Arbitraje de fútbol en España

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El arbitraje de fútbol en España está regido oficialmente por el órgano de la RFEF: Comité Técnico de Árbitros (CTA) desde Tercera División hasta Primera División (que se conocen como categorías nacionales). En categorías regionales son los comités territoriales de árbitros los que regulan el funcionamiento arbitral.

Comités territoriales[editar]

Existen en España los siguientes comités territoriales que son dependientes de sus respectivas Federaciones:

  • Flag of Andalucía.svg Andaluz
  • Flag of Aragon.svg Aragonés
  • Flag of Asturias.svg Asturiano
  • Flag of the Balearic Islands.svg Balear
  • Flag of the Canary Islands (simple).svg Canario
  • Flag of Cantabria (Official).svg Cántabro
  • Bandera de Castilla-La Mancha Castellano-Manchego
  • Flag of Castile and León.svg Castellano-Leonés
  • Flag of Catalonia.svg Catalán
  • Bandera de Ceuta Ceutí
  • Bandera de la Comunidad de Madrid Madrileño
  • Bandera de la Comunidad Valenciana Valenciano
  • Bandera de Extremadura Extremeño
  • Flag of Galicia.svg Gallego
  • Bandera de La Rioja (España) Riojano
  • Bandera de Melilla Melillense
  • Bandera de la Región de Murcia Murciano
  • Bandera de Navarra.svg Navarro
  • Ikurrina Vasco

Trayectoria del árbitro español[editar]

El árbitro de fútbol en España debe pasar por todas las categorías que anteceden a la máxima categoría que es la Primera División.

Tras superar los cursos para aspirar a árbitro, se obtiene la categoría de AUXILIAR. En esta categoría se arbitran partidos de fútbol base (alevines e infantiles); también se pueden arbitrar partidos de regional y de liga nacional juvenil como árbitro asistente, aunque eso depende del visto bueno del comité respectivo. Tras la categoría de auxiliar en la que se suele permanecer cuatro meses, ya que a arbitrar se empieza a mediados de la temporada, se accede a la categoría de JUVENIL. En esta categoría, se puede arbitrar todo tipo de fútbol base (alevines, infantiles, cadetes y juveniles)y realizar asistencias como árbitro asistente en Liga Nacional Juvenil, División de Honor, y categorías regionales donde se requieran asistentes, como por ejemplo 2ª Regional y en raros casos 1ª Regional aunque todo esto puede variar dependiendo el Comité regional al que pertenezca el colegiado, ya que en otros no se permite que un árbitro actúe de asistente más allá de dos categorías superiores a la que ostenta. Tras una temporada como juvenil se asciende a la última categoría regional que exista en dicha federación, esto significa que para arbitrar categorías de jugadores "adultos" tienen que pasar al menos dos años desde que empezara la carrera arbitral, salvo excepciones. Esta última categoría de jugadores adultos suele ser 2ª regional, pero también existen en algunas federaciones la 3ª regional, o puede ser que se comience directamente en 1ª regional debido a que no existen categorías inferiores, como por ejemplo en la Región de Murcia. Un caso aislado es el que ocurre en La Rioja, donde se comienza a arbitrar en Preferente al no existir categoría inferior.

Una vez que se supera la categoría juvenil y se ostenta la categoría regional concreta, el árbitro puede ir escalando a categorías superiores, primero en el ámbito regional (Segunda Regional, Primera Regional, Regional Preferente, en algunos casos 1ª Categoría de la Comunidad, y Tercera División), y posteriormente en el ámbito nacional (Segunda B, Segunda, Primera División). Al igual, puede descender de categoría. De estos movimientos, dependen las clasificaciones finales que obtienen los árbitros, en los que son evaluados por un INFORMADOR durante una serie de partidos concretos. Por ejemplo, en la Tercera División, al promedio de 14 partidos que realiza de esa categoría un árbitro en una temporada, es informado en 9 de ellos. A final de temporada se realiza la clasificación de los colegiados que forman parte de cada categoría, realizando la media numérica de sus calificaciones en los partidos. A esta media se le suman las distintas bonificaciones obtenidas en los exámenes técnicos y físicos, para llegar a la calificación final. Aquellos colegiados que por su posición el la clasificación superen el corte de ascenso, al año siguiente ostentarán la categoría inmediatamente superior, salvo excepciones. Lo mismo ocurre con los colegiados en las últimas posiciones de la clasificación, que descenderán a la categoría inmediatamente inferior.

Sin embargo, quedar entre los primeros de una categoría no siempre significa ascenso seguro, ya que en algunas categorías se impone un curso de ascenso donde se reúnen aproximadamente el doble de árbitros que plazas a la que se puede optar para ascender. En estos cursos de ascenso se realizan de nuevo pruebas físicas y técnicas donde existe una gran competencia. A los resultados de los exámenes técnicos se les suma la bonificación de pruebas físicas, y la bonificación dada por acudir al curso según la posición en la clasificación de la categoría, premiando así a los primeros de la clasificación y lastrando al resto. El mayor ejemplo de competitividad en un curso de ascenso se produce en el de Tercera a Segunda B, donde se reúnen aproximadamente 60 colegiados de toda España, pero sólo ascienden unos 20.

Por otra parte, en diversas categorías se impone una restricción por edad para ascender a la categoría superior, o una restricción por edad a la pertenencia a una categoría, lo que fomenta que existan colegiados jóvenes en todas las categorías, y evita que se acumulen colegiados más mayores en las superiores que impidan a otros más jóvenes y con mayor proyección su ascenso.

Árbitros de Primera División[editar]

Árbitros de Segunda División[editar]

Árbitros de Segunda División B[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]