Argentino del Valle Larrabure

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Argentino del Valle Larrabure
Argentinolarrabure.jpeg
Coronel Argentino del Valle Larrabure
Coronel EA.PNG Coronel (P.M.)
Años de servicio 1953 - 1975
Apodo Vasco
Lealtad Flag of Argentina.svg Argentina
Servicio/rama Ejército Argentino
Unidad Infantería
Mandos Titular de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos

Nacimiento 6 de junio de 1932
Bandera de Argentina San Miguel de Tucumán, Provincia de Tucumán Argentina
Fallecimiento 19 de agosto de 1975
Bandera de Argentina Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina

Ejército Argentino.svg

Ejército Argentino

Argentino del Valle Larrabure fue un militar argentino nacido el 6 de junio de 1932 en San Miguel de Tucumán, que mientras se desempeñaba como subdirector de una fábrica militar de armas y explosivos fue secuestrado el 11 de agosto de 1974 durante el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón por la organización guerrillera Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y murió el 19 de agosto de 1975 tras permanecer cautivo 372 días en una "Cárcel del Pueblo". Sobre las circunstancias de su muerte hay versiones contrapuestas. El Ejército y su familia señalaron que fue asesinado, mientras que el ERP aseguró que se trató de un suicidio. Esta versión fue desestimada por peritos judiciales en base a la investigación que fue sobreseída en 1977,[1] [2] [3] [4] mientras que otras investigaciones del caso llevadas a cabo por periodistas investigadores subrayan que los resultados de la autopsia no permiten concluir en un sentido ni en otro.[5] [6] [7]

En 2007, su hijo Arturo Cirilio Larrabure,[nota 1] emprendió lo que fue calificado como una campaña judicial y mediática[8] para que la justicia reabriera el caso que se encontraba prescrito, declarando el mismo como crimen de lesa humanidad. La Procuración General de La Nación, desestimó el caso y denegó la consideración como crimen de lesa humanidad pero aún se espera que el juez dicte la sentencia.[9] [nota 2] En paralelo, se abrió una investigación por la verdad para determinar los hechos del crimen.[4]

Biografía[editar]

Se había casado el 8 de diciembre de 1955 con María Susana de San Martín y tuvo dos hijos: María Susana nacida el 15 de octubre de 1956 y Arturo Cirilo nacido el 26 de junio de 1959. En febrero de 1974, poco antes de su secuestro, había obtenido que la Justicia de Menores de Villa María le otorgara la guarda de un menor de nueve años, Jorge Alberto, que pasó a ser parte de su familia.

Estudios y carrera militar[editar]

Era el séptimo hijo del matrimonio de clase media integrado por Cirilo Larrabure y Carmen Conde, de pequeño lo apodaban Quintino y, ya de grande, Vasco. Estudió en su ciudad natal en el Colegio "Tulio García Fernández. En 1950, ingresó en el Colegio Militar, en Infantería; y egresó el 1* de diciembre de 1952 con el grado de subteniente en 1953.[10]

Su destino inicial fue en el Regimiento de Infantería 19 de San Miguel de Tucumán y al año siguiente se lo trasladó a Buenos Aires. En 1960 ingresó a la Escuela Superior Técnica en la cual cinco años después se recibió de Oficial Ingeniero Militar y su calificación fue siempre la máxima posible. Al terminar sus estudios fue destinado a la Fábrica Militar de Tolueno Sintético de Campana, ya con el grado de capitán, desempeñándose primero como auxiliar técnico de la dirección y luego de seis meses como jefe de producción.

En 1968 siguió el curso básico de Comando en la Escuela Superior de Guerra y pasó como jefe de laboratorios al Comando de Intendencia, cargo que dejó en diciembre de 1969 para ocupar la subdirección de la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de Villa María. Allí en abril de 1970 se hizo cargo de la jefatura de producción reteniendo el cargo de subdirector. A comienzos de 1972 se lo designó para seguir un curso en el Instituto Militar de Ingeniería, de Río de Janeiro por lo cual permaneció durante 1972 y 1973 en Brasil cursando Extensión en Química, alcanzando las más altas calificaciones y recibiendo la condecoración de la Orden del Pacificador y a su retorno en enero de 1974 volvió a su destino anterior.[11]

Ataque a la Fábrica Militar de Villa María[editar]

El sábado 10 de agosto de 1974 durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo coparon el motel “Pasatiempo” como paso previo al ataque a la fábrica militar ubicada a nueve cuadras del lugar. Varias parejas guerrilleras, llegadas con anterioridad, ya habían ocupado habitaciones del establecimiento, que en pocos minutos se convirtieron en cuartel general del operativo. Cuando una pareja en automóvil llegó al lugar pero se retiró porque al ver el edificio a oscuras supuso que estaba cerrado, algunos de los guerrilleros que actuaban en el exterior comenzaron a disparar sin resultado contra el automóvil y ello provocó un operativo policial en la zona que hizo precipitar el ataque a la fábrica. En el enfrentamiento fue muerto el cabo Marcelino Cuello de la policía provincial y hubo cuatro efectivos heridos.

Esa noche se realizaba una cena en el casino de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos a la cual asistía gran parte del personal que vivía en la fábrica, la mayoría civiles, incluyendo al mayor Larrabure y su esposa. Aproximadamente a la una de la mañana del domingo 11 el conscripto Mario Pettiggiani –estudiante de arquitectura- cortó con una pinza el cerco perimetral de la fábrica para permitir el ingreso de un comando compuesto por unos 70 integrantes del ERP, fuertemente armados. Luego de dominar a los efectivos de guardia, ocasión en que dispararon contra un centinela dejándolo hemipléjico en forma permanente, ingresaron en el Casino y preguntaron por el director de la fábrica –el teniente coronel Osvaldo Jorge Guardone que no se hallaba presente-, por el mayor Larrabure y por el capitán García, ingeniero químico, y al identificarse estos últimos los llevaron con ellos a los vehículos que les aguardaban. También intentaron capturar al director en su casa ubicada dentro del predio de la fábrica pero el mismo se defendió, mató a uno de los asaltantes y puso en fuga a los restantes.

Cuando eran llevados hacia un automóvil, el capitán García intentó fugarse y fue mal herido pero igualmente se lo subió a los vehículos junto a Larrabure abandonando el lugar. Más adelante García fue abandonado por los captores gravemente herido. El combate que se desarrolló esa madrugada arrojó un saldo de un policía muerto y siete heridos, entre policías y militares. Se estima que los guerrilleros se llevaron unos 120 fusiles FAL, otras armas y diversos explosivos y tuvieron dos muertos y siete u ocho heridos. Además horas después del copamiento, al intentar eludir un control policial, chocó un vehículo en el que presuntamente iban dos participantes del ataque resultando muerto uno de ellos y detenido el otro.

Cautiverio y muerte del coronel Larrabure[editar]

Inicialmente Larrabure permaneció cautivo en un lugar no identificado y el día 3 de noviembre de 1974 fue llevado al sitio donde permanecería hasta su muerte. La celda se hallaba bajo un local y vivienda ubicado en Garay y Bariloche de la ciudad de Rosario; allí funcionaba una mercería atendido por una mujer joven y en la vivienda habitaban, además, el esposo, su madre y dos hijos pequeños del matrimonio.

El propio Larrabure dejó escrita la descripción del lugar:

Aprecio que mi celda es una excavación porque carece de ventanas y una de las paredes laterales está burdamente revocada a cemento. El frente es de idéntica composición. El contrafrente es una pared de ladrillos huecos y una reja de aproximadamente 40 por 60 y el costado una divisoria de madera compactada. La puerta de igual material da a un pasillo, donde vi otra lúgubre y húmeda celda. Dos tubos de plástico negro de unos dos centímetros de diámetro conectan con el exterior y permiten la aireación mediante un extractor eléctrico cuyo funcionamiento depende de mis captores. Yo padezco la terrible desventura de pensar que puede dejar de funcionar y aumenta mi congoja de sentirme ahogado en este nicho donde el aire húmedo y enrarecido aumenta el asma que quebranta mi fuerza física.

Había un catre y un retrete portátil y una celda contigua, ocupada sucesivamente por varios cautivos que luego reconocieron el lugar, a las que se llegaba a través del “placard” del dormitorio de la pareja. La única luz de las celdas provenía de un tubo fluorescente encendido o apagado a criterio de los carceleros.

Durante su prisión la familia recibió en su casa siete cartas de Larrabure que a su vez respondían por medio de solicitadas en distintos diarios, que Larrabure leía cuando sus secuestradores así lo decidían. Enviaba mensajes de esperanza y de amor a su familia, e instaba al perdón y la fe, en papeles en cuyo margen izquierdo resaltaba el membrete de la organización guerrillera. El 18 de junio le llegó a la familia como prueba de vida una foto en cual se observaba el estado de extrema delgadez del militar y el 12 de julio llegó la última carta.

En determinado momento, Larrabure comenzó a escribir su diario donde detalló su vida en cautiverio hasta el 3 de enero de 1975 en que se interrumpe. En 1977 la revista Gente se lo compró a un guerrillero, para publicarlo. Allí se pueden leer, entre otras cosas, que se refería a sus captores, a diferencia de como lo hacía en las cartas a su familia, como "medrosos y pusilánimes", "valientes en las sombras" e "impulsivos, cortantes y autoritarios".[nota 3]

Pocos días después del hecho los guerrilleros pidieron la libertad de cinco de sus integrantes presos a cambio de Larrabure pero el gobierno mantuvo la política que había seguido hasta entonces de no negociar. Según escribió en el diario los guerrilleros pretendían que el militar colaborara con ellos aprovechando sus conocimientos técnicos y militares a cambio de conservar su vida.[10]

Luego de 372 días de cautiverio Larrabure murió el 19 de agosto de 1975, fecha ratificada por el ERP en un comunicado, y el 23 de agosto de 1975 apareció su cadáver en un despoblado, casi frente a la abandonada estación El Gaucho, del Ferrocarril Belgrano, envuelto en una sábana y una frazada.

Versiones sobre su muerte[editar]

La familia y el Ejército sostuvieron que Larrabure había sido torturado y asesinado por los guerrilleros.[12] [13] Al contrario, la versión sustentada por el ERP afirma que el militar estaba en condiciones físicas normales, que no había sido torturado y que, preso de una profunda depresión, se había suicidado ahorcándose en un descuido de sus captores.[14]

Según el periodista Carlos del Frade la primera autopsia, realizada el 24 de agosto de 1975, no aclara si Argentino del Valle Larrabure fue estrangulado o si se ahorcó. A su vez, el mismo Larrabure, en su diario escribió que "Estar cautivo de estos «próceres» es como estar atrapado en una telaraña, donde sustraído del medio nos vemos impotentes para liberarnos pero mantenemos la esperanza de una muerte.".

Homenajes brindados[editar]

El mayor Argentino del Valle Larrabure ascendió a teniente coronel estando en cautiverio (único caso hasta la fecha registrado en el país) y se le dio posmortem el grado de coronel. Sus restos se encuentran en el Panteón de la Sociedad de Socorros Mutuos del cementerio de la Chacarita en la ciudad de Buenos Aires.

El Ejército le rinde su homenaje cada año y se ha dado su nombre a una calle de Tafí Viejo (Tucumán). Además, en 1995 se descubrió un busto de Larrabure en la Plaza Mitre, de la ciudad de Buenos Aires y la promoción n* 82 del Colegio Militar de la Nación a la cual pertenecía lleva su nombre. Su hijo Arturo Cirilo Larrabure escribió el libro Canto a la Patria en el que narra la vida de su padre en sus distintas facetas.[11]

Se había dado su nombre a calles de las ciudades de Campana y Villa María en cuyas fábricas militares había trabajado Larrabure, pero luego de 2006 se derogó esa nomenclatura en Villa María y parcialmente en Campana.

Investigación judicial del hecho[editar]

Causa original[editar]

En agosto de 1975 la el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario comenzó con la causa llama “Larrabure, Argentino del Valle s/ su muerte” (Expte. nº 27.513/1975). Dentro de esta se ordenó la autopsia del cuerpo. El estado del cuerpo según el dictamen de la junta médica transcripto en el comunicado del Comando General del Ejército era el siguiente:

“En la región fronto-parietal, zona media, aparece una contusión de forma rectangular de medida cuatro por dos centímetros, similar a la periferia del cotillo de un martillo, presuntivamente.
Placas apergaminadas de cuatro centímetros, aproximadamente, en ambas caras internas de las rodillas, producidas en vida, por fuerte compresión.
En tercio medio de la pierna derecha, surco profundo que rodea el contorno anatómico, producto probable de una ligadura compresiva en vida.
En el cuello, surco profundo de estrangulamiento de fondo apergaminado, de recorrido horizontal levemente oblicuo, que abarca todo el perímetro, producido posiblemente por torsión desde atrás, ya que no se observan signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido.
En los órganos genitales, gran zona congestiva inflamatoria, probablemente por pasajes prolongados de corriente eléctrica.
Hay zona escarificada en el tercio superior del tórax, cara posterior, producida probablemente por la permanencia prolongada, en vida, en posición cúbito-dorsal.
En el rostro, hemicara derecha, gran zona de congestión, que abarca la región frontal de ese lado, región maseteriana derecha, con gran derrame conjuntival en ojo derecho, presumiblemente provocadas por la acción de golpes o por choque violento con objetos duros.
El cadáver presenta signos evidentes de deshidratación grave en vida por falta de líquidos y electrolitos suficiente, ratificado por una rebaja de peso superior a los 40 kilos de su peso en oportunidad del secuestro, según resulta de fichas”.[10]

El mismo día del informe de la primera autopsia, el 24 de agosto de 1975, los jueces federales, en tiempo record, declararon que se trataba de un homicidio. A su vez, un segundo informe forense elaborado en septiembre de 1975 determinó que “no surgen lesiones producidas por el paso de corriente eléctrica”, contradiciendo las primeras afirmaciones del Ejército Argentino.[15]

El 11 de octubre de 1977, el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario resolvió: “Sobreseer provisionalmente la presente causa-(Art. 435, inciso 2º del Código de Procedimien-tos en lo Criminal de la Nación), dejándose el juicio abierto hasta la aparición de nuevos datos ó comprobantes salvo el caso de prescripción”, con lo cual se dio por cerrada la causa.

Reapertura de la causa[editar]

Pedido del hijo de Larrabure[editar]

En febrero de 2007, el hijo de Argentino del Valle Larraburre, Arturo Cirilio Larrabure, presentó en el Juzgado Federal Nº1 de Rosario una solicitud de reapertura de la causa original mediante la declaración del mismo como delito de lesa humanidad, junto a su aceptación como querellante en la causa.[16] Allí sostuvo que el crimen de su padre se correspondía con la definición de un delito de lesa humanidad según el Estatuto de Roma.

La presentación excede lo penal y realiza declamaciones de índole política e ideológica. Habla sobre una amnistía encubierta para los guerrilleros y que los jueces promueven la misma “inspirados por un evidente propósito de hostilidad”. De esto culpa a que “la soberbia armada no ha muerto, está exultante, aunque parezca mentira”. Y llega al punto de acusar a miembros del gobierno, pero sin identificarlos, de ser “ex terroristas”, que “ponderan su lucha, negándose a toda autocrítica”.[16]

Además, endilga a los magistrados de “cobardía” por no haber dictado ninguna condena contra “ex guerrilleros”, e insta al juez de la causa a optar “entre la memoria o la historia, el coraje o la cobardía, la conveniencia o los valores, la justicia o la política; la jurisprudencia internacional o los sofismas ideados para amnistiar a los guerrilleros”[16] Por último, Arturo Larrabure sostiene que “Santucho, Firmenich, Quieto y Galimberti, por una parte, y Menéndez, Videla o Massera, por la otra” eran lo mismo. Y declara que Juan Gelman, por haber sido parte de Montoneros debía pedir perdón por sus crímenes, reclamándole que cometa suicidio.

“Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo.”[16]

Juzgado Federal Nº 1 de Rosario[editar]

El juez federal Nº 4 Germán Sutter Schneider, aceptó los pedidos de Arturo Larrabure y de acuerdo al procedimiento, corrió vista al fiscal federal Nº 2 de Rosario, Dr. Francisco Sosa para que realice un dictamen sobre la causa.

El 5 de marzo de 2007, el Dr. Sosa, presentó su dictamen en el que solicitó se declarara la extinción de la acción penal por prescripción; dado que se estaba ante delitos comunes. El juez, ante este dictamen, en vez de consultar a la Cámara Federal de Apelaciones, según el mecanismo de consulta, volvió a correr vista del fiscal Sosa, por no encontrarse de acuerdo con sus conclusiones. El Dr. Sosa reiteró su criterio anterior, por entender que los crímenes sufridos por Larrabure no encuadran “(…) en los caracteres y elementos constitutivos del concepto de ‘delito de lesa humanidad’ (…)”. Esta metodología se volvió a utilizarse, al menos, dos veces más, tanto con el fiscal Sosa como con el fiscal federal subrogante Nº 1 de Rosario, Dr. Marcelo Degiovanni.

Luego, el juez Sutter Schneider otorgó la intervención a la Fiscalía General, la cual en un primer momento devolvió las actuaciones al juzgado, por “no verificarse los requisitos para la consulta que se efectuaba”. Sin embargo, luego el juez volvió a correr vista al fiscal general federal de Rosario Claudio Palacín, sin respaldo normativo para dicha consulta, y realizando un cambio injustificado de la ley procesal al caso.[nota 4]

En consecuencia, el fiscal general Claudio Palacín, realizó un dictamen sobre el caso. En este, se utilizó como única fuente histórica un libro del escritor Pablo Pozzi, que luego repite en sus conclusiones palabra por palabra. Además, se compara el copamiento de la fábrica militar de Villa María a los hechos ocurridos en el cuartel de la Tablada los días 23 y 24 de enero de 1989. Incluso advierte que “dejar afuera de la categoría jurídica de crímenes contra la humanidad este caso concreto (…) podría alentar en el futuro nuevas acciones criminales de lesa humanidad, como las que aquí nos toca analizar".

Finalmente, en sus conclusiones, dijo que "el desarrollo de las organizaciones guerrilleras en la Argentina escapa a tipificaciones simplistas; el ERP/PRT no era una fuerza progresista, sino una organización revolucionaria que pretendía instaurar una sociedad marxista inspirada por el faro de la revolución cubana. Desde sus orígenes, consideró que la vía pacífica al socialismo era una imposibilidad, por lo que el cambio social sólo podría llegar a través de una guerra revolucionaria" agregando que "la violación de los derechos humanos de Larrabure tuvo lugar en ocasión de un conflicto armado, conforme los lineamientos de la jurisprudencia internacional que en la causa Milosevic ha explicado que el concepto de 'conflicto armado' requiere únicamente que existan grupos armados organizados que sean capaces de librar combate y que de hecho lo hagan" motivo por el cual apoyó la opinión del juez de primera instancia y de abrir una causa paralela como investigación por la verdad. Además, de acuerdo a la normativa,[nota 5] solicitó la intervención de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el terrorismo de Estado.

Los fiscales de Rosario Saccone y Moisés Vázquez opusieron un planteo de nulidad sosteniendo que los delitos atribuidos a una organización guerrillera no encuadran en esa calificación, que está reservada a los casos en que ha mediado la intervención del Estado, motivo por el cual la acción penal se habría extinguido por prescripción y solamente la Cámara Federal podía habilitar la investigación.

Unidad Fiscal de Seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos[editar]

Luego de ser derivada la causa a la unidad, el fiscal general, Jorge Auat, y el director general de la misma, Pablo Parenti, realizaron una resolución pormenorizada donde desmentían las conclusiones del fiscal Palacino y dictaminaron que:

Los hechos que damnificaron al Teniente Coronel Argentino Del Valle Larrabure no pueden considerarse crímenes contra la humanidad, en tanto esa categoría de delitos, a la fecha de comisión de los acontecimientos del caso, estaba formulada sólo para ilícitos cometidos por el Estado o por organizaciones vinculadas a él. Tampoco la categoría de crímenes de guerra es aplicable a los hechos del caso. Ello no sólo porque, en la década de 1970, no estaban internacionalmente criminalizadas las violaciones al derecho internacional humanitario aplicable a conflictos armados internos, sino porque tampoco puede afirmarse que haya existido en este país un conflicto armado interno en esos años.

[17]

Además, sostuvieron que la opinión del fiscal general Palacino, se dieron en base a “las distorsiones fácticas y normativas” y que “no sólo se hicieron afirmaciones históricas carentes de sustento, sino que, inclusive, se desnaturalizaron categorías jurídicas internacionales para darle un precario sustento a la opinión analizada”.[17] También, desmiente la utilización como jurisprudencia la causa Milosevic, ya que "el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) no menciona expresamente conductas violatorias del derecho internacional humanitario referido a conflictos armados internos".[17]

Procuración General de la Nación[editar]

El informe fue enviado a la Procuración General de la Nación el 26 de noviembre de 2007, y el procurador Esteban Righi, mediante una resolución, “hizo suya” los fundamentos y las conclusiones de la "Unidad Fiscal de Asistencia de Coordinación y seguimiento de las causas por violaciones a los Derechos Humanos", y le otorgó a la misma el carácter de instrucción general, instruyó a los fiscales para que se adopte esa postura.[18]

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, no corresponde aplicar a casos como el expuesto las categorías de los crímenes de lesa humanidad y de los crímenes de guerra.

El carácter de esta resolución significa que los fiscales de la nación deben adoptar dicha instrucción y aplicar las mismas conclusiones del informe y no pueden sostener la categoría de crímenes de les humanidad a este tipo de casos. Por lo que, la causa debe darse por prescripta, sin embargo el juez Sutter Schneider no ha procedido a cerrar la causa.

Investigación por la verdad[editar]

En 2008, a partir del dictamen del juez Sutter Schneider, se abrió una causa paralela caratulada “Srio. Avg. s/ Privación ilegítima de la libertad (víctima: Argentino del Valle Larrabure)”, sorteada al Juzgado Federal Nº 4 de Rosario. Esta causa es una investigación sobre los hechos sucedidos durante el secuestro de Larrabure, más allá de la acción que puedan conllevar o no. Esta modalidad se inscribe en el paradigma de los juicios por la verdad que se posibilitaron desde la Resolución Nº 18/98 de la Cámara Federal de la Plata con el fin de “satisfacer la evaluación de investigar el destino final de los desaparecidos entre 1976 y 1983, descubrir la realidad de los sucedido y de esta manera dar respuesta a los familiares y a la sociedad.

El dictamen que dio pie a esta investigación fue apelado ante la Cámara Federal de Rosario, tanto de parte de los fiscales federales como del propio querellante, Arturo Larrabure. En 2009, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario dictó una resolución disponiendo continuar la investigación, la cual señaló que "resultan preocupantes las sucesivas y constantes articulaciones de revocatoria o nulidad de los fiscales intervinientes, que no se compadecen plenamente con la defensa de la legalidad ni los derechos de partes y que, sin duda, han provocado desgaste jurisdiccional, que debe ser evitado no sólo en beneficio de la labor de los jueces y fiscales, sino en aras de los intereses generales de la sociedad."[19]

Supuesta confirmación de lesa humanidad[editar]

Luego de la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario en la que se confirmaba la "investigación por la verdad" del caso Larrabure, varios medios de comunicación haciéndose eco de una carta del apoderado de Arturo Larrabure, el Dr. Javier Vigo Leguizamón, informaron incorrectamente de la misma como una confirmación de la categoría de lesa humanidad dada por el Fiscal General de Rosario al crimen.[20] Por su parte, la Procuración General de la Nación publicó una nota aclatoria advirtiendo que se trataba de una resolución sobre temas estrictamente procesales y que "varios medios de prensa comunicaron de manera inexacta que la Cámara de Rosario se había pronunciado a favor de considerar los hechos del caso “Larrabure” como crímenes de lesa humanidad y efectuaron, asimismo, referencias erróneas a la actuación del Ministerio Público Fiscal."[21]

Medidas de investigación propuestas por Arturo Larrabure[editar]

En el marco de esta investigación, Arturo Larrabure en su condición de querellante particular propuso 94 medidas “destinadas a demostrar la existencia del plan criminal diseñado por John William Cooke trazado para imponer mediante el terror un régimen marxista, y la relación de causalidad que medió entre la irresponsabilidad y tolerancia de los poderes del Estado y la acción terrorista”. Algunas de ellas se reproducen a continuación.

1.- Si las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros, desarrollaron, siguiendo los lineamientos de John William Cooke, una estrategia destinada a infiltrar las masas peronistas y generar una sucesión de hechos revolucionarios que llevaran al país a una situación insurrecional tal que Juan Domingo Perón no tuviera más remedio que aceptar la instalación de un régimen marxista.

2.- Si durante la campaña electoral de Cámpora, Miguel Bonasso y Horacio Verbistky dirigieron la política de comunicación del Frente Justicialista de Liberación, y, en su caso, si ambos militaban entonces en la organización Montoneros.
4.- Si el indulto y la amnistía de los guerrilleros, en mayo de l973, constituyó un eslabón del plan criminal. Se investigará por qué se amnistió a los guerrilleros sin previamente desarmarlos, citándose a los parlamentarios que la votaron, que se encuentren vivos, a declarar sobre el particular.
16.- Si en su discurso de asunción como presidente, Héctor J. Cámpora exaltó la acción terrorista y ratificó su apoyo y tolerancia a la guerrilla
28.- Si en la masacre de Ezeiza no hubo un orden público garantizado por la fuerza del Estado, sino un orden montonero concurriendo cinco mil guerrilleros armados con armas cortas.
32.- Si los sucesos de Ezeiza fueron producto de un plan criminal dirigido a asesinar a Perón durante el acto y despejar el camino para que las organizaciones revolucionarias tomaran el poder e impusieran un régimen marxista.
43.- Si las organizaciones guerrilleras ocuparon puestos claves de la administración de Héctor J. Cámpora y de Juan Domingo Perón. Concretamente, si fueron un factor de poder con treinta diputados, control en las universidades, y estrechos contactos son los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, San Luis y Santa Cruz.
69.- Si en el Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, Ernesto Guevara proclamó la estrategia cubana de impulsar en toda América Latina el desarrollo de focos revolucionarios.
71. Si entonces Castro proclamó a la guerrilla como la principal forma de lucha en América Latina.
91. Se investigue la presunta responsabilidad penal de los integrantes del gabinete ministerial del Pte. Cámpora, que se encuentren vivos, y de los integrantes del poder legislativo de entonces, en los hechos de presunto terrorismo de Estado relacionados.

94. Si entre los objetivos del citado plan criminal estaba la matanza de niños.

Además, ha increpado tanto a los fiscales de la causa como a miembros del gobierno, al reclamar informaciones sobre las personas que han percibido las indemnizaciones previstas en el artículo 2 de la ley 24.411, y si entre ellas se encuentran miembros de ERP y/o Montoneros, FAR, FAP y/u otras organizaciones guerrilleras, muertos durante los ataques a la Fábrica Militar de Villa María, Regimientos de Formosa y Azul, y Monte Chingolo, u otras unidades militares, o durante enfrentamientos legales con las Fuerzas Armadas o de Seguridad. Violando todo tipo de confidencialidad de los familiares de desaparecidos.

Expresiones contrarias a la continuación de la investigación judicial[editar]

La agrupación HIJOS Rosario expresó su oposición a que siga la investigación y su rechazo a la resolución del juez Marcelo Bailaque con el argumento de que «la calificación como crimen de lesa humanidad requiere que sean cometidos por un Estado o por grupos que operen con la anuencia y complicidad del mismo». Agregó que los ejecutores e ideólogos del hecho «fueron asesinados o desaparecidos por la dictadura, aplicándoseles de facto la pena de muerte a sus responsables».[22] [23] [24]

La diputada Alicia Gutiérrez (Espacio Si) se opuso con el mismo argumento.[cita requerida]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Arturo Cirilio Larrabure es vicepresidente del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv).
  2. El informe expone "los argumentos que impiden sostener la postura asumida por el Fiscal General Paladín. Si bien se encuentra fuera de discusión el carácter atroz de los delitos que damnificaron al Teniente Coronel Larrabure, no es posible aplicar al caso la categoría de los crímenes de lesa humanidad ni la de los crímenes de guerra."
  3. LARRABURE, ARTURO C. (2007). REAPERTURA JUDICIAL - Expte. "Larrabure, Argentino del Valle s/ Su muerte". http://larrabure.blogspot.com/2007/06/reapertura-judicial-expte-larrabure.html. Consultado el 17 de noviembre de 2011. «"Mis enemigos son medrosos y pusilánimes ante iguales y superiores, impulsivos, cortantes y autoritarios ante inferiores, débiles, cautivos y desarmados. Valientes en las sombras, en la sorpresa, en la espalda o en el insidioso dardo arrojado por detrás a su oponente. (...) Un escondrijo de ratas donde los carceleros encapuchados juegan una suerte de duendes o de brujas. (...) La cara es reflejo del alma y los mentados “carceleros del pueblo” son capuchas móviles, insensibles, endurecidos por resentimientos de profundas raíces. Son carceleros sin alma… No puedo imaginar qué ventura de hálito bondadoso y sutil acaricia su accionar delictivo, qué hace que su carroña se transforme en doradas mieses"». 
  4. Las actuaciones eran seguidas por el "Código de Procesamientos en Materia Pensal" (Ley 2.372), imprimiéndoles luego el juez a la causa el "Código Procesal de la Nación" (Ley 23.984)
  5. De acuerdo a la Resolución Procuración General 14/07

Referencias[editar]

  1. "Informe sobre la causa "LARRABURE, Argentino del Valle s/su muerte". Buenos Aires: Procuración General de la Nación. 20 de noviembre de 2007.  pp. 13. 
  2. Dierio Perfil, "Larrabure fue asesinado" en Diario Perfil consultado 26-11-2010
  3. Diario Infobae, "Las pericias confirmaron que el coronel Larrabure fue asesinado" en Diario Infobae consultado 26-10-2010
  4. a b Celtyv, "ENTREVISTA DEL DIARIO MIRADAS AL SUR A ARTURO LARRABURE", por Raúl Arcomano, Año 3. Edición número 141. Domingo 30 de enero de 2011. En Celtyv consultado 30-01-2011.
  5. del Frade, Carlos (23 de agosto de 2009). «El asesinato que no fue». Página/12. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-130454.html. Consultado el 8 de octubre de 2011. 
  6. Del Frade, Carlos, Noticia de un asesinato que no fue en http://web.archive.org/web/http://www.eleslabon.org.ar/noticias_desarrollo.shtml?x=38665 consultado en 30-8-2008
  7. Símbolos y fantasmas de la derecha argentina, diálogo con el escritor Germán Ferrari, por Jesús Chirino. El Diario del Centro del País, eldiariocba.com.ar, 21/02/2010. Consultado el 12-11-2011.
  8. Soifer, Alejandro (28 DE FEBRERO DE 2010). «Ángeles y Demonios». Página/12. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3740-2010-02-28.html. Consultado el 1 de diciembre de 2011. 
  9. "Resolución Procuración General de la Nación 158/074". Buenos Aires. 29 de noviembre de 2007.  pp. 2. http://www.mpf.gov.ar//resoluciones/PGN/2007/PGN-0158-2007-001.pdf. Consultado el 18 de noviembre de 2011. 
  10. a b c Petric, Antonio, Coronel Argentino del Valle Larrabure en Así sangraba la Argentina Ediciones Depalma Buenos Aires 1980 consultado 30-8-20008
  11. a b El coronel Larrabure fue inmortalizado en un libro en diario La voz del pueblo de Tres Arroyos (Prov. de Bs.As.) del 23-12-2005, acceso el 30-8--2008.
  12. Controvertida resolución sobre Larrabure en diario Crítica de la Argentina, edición del 23-8-2008 consultado el 30-8-2008
  13. «Guerrillas and generals: the "Dirty War" in Argentina.». «Páginas 62-63.».Según la version del profesor Paul H. Lewis, Larraburre estaba en medio de un canto cuando sus captores procedieron a estrangularlo con un cable, y que el moribundo militar recibió el golpe mortal en el cráneo.
  14. Del Frade, Carlos, Noticia de un asesinato que no fue consultado en 30-8-2008
  15. Carlos del Frade en Página/12, edición del 23-8-2009 consultado el 26-1-2010
  16. a b c d Larrabure, Arturo Cirilio (2007). " REAPERTURA JUDICIAL - Expte. "Larrabure, Argentino del Valle s/ Su muerte"". Rosario.  pp. 32. 
  17. a b c INFORME SOBRE LA CALISA ~'LARRABURE, ARGENTINO DEL VALLE s/ SU MUERTE"
  18. Instruccción General del Procurador General para adoptar las conclusiones del informe sobre el caso “Larrabure” en casos análogos (resolución PGN 158/07)
  19. Centro de Información Judicial. Fallo Cámara Federal de Rosario
  20. Larrabure: un crimen de lesa humanidad por María Elena Polack en el diario La Nación de Buenos Aires del 21 de ctubre de 2009.
  21. Larrabure: el carrousel jurídico de la lesa humanidad, en Diario Judicial, 21 de abril de 2009.
  22. La apertura de una causa polémica Página/12 Rosario/12, edición del 23-8-2008, consultado el 30-8-2008
  23. Reclaman juzgamiento y condena a los crímenes de la guerrilla, Infobae, edición del 25-8-2008, consultado el 30-8-2008.
  24. No quiero confrontar con Larrabure Página/12, edición del 24-8-2008,consultado el 26-1-2010

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