Antonio Espina

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Antonio Espina García (Madrid, 29 de octubre de 1894 - íd. 12 de febrero de 1972) fue un escritor y político español, de talante progresista y vanguardista. Rechazó haber formado parte de la llamada Generación del 27, por lo que se le clasifica entre los escritores del Novecentismo.

Biografía[editar]

Hijo del pintor y grabador Juan Espina y Capo. Hizo la enseñanza media en el Instituto de San Isidro de Madrid. Entró en la Facultad de Medicina por tradición familiar (nieto y sobrino de ilustres doctores y académicos), abandonándola cuando ya estaba en cuarto curso. Tras hacer el servicio militar en África, se consagró a la literatura y el periodismo. Fue redactor de Vida Nueva, Heraldo de Madrid y El Sol, y en las revistas de Nicolás María de Urgoiti Crisol y Luz. Desde pronto se señaló como autor polifacético que practicó la novela, la poesía y la crítica literaria y de arte. Escribió además biografías y se mostró amante de las Vanguardias estéticas, frecuentando la tertulia del Café Pombo en torno a Ramón Gómez de la Serna, si bien no fue bien recibido por la crítica pese a que Juan Ramón Jiménez (en sus Españoles de tres mundos) y otros autores destacados reconocieron siempre su talento; le perjudicó, sin duda, su independencia, pues nunca quiso ser encasillado ni dejó que se le adscribiera a corriente alguna; se relacionó, sin embargo, con autores como Mauricio Bacarisse y Juan José Domenchina, cercanos a veces al ultraísmo, al creacionismo y al surrealismo, sin llegar a adherirse a ninguna de estas escuelas.

En la década de los veinte escribió varios artículos contra el dictador Miguel Primo de Rivera y apoyó la postura contestataria de Miguel de Unamuno, por lo que rompió con La Gaceta Literaria, donde llevaba la crítica de arte, a causa de discrepancias ideológicas con su director, Ernesto Giménez Caballero, cuyas simpatías por el fascismo le repugnaban. Viajó por Francia, Portugal y Marruecos, colaboró en las revistas España, La Pluma y Revista de Occidente y dirigió con José Díaz Fernández y Adolfo Salazar (más tarde se añadiría Joaquín Arderius) la revista Nueva España desde el mismo día en que cayó la dictadura de Miguel Primo de Rivera, el 30 de enero de 1930, hasta que desapareció en 1931. En 1934 publicó la colección de ensayos El Nuevo Diantre. Escribió además las biografías del bandolero Luis Candelas y el famoso actor decimonónico Julián Romea y tras la guerra hará las de Baldomero Espartero, Antonio Cánovas, Francisco de Quevedo, Ángel Ganivet. Compilará una antología de oradores decimonónicos españoles y entre sus ensayos destacan El alma Garibay, publicado en Renuevos de Cruz y Raya de José Bergamín y El Genio Cómico. Póstumo se imprimirá su Las tertulias de Madrid.

En 1935 fue denunciado por el cónsul alemán y procesado por publicar en El Liberal de Bilbao, El caso Hitler, un artículo que entre otros muchos atacaba el fascismo, y fue condenado a un mes de reclusión pese a las protestas de Pío Baroja y otros destacados autores. El triunfo de la segunda República le animó a entrar más en política y militó en el partido de Manuel Azaña, Izquierda Republicana; fue gobernador civil de Ávila y más tarde se trasladó con el mismo cargo a Baleares, pocas semanas antes del levantamiento del 18 de julio de 1936, siendo sustituido en Ávila por el también periodista y escritor Manuel Ciges Aparicio, fusilado al poco tiempo; se le apresa en las Baleares y es encarcelado en Palma; a mediados de 1937 se intenta cortar las venas para escapar de su penosa situación; el juez alegó enajenación mental y ordenó su ingreso en el Psiquiátrico provincial, donde permaneció hasta 1939, concluida ya la guerra civil; fue condenado a muerte y conmutada su pena. Hacia 1944 se halla en Madrid. Sus amigos están en el exilio y frecuenta el Instituto Británico, donde su director Walter Starkie ha creado un oasis liberal, y, a partir de 1945, la tertulia de la Revista de Occidente, donde encuentra a sus amigos Fernando Vela y Valentín Andrés Álvarez. En 1946, tras algunos intentos furtivos fallidos, consigue salir clandestinamente de España con la ayuda de unos contrabandistas. En París toma contacto con la organización del exilio republicano y colabora en La Nouvelle Espagne; comienza a escribir para la prensa mexicana gracias a la ayuda del antiguo secretario de Azaña, Santos Martínez Saura. Termina exiliado en México con su familia a fines de 1948; allí colaboró en las revistas literarias del exilio republicano: Realidad/Revista de ideas, Las Españas, Los Sesenta, Cabalgata, Comunidad Ibérica y La Novela Española. Fue nombrado secretario de literatura del Ateneo Español de México. Vuelto a España en 1953, trabaja para la Editorial Aguilar, como otros ilustres intelectuales y periodistas republicanos depurados, entre ellos Rafael Cansinos Asséns; para ella realiza biografías de personajes célebres destinadas a un público juvenil y edita la famosa autobiografía dieciochesca Vida de Diego Torres y Villarroel. En esta editorial publica además El cuarto poder. Cien años de periodismo español (1960). Vivió el exilio interior y colaboró, gracias a la ayuda de su amigo Luis Calvo, en ABC, bajo el seudónimo de «Simón de Atocha», aunque terminan echándole de ahí, y en la segunda época de la Revista de Occidente. En mayo de 1968, se ve obligado a presentarse ante el Tribunal de Orden Público, denunciado por Gregorio Marañón Moya, hijo del famoso doctor y reconocido franquista, por publicar artículos contra el sistema franquista en periódicos hispanoamericanos. No se le procesa, pero el régimen quiere que le sirva de amenaza y se asuste, algo que Espina ya sabía. Frecuentó la tertulia del Café Lyon, a la que acudían a veces sus amigos Francisco Ayala y José Bergamín. Falleció en Madrid el 12 de febrero de 1972.

Obra y temas[editar]

Poesía[editar]

Entre sus obras de poesía destacan Umbrales (1918) y Signario (1923), de temática introspectiva. También abordó temas populares, como la biografía del bandolero madrileño Luis Candelas, quien tenía fama de romántico al robar sin matar, tratando a sus víctimas con cortesía.

Los poemas de Espina están escritos con levedad y gracia, habienso sido comparados con los estilos de José Moreno Villa y Ramón Gómez de la Serna, a quienes fue afines.

Prosa[editar]

La interpretación habitual de la prosa novelística de Espina ha venido haciéndose con criterios empleados para el estudio de la narrativa decimonónica. Tales criterios no son los adecuados para acercarse a libros que se organizan en unidades narrativas cuyo descifrado reclama la operatividad de un lector no limitado a la recepción pasiva del texto. Su estilo narrativo se ha definido como violento y atrevido.

José Ortega y Gasset, pensando en la poesía y en la prosa de los años veinte, habló de un álgebra superior de las metáforas. Ciertamente las imágenes rigen la prosa de Espina, cargada de una intención que no se limita al estilo sino que, muy al contrario, alcanza a la sociedad de su tiempo; Espina escribe contra la chabacanería y la vulgaridad.

En estas ficciones hay una mezcla muy propia del momento vanguardista, notándose el predominio de la inteligencia y la preferencia por la imagen poética.

Bibliografía de Espina[editar]

Del autor[editar]

Lírica[editar]

  • Umbrales (1918)
  • Signario (1923)
  • Poesía Completa. Prosa escogida (2000)

Narrativa[editar]

  • Pájaro pinto (1927)
  • Luna de Copas (1929)
  • Diez triunfos en la mano. Barcelona: Ed. Destino, 1944.

Biografías[editar]

  • Luis Candelas, el bandido de Madrid (1930)
  • Romea o el comediante (1931).
  • Ganivet: el hombre y la obra Madrid: Espasa-Calpe, 1972 (4.ª ed.)
  • Quevedo, Madrid: Ediciones Atlas, 1945. Reeditado como Quevedo, estudio y antología, Madrid, Cía. Bibliográfica Española, 1962.
  • Cánovas del Castillo, Madrid: Pegaso, 1946.
  • Cervantes, Madrid: Ediciones Atlas, 1943.
  • Juan Sebastián Elcano, Madrid: Aguilar, 1959.
  • Carlomagno, Madrid: Aguilar, 1957.
  • Chopin: el hombre, el artista Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1952.
  • Federico el Grande, Madrid: Aguilar, 1956.
  • Espartero: o "Cumplase la voluntad nacional!", Madrid: Editorial Gran Capitán, 1949.
  • Julio César Madrid: Aguilar, 1958.
  • Shakespeare, estudio y antología, Madrid: Cía. Bibliográfica Española, [1962].

Ensayos[editar]

  • Divagaciones. Desdén. Madrid: Pueyo, 1919.
  • Lo cómico contemporáneo, Madrid: Imp. Ciudad lineal, 1928.
  • El nuevo diantre. 1934.
  • El libro del aire, Madrid: 1957.
  • El cuarto poder. Cien años de periodismo español. 1960.
  • El alma Garibay, Renuevos de Cruz y Raya, Nº13-14, Editorial Cruz del Sur, Santiago de Chile / Madrid, 1964.
  • El genio cómico y otros ensayos. 1965.
  • Seis vidas españolas; María Isidra de Guzmán, Diego de Torres Villarroel, María Luisa de Parma, Isidoro Máiquez, Lola Montes, Julián Romea. Madrid: Taurus, 1967.
  • Voltaire y el siglo XVIII. Madrid: Ediciones Júcar, 1975.
  • Ensayos sobre literatura; ed. al cuidado de Gloria Rey, Barcelona: Pre-Textos, 1994.
  • La elocuencia; ed. a cargo de Oscar Ayala. Madrid: Libertarias/Prodhufi, 1995.
  • Las tertulias de Madrid, (póstumo).

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Más Ferrer, Jaime; Antonio Espina: del Modernismo a la Vanguardia. Ed. Instituto Alicantino de Cultura "Juan Gil-Albert" / Diputación Provincial de Alicante (2001). ISBN 978-84-77843832.
  • Del Pino, José Manuel; Montajes y fragmentos: una aproximación a la narrativa española de vanguardia, pp 129-153. Ed. Rodopi (1995). ISBN 978-9051838275.