Anexo:Patrimonio de la Humanidad en la República Dominicana

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Flag of UNESCO.svg Flag of the Dominican Republic.svg

Bienes culturales y naturales[editar]

La República Dominicana cuenta actualmente con los siguientes lugares declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco:

Alcázar de Colón, 2011.jpg Ciudad Colonial de Santo Domingo
Bien cultural inscrito en 1990.
Localización: Distrito Nacional

Fundada seis años después del descubrimiento de la isla por Cristóbal Colón en 1492, Santo Domingo es la ciudad donde se construyeron la primera catedral, el primer hospital, la primera universidad y la primera aduana del continente americano. La ciudad colonial fue construida con arreglo a un trazado en damero que sirvió de modelo a casi todos los urbanistas del Nuevo Mundo. (UNESCO/BPI)[1]

Localización del Patrimonio de la Humanidad en República Dominicana


Lista indicativa[editar]

La inscripción en esta lista es la primera etapa para cualquier futura candidatura. La República Dominicana, cuya lista indicativa fue revisada por última vez el 05 de abril de 2002,[2] ha presentado los siguientes sitios:

Bahia de las Aguilas 2.JPG Parque Nacional Jaragua

Bien natural

Propuesto en 2001

Nationalpark Del Este.jpg Parque Nacional del Este

Bien mixto

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Jacagua, villa de Santiago

Bien cultural

Propuesto en 2001

Relojmc2.JPG Montecristi

Bien cultural

Propuesto en 2001

FirstChurchAmerica1.JPG Parque Arqueológico e Histórico Nacional de la villa de La Isabela, Puerto Plata

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Parque Arqueológico e Histórico Nacional de Pueblo Viejo, La Vega

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Ciudad de Azua de Compostela

Bien cultural

Propuesto en 2001

The Atlantic From Fort San Felipe.jpg Centro histórico de Puerto Plata

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg La Antigua Casa Grande de Palavé (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Ingenio de Engombe (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Ingenio de Boca de Nigua (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2001

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Antiguo Ingenio de Diego Caballero (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2002

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Ingenio de Sanate (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2002

Falta imagen UNESCO Material (ancho).svg Ingenio de Nuestra Señora de Monte Alegre o de la Duquesa (Ruta de los ingenios)

Bien cultural

Propuesto en 2002

Patrimonio cultural inmaterial[editar]

Actualmente la República Dominicana tiene dos elementos inscritos en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial:

Falta imagen UNESCO Inmaterial (alto).svg El espacio cultural de la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella
Bien inmaterial inscrito en 2008 (originalmente proclamado en 2001).

La Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Villa Mella se distingue en el campo de la música, de la danza y de las festividades populares. Los músicos de la Cofradía tocan instrumentos llamados congos. Estos congos, cuyo origen se atribuye al Espíritu Santo, son tambores que se tocan con las manos. La Cofradía, que en la actualidad está abierta a todos sin distinción de sexo ni de origen, fue fundada en el siglo XVI por esclavos africanos y mestizos. Por estas razones históricas, la Cofradía es un elemento importante en la identidad cultural de esta población y de toda la región.

En Pentecostés, la fiesta del Espíritu Santo, la Cofradía celebra un ritual que incluye oraciones, danzas y cantos acompañados por congos y tiene lugar una procesión en la que se exhibe la imagen de una paloma que representa al Espíritu Santo. La Cofradía celebra también los ritos fúnebres en los velatorios, durante la procesión hacia el cementerio y en el noveno día de luto, mientras se reza ante un catafalco de tres niveles sobre el que se coloca un muñeco que representa al difunto. Tres años después de la muerte, se celebra una ceremonia llamada Banko. De nuevo se alza el catafalco y los vivos se despiden del muerto, que adquiere así la condición de antepasado. De nuevo en esta ocasión, los invitados bailan al ritmo de los congos.

La perennidad de la Cofradía siempre se ha visto amenazada por la falta de interés de las autoridades por las culturas de origen africano y mestizo. Hoy día, la aceleración del crecimiento urbano, las migraciones, el desempleo y la uniformización de los valores no hacen sino reforzar los prejuicios y la incomprensión con respecto a la Cofradía. (UNESCO/BPI)[3]
Falta imagen UNESCO Inmaterial (alto).svg La tradición del teatro bailado Cocolo
Bien inmaterial inscrito en 2008 (originalmente proclamado en 2005).

La tradición del teatro bailado Cocolo se desarrolló entre los descendientes de los esclavos británicos del Caribe, que llegaron a la República Dominicana a mediados del siglo XIX para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar. Esta comunidad, lingüística y culturalmente distinta, fundó sus propias iglesias, escuelas, sociedades benéficas y servicios de asistencia mutua. Sus expresiones más distintivas, sin embargo, eran las representaciones anuales del teatro bailado. Aunque originalmente peyorativo, el término “cocolo” designa a los migrantes que trabajaban en las plantaciones británicas de caña de azúcar de la isla. Hoy día, se utiliza con orgullo.

Varios grupos solían hacer representaciones de Cocolo en Navidad, el día de San Pedro y durante las fiestas de Carnaval. En estas representaciones se unen de manera creativa temas de distintos mundos: música y danza de origen africano, intrigas, leyendas y personajes dramáticos tomados de la literatura bíblica y medieval europea. En las celebraciones se cantan villancicos, se oye música de grupos de cuerdas, se puede asistir al famoso Niega business, con bailes de máscaras y representaciones teatrales como “David y Goliat”, “Moko-Yombi” o “Vaqueros e indios”… Actualmente, sólo queda una compañía que ya es de edad avanzada.

El mestizaje de tradiciones culturales africanas y británicas, y su adaptación al medio católico español, es una expresión notable de creatividad. Aunque los miembros más viejos de la comunidad cocolo todavía hablan en casa el inglés caribeño, la mayoría de ellos han perdido su antigua lengua materna y actualmente sólo utilizan el español. Hoy día, los cocolos viven dispersos en varias regiones de la República Dominicana y la mayoría de ellos se han integrado cultural y lingüísticamente dentro de la sociedad dominicana. Esta evolución hace más difícil para los miembros de la comunidad cocolo más viejos conservar sus instituciones específicas y mantener viva la tradición del teatro bailado. Pero se esfuerzan por transmitir la tradición a las generaciones más jóvenes. (UNESCO/BPI)[4]

Véase también Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]