Anticapitalismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

(Redirigido desde Anticapitalista)
Un cartel anticapitalista confeccionado por la IWW en 1911
Un cartel anticapitalista confeccionado por la IWW en 1911

El anticapitalismo se refiere a la oposición total, o parcial, hacia el capitalismo. El término anticapitalismo cubre una muy extensa colección de ideologías (alguna de las cuales se oponen incluso con igual o mayor fiereza entre sí que hacia el capitalismo, tales como el anarquismo con el socialismo estatista).

En general, algunos anticapitalistas pueden estar a favor de algún tipo de colectivismo o comunitarismo económico o social, pero no todos y no necesariamente (existen anticapitalistas que defienden diferentes niveles de propiedad privada). Lo siguiente es una breve descripción de las ideologías, de los puntos de vista y de las tendencias más notables del contra-capitalismo.

Tabla de contenidos

[editar] Socialismo

El socialismo, en su versión más usual, apoya la idea de un control estatal extensivo de la economía, el cual puede o no estar asociado con el control democrático de las personas sobre el estado (si un estado-nación existe en un sistema así).

[editar] Marxismo

El marxismo argumenta a favor de propiedad colectiva de los medios de producción, y la eventual abolición del Estado y las clases sociales, con una etapa intermedia llamada dictadura del proletariado en la cual "el proletariado organizado en clase dominante" eliminará los vestigios de capitalismo. El Marxismo original se reivindica comunista y critica a otras corrientes socialistas. Hay varios tipos de de marxismo, la tendencia predominante han sido los de corte estatalista aunque existen también tendencias antiautoritarias. La definición marxista del modo de producción capitalista se centra en el establecimiento de unas relaciones de producción basadas socialmente en la existencia de proletarios desposeídos de todo tipo de relación con los medios de producción, que pertenecen al capitalista, con el que se ven obligados a realizar un contrato en apariencia libre, por el que le venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Es el capitalista el que organiza la producción, que en su aspecto técnico está determinado por un nivel de desarrollo económico propio de la época industrial, en que el capital ha adquirido el predominio sobre la tierra, que era la fuerza productiva dominante en los modos de producción anteriores (esclavismo y feudalismo). La clave de la concepción marxista del capitalismo está en los conceptos de alienación (el hecho de que el proceso y el producto del trabajo devienen ajenos al trabajador); y de plusvalía, o sea, la parte de la cantidad de trabajo incorporada por el trabajador asalariado al objeto de trabajo que excede en valor a lo pagado por el salario. En esa diferencia de valor estriba para Marx el beneficio del capitalista, puesto que es éste el que realiza el valor de lo producido mediante la venta en el mercado, que genera un precio que ha de ser superior al coste de producción si es que la actividad económica ha sido exitosa.

La apariencia libre del contrato entre capitalista y trabajador (que según la teoría liberal habría de ser individual y sin interferencias de negociación colectiva de sindicatos o legislación protectora del Estado) apenas enmascara la presión a la que está sometido éste por la existencia de un ejército industrial de reserva, que es como Marx denomina a los desempleados que están dispuestos a sustituirle. No es original de Marx, sino de Ricardo y otros pensadores liberales (Ferdinand Lassalle), la idea de que el funcionamiento libre del mercado somete a los salarios a una ley de bronce que impide que asciendan más allá del límite de la subsistencia. Los proletarios deben de cuidar ellos mismos de la reproducción de la fuerza de trabajo.

La crítica marxista al capitalismo sostiene que este modo de producción contiene contradicciones inherentes que provocan las crisis cíclicas. Karl Marx, en su obra El Capital, fundamenta esta opinión aduciendo que cada vez es más difícil para el capitalista valorizar su capital. Las relaciones de competencia a las que está sujeto el capitalista, obligan a éste a implementar de manera constante y creciente nueva y mejor maquinaria para incrementar la productividad del trabajo y, de esta forma, vender sus mercancías a precio más bajo que sus competidores directos. De este modo, disminuye el componente "trabajo vivo" (la contratación de trabajadores) dando lugar a lo que Marx denomina "ejercito industrial de reserva" es decir, una considerable parte de la clase obrera que queda a la espera de un trabajo. Esta espera forzosa que impone el capitalismo a la clase obrera, hace que este "ejercito industrial de reserva" se convierta, por un lado, en una importante masa de pobres e indigentes, y, por otro lado, en causa de la imposibilidad de que el salario ascienda rápidamente (debido al excedente de oferta de fuerza de trabajo).

[editar] Socialdemocracia

La socialdemocracia ha sido una corriente socialista reformista desarrollada en Europa entre el último cuarto del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Los Socialdemócratas no se proponen abolir revolucionariamente el capitalismo, sino que desean atenuar los efectos negativos del capitalismo a través de reformas sociales. Originalmente, la socialdemocracia proponía el reemplazo de la economía de mercado por una economía planificada desde el Estado, que centralizaría en sus manos a las principales industrias. Actualmente, la socialdemocracia aboga por la creación de una economía mixta y de un estado del bienestar.

[editar] Anarquismo

Artículo principal: Anarquismo y capitalismo
Un cartel anticapitalista moderno
Un cartel anticapitalista moderno

Los anarquistas se han opuesto al capitalismo en su significado político clásico (oligarquía, plutocracia, patronalismo), aunque variando en la forma en que se oponen, todos se consideran firmemente contrarios a tal forma de sistema político (tenga el nombre que tenga). Están a la vez a favor de una abolición total del Estado (ya que el radicalismo anarquista a la vez que anticapitalista es antiestatista), diferentes escuelas anarquistas se oponen al capitalismo-Estado, debido a que piensan que éste vincula las relaciones involuntarias y la jerarquía coercitiva y por sobre todo si surge de privilegios políticos.

Consideran el capitalismo como un sistema autoritario y centralizado, autoritario por las consecuencias sociales y psicológicas que causa su desenvolvimiento en el que no se considera al ser humano (sus capacidades, su ingenio, su trabajo y satisfacción, etc.) como centro del quehacer económico, y centralizado tanto por la existencia de una clase dominante (burguesía), así como por la estructura de la economía que impide la autorregulación de esta por parte de sus propios creadores humanos, por ejemplo la existencia de las sociedades anónimas en la economía capitalista es un ejemplo de centralización.

[editar] Ver tambien

[editar] Enlaces externos

Herramientas personales