Arboterapia

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La arboterapia (del latín arbor, 'árbol' y del griego therapeia, 'atención', 'curación') o silvoterapia (del latín silva, 'bosque' o 'selva') es una filosofía que propugna el reencuentro con la naturaleza mediante la convivencia con los árboles, en busca de la paz y la armonía de los bosques[1] y como terapia para sentirse mejor,[2] desarrollar los sentidos y disminuir el estrés.[3]

El naturalista Miguel Herrero Uceda durante una sesión en un taller de arboterapia

Arboterapia y fitoterapia[editar]

Aunque por la etimología de la palabra pudiera sugerir que se trata de sinónimos, son dos conceptos muy diferentes:

  • Arboterapia: Es una terapia basada en la convivencia en armonía con los bosques.
  • Fitoterapia: Es el tratamiento curativo de las enfermedades mediante sustancias obtenidas de los vegetales.

Antecedentes históricos de la arboterapia[editar]

En la antigüedad, el culto a los árboles estuvo muy desarrollado entre los celtas. Cada miembro de la comunidad tenía un árbol que actuaba como protector de la persona.[4]

Desde épocas remotas se recomendaba andar por los bosques o vivir un tiempo entre árboles como remedio a ciertas enfermedades.[5]

Durante la Edad Media, gracias a algunos monjes, se mantuvo vivo la admiración hacia los árboles y la naturaleza, como Bernardo de Morlaix, monje benedictino del siglo XII.[6]

Escuchad a un hombre experto… Los árboles y las piedras os enseñaran más de lo que podáis aprender de la boca de un doctor en Teología.

Bernardo de Morlaix

En el mundo occidental fue muy importante la aportación de pensadores como Henry Thoreau[7] que preconizaban el retorno a la naturaleza y veía en los bosques una fuente de terapia natural.

Debes conversar mucho con el campo y los bosques si quieres absorber tanta salud para tu mente y tu espíritu como la que deseas para tu cuerpo.

Diario de Henry Thoreau, 31 de diciembre de 1841
Con los impresionistas , la naturaleza deja de ser un telón de fondo para convertirse en protagonista.
Álamos al sol de Claude Monet.

Dentro del mundo del arte, destacan los impresionistas que abandonaron los talleres y estudios en busca de la luz y color de la naturaleza, y para retratar a los campesinos con sus faenas en el medio rural. Se sentían herederos de la semilla de retorno a la naturaleza del Romanticismo, como ellos mismos reconocían:

No he tenido otro deseo que acercarme más a la naturaleza, y no aspiro a otra cosa que trabajar y vivir en armonía con sus leyes, como Goethe recomendaba. La Naturaleza es la grandiosidad, el poder y la inmortalidad; una criatura comparada con ella no es más que un miserable átomo.

Claude Monet

En España, figura Francisco Giner de los Ríos como el iniciador de una corriente pedagógica[8] donde la naturaleza y los paisajes cobran una importancia fundamental.[9] En su ensayo titulado Paisaje[10] podemos leer: el goce que sentimos al hallarnos en medio del campo, al aire libre, verdaderamente libre (que no lo es nunca el de las ciudades), se advierte que este goce no es solo de la vista, sino que toman parte en él todos nuestros sentidos. La temperatura del ambiente; la presión del aura primaveral sobre el rostro; el olor de las plantas y flores; los ruidos del agua, las hojas y los pájaros; el sentimiento y conciencia de la agilidad de nuestros músculos; el bienestar que equilibra las fuerzas de todo nuestro ser.

Teoría y práctica[editar]

La arboterapia busca en los bosques el reequilibrio de la persona

Un poeta definió al hombre como raíz que anda. El origen de nuestra cultura, de nuestro conocimiento, de nuestra forma de ser, se encuentra en nuestras raíces. Una palabra llena de significados, porque nosotros, a semejanza de los árboles, tenemos profundas raíces en la madre Tierra. Nuestra misión en la vida consiste en mantener vivas estas raíces; sólo así, nuestra actividad florecerá y será grato el fruto de nuestro esfuerzo. Si cumplimos con este precepto, cumpliremos con el compromiso adquirido como especie cuando se creó la vida.

Miguel Herrero Uceda, El alma de los árboles

El naturalista Miguel Herrero Uceda, impulsor de la arboterapia,[11] recomienda adentrarse en los bosques; caminar sin prisas entre árboles donde lo importante es el propio camino, nunca el destino;[12] oír los sonidos de la naturaleza y tener el espíritu relajado y abierto a las percepciones de los sentidos. Con ejercicios tan sencillos como estos, los seguidores de este método aseguran que el cuerpo se une a la madre tierra, en perfecta armonía con la naturaleza, liberándose de los agobios, del estrés, de las insastifaciones del mundo moderno y se llena el espíritu de paz.[13]

La filosofía de la arboterapia se basa en los siguientes puntos:[14]

  • La evolución de la humanidad a partir de especies que vivían en los bosques tropicales africanos, un origen que permanece vivo en la mente colectiva como el paraíso perdido.[15] Para el Dr. Miguel Herrero conocer nuestros orígenes es fundamental para entender como somos.[16]
  • Interpretación del darwinismo no como la lucha del más fuerte, sino la supervivencia del más adaptado en su entorno, el que puede vivir en armonía y cooperación[17] con las especies con las que convive.[18]
  • Estudios de tradiciones de pueblos que vivían en contacto con la naturaleza y antiguas filosofías de culturas que se sentían hermanados con el medio natural,[19] así como del mundo rural que conocieron nuestros abuelos, un pasado muy reciente, una forma de vida sencilla y sincera, en armonía con su entorno, que el ajetreo del hombre industrializado, inmerso en las sucesivas crisis que él mismo ha generado, está olvidando, pero que subyace en la esencia de nuestra cultura.[20]

Referencias[editar]

  1. Herrero Uceda, Miguel. "Arboterapia - Los árboles, terapia contra el estrés". Tribuna. La Crónica de Coria. Octubre 2013
  2. Sanfo, Valerio: "Silvoterapia. Guarire con le energie della natura". 2010. ISBN 9788896407141
  3. Maillard, Catherine: ""Therapies, Les arbres nous ressourcent"
  4. Graves, Robert: "La diosa blanca". 1948. ISBN 9788420619484
  5. Dr. Helene: La natura ti cura. La silvoterapia, un altro tipo di terapia
  6. Abellá, Ignacio: "El lazo espiritual", en "La magia de los árboles". 1997. ISBN 8479011904
  7. Thoreau, Henry D., "Walden", 1854. ISBN 9788437622125
  8. Giner de los Ríos, Francisco. "Enseñanza y educación". 1881. Recopilado en “Obras selectas de Francisco Giner de las Ríos. 2004. ISBN 8467013214
  9. Zulueta, Julián de: La naturaleza en el pensamiento de Giner de los Ríos. Información de medio ambiente. Núm 80 enero de 2000. Ministerio de Medio Ambiente
  10. Giner de los Ríos, Francisco: "Paisaje”. 1886. Recopilado en “Obras selectas de Francisco Giner de las Ríos. 2004. ISBN 8467013214
  11. Arboterapia. Canal Extremadura Radio
  12. Thoreau, Henry D.: "Caminar". 1861
  13. Herrero Uceda, Miguel: "El alma de los árboles". 2008. ISBN 9788493658502
  14. Sancho, Beatriz: "Talleres de Arboterapia para evitar el estrés y la ansiedad". Medio Ambiente. Obra social de Caja de Madrid
  15. Herrero Uceda, Miguel: "El hombre y el bosque". Fundación más árboles, 100 escritos - 100
  16. Herrero Uceda, Miguel: "Hijos de la Luna", El Periódico de Extremadura, 31 de marzo de 2013
  17. Herrero Uceda, Miguel: "Chivatos vegetales". Periódico "El Mundo", 13 de Octubre de 2007. «Ejemplo de colaboración entre acacias para defenderse mutuamente»
  18. Herrero Uceda, Miguel: "Comprender a Darwin en su 150 aniversario". Revista Natural, Verano 2010
  19. Herrero Uceda, Miguel: "Buscando las raíces de la felicidad entre los árboles". Guadalajara 2000, 30 de junio de 2010.
  20. Herrero, Miguel y Herrero, Elisa: "Mi Extremadura, la cultura rural". 2012. ISBN 9788493658540