Antonia Palacios

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Antonia Palacios nació en Caracas, Venezuela en 1904[1] y falleció en la misma ciudad en 2001. Fue poeta, novelista y ensayista. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1976 y el Premio municipal de literatura en 1982.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

=Obras y Fragmentos[editar]

Antonia Palacios


Textos del Desalojo

Poemas (1973-1975)


Textos del Desalojo

Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de formas aprendida, roce estable. Llegaran batallando por encima de las cosas, por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzando, la perla apenas engastada, llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todos: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangres. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.


*****[editar]

Abre los espacios. Deja que resbale entre tus dedos la materia sin peso. Tiende el arco por encima de tus sueños. Detente ante el tiempo hendido. Recuerda tus lejanas irradiaciones, tú, la desmemoriada. Deja caer las redes sobre el mar en fuego. De entre los escombros surgirá el tributario. Vendrán a apagar la sed de tus desvelos. No te inclines, no. No te doblegues. Es alto el día. Alta la luz. No dejes que te roce el borde de la sombra.


Hondo temblor de lo secreto Poemas (1979-1980)


*****[editar]

Irse desbordando sin saberlo. Irse apagando en una luz que tiembla. Irse decantando casi disminuida en una delgadez de filo hiriente. Irse perdiendo en las ausencias, sin la piel, sin el roce, sin aliento. Irse quedando sin forma, sin presencia. Irse volviendo polvo lentamente, polvo soplando por el viento.


*****[editar]

Todavía quedan labios, ojos que miran las cosas. Quedan los brazos alzados en un intento de vuelo. Queda el sexo palpitante, húmedo todavía. Y este caer del roció en la secreta espesura de mi bosque ya desnudo.


Ese oscuro animal del sueño Poemas (1988)


*****[editar]

SON MUCHAS LAS PUERTA, muchas las hendijas, y no alcanzo a pasar. Me pliego sobre mí misma con mi primigenia infancia, me vuelvo flexible, delgada, impalpable, y no alcanzo a pasar. Me sumerjo en el espacio, y no alcanzo a pasar. Retrocedo, intento el otro sitio, oculta guarida. Rescato el aire que ya no es el mismo. Me vuelvo de espalda para no mirar. Retengo el aliento, mi tormentoso aliento, Mientras busco otra salida. Allí el sitio se hunde, un sitio sin orillas, casi lo toco, y no alcanzo a pasar. Un denso letargo va colmando mi cuerpo, presiento en lo lejano las láminas del cielo. Evoco el otro tiempo, el de los hondos desvelos y ese oscuro animal del sueño.


*****[editar]

Algún día la muerte me derribará. Vendrá callada sin brillo desparramando su ardor. Ni escucharé su paso. Me tomará desprevenida a caso a mitad del día o en el final de la noche. Nada sabré de su peso, de su desnudo deseo. Se acercará suavemente o con iracundo temblor. Con un anchuroso manto toda me envolverá. Quedaré prisionera sin sentir y sin soñar. Quedará atrás la vida, el palpitar de la sangre, los sabores y los gestos. Los cantos se apagarán. Me dejará sin ojos para mirarte, tendré las cuencas vacías y el soplo de mi respiro nunca más lo sentirás.


Ficciones y Aflicciones Antonia Palacios Editorial Ayacucho-Venezuela.


  • su prosa: en la elegancia,heredera directa de teresa de la parra

viaje:paso un tiempo en new york entre 1955 y 1956, por la carrera pianistica de su hija