Anna Magdalena Bach

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Anna Magdalena y Johann Sebastian Bach.

Nacida Anna Magdalena Wilcken (o Wilcke) (22 de diciembre de 1701 - 22 de febrero de 1760), fue una soprano alemana, segunda esposa de Johann Sebastian Bach, la célebre destinataria del Pequeño libro de Anna Magdalena Bach.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Prácticamente no se conoce nada de sus años juveniles. Nació en Zeitz y su padre era Johann Caspar Wilcken (o Wilcke o Wülcken), un trompetista de la corte de Zeitz hasta febrero de 1718, cuando se trasladó a Weissenfels, donde murió a fines de noviembre de 1731. La madre de Anna, Margaretha Elisabeth Liebe, quien falleció en marzo de 1746, fue la hija de un organista. Como hija de un trompetista, Anna probablemente conocía a varios miembros de la familia Bach. Fue contratada como soprano, con su padre, en la capilla de Zerbst en alguna ocasión entre Pascua y el verano de 1721. Hacia septiembre, cuando tenía 20 años, estaba contratada en Köthen (ciudad residencial del pequeño principado de Anhalt-Cöthen) y ya conocía bien a Bach (de 36 años).

Matrimonio con J. S. Bach[editar]

El príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen les dio permiso para casarse en su propio alojamiento; el 3 de diciembre de 1721 se casó con Bach, diecisiete meses después de la muerte de su primera esposa, Maria Barbara Bach. Juntos tuvieron trece hijos entre 1723 y 1742, de los cuales siete murieron pequeños. Entre los sobrevivientes estuvieron los compositores Johann Christian Bach y Johann Christoph Friedrich Bach. Residieron en dicho palacio hasta que el príncipe Leopold contrajo matrimonio con una princesa de Anhalt-Bernburg que, considerada una "amusa" por Bach (esto es, "no amante de las artes"), prescindió de la música y de sus intérpretes.

El matrimonio se celebró por amor: es poco probable que una mujer en la veintena (dieciséis años más joven que su marido), con un trabajo propio y un sueldo (200 guldas anuales) que la independizaba económicamente, se casase con un viudo con varios hijos por cualquier otro motivo que no fuese ése. Buena prueba de ello fueron los doce hijos que ella le dio a Bach y los muchos manuscritos de notas que dejó, lo que demuestra que se interesaba profundamente por su marido. Bach, por su parte, le dedicó un par de cuadernos de música. Gracias a esto Anna se animó a componer obras de música, aunque no muy conocidas posteriormente.

Bach estuvo muy enamorado de ella: de los cuatro cuadernos de música (büchlein) que compuso dos fueron para ella, uno de 1722 y otro de 1725 (conocidos como los Notenbüchlein für Anna Magdalena Bach). Los otros dos fueron el Clave-Büchlein para su hijo Wilhelm Friedemann Bach (1720) y el Orgel-Büchlein, para un organista principiante (iniciado, probablemente, hacia 1714).

El matrimonio Bach fue uno de los pocos en los cuales ambos cónyuges, marido y mujer, trabajaban en lo que les gustaba y para lo cual estaban dotados, cobraban su propio sueldo y eran reconocidos por lo que valían. Magdalena ayudó regularmente al compositor a transcribir su música.

Aunque seguramente fue una buena esposa y madre, los hijos del primer matrimonio no vieron con buenos ojos a la nueva madrastra y seguramente nunca perdonarían esta intrusión en su familia; al final de su vida, ya viuda, consta que la abandonaron a su suerte.

Durante el tiempo de la familia de Bach en Leipzig, Anna Magdalena organizó regulares veladas musicales con toda la familia cantando y tocando con los amigos invitados. La casa de Bach se convirtió en un centro musical en Leipzig.

Anna Magdalena, como entendida en música, le ayudó numerosas veces en la copia de partituras: al final, su caligrafía se parecía mucho a la de su marido (el manuscrito de las seis sonatas y suites para violín fue considerado un autógrafo de Bach durante mucho tiempo; al final, las investigaciones caligráficas modernas demostraron que fue escrito por su esposa).

De su matrimonio con el músico tuvo 12 hijos, algunos de ellos también célebres compositores y reconocidos músicos.

Después de la muerte de Johann Sebastian Bach[editar]

El 28 de julio de 1750 falleció su esposo; al morir sin testamento sólo le correspondió un tercio de sus posesiones, quedando el resto para sus hijos. Los ahorros de Bach, unos 1.100 táleros, equivalían al sueldo de un año, con el cual tenía que pagar el entierro y sobrevivir como pudiera. Se quedó sola con cinco hijos pequeños: Gottfried Heinrich Bach (1724-1763) que era retrasado mental, Johann Christian Bach (1735-1782), Catharina Dorothea (1708-1777), Johanna Carolina (1737-1781) y Regina Susanna Bach (1742-1809).

El Concejo le concedió la tutela de sus hijos a condición de que no se casase: si así lo hacía, perdería la custodia de éstos. Al ver el estado en el que se quedaban la viuda y los hijos, le pagó el dinero que le adeudaba: medio año de salario, 50 táleros; sin embargo, como Bach se había presentado a su puesto (veintisiete años antes) con retraso, se le descontó esta cantidad: al final le quedaron 21 táleros con 10 céntimos.

Una vez fallecido su esposo, el Cantor de la Escuela de Santo Tomás, no tenía ningún sentido que la familia permaneciese en la escuela: como la mudanza era cara (y el Concejo tenía prisa por desalojarlos), generosamente se le concedió una ayuda para trasladarse a otro sitio. Encontró una casita en la Haynstrasse y allí se marchó a vivir con sus cinco hijos.

Gottfried Heinrich Bach, su hijo débil mental, se lo llevaron los Altnikol a Naumburg; su otro hijo, Johann Christian, se lo llevó su hijastro Carl Phillip Emanuel a Berlín. Ella se quedó con su hijastra Catharina Dorothea (soltera de cuarenta y dos años), sus hijas Johanna Carolina (de trece) y la pequeña Regina Susanna (de ocho años).

No pudo pagar una lápida ni una cruz aunque encargó para su esposo un ataúd de encina, el mejor regalo que pudo hacerle escatimando dinero de sus exiguos ahorros. Después del entierro, prácticamente se quedó sin recursos: el Concejo, avaro pero generoso, le compró unas partituras de su marido por 40 táleros.

Una vez que se les agotó el exiguo dinero, el Concejo, sabedor de sus problemas económicos, les regaló un par de fanegas de maíz para evitar que pasaran hambre durante un tiempo.

Al final de sus días dependía exclusivamente de los donativos de los vecinos y ciudadanos: era una "receptora de limosnas". Extrañamente sus hijos mayores (en realidad los hijos de su marido), todos ellos bien situados económica y socialmente, no le pasaron ningún tipo de ayuda (probablemente, como se ha comentado, porque no aprobaron nunca el segundo matrimonio de su padre).

En el acta de defunción puede leerse: "Mujer pobre de 59 años, Anna Magdalena, nacida Wilkin, viuda de J. S. Bach, Cantor en la Escuela de Santo Tomás en la Haynstrasse, 8" y también "era una mujer pobre".

Aunque no consta (por no haber sido registradas ante el juez en el momento del reparto de los bienes), Anna Magdalena recibió bastantes partituras y voces de cantatas de su marido que jamás llegó a vender para poder comer; no ocurrió lo mismo con el resto, la mayor parte del cual lo recibieron en herencia, repartieron y (en ocasiones) malvendieron los hijos mayores de su marido.

Hijos[editar]

Fuentes[editar]

  • Guía de Bach, Walter Kolneder,1982. Alianza Editorial.
  • La verdadera vida de Johann Sebastian Bach, 1999, Klaus Eidam, Ed. Siglo XXI.