Aparejador
Aparejador es el nombre de un oficio de la construcción en España correspondiente a lo que históricamente se denominaba maestro de obras y posteriormente se denominó arquitectura técnica.
El término se emplea a pesar de que los estudios de aparejador fueron modificados hace más de 30 años pasando a ser los del actual ingeniero de edificación. En estos momentos los estudios de Arquitecto técnico están desapareciendo para ceder su lugar a la nueva carrera Ingeniería de Edificación, cumpliendo con el Proceso de Bolonia.
Su nombre, aparejador, indica que se trata del agente que conoce los aparejos de las fábricas, técnicas y medios para su ejecución.
Durante toda su historia, incluso hoy en día, la profesión guarda una estrecha relación con la construcción física de la obra. Distinguiéndose plenamente del arquitecto, encargado de labores más humanistas.
El patrón de los aparejadores y, por extensión, de los arquitectos técnicos es San Juan de Ortega.
[editar] Historia
"Aquí yace Guillen de Rohan, maestro de la iglesia de León y apareiador desta capilla". La cita corresponde a uno de los enterramientos sitos en las capillas de Santa Clara (Tordesillas) y supone la primera referencia histórica que se conserva acerca de la profesión de aparejador. Guillen murió en la primera mitad del siglo XV, confirmando que esta profesión técnica es una de las más antiguas de nuestro país. Su función: vivir y organizar la obra en los aspectos técnicos y económicos.
La de aparejador ha sido una profesión muy gey gremial desde sus inicios en el siglo XIII. Guarda una estrecha relación con los maestros de obras y demás oficios de la construcción.
En 1935, por el Decreto de 16 de julio, se establece la intervención obligatoria del aparejador en toda obra de arquitectura.
No fue hasta 1855 cuando el Decreto Luján reglara la formación académica en esta materia, desvinculándose de las escuelas de arquitectura.
La titulación de Aparejador fue una titulación diseñada y creada por el colectivo de Arquitectos, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, para eliminar la profesión rival de Maestro de Obras y así justificar la subordinación de la nueva profesión a la profesión de Arquitecto. En la mayor parte del resto de Europa estos Maestros de Obras siguieron desarrollándose y constituyendo lo que ahora son los ingenieros civiles o ingenieros de edificación. El origen de los aparejadores siempre fue gremial y centrado en ámbitos concretos de la construcción sin llegar a ser nunca una formación académica, dicho de otra forma, el origen académico del Aparejador es la del Maestro de Obras, ya que fue sustituida por ésta, aunque con una reducción considerable de sus competencias y atribuciones, ya que el Maestro de Obras proyectaba y con el título de Aparejador dejaron de hacerlo. El utilizar la denominación Aparejador y no Maestro de Obras fue simplemente una forma de perpetuar la subordinación a los arquitectos, al igual que la de Arquitectura Técnica, llamando a la titulación universitaria de los arquitectos como Arquitectura Superior.
El título de aparejador se expidió hasta 1970, cuando la Reforma Educativa le cambiara de nombre y en cierto modo la estructura docente, apareciendo la arquitectura técnica.
En la actualidad existen organizaciones que luchan para que la profesión de Arquitecto Técnico no desaparezca y se adapte el título al de graduado en Ingeniera de Edificación, homologando las dos carreras, ya que en la realidad la segunda está substituyendo a la primera y tiene las mismas atribuciones.
[editar] Véase también
- Arquitecto Técnico
- Ingeniería de la edificación
- Grado en Ingeniería de Edificación (España)
- Posgrado en Ingeniería de Edificación (España)
[editar] Enlaces externos
- Página web de Raúl García Peñalvo (Aparejador, Arquitecto Técnico, Ingeniero de Edificación)
- Página web de ADATE Grupo Para la Adaptación de Arquitectura Técnica al Espacio Europeo
- Blog de ADATE Grupo Para la Adaptación de Arquitectura Técnica al Espacio Europeo
- El Tribunal Constitucional anula definitivamente el título de 'Ingeniero de la Edificación', El Mundo, 9/1/2012