Anillos de Poder

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Los Anillos de Poder son joyas mágicas ficticias que aparecen en las obras que escribió J. R. R. Tolkien acerca de la Tierra Media, en particular, en su trilogía de novelas El Señor de los Anillos, en que una de ellas, el Anillo Único, cumple un papel esencial en la narración.

Fueron creados por los Mírdain (Altos Herreros Élficos) en el comienzo de la Segunda Edad del Sol. Estos anillos tenían la particularidad de poseer grandes poderes imbuidos por sus creadores con el objetivo de preservar la vida en la Tierra pero fueron todos corrompidos por Sauron el Maia, pues él contribuyó a crearlos con el fin de someter a todos los pueblos de la Tierra Media.

De acuerdo a la historia hay veinte anillos de poder, y en una parte del poema acerca de la búsqueda que emprendió Celebrimbor se dice:

La inscripción del Anillo Único, que corresponde a los versos en negrita.

«Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Señores Enanos en palacios de piedra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras».

J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos[1]

Objetivo[editar]

Hay que tener en cuenta que los Anillos de Poder son principalmente el resultado material del cenit alcanzado por los Herreros Noldor en Ost-in-Edhil. Los Noldor de Eregion querían alcanzar todo el conocimiento de la Tierra, pero con el objetivo único de preservarla y curar las heridas causadas por Morgoth Bauglir en ella. Un noble objetivo, excepto si tenemos en cuenta que quien los ayudó a alcanzar el conocimiento de imbuir poderes de la naturaleza y secretos del mundo en artilugios de orfebrería sería nada menos que Sauron sirviente y teniente de Morgoth. El objetivo de Sauron era muy distinto: era apoderarse de la Hermosa Gente para que le sirvieran y fueran sus esclavos: su objetivo era esclavizar a los Noldor, la raza más poderosa de la Tierra Media, y así no tener rival como amo y señor de Arda, y vio en los Anillos de Poder una excelente manera de someterlos.

Creación[editar]

El Anillo Único.

Como antes se menciona, los Anillos de Poder son el resultado del cenit de conocimientos que alcanzan los Elfos de Eregion, más en particular los Gwaith-i-Mírdain, la hermandad formada por los herreros en este lugar: Hacia el año 1000 de la Segunda Edad los Noldor comienzan a forjar los Anillos de Poder, pero necesitan un canalizador para descubrir cómo hacer que los secretos de la tierra y la forja que han descubierto sean transformados finalmente en los Anillos de Poder, éste es el papel que cumple Annatar, Señor de los Dones, quien no es otro que Sauron el Maia disfrazado en un amable semblante, y dice ser enviado por los Valar para ayudar a los Noldor a embellecer la Tierra Media.

La creación de los Tres Anillos élficos es la obra final de la experiencia ganada por el resto de los Anillos de Poder, y son forjados por Celebrimbor, cabeza de los Mírdain (y según algunos cuentos, señor de Eregion) y en su forja Sauron (o Annatar) no tuvo nada que ver. Éstos son los anillos que Sauron más codicia debido a sus altos poderes.

La creación del Anillo único también fue en secreto, y Sauron lo forja, no en Eregion, sino en Mordor, en el Monte del Destino, pero sella su hechizo de dominio en Eregion, en Ost-in-Edhil, donde es descubierto por Celebrimbor cuando está atando todos aquellos anillos forjados por los Mírdain al suyo.

Los tres anillos de los Elfos[editar]

Los Anillos Élficos fueron creados por Celebrimbor, con el fin de preservar y embellecer la vida de todo lo que hay en la Tierra Media; funcionaban de la misma forma que funcionaba el Anillo Único, otorgándole poder a su portador según su estatus, y su destino estaba atado al de su creador, pero fueron capaces de conservar su poder aún después de la muerte de Celebrimbor, debido a su atadura hacia el Único.

A diferencia del Único, que solamente tenía el poder de destruir, los Tres tenían el poder de crear, preservar y curar. Se dice que, debido a los poderes de estos anillos el ambiente de los lugares en donde se encontraban se hacía más ameno y el lugar mucho más hermoso, además de que el tiempo transcurría más lentamente.

Los poderes de los anillos élficos son los siguientes:

  • Vilya, el Anillo Azul, se dice que era capaz de curar las heridas causadas por el mal en la Tierra Media, lo que explica cómo Elrond fue capaz de curar a Frodo de la herida infligida por el Rey Brujo con la daga de Morgul.
  • Nenya, el Anillo Diamante, portado por Galadriel era capaz de preservar las cosas sin mancha ni deterioro. Su poder era tal, que se dice que el tiempo no transcurría de la misma forma en Lothlórien que en el resto de la Tierra Media, y con él Galadriel tenía el poder de enterarse de eventos lejanos, y de protegerse de Sauron, quien nunca pudo pasar las barreras de Lórien ni en mente ni en cuerpo.
  • Narya, el Anillo de Fuego, Su poder era el de encender los corazones de las personas para que realizaran actos heroicos más allá de lo que pudieran alcanzar por sí mismos. Era portado por Círdan el Carpintero de Barcos, quien lo cedió a Gandalf después de su llegada a la Tierra Media. Su mayor ejemplo de uso fue cuando Gandalf liberó al rey Théoden de la senilidad prematura que lo había acogido, y lo lleva incluso a cabalgar en ayuda de Minas Tirith.

Además de estos poderes, los anillos de los elfos tienen poderes menores, tales como la creación de destellos, (como el que causa Gandalf en la fiesta de Bilbo, o el que Galadriel causa cuando se despide de los demás viajeros al final de la Guerra del Anillo), la lluvia de fuego que usa Gandalf en El hobbit, la creación de fuego de la nada de Gandalf en el Caradhras o la crecida causada por Elrond en el Vado del Bruinen. También es cierto que de Gandalf se decía que era un experto en efectos de fuego y luces, y dado que a fin de cuentas, un mago es un mago, cabe imaginar que no todas sus habilidades procedían del anillo élfico; otros Istari (magos) contaban con poderes menores y carecían de anillo alguno, como la voz de Saruman el Blanco o el habla de las bestias de Radagast el Pardo. Pero en general, podemos decir que son medidas de defensa, ya que ningún anillo, excepto el Único, fue creado con el propósito de ser usado como arma de guerra.

El más maravilloso poder que ostentaban los tres Anillos élficos, y por el cual Sauron los codiciaba por encima de los otros, es que quienes los poseyeran "podían evitar el deterioro y demorar la fatiga del mundo" (como anota el autor).

La suerte de los Anillos de Poder[editar]

Una vez Celebrimbor descubre la verdadera identidad e intención de Annatar, corre en busca de consejo donde Galadriel, quien le pide a los Mírdain destruir los Anillos, pero son tan fuertes que ni siquiera sus creadores pueden destruirlos. Se dice que el fuego de los grandes Dragones es capaz de destruir a los Anillos de Poder, pero esto no se sabría hasta mucho después, cuando solo queda un dragón en la Tierra Media.

Es entonces cuando los herreros elfos, quienes mantenían muy buenas relaciones con los Enanos de Khazad-dûm, reparten siete de los Anillos de Poder a sus amigos enanos. Se presume que Narvi, el creador de la puerta occidental de Moria, tuviese uno de los Anillos de Poder. No es secreto tampoco que Durin VI tenía un anillo cuando despertó al Balrog. Este anillo, el último de los Siete, se cree que fue el origen del oro de Erebor, pero también fue la causa de las singulares desdichas padecidas por la Casa de Durin. Es posible que Thrór fuera trastornado por este anillo cuando intentó temerariamente reconquistar Moria. Algunos pensaban que el anillo pasó a poder de los Orcos de Moria luego del asesinato de Thror. Sin embargo, Thror se lo dio a su hijo Thrain antes de partir. Mucho después, cuando Thrain partió para Erebor en su esperanza de reconquistarla, los servidores de Sauron lo persiguieron y lo llevaron prisionero a Dol Guldur. De esa manera, Sauron lo recuperó. Luego le dio muerte al enano.

Había aún muchos anillos en la casa de los Mírdain, en Ost-in-Edhil, cuando Sauron se da cuenta que Celebrimbor ha escapado de la fortaleza élfica con los tres anillos de los Elfos, así que marchó con una cólera negra hacia Eregion, asolándola y destruyéndola, y su objetivo era la casa de los Mírdain, donde se hizo con nueve anillos, los Nueve anillos que dio a los reyes de los hombres. Los Tres nunca los encontró.

La historia continúa contando menos de los Anillos de Poder, sin embargo podemos saber por los libros El Señor de los Anillos que:

  • Los Tres anillos élficos son los más poderosos de todos después del Único, y de los que más conocimiento se tiene: sus nombres eran Narya, Nenya y Vilya. Permanecieron ocultos bajo la custodia de los señores Elfos, pero no ociosos, hasta el final.

Estos anillos fueron utilizados para mantener la belleza de la Tierra Media de los Días Antiguos latente en la ya Arda Maculada, y de todos los anillos eran los que Sauron más deseaba. Los Tres fueron utilizados para curar las heridas causadas por el Único y Sauron nunca se logró hacer de ellos. Nunca logró dominar a los Elfos.

  • Los siete anillos que fueron entregados a los enanos fueron destruidos por los Dragones o robados, ya que los enanos nunca fueron completamente dominados por el Anillo Único. Sin embargo estos anillos causaron su decadencia en la Tercera Edad, con la pérdida de Moria y la Montaña Solitaria: al ser seducidos por la avaricia de metales preciosos causada por los anillos, los Señores Enanos despiertan poderes más grandes que ellos.
  • A los Hombres, quienes codiciaban más poder del que tenían y siempre estaban dispuestos a someterse, el Señor Oscuro les entregó nueve anillos, los cuales los terminaron convirtiendo en Espectros del Anillo, horrendos servidores de Sauron. Los anillos de los hombres los guarda Sauron después que éstos se convierten en Nazgûl.

Después de la derrota de Sauron y la destrucción del Único, los tres anillos de los Elfos, que son de los que tenemos conocimiento de su suerte, cruzan el mar con sus portadores, y finalmente pierden todos sus poderes. El resto de los anillos que permanecieron en la Tierra Media sufrieron la misma suerte, perdiendo todos sus poderes, al ser destruido el Anillo Único.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Página 5 in TOLKIEN John Ronald Reuel, El Señor de los Anillos, Círculo de Lectores, Barcelona, 1991, traducción del inglés al castellano por Luis Domènech y Matilde Horne, 1104 p. 21x13 cm, cart., ISBN 84-226-1633-5

Bibliografía[editar]