Ara glaucogularis

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Guacamayo de barba azul
AraGlaucogularisFull.jpg
Un ejemplar adulto en el Cincinnati Zoo & Botanical Garden, en Cincinnati, Ohio.
Estado de conservación
En peligro crítico (CR)
En peligro crítico (UICN 3.1)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Subfamilia: Psittacinae
Tribu: Arini
Género: Ara
Especie: A. glaucogularis
Nombre binomial
Ara glaucogularis
Dabbene, 1921
Sinonimia
  • Ara caninde

El guacamayo de barba azul (Ara glaucogularis o Ara caninde), también conocido vulgarmente como caninde, guacamayo azul y amarillo, o guacamayo garganta azul, es una especie de ave psitaciforme de la familia de los loros (Psittacidae).

Es endémica de los Llanos de Moxos, en el departamento del Beni, Bolivia. Se encuentra en peligro crítico de extinción, y solo quedan alrededor de 250 a 300 ejemplares en libertad. La demanda de estas aves como animal de compañía ha mermado hasta el límite sus poblaciones, por lo que leyes nacionales e internacionales prohíben su captura y comercio, otorgándole además la distinción de "Patrimonio natural de Bolivia".

Descripción[editar]

Posee un tamaño de 95 cm llegando hasta 105 cm y un peso que ronda los 800 g. Su espalda es de color azul al igual que el lomo. La cola es azul celeste y el vientre amarillo. Las diferencias con Ara ararauna (especie muy similar) se encuentran en la garganta que tiene un amplio babero o gola de color azul turquesa (en A. ararauna es negro y menos extendido), en la frente azul (en A. ararauna es verde), en la región desplumada y blanca de la cara que en esta posee muy poca extensión y es cruzada en toda la superficie por varias rayas de plumas azules (en A. ararauna la región desplumada es bien amplia y solo cruzada en el sector superior por finas líneas de plumas negras) y por una angosta franja desnuda de color rosado pálido que se interpone entre el sector desplumado de la cara y el pico (en A. ararauna esa zona es blanco-crema).

Detalle de la cabeza de Ara ararauna, donde se observan las diferencias con A. glaucogularis.
Detalle de la cabeza de A. glaucogularis, donde se observan las diferencias con Ara ararauna.

Reproducción[editar]

Los nidos los construyen en los huecos de los árboles, ponen 2 huevos de color blanco, puede a llegar a cuatro puestas por año. La incubación es de 27 días.

Hábitat[editar]

Habita en selvas en galería entre sabanas temporalmente inundables y bosques de palmeras, de cuyos frutos en parte se alimenta.[2]

Taxonomía[editar]

A. glaucogularis fue denominado por más de 100 años Ara caninde, y muy poco se supo de él luego de la exposición que hiciera Félix de Azara al ver un ejemplar cautivo (sin las plumas remeras de las alas) y supuestamente de esta especie, mientras vivió en Asunción, Paraguay.[3] Durante décadas se la incluyó también dentro de la sinonimia de Ara ararauna (su especie más próxima y morfológicamente más similar), como un morfo de ella, como una forma de A. ararauna con plumaje aberrante o como una subespecie de la misma. También se la conoció con el nombre de Ara caninde, en base a la descripción que, bajo el nombre de Sittace Canindé, realizó el célebre herpetólogo y ornitólogo alemán Johann Georg Wagler en su obra Monographia Psittacorum del año 1832,[4] en la cual incluía, entre otras, la descripción para la ciencia del guacamayo azul. Este científico (Director del Museo Zoológico en la Universidad de Múnich) trabajó en extensas colecciones traídas desde Brasil. Este nombre pasaría a caer en la sinonimia de Ara ararauna.

La descripción formal para la ciencia bajo el nombre de Ara glaucogularis recién ocurrió en el año 1921, y fue hecha por el ornitólogo ítalo-argentino Roberto Dabbene, quien se percató que la especie no contaba con nombre científico válido.[5] Es que un año antes, el mismo Dabbene había postulado que el “Caninde” que describe Azara del Paraguay para él se trataba de Ara ararauna y había bautizado a la otra especie con el nombre de Ara azarae, en honor al sabio español.[6] Más allá de que otros especialistas no concordaron con la hipótesis propuesta por Dabbene (entre los cuales estaba J. Ingels)[7] su descripción formal fue pasada por alto hasta el año 1981, cuando el propio Ingels la saca a la luz, revalidando Ara glaucogularis y pasando a sinonimia de Ara ararauna a A. caninde y a A. azarae.[7]

El ejemplar tipo de A. glaucogularis figura en los registros de colección como de origen en Santa Cruz de la Sierra (a 480 msnm), en el departamento de Santa Cruz, Bolivia, a 17°48’S 63°10’O, capturado en el año 1863 o con anterioridad a esa fecha.[5] Se encuentra depositado en el gabinete de ejemplares tipo de la sección de Ornitología del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN).

Distribución[editar]

Un A. glaucogularis mantenido como mascota.

Esta especie era antiguamente mucho más común que en la actualidad. Solo durante la década de 1980 se exportaron desde Bolivia 1200 ejemplares capturados de la población silvestre.[2] Sin embargo su distribución original es discutida, pues muchos de los antiguos registros de la especie se sospechan que podrían ser confusiones con la muy similar Ara ararauna, la que antaño contaba con una distribución más extendida hacia el sur.

En el año 1992 fue descubierta una población en los llanos de Moxos, al este del río Mamoré superior, en el departamento del Beni al norte de Bolivia.[8] [9] [2]

Población remanente en libertad

En el año 2007, la población total en libertad de este papagayo fue estimada como integrada por entre 250 a 300 individuos, los que ocupaban una superficie de 4000 km². En la estación seca de ese año fue detectado un dormidero ocupado por 70 individuos.[10] Sin embargo, para el año 2014 la información sugiere que es poco probable que sean más de 115 los ejemplares en libertad.

Registros fuera de los llanos de Moxos[editar]

No hay acuerdo entre los especialistas sobre si esta especie tuvo en el pasado una distribución mucho más amplia, y hasta dónde esta alcanzó.

El ejemplar tipo figura en los registros de colección como de origen en Santa Cruz de la Sierra.[5] C. Yamashita cree que en tiempos de la colonia esa ciudad era un centro de comercio con los llanos del Beni, por lo que pudo no ser originaria del área de la ciudad;[2] si bien reportes confiables la indicaban de dicho departamento, se referían al sector noroeste del mismo. El mismo C. Yamashita desestima también la localidad de Buenavista (17°28'63°37'W) que figura en el registro de colección de dos pieles de la especie del Carnagie Museum de Pittsburgh, Pensilvania (Estados Unidos), ya que era la localidad base donde operaba la familia Steinbach, comerciantes de pieles de aves para nutrir los museos del mundo.[2] Igualmente descarta el valor de las fichas de los dos ejemplares depositados en el Museo de Historia Natural de Londres,[2] en las que figura como origen: "Brasil" y "Río Amazonas".[7]

En el Paraguay[editar]

Habría existido en el Paraguay colonial de fines del siglo XVIII, región que constituiría su terra typica según Félix de Azara.[3] Sin embargo, ya en esa época había cierto tráfico de mercancías entre las misiones jesuíticas de Chiquitos y del Paraguay, por lo que los ejemplares vistos por Azara podrían haber venido desde lo que hoy es Bolivia.[11]

Azara escribió que de acuerdo con la información que le aportaron los indios guaraníes, la especie no se encontraba en esa época ni más al sur de 24°30’S, ni dentro de una distancia de 50 leguas (cerca de 275 km) de Asunción, donde antiguamente era común. Azara no es claro si se refiere a las variaciones de los guacamayos azul y amarillo o sí describe un único individuo, lo que podría indicar que se tratase de un híbrido, al tener la garganta azul (como A. glaucogularis) pero verde en la cabeza y 3 líneas negras en la "cara" (como A. ararauna).[12] Para Ingels el guacamayo del que habla Azara parece referirse a A. ararauna,[7] en cambio para R. Ridgely es A. glaucogularis.[13] Para Manuel Nores y Darío Yzurieta, Azara describe a ambas especies, las que podrían haber convivido en simpatría, tal vez en algún momento del año, tal como hoy lo hacen en Bolivia.

El problema es que Azara no describió por separado a A. ararauna, sino solo a una especie de guacamayo azul y amarillo. Incluso, como en gran parte de la obra, criticando a Georges Louis Leclerc, conde de Buffon como "descuidado" a la hora de describir las especies. Sobre el Arableu de este último indica que él

«...no le marca con propiedad la gola, poniéndosela negra, le tiñe sobre la cabeza del celeste que encima del cuerpo.»

. Es que Azara al describir al "Canindé" había dicho:

«Una ancha gola azul turquí hay en lo más alto de la garganta.» ... «Sobre la cabeza verde,...»[3]

Esto es confuso porque A. glaucogularis no posee verde en la cabeza y él criticó a Buffon por colocar la corona de su ave del mismo tono que el dorso (celeste).[3]

En 1944 B. Podtiaguin notificó de 2 polluelos de A. glaucogularis que el 18 de junio de 1939 habían sido colectados en Colonia Esperanza, además de otro colectado en Colonia Nueva Italia en el “Dep. Villeta”. Acompañó el registro con información sobre sus hábitos de vida. Indicó que, en determinados años, este papagayo emprende extensas migraciones, cuando esto ocurre no es raro encontrarlo en Paraguay, si bien no es frecuente su reporte, según él, en razón de la total ausencia de ornitólogos en ese país.[14] [15] Las pieles parecen haberse extraviado.[12] Además, A. glaucogularis fue señalada para las localidades paraguayas de Villa Franca, Desmochados y Guazú Cuá, pero para Ingels estas 3 citas del departamento de Ñeembucú deberían ser asignadas a A. ararauna.[7] Para 1992, N. Collar y otros especialistas continuaban considerando posible la aparición histórica de A. glaucogularis en el Paraguay.[16]

En la Argentina[editar]

En la Argentina su presencia es problemática, postulándose que muchos de sus registros (o todos ellos) en realidad deberían ser referidos a Ara ararauna, de la cual fue tratada como un sinónimo durante mucho tiempo. Bajo Ara caninde o A. glaucogularis fue citado repetidamente como viviendo en las provincias del norte del país. Eduardo Ladislao Holmberg indica que fue capturada en el entonces Territorio Nacional del Chaco, siendo luego exhibida en el Zoológico de Buenos Aires, del cual él fue director entre el año 1888 y 1904.[17] Esta distribución fue repetida por A. Steullet y E. Deautier en 1935.[18]

En 1920, E. Lynch Arribalzaga la reportó para el mismo territorio del Chaco, específicamente para la zona del río Bermejo.[19] Este curso fluvial es el límite con la hoy provincia de Formosa, y aguas arriba fluye en ambas márgenes por la provincia de Salta, por lo que Ingels[7] cree que en este registro se basó C. Olrog para incluir a esas 3 provincias en la distribución argentina del papagayo.[20]

En 1936 R. Orfila[21] y en 1950 J. Pereyra lo citan entre las aves del Territorio de Misiones.[22] Para Chebez podrían referirse a Ara ararauna.[11] En 1945 A. Zotta le otorga una distribución en el país comprendida en los territorios de Chaco, Misiones y Formosa.[23] En 1952 Gunnar Höy observó seis ejemplares de guacamayos “azul y amarillo” volando sobre el río Caraparí (también denominado río Itiyuro), en el extremo norte de Salta, a la que sumó un registro previo realizado en Orán.[24] A pesar de que él los asignó a A. ararauna, para R. Ridgely muy probablemente eran A. glaucogularis, pero que no vivían en la zona sino que posiblemente eran sólo aves vagantes que provenían de un sector ubicado más al norte, ya que este autor consideraba que en la temporada seca la especie emprendía largos viajes en busca de alimentos.[13]

No obstante, en 1975 fue reportada la supuesta captura de un guacamayo “azul y amarillo” en los alrededores de Yacuiba (580 msnm), en la zona limítrofe entre el departamento de Tarija y la provincia argentina de Salta (22°02’S 63°45’O), localidad muy próxima al río Caraparí. C. Olrog,[25] quien estudió una fotografía borrosa del Ara de Yacuiba, presumió que pertenecía a esta especie; sin embargo, para J. Ingels la fotografía deja dudas sobre su identificación como A. glaucogularis.[7] C. Yamashita pone en duda el valor de esta cita,[2] pues indicó que la fuente de la información del ave de Yacuiba vino de R. Romero, quien fue uno de los más importantes comerciantes de ejemplares vivos de la fauna silvestre desde mediados de la década de 1970 hasta mediados de la década de 1980. Habitantes locales informaron que durante ese período Romero operó por todo lo largo de las tierras bajas de Bolivia, especialmente en el departamento del Beni.[2]

Tratamiento de A. glaucogularis por ornitólogos argentinos

En 1984, Claes Christian Olrog señaló sobre A. glaucogularis en la Argentina:

«Ara caninde fue redescubierto en los últimos años. Habita bosques montañosos de transición, sin embargo es raro y muy local».

Para A. ararauna indica que:

«frecuenta sabanas y bosques de transición; citado para nuestro país pero posiblemente se trate de una confusión con el caninde».[26]

En 1991, Canevari y otros señalaron que los registros del noroeste argentino correspondía asignarlos a A. glaucogularis mientras que los registros de las provincias de Formosa, Chaco y Misiones debían ser asignados a A. ararauna. Sobre A. glaucogularis indican que para la Argentina es una

«"especie muy rara y local, señalada para Salta; también vive en el sur de Bolivia y Paraguay».[27]

En 1994, Manuel Nores y Darío Yzurieta consideron que para esa fecha A. glaucogularis estaba prácticamente extinta en Argentina o que sólo se podía encontrar de vez en cuando.[28]

En 2001 J. Mazar-Barnett y Pearman asignaron a A. glaucogularis como "erróneamente citada para la Argentina", atribuyéndole sus citas en el país a A. ararauna, al que categorizaron como "Hipotético".[29] Chebez en cambio, en 2009 categorizó a A. glaucogularis en la Argentina como "Hipotético".[11]

Conservación[editar]

Se encuentra en al Apéndice I del CITES. Solo sobreviven alrededor de 250 a 300 ejemplares en libertad.

Reserva Barba Azul[editar]

La Reserva Barba Azul en la pampa de Moxos donde se han registrado más de 405 especies de aves, aproximadamente 7% del total catalogado para Bolivia. 185 especies de mamíferos, 277 especies de peces y 198 especies dereptiles. la reserva tiene la población más grande de Guacamayos Barba Azul en estado silvestre. Se han registrado al menos 300 ejemplares. De ahí la importancia de conservar el sitio, porque es el último refugio de esta ave que se encuentra en vías de extinción y que sólo habita en Beni.

Referencias[editar]

  1. BirdLife International (2010). Ara glaucogularis. En: UICN 2010. Lista Roja de Especies Amenazadas UICN. Consultado el 22 de julio de 2011.
  2. a b c d e f g h Yamashita, C.; Machado de Barros, Y. 1997. The Blue-throated Macaw Ara glaucogularis: characterization of its distinctive habitats in savannahs of the Beni, Bolivia. Ararajuba 52: 141-150.
  3. a b c d Azara, F. D. de (1802-1805). Apuntamientos para la Historia Natural de los Páxaros del Paraguay y Río de la Plata. Madrid: Imprenta de la Viuda de Ibarra. Tomo 2, 1-562 (cita en la página 400).
  4. Wagler, J. G. (1832). "Monographia Psittacorum" Mónaco. p. 674.
  5. a b c Dabbene, R.(1921) Algunas palabras mas sobre el cambio de nombre del Ara caninde auct. El Hornero 2: 225.
  6. Dabbene, R.(1920) El “Caninde” de Azara es el Ara ararauna (Lin.) El Hornero 2: 56.
  7. a b c d e f g Ingels, J., Parkes K. C. and Farrand, J. (1981) The status of the macaw generally but incorrectly called Ara caninde (Wagler). Gerfaut 71: 283-29.
  8. Jordan, O. C. and C. A. Munn (1993) First observations of the Blue-throated Macaw in Bolivia. Wilson Bull. 105: 694-695.
  9. Duffield, G. E.; Hesse, A. J. 1997. Ecology and conservation of the Blue-throated Macaw. PsittaScene 9: 10-11.
  10. Waugh, D. 2007. Sensational new discovery of Blue-throated Macaws in Bolivia. AFA Watchbird 34(3): 53.
  11. a b c Chébez, Juan Carlos (2009). Otros que se van. Fauna argentina amenazada (1ª edición). Buenos Aires: Albatros. p. 552. ISBN 978-950-24-1239-9. «página 305» 
  12. a b Birdlife International. 1992. Aves Amenazadas de las Américas Libro Rojo de BirdLife International/UICN). Cambridge, UK: Birdlife International.
  13. a b Ridgely, R. S. 1981. The current distribution and status of mainland Neotropical parrots. In: Conservation of New World Parrots (ed. RF Pasquier), pp. 233-384.
  14. Podtiaguin, B. 1941. Catálogo sistemático de las aves del Paraguay. Aumentado por las contribuciones al conocimiento de la ornitología paraguaya. Rev. Soc. Cient. Parag. 5(5): 1-109.
  15. Podtiaguin, B. 1944. Catálogo Sistemático de las Aves del Paraguay. Suplemento al Catálogo Tomo I, Foll. I, Rev. Soc. Cient. Parag. T. V. N. 5, 1914. (cita en páginas 114-115).
  16. Collar, N. J., Gonzaga, L. P., Krabbe, N., Madroño-Nieto, A., Naranjo, L. G., Parker, T. A. and Wege, D. C. (1992). Threatened Birds of the Americas: The ICBP/IUCN Red Data Book. Cambridge, U.K.: International Council for Bird Preservation (Techn. Publ. 7).
  17. Holmberg, E. L. (1895). Aves de la Fauna argentina. Capítulo en: "Fauna de la República Argentina", publicado en el “Segundo censo de la República Argentina”. Tomo I. pp 477-577. Buenos Aires.
  18. Steullet, A. B. & E. A. Deautier (1935-1946). Catálogo sistemático de las aves de la República Argentina. Obr. Cinc. Mus. La Plata,(1-5), 1-1006. Imprenta y Casa Editora" Coni". La Plata.
  19. Lynch Arribalzaga, E. (1920) Las aves del Chaco. Hornero 2: 85-98.
  20. Olrog, C. C. (1959). Las Aves Argentina “Una guía de Campo”. Instituto Miguel Lillo, Tucumán, Argentina.
  21. Orfila, R. N. (1936) Los Psittaciformes argentinos. Hornero 006 (02): 197-225.
  22. Pereyra, J. (1950). Las aves del Territorio de Misiones. An. Mus. Nahuel Huapi 2: 1-40.Bs. As.
  23. Zotta, A. 1945. Lista sistemática de las aves argentinas. Tirada de la Asoc. Ornitológica del Plata, Bs. As.
  24. Höy, G. 1969. Addendas a la avifauna salteña. Hornero 11: 53-56.
  25. Olrog, C. C. (1979) Nueva lista de la avifauna argentina. Op. Lilloana 27.
  26. Olrog, C. C. (1984). Las aves argentinas (No. 1). Buenos Aires: Administración de Parques Nacionales.
  27. Canevari, M., Canevari, P., Carrizo, G. R., Harris, G., Rodríguez Mata, J. & Straneck, R. (1991) Nueva guía de las aves argentinas. Buenos Aires: Fundación Acindar.
  28. Nores, M., & Yzurieta, D. (1994). The status of Argentine parrots. Bird Conservation International, 4(04), 313-328.
  29. Mazar-Barnett, Juan; Mark Pearman (2001). Lista Comentada De Las Aves Argentinas / Annotated Checklist of the Birds of Argentina (en español e inglés). Barcelona: Lynx Edicions. p. 164. ISBN -978-8487334320. «página 105» 

Enlaces externos[editar]