Antonio Guiteras Holmes

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Monumento a Antonio Guiteras Holmes, cerca de La Habana, Cuba

Antonio Guiteras Holmes (Filadelfia, Estados Unidos, 22 de noviembre de 1906 - El Morrillo, Cuba, 8 de mayo de 1935) fue un líder revolucionario cubano que destacó durante la revolución de 1930. Su pensamiento nacional liberador y antiimperialista se encuentra bien expuesto en los documentos que escribió, y quedó evidenciado en su corta pero intensa vida de joven revolucionario.

Infancia y adolescencia[editar]

Antonio Guiteras Holmes nació el 22 de noviembre de 1906 en Filadelfia, Pennsylvania. Hijo de padre cubano de ascendencia catalana, Calixto Guiteras, y madre estadounidense de ascendencia escocesa-irlandesa, Marie Theresse Holmes, nació en el seno de una familia de posición desahogada.[1] Desde niño creció oyendo las historias de su tío, José Ramón Guiteras, quien diera su vida por la libertad de Cuba durante la primera guerra de independencia y las de su tío abuelo irlandés, John Walsh, quien fuera uno de los más importantes líderes de la independencia de Irlanda. Su padre, hombre culto y de pensamiento liberal, supo inculcarle su amor por la Patria y a José Martí. La familia Holmes, por problemas de enfermedad del padre, se traslada a Cuba en 1913, radican en Matanzas un año y luego se trasladan a Pinar del Río.

Esta formación que desde pequeño recibiera en su hogar forjó a un joven íntegro, que al ingresar al bachillerato se mostraría sensibilizado por la realidad política que vivía el país. Guiteras no estuvo ajeno a la Reforma Universitaria, ni a la agitación estudiantil encabezada por Julio Antonio Mella, interesándose profundamente en ella.

Trayectoria revolucionaria[editar]

Desde el Instituto de Pinar del Río, donde cursaba sus estudios, participó activamente en las actividades que allí se realizaban para apoyar las acciones revolucionarias del estudiantado. Ya desde esta época se van destacando sus sentimientos antiimperialistas, y condena enérgicamente la política injerencista del embajador de los Estados Unidos en Cuba.

Conoció y admiró a Mella, a quien apoyó en su huelga de hambre, y participó activamente en el movimiento popular que se desarrolló para liberar al líder estudiantil.

Estas actividades fueron fortaleciendo cada vez más su formación revolucionaria.

En 1927 integra el Directorio Estudiantil Universitario (DEU), lo que implica su primera aparición en el escenario político cubano. A partir de entonces siempre apareció en primera fila en la lucha contra la tiranía y enarboló los ideales democráticos y antiimperialistas, al igual que los demás líderes estudiantiles.

Durante el periodo comprendido entre los años 1929 y 1932, continúa enriqueciendo su experiencia política y revolucionaria y su accionar estuvo dirigido principalmente a la obtención de armas para la insurrección que derrocaría a la tiranía de Gerardo Machado (1925-1933).

En 1932 decide romper con los viejos caudillos nacionalistas y fundar la Unión Revolucionaria (UR), en la que agrupa todas las pequeñas organizaciones que ya lideraba.

Los conocimientos que poseía acerca de la lucha por la independencia en Irlanda y de las guerras de independencia cubanas, así como la decepción que sentía con relación a los anteriores desempeños bélicos en que había participado, los llevan a concebir que la única forma de lograr que la insurrección tuviera éxito sería realizarla en el Oriente del país.

Desde el UR, Guiteras lanza el "Manifiesto al pueblo de Cuba", donde expuso un programa centrado en la unidad de todas las fuerzas antimachadistas. En este Manifiesto, Guiteras demuestra que: "sólo la fuerza de la unión de todos los hombres —aunque posean diferentes tendencias políticas— envueltos en la lucha, por lograr un régimen de libertad y justicia, podría lograr el triunfo de una verdadera Revolución". El punto central de este documento fue el llamado a la lucha armada como vía más práctica para derrocar la dictadura.

Guiteras revela, desde aquel entonces, su personalidad como un político que, sin ceder principios, sólo hace público aquello que es imprescindible.

Gobierno de los Cien Días[editar]

Luego de la caída de la dictadura de Gerardo Machado, Guiteras es nombrado, por el gobierno emergido del movimiento militar revolucionario del 4 de septiembre (La Pentarquía), como gobernador de la provincia de Oriente, en la cual tenía un impresionante prestigio como jefe militar y revolucionario. Fue llamado para integrar el Gabinete de Ministros del gobierno, en el cual ocupó el cargo de Ministro de Gobernación, desde el cual tomó medidas en favor del pueblo y que afectaban los intereses del gobierno estadounidense en Cuba.

Medidas tomadas por Guiteras[editar]

  • Creo la Secretaría de Trabajo.
  • Implantó la jornada laboral de 8 horas.
  • Estableció el jornal mínimo.
  • Depuró los organismos estatales.
  • Repartió tierras y proyectos de colonización.
  • Proclamó la autonomía universitaria.
  • Realizó la convocatoria para realizar una Asamblea Constituyente.
  • Promulgó la rebaja de los precios de los artículos de primera necesidad.
  • Redujo el precio de la energía eléctrica.
  • Ordenó la intervención de la Compañía Cubana de Electricidad.

De estas medidas que demostraban su sentimiento antiimperialista, el mismo Guiteras expresó: “... tengo la satisfacción de haber llevado a la firma del presidente Grau, los decretos que atacaban más duro al imperialismo yanqui...”

Quizás su antagonismo con otras organizaciones de izquierda, tales como el Partido Comunista, el Ala Izquierda Estudiantil y otros, se base en el hecho no haber recibido su apoyo durante el Gobierno de los Cien Días. Esto contribuyó a su aislamiento político y al fracaso de su ministerio. Sin embargo, contrario a lo que se dice, no era anticomunista. Incluso, pasó gran parte de su ministerio intentando la coalición con estos partidos para fortalecer su posición. Tenía una gran simpatía por Julio Antonio Mella, fundador del Partido Comunista de Cuba.

Creó la organización revolucionaria, Joven Cuba, junto a la cual prosiguió su lucha contra los gobiernos cubanos y que respondían a los intereses de los Estados Unidos.

Muerte[editar]

El día 8 de mayo de 1935, fue asesinado, junto al revolucionario venezolano Carlos Aponte, en el Morrillo, por las tropas del gobierno Batista-Caffery-Mendieta quienes llegaron hasta allí producto de una delación.

"...así se perdió la figura más empinada, el ánimo mejor templado, la voluntad más indomeñable, el brazo más enérgico y el espíritu más puro del movimiento nacional revolucionario", al decir de Raúl Roa.

Referencias[editar]

  1. Calixta Guiteras Holmes, Víctor Manuel Esponda Jimeno, Efigenia María Chapoy Liceaga. Cancuc: etnografía de un pueblo tzeltal de los altos de Chiapas, 1944. Gobierno del Estado de Chiapas, Consejo Estatal de Fomento a la Investigación y Difusión de la Cultura, DIF-CHIAPAS / Instituto Chiapaneco de Cultura, 1992. p.19

Enlaces externos[editar]

Un Hombre de la Revolución