Wichmann, Chicago and London: The University of Chicago Press.
  • Poliakov, Leon (1974). The Aryan Myth: A History of Racist and Nationalistic Ideas In Europe. Translation of Le mythe aryen, 1971.

Enlaces externos[editar]