Antonio Martínez Ares

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Agrupaciones de carnaval
Título Año Puesto
Calle de la mar 2003 Tercer Premio
La Revolución 2002 Segundo Premio
La Niña de mis Ojos 2001 Primer Premio
La Milagrosa 2000 Semifinales
Los Templarios 1999 Tercer Premio
Los Piratas 1998 Primer Premio
El Vapor 1997 Segundo Premio
La Trinchera 1996 Primer Premio
El Brujo 1995 Segundo Premio
La ventolera 1994 Primer Premio
Los miserables 1993 Primer Premio
Do re mi fasoleando 1992 Cuarto Premio
Calabazas 1991 Segundo Premio
Sonri-sillas 1990 Semifinales
Con uñas y dientes 1989 Semifinales
Entre tus brazos 1988 Cuarto Premio
¡Esto es carnaval! 1987 Cuarto Premio
De locura 1986 Semifinales
Zombies 1985 Semifinales
Requiebro 1984 Sexto Premio

Antonio Martínez Ares (Cádiz, 8 de febrero de 1967) es un músico y cantautor español, además de ser un reconocido autor de comparsas en el Carnaval de Cádiz hasta 2003.

Biografía[editar]

Ha marcado un antes y un después en la historia del Carnaval gaditano, siendo considerado uno de los autores más importantes desde Paco Alba. De sus 20 comparsas, han sido ganadoras 5 de ellas y otras 10 se clasificaron para la final. Sorprendentes resultados de una música inscrita en una temática continuamente renovada al paso de los años dedicados al carnaval, con una impecable inspiración en Cádiz; mezclando la nostalgia con la actualidad.

En el año 2004 Martínez Ares apuesta por su voz e inicia su carrera como solista en la canción de autor con su primer disco titulado "Por Martínez Ares". Escribe para cambiar las injusticias del mundo, sus letras dejan corazones al descubierto.

En este mismo año compone la banda sonora de la película Cosas que hacen que la vida valga la pena. La canción, del mismo título que la película, está interpretada por Pasión Vega, cantante para la que ya había compuesto varios temas en dos de sus discos (Pasión Vega en 2001 y Banderas de nadie en 2003), siendo en esa época su compositor principal. Además ha compuesto algunas canciones para otros artistas españoles como Pastora Soler o Raphael.

El 13 de noviembre de 2007 se hace pública la elección de Martínez Ares como pregonero del carnaval gaditano en 2008, sucediendo a Pasión Vega, pregonera en la edición de 2007.[1]

El 2 de febrero de 2008 tiene lugar dicho pregón. Antonio, tal como hizo con su comparsa, sorprendió a todos con un pregón diferente. No se limitó sólo al escenario habitual de la Plaza San Antonio: durante el día se sucedieron varios pasacalles por el centro de Cádiz hasta llegar al lugar del pregón, comenzando en ese momento una pequeña obra de teatro de piratas, en la que se intercalaron varias de las canciones y coplas que hicieron famoso al pregonero. En una noche para el recuerdo, en la que millares de personas presenciaron un espectáculo como Cádiz se merece. Según sus propias palabras, con este pregón muere el Martínez Ares coplero, ya que no es su intención volver al mundo del carnaval.

El 4 de noviembre de 2008 estrena en el Gran Teatro Falla de Cádiz, su obra de teatro La gran final, donde se narra como se vive desde dentro la final del COAC.[2] Recibe numerosas letras en el COAC, la mayoría de ellas en contra, ya que en La gran final, es también una crítica a los autores de carnaval de una forma sarcástica, aunque ellos no lo vieron así.

El 15 de enero de 2010 comienza su andadura como comentarista de Onda Cádiz Televisión para la fase de preliminares del Concurso oficial de agrupaciones del carnaval de Cádiz.[3] Además de comentar la fase de preliminares durante los años 2010 y 2011, presenta en Onda Cádiz Televisión un programa llamado "De la C a la Z".

El jueves 2 de diciembre de 2010 se presentó en el Centro Municipal de Arte Flamenco La Merced, de Cádiz, Entre lo divino y lo humano, la biografía oficial del autor, escrita por el periodista José Manuel Caballero.[4]

En 2013 edita su segundo disco en solitario en la canción de autor: Yo y mi CIRCUS tancia grabado en directo en la sala Pay-Pay de Cádiz en octubre de 2012.[5]

Comparsas del Carnaval de Cádiz[editar]

  • Requiebro (1984): Con 17 años Martínez Ares saca su primera comparsa. Su padre lo llevó a la Peña Nuestra Andalucía para que presentara un pasodoble a la comparsa, con la intención de que no gustara y a su niño se le quitara la idea del carnaval de la cabeza. Sin embargo, sus letras gustaron tanto que se convirtió en el letrista del grupo. Con un tipo de bandoleros consiguió meterse en la final en su primer año, consiguiendo el sexto puesto. Iba acompañado por los comparsistas del grupo de Jesús Monzón, entre los que ya figuraba Angel Subiela, que le ayudaron mucho en esta opera prima del autor. El estilo del grupo no era del todo el que le gustaba a Martínez Ares por lo que, a pesar de la ayuda recibida, decidió seguir por su camino forjando un nuevo y más juvenil grupo.
  • Zombies (1985): Tras la primera experiencia con el grupo de la Peña Nuestra Andalucía, Martínez Ares forma un grupo propio en el que ya estaba el que durante muchos años sería su director, Ángel Subiela. El disfraz estaba inspirado en el videoclip Thriller de Michael Jackson y, como el propio nombre de la comparsa indica, era de muertos vivientes: ropa rota, cara blanquecina, pelo revuelto... La comparsa se quedaría sin poder optar a premio, en la ronda de semifinales.
  • De locura (1986): Su tercera comparsa también se quedó en semifinales. Representaban inicialmente a unos locos con sus camisas de fuerza para, en mitad de la presentación, despojarse de las camisas y mostrar un tipo completamente plateado.
  • Esto es Carnaval (1987): En su cuarto año sacando su propia comparsa Martínez Ares vuelve a la final del concurso. Aunque no contaba en un principio para estar en la final, actuación tras actuación fue sorprendiendo con una comparsa que reclamaba la vuelta a lo clásico, a lo de siempre. Una comparsa llena de gente joven y en la que, como en las tres anteriores, cantaba el propio autor. Finalmente se hizo con el 4º puesto. Tenía Martínez Ares 20 años. El tipo era sencillo. Una especie de babero con gorra del mismo color y un plumero, coloretes en la cara y los calcetines de distintos colores. Representaban a una comparsa a la que un grupo de gente pide que le cante en la calle.
  • Entre tus brazos (1988): Este era el segundo año que el concurso de agrupaciones se celebraba en el Teatro Andalucía por las remodelaciones del Gran Teatro Falla. Por este motivo y porque se había prometido que el Falla estaría listo para ese carnaval, los dos grandes de la fiesta en esa época, Antonio Martín y Joaquín Quiñones, decidieron no presentarse. Antonio conseguiría un nuevo 4º puesto, bajo las críticas de que, si había conseguido el puesto en la final, era porque "los buenos" no estaban. El tipo que representaban era el de muñecos que cobran vida para cantar en carnaval. Gran colorido sobre el escenario, destacando el decorado, que simulaba la habitación de una niña con las cosas más grandes que los comparsistas para dar la sensación de que eran realmente muñecos. Como detalle curioso, la presentación comenzaba con la niña hablando con los muñecos, algo que hoy en día es impensable, pues durante la actuación de una agrupación solo pueden hablar o cantar los integrantes de la misma.
  • Con uñas y dientes (1989): Este año la comparsa se viste de gatos. Vuelven "los buenos" al Teatro Andalucía, a los que Antonio les dedicó un pasodoble bastante irónico en el que decía que, si ellos volvían, él se quedaría sin pisar la final y que les agradecía el habérselo permitido el año anterior. Su pasodoble se hizo realidad, y la comparsa se quedó en semifinales.
  • Sonri-sillas (1990): Con esta comparsa el autor empieza a mostrar el estilo que posteriormente le haría saltar al primer plano carnavalesco. El grupo elige como director a Ángel Zubiela. Sería el último año antes de la renovación de la comparsa en la forma de los pasodobles, la musicalidad y la puesta en escena. El tipo era de payasos, un homenaje al circo en el que se comparaba a este con el Carnaval. Según el autor, su idea no cuajó entre el público, por lo que, un año más, se quedó sin el premio de la final.
  • Calabazas (1991): Es la vuelta al Falla y eso se recoge en las letras tanto de Martínez Ares como del resto de los letristas. Calabazas fue un gran salto de calidad en la trayectoria de Martínez Ares y consiguió el 2º premio. La comparsa representaba a un típico espantapájaros: una calabaza por cabeza, cuerpo relleno de paja, ropa de colores y sombrero. Una de las piernas estaba oculta como si fuera el tronco al que todos estaban "atados" y, a la vez que levantaban la otra pierna, movían con unos hilos una de gomaespuma, simulando la postura normal de un espantapájaros. Los pasodobles de la final fueron sobre la droga y sobre las cosas que la ciudad había perdido por el paso del tiempo.
  • Do re mi fa soleando (1992): Comparsa con gran colorido, representando a unos hombres orquesta. Llevan un bombo en la espalda, un platillo en el gorro, una armónica y una guitarra pequeña. Para tocar el bombo llevaban un palo en el codo que al moverlo hacia atrás hacia que sonara. Los componentes de la comparsa tuvieron que aprender a tocar la armónica y la guitarra y a coordinar los movimientos para que sonara el bombo. A la vez que tocaban hacían una pequeña coreografía. El tipo tuvo polémica, ya que coincidió con el de otra comparsa favorita, la de Antonio Martín. En el concurso, la comparsa accedió de nuevo a la final llevándose el 4º premio.
  • Los Miserables (1993): Tras 10 años de comparsas, en 1993 Antonio consigue el primer premio de la modalidad. Representaban a unos vagabundos con un saco que, según rezan sus coplas, estaba lleno "de carnaval". Llevaban la barba y el pelo blanqueados, al igual que la cara; una chaqueta roja con remiendos, pantalones blancos y un sombrero envejecido. En uno de sus pasodobles, Antonio hacía una crítica bastante dura a la Iglesia Católica, personificándola en la figura del Papa Juan Pablo II. Esta dura crítica le costó ser expulsado de su cofradía de Semana Santa, lo que desató una gran polémica.
  • La Ventolera (1994): Un año después del primer premio de Los Miserables, Antonio repite el máximo galardón con La Ventolera, en la que daban vida a unas veletas. Vestidos con chaqueta, pantalón, gorro y pañuelo anudado al cuello, todo ello de color cobre, maquillados del mismo color, de la cintura salían las cuatro puntas de una veleta, señalando a los cuatro puntos cardinales. Dichos puntos los repasaban en el estribillo, que terminaba diciendo "déjame en el sur, que allí sopla Cai, lo que más quiero". Recordaron la polémica del año anterior por la crítica a la Iglesia con un pasodoble en el que Martínez Ares se despedía del Nazareno, imagen que cargaba hasta el año anterior.
  • El Brujo (1995): Con esta agrupación Martínez Ares le hizo un homenaje a Paco Alba, creador de la comparsa, del que se cumplían 20 años de su muerte. Para ello se sirvieron del apodo del comparsista, "El Brujo", representando a brujos de la Edad Media. A la espectacularidad del tipo se le añadieron efectos visuales, como las lenguas de fuego que usaban en el estribillo. Todos los pasodobles llevaban al principio unos versos de algún pasodoble de Paco Alba a modo de introducción, en el que se hablaba del mismo tema que se iba a exponer, dando a entender que la historia siempre se repite, que lo que pasaba ayer, vuelve a pasar hoy. El Brujo se llevó el 2º premio de la modalidad de comparsas. Aun así, para muchos aficionados forma, junto a Los Miserables y La Ventolera, la mejor época de Antonio Martínez Ares.
  • La Trinchera (1996): Este año la comparsa sufrió una pequeña remodelación, aunque la base de la comparsa seguía siendo la misma. Pese al cambio de algunas voces importantes en los años anteriores, la comparsa volvió a subir a lo más alto, llevándose por tercera vez en cuatro años el 1º premio. Representaban a unos soldados que estaban, como indica el nombre de la agrupación, en la trinchera, para defender a Cádiz de sus enemigos.
  • El Vapor (1997): Jugando con el nombre del famoso "Vaporcito del Puerto", Martínez Ares sacó este año unos fogoneros que intentan darle vida, con mucho esfuerzo, a su tren, que es Cádiz. El tipo lo componía un mono azul, una gorra gris y dos pañuelos, uno rojo y otro negro, anudados al cuello. Detrás de la comparsa estaba la máquina de su Vapor, una locomotora formada por el Torreón de Puerta Tierra, la chimenea de la antigua fábrica de tabaco y la cúpula de la Catedral. Destaca este año el pasodoble a Antonio Martín, su máximo rival, que ese año fue nombrado pregonero tras 30 años en el mundo del carnaval y el magnifico trio de voces que formaban las tres voces mas preciosista de la comparsa, Fernandi, Carli y Paquito Catalan. Precisamente Antonio Martín fue el único que este año superó a Martínez Ares, que se tuvo que conformar con el 2º premio.
  • Los Piratas (1998): Un año después vuelven a conseguir el primer premio, vestidos de piratas, bucaneros del galeón "La Invencible". Cada uno de los componentes de la comparsa iba vestido de diferente forma, separando así los mandos del barco de la tripulación: capitán, contramaestre, marineros rasos... Acompañando a los comparsistas estaba el citado galeón, con un enorme esqueleto en el mascarón de proa. Una comparsa muy metida en el tipo, sobre todo en la presentación y poupurrí, donde además de cantar representaban escenas propias de una obra de teatro. Grandes críticas del autor al maltrato de toda una vida y también haciendo referencia una vez más como en años anteriores a la iglesia y haciendo una de las alabanzas más bonitas al nacimiento de su hijo, una comparsa que deja los sentimientos a flor de piel. Una prueba de lo grande que llegó a ser dicha comparsa y dicho autor, fue la encuesta realizada por Diario de Cádiz a los más de 100 letristas de comparsa que se citaron en el concurso de 2010, en las que se vio un claro resultado que decía que Antonio Martínez Ares y su comparsa Los Piratas eran el mejor autor de comparsas y la mejor comparsa de la historia del Carnaval de Cádiz.[6]
  • Los Templarios (1999): Representando a unos soldados templarios consiguieron el tercer premio en 1999. Estos templarios nos dicen que pelean a muerte por defender a Cádiz, su Tierra Santa. Del tipo destacar los escudos, personalizados para cada uno de los componentes; cada uno representaba un trócito de Cádiz: las Puertas de Tierra, la Catedral, las mojarras, los vientos, las troneras junto al mar, la Caleta...La presentación es una metáfora en la que compara el concurso con una batalla, donde las agrupaciones son reinos que luchan entre ellos usando las gargantas como si fueran espadas. En el estribillo hacían una especie de coreografía: en él se van nombrando uno a uno a todos los caballeros por el dibujo de su escudo, acabando todos en primera fila, uno al lado del otro, simulando ser las murallas de Cádiz, y las manos de los componentes las olas que rompen en ellas.
  • La Milagrosa (2000): En el año 2000 Antonio nos trae unos buhoneros como los que salían en las películas del oeste. Llevan un carro, La Milagrosa, en el que venden "trocitos" de Cádiz. Tras varios años sin cantar en la comparsa, el propio Martínez Ares estaba presente en las actuaciones dentro del carro, pero tan solo como figurante, sin poder actuar. La agrupación se vio envuelta en una polémica que poco o nada tuvo que ver con la comparsa en si misma, y sí más con las ideas de la Asociación de Autores, de las que Martínez Ares formaba parte. A ésto se le sumó la no clasificación de la comparsa a la Gran Final, con lo que Martínez Ares se quedaba fuera de la final tras 9 finales consecutivas. Por problemas internos la gran mayoría de la comparsa se desliga del autor, entre ellos Ángel Zubiela, que lo acompañaba desde sus inicios, por lo que para el año siguiente Antonio tuvo que buscarse un grupo prácticamente nuevo.
  • La Niña de mis Ojos (2001): Tras la ruptura del año anterior, Paco Trujillo se hace cargo de la dirección de la comparsa que durante tantos años llevara Ángel Zubiela. A este grupo formado por los antiguos componentes de las comparsas de Martínez Ares en su mayoría le comenzó a escribir Juan Carlos Aragón, compositor hasta entonces de chirigotas, comenzando así una gran rivalidad entre estas dos comparsas por los mejores premios. Aunque perdió a las voces más importantes de sus últimos 10 años, Antonio formó un grupo joven que sorprendió al público y consiguió el quinto 1º premio del autor. Representaban a unos ciegos de la época del Lazarillo de Tormes, con venda en los ojos que llevaban durante toda la actuación. Estos ciegos llegan a Cádiz y, aunque no pueden verla, quedan maravillados de la ciudad.
  • La Revolución (2002): En 2002 la comparsa cambia totalmente de estilo y nos trae a un grupo de revolucionarios cubanos. En la presentación hacen gala de las grandes voces que tenía el grupo, haciendo varios solos y dúos. Este año estuvo marcado por el enfrentamiento de la comparsa con la del antiguo grupo, escrita ese año por Juan Carlos Aragón. Ambas coincidieron en la misma sesión, tocándole actuar primero a la comparsa de Martínez Ares. Ésta cantó un pasodoble homenajeando al Piru, un amigo componente de su anterior grupo y fallecido poco antes. La letra del pasodoble decía que la pelea entre Antonio y el antiguo grupo quedaba olvidada ante la muerte del Piru. La comparsa de Zubiela y Aragón cantó luego un cuplé con una dura crítica al citado pasodoble de Martínez Ares, lo que originó un gran revuelo en el Teatro. En lo carnavalesco la comparsa de Aragón consiguió el 1º premio y superó a La Revolución, que obtuvo el 2º puesto, por un punto de diferencia.
  • Calle de la Mar (2003): Bajo la premisa de que todas las calles de Cádiz te llevan al mar, la última comparsa de Martínez Ares hasta la fecha representaba un barco, el "Taza de Plata", capitaneado por 15 marineros. Como ya ocurriera con la locomotora de El Vapor, el barco estaba formado por monumentos gaditanos, como la puerta de la Caleta o la diosa Gades. Calle de la Mar consiguió el 3º premio en un año muy disputado en comparsas (la 4ºagrupación (que fue la de Aragón y Angel Zubiela) se quedó a sólo 11 puntos del 1º premio). Durante el concurso y los días previos se especuló con que Calle de la Mar podría ser la última comparsa de Antonio, puesto que el autor llevaba ya varios años colaborando con artistas como Pasión Vega. Sin embargo, no fue hasta pasado el concurso cuando Martínez Ares comunicó que dejaba el carnaval, puesto que según él "quería dejar el carnaval como lo comencé, sin armar ruido". Aún así, una parte del popurrí ya dejaba entrever que para 2004 faltaría, tras 20 años seguidos, la comparsa de Martínez Ares en el Falla. En 2013 se han cumplido 10 años de su pausa, o quizá su retirada, en el mundo del carnaval.

Discografía[editar]

En solitario en la canción de autor[editar]

  • Por Martínez Ares (2004)
  • Yo y mi circus-tancia (2013)

Con su comparsa[editar]

  • Cai, siempre Cai (1998)
  • Villancicos Piratas (1998)
  • Esto no es carnaval, sólo lo parece (DVD) (2000)

Teatro[editar]

  • La gran final (2008).

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]